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Bellatrix. Simplemente, Bellatrix. — capítulo 8
*1954 Dr uella Black se encontraba realizando las últimas comprobaciones del hechizo, antes de darse por satisfecha e irse a dormir. Nadie le podía borrar esa sonrisa de la cara, a pesar de que ya habían pasado un par de meses desde que podía dormir como dios manda. Es que simplemente, cada vez que venía a su mente el solo hecho de que Bella ya no podía llorar de noche todos los problemas de su vida parecían esfumarse. Bueno, no todos, pero uno de los mayores. Drómeda también se veía ahora radiante, y Cygnus... bueno, digamos solo que Cygnus había aprovechado al máximo el hecho de que Bella ya no llorase. De hecho, Druella se sorprendía de que aún no hubiese quedado embarazada. Sin perder su sonrisa, se dirigió al dormitorio pensando en que tipo de posición extraña había descubierto su marido para practicar aquella noche. En el cuarto, encerrada por paredes de invisible magia, Bella se encontraba mirando el techo con rabia. No le gustaba que pusiesen esos hechizos, por que significaba que nadie la recordaba en las noches. Y más la enfurecía el hecho de que todos se alegrasen de eso. Ella no era tonta, y se daba cuenta cuando e hechizo quedaba bien o mal hecho. Simplemente, se resignaba a esperar a que cometiesen un error y luego... ¡a llorar nuevamente! Sí, se iba a vengar bien feo cuando se descuidasen... pero por esa noche no tenía ninguna opción. Por más que trataba de mantenerse despierta, el sueño la venció pronto. Debía admitir, que ella también dormía mejor si no tenía que estar preocupándose de llorar. Pero era frustrante ser ignorada. Drómeda, en la habitación contigua, dormitaba entre grajeas de todos los sabores, unicornios bebés y magia. Entre los confusos remolinos de la inconsciencia, de pronto apareció el rostro de un chico rubio que se desvaneció cuando un hada pasó volando tras un par de dragones en miniatura. Sin saber por qué, la niña supo que aquel rostro ya lo había visto antes, y que no se acordaría de el cuando despertase. Pero los juegos de los duendecillos captó su atención y dejó aquel rostro al olvido de la mente. Definitivamente, toda la Mansión Black disfrutaba del silencio...*Hola! Bueno, ultimamente mis comentarios son cortitos... y seguirán así. Apenas alcanzo a escribir cada cap T_T maldito colegio.... Cap dedicado a dramione95 ... felicidades! Tambien quiero agradecer a mis chicas por comentar tanto... mis fieles Deangelin , sofiariddle , karencita901118 y marianacati ... Otra cosa sobre los comentarios: el cap 11 vuelve a ser dedicado a todos mis fieles que nunca logran llegar primeros, pero igual comentan: los que hayan comentado más en los caps 6, 7, 8, 9 y 10 se llevan dedicado el cap 11!!!! Saludos1