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HP El Hacedor de Sueños — capítulo 41
Capitulo 41 Visitas Oníricas
Cuando Harry despertó al día siguiente una gran ave oscura lo estaba contemplando desde su percha, Fue hasta allí y deslizo la palma de su mano en el curioso cuello plateado del animal,
- ¿Dónde has estado pequeña? Han pasado muchas cosas.
Arrow lo observó con una curiosa mirada, parecía reflejar sorpresa e incertidumbre, y a la vez lo estudiaba como si Harry no tuviera secretos para ella, o eso o Harry se estaba imaginando cosas, la lechuza sin embargo no le quito los ojos de encima hasta que, incomodo, fue Harry el que bajo la vista. La lechuza orgullosa tras su duelo de miradas se hincho y luego le dio la espalda. Harry pudo apreciar como incluso parecía ulular alegremente mientras emitía leves gorjeos.
-
¿Llevas mucho despierto? - escucho una voz a su espalda,
-
Solo unos minutos-
-
Ho de acuerdo
-
Harry observo a su chica al decir esto, parecía preocupada por algo, se le ocurrió algo que quizás podría hacerle cambiar su cara.
-
Voy a la ducha, ¿vienes? - Le ofreció a la chica, el efecto fue inmediato.
Ginny sonrió ante la propuesta de Harry, se ató la bata a la cintura y se unió a él en el cuarto de baño.
La semana siguiente fue una de las más extrañas que Harry recordase, y comenzó rápidamente, al salir del cuarto de baño se encontró con sus amigos, Ron y Hermione parecían discutir acaloradamente aunque cuando se percataron de la presencia de Harry cambiaron rápidamente el tema de conversación a las clases que tendrían lugar esa semana. El chico prefirió no darles juego y preguntarles directamente.
-
Bien chicos ¿Qué ocurre? Porque no me creo que la preocupación fuera por la clase de Slughorn - Ron le dio una rápida mirada a Hermione, y esta comenzó a hablar nerviosa.
-
Bueno Harry, veras, el caso es que… el libro
-
¿Qué es lo que ocurre? -
-
He terminado la traducción anoche. Y es… bueno, bastante extraña. Desde luego hay más datos, pero creo que me quedaba más claro la primera parte, Mira - Hermione saco su pergamino donde tenía escrito la trascripción del libro negro y se lo paso a Harry. Cuando Harry lo vio supo que la cara de preocupación de Ginny de esa mañana se debía a que sabía lo que su amiga había averiguado. Se sorprendió de la cantidad de información que estaba destrozada en el primer intento en comparación con este.
"El hacedor de sueños
Esta antigua leyenda data del principio de los tiempos, se cree que el Hacedor de Sueños tiene la capacidad de introducir e interactuar en los sueños del subconsciente de otras personas con … Poderes que se escapan a toda comprensión … el uso de estas habilidades permiten al Hacedor incluso modificar los datos a su antojo, pudiendo incluso ver la actividad cerebral de una persona en cualquier lugar del mundo, independientemente del sitio donde se encuentre o del plano,
También se dice que es el guardián de ciertos aspectos y secretos verdaderamente increíbles, entre ellos se cree que pueden, en un sistema muy completo entender el origen de los fénix así mismo son capaces de entregar estos pájaros a su antojo a aquellas criaturas que consideren suficientemente valederos por lo que son capaces de entregar sus poderes.
Se cree también que es el propio Hacedor el miembro capaz de escoger al portador. De este modo, y con distintas piezas, las cuales son imposibles prever su número, Una vez tenga estas piezas que son las que escogerá y le dará su favor podrá sentirse libre de la propia muerte,
Sin embargo hay una profecía, que reza lo siguiente, "Cuando alguien que no sea digno intente acceder a este poder por la fuerza y contra la voluntad del propio Hacedor, La fuente de maldad caerá en un falso sueño y una vez despierte, Los Cinco se alzaran como antiguamente han hecho, y escogerán a sus portadores, a través del ritual elemental Aquellos dignos como para hacer frente a la amenaza, Si esta fuera aun mayor o bien sea inmune a todas las señales, el sexto elemento, llegara enfundado en el guardián y en un solo disparo del último y su ataque bastara para poder controlar el poder que emana y terminar la batalla"
Ese era el final del pergamino,
-
Y bien ¿Qué es lo preocupante?
-
Harry, todo es preocupante, la profecía de la que habla es cierta, se está llevando a cabo ahora mismo, ¿no lo entiendes? - Decía la chica a punto del ataque de nervios - si lo he entendido bien, Si Bellatrix se hace con el Hacedor de Sueños podría obligarle a entregarle un fénix, Si su cuerpo está muerto como hemos visto que esta puede cicatrizarse de por vida, podría ser inmortal Harry.
-
Pero ¿Qué es lo que te preocupa? La hemos derrotado entonces y lo volveremos a hacer Hermione, Además, somos más fuertes - Harry no quería entrar en el detalle de que en realidad él no había cambiado en nada.
-
Es cierto Harry, somos más fuertes, yo también lo note, y por eso estábamos intercambiando opiniones con Ron, anoche paso… bueno paso algo cuando dormía.
-
¿Tu también? - Le pregunto Ginny perpleja sentándose al lado de su amiga.
-
Espera, ¿Qué es lo que ocurre? - preguntó el chico.
-
Anoche soñamos - le dijo Ron - Fue algo muy raro y creo que tiene que ver con esto.
-
¿Y qué? - Harry comenzaba a desesperarse de que no le dijeran nada. La conversación fue interrumpida cuando la puerta que daba a la antigua escalera se abrió de golpe, Allí con cara agotada se encontraba Neville visiblemente agitado, Luna le seguía desde detrás con una expresión muy seria en la mirada.
-
Neville, ¿Estas bien? ¿Qué ocurre? - Le preguntó el moreno a su amigo.
-
Harry ¿Qué es lo que sabes del asunto del Hacedor de Sueños? - dijo sorprendiendo a los demás mientras tomaba aire y se colocaba en la mesa redonda que estaba en el centro de la sala.
-
Neville, ¿Cómo sabes esto?
-
Es lo que intentamos decirte, veamos si te lo podemos explicar - Comenzó Luna
-
Veras Harry, ayer…- relato Neville.
9 horas antes
El antiguo león y ahora profesor observaba su cama que, ubicada en su habitación, precedía a los invernaderos. Le gustaba esa cama, era cómoda y se podía descansar perfectamente en ella. Pero más le gustaba desde hacía un tiempo, la perdida de temores por ser descubiertos había cambiado la mentalidad de la chica que amaba y desde hacía un tiempo su cama se había vuelto más pequeña debido a que la compartía con alguien. Luna, la chica que él más quería estaba recostada sobre la cama sonriéndole, le encantaba la sensación de no tener ese enorme lecho para él solo. Con un breve gesto de la rubia se internó en sus sabanas, para luego hacerlo en sus cabellos, las caricias que le dedicaba a su amada parecían ser la primera vez, siempre parecía ser la primera vez con ella, La magia que se sentía, los nervios, el placer todo, cien primeras veces de sensaciones retrasadas que había experimentado a su lado. Un par de horas, entre sudores, suspiros, gemidos y placeres alcanzó el sueño abrazado a la chica que quería.
Abrió los ojos nuevamente pero ni su cama, ni su amada se encontraban a su lado, en su lugar una arroyo bordaba el montículo de tierra, en el que se encontraba, estaba en un sitio en el que no parecía correr el tiempo, no parecía haber nada más que una profunda paz. Se sobresalto al escuchar una voz.
- Joven, entra al agua por favor -
Neville intentando deducir que hablaba dio un par de pasos adelante, y al rozar el agua esta se volvió violenta, las corrientes arremetían contra su cuerpo sin dañarle siquiera, se sentía una sensación curiosamente fresca, incluso agradable, al poco tiempo el agua volvió a estar tranquila.
-
¿Cómo te llamas? - pregunto la voz.
-
Neville Longbottom - le dijo el chico seguro de sí mismo.
-
Soy Agua, una de las guardianes del Hacedor de Sueños, tiempos oscuros se avecinan joven Neville, y tienes la capacidad necesaria para controlar mi poder, con el entrenamiento adecuado podrás dominar corrientes, mares e incluso océanos. El joven Mago Potter podrá darme más detalles, ¿Puedo unirme a ti en mi misión?
-
Puedes - no sabía por qué lo había dicho pero lo dijo, había nombrado al Mago Potter, quizás fuera Harry.
Y como si se tratara de pequeños insectos, una lámina de agua comenzó a subir por sus piernas y lo cubrió por completo, a los pocos segundos una figura con silueta femenina se mostro a los ojos de Neville, parecía que cada centímetro de su piel estaba en constante movimiento.
- Me uniré a ti en esta lucha en pos de proteger al Hacedor.
Dicho esto, se desvaneció y Neville sintió un ligero cosquilleo en todo el cuerpo cuando un torrente de agua lo atravesó, ni una sola gota paso al otro lado.
Neville se despertó, los rayos mañaneros entraron por la ventana, su chica estaba de pie en la ventana, al notar el movimiento giro para mirarlo,
-
¿Podemos ir a ver a Harry? - Pregunto Luna muy seria.
-
Estaba pensando lo mismo - contestó el chico mientras recogía su ropa y salía como una exhalación seguido de su novia en busca del aula de Defensa Contra las Artes Oscuras.
(* * *)
En los terrenos del castillo una figura encapuchada se movía furtivamente evitando todas las miradas posibles, Llevaba tiempo haciendo eso pero a cada día que pasaba no podía evitar sentir que estaba haciendo algo malo, giro una esquina, y luego otra, y entro por una puerta, la misma comunicaba al despacho de uno de los profesores, Un muchacho alto la observo un momento.
- Buenos noches Cariño - se escuchó una voz desde la habitación que comunicaba con la puerta al final de esa sala.
La chica deslizó su capucha mostrando una cascada de cabello rubio y una tez blanca como la luna, su madre le había puesto ese nombre por el tono blanco de su piel.
- Buenas noches Neville - Le dijo Luna a su tácito chico.
En lugar de ir a la sala, la rubia se fijo en un pequeño rastro de rosas dejadas en ese lugar que conducían a otra sala, sabía donde se dirigían, sin embargo opto por fingir inocencia con el rastro de los pétalos, el lecho del veterano león esperaba al final, Le encantaba que hiciera esas pequeñas cosas, la hacía sentirse especial.
Se despojo del resto de la capa, al fin y al cabo era una alumna y él un profesor en toda regla, estrictamente hablando estar ahí estaba prohibido-aunque no existían reglas aparentes al respecto-, y eso lo hacía sentirse aun más especial. Su chico apareció en el umbral de la puerta, era hermoso… a su manera, su relación había comenzado por ser la diferente, ahora, después de infinidad de días, ellos eran únicos en el mundo. Y esa sensación de seguridad era gracias a él.
Una seña basto para que su chico dócil se recostara a su lado, y otra chispa para que millones de chispas explotaran en su cuerpo, había perdido la cuenta de la cantidad de veces que aquel león la había hecho suya, y cada vez era una primera vez, donde no faltaba la oportunidad de descubrir sensaciones nuevas, esa vez no fue la excepción.
Un par de horas más tarde, lo sintió dormir acunado entre las alas de Ravenclaw, era el doble de su tamaño y no paraba de decir que le encantaba que ella lo abrazara, Luna le siguió un minuto después al mundo de Morfeo.
Cuando despertó no pudo evitar sentirse asustada, todo era completamente negro, alguien respondió a su temor tranquilizándola.
-
No temas pequeña - dijo una voz que parecía venir de todas partes - ¿Cómo te llamas?
-
Luna Lovegood
-
dijo la chica muy segura hacia la oscuridad.
-
Muy bien joven Luna, me mostrare ante ti, para que puedas evitar temerme -
Al instante una figura se mostro delante de ella a unos cuantos metros, se acercaba con paso lento, La joven la observó, su figura era hermosa, parecía tratarse de una escultura de hielo, su piernas perfectamente torneadas llevaban a un torso femenino, su pecho perfecto le hacía sentirse acomplejada, su cara de rasgos estilosos como si fuera una muñeca encandilaban a cualquiera. La figura se detuvo delante de Luna.
-
Lo que ves es una representación nada más, tu cuerpo y tu naturaleza es tan hermoso como esto
-
le dijo, y sus palabras tranquilizaron la mente de la chica - Soy Luz - se presento aquel ser perfecto - Estas aquí por petición mía, El Hacedor de Sueños se encuentra en grave peligro, y soy una de sus guardianas, el joven Mago Potter ha accedido a ayudarnos, y creo que eres perfecta para, a través de ti, poder canalizar mi poder… si aceptas, podrás controlar la existencia de la luz a voluntad, podrás escoger lo que otros ven o dejan de ver, con el justo entrenamiento. Serás capaz de dominar mi Don. ¿Aceptas joven Luna?
-
Acepto - dijo la chica, sin siquiera pensarlo, había mencionado a un Potter, posiblemente se trataría de Harry. La idea de pelear su lado le fascinaba a la vez que la asustaba, mientras le traía recuerdos de un pasado.
-
Sea pues - y aquel ser se fragmento en cientos de miles de pequeñas motas de luz, sin previo aviso todos las pequeñas partículas de luz se apoyaron en el cuerpo y cabello de Luna, desaparecieron al instante.
La chica despertó con la sensación de que eso no había sido solamente un sueño, Su chico dormía a su lado aunque parecía intranquilo,había amanecido, se puso la capa y la capucha y contemplo un momento la ventana, un momento después escuchó a Neville despertarse.
- Podemos ir a ver a Harry - Le dijo a su novio.
Neville respondió algo pero no le escucho, lo siguió a través de los pasillos buscando a quien una vez fue su profesor.
( * * *)
Hermione se encontraba sentada en el escritorio de su novio, la habitación del chico se había convertido en su habitación hacía mucho tiempo, como normalmente pasaba; estaba observando un antiguo pergamino y escribiendo cosas en él. Se alegro de ponerle el punto final a ese trabajo, había captado ciertas ideas a la hora de traducirlo pero no le dio importancia, quería acabar con las runas esa noche. Su novio la esperaba en su cama, Observo su mano un momento, y un breve destello en su dedo le devolvió el saludo, Giro el cuello hacia la cama de su novio y lo miro un segundo, estaba en ropa interior, aquel bóxer que a ella tanto le gustaba. Ron acababa de reconciliarse con Harry de una manera un poco extraña, aunque aparentemente normal en hombres, visto desde otro punto de vista se merecía ese puñetazo por haber desaparecido así.
Beso a su chico antes de prepararse para dormir, pero él no la dejo dormirse, busco sus labios una vez más y ella no le rechazo, desde que Harry le había preguntado acerca de su primer momento la chica no hizo más que pensar en él, tomando todas las medidas necesarias, cortesía de su futura suegra, una semana después ocurrió, y después de esa primera vez vinieron otras muchas, recordar las vacaciones de navidad en las cuales en la Madriguera no podían hacer nada fue un calvario, dos semanas sin poder estar con ese cuerpo, Hermione era incapaz de imaginarse a sí misma dos días separada de él. Ahora los movimientos del pelirrojo antaño torpes eran precisos, había aprendido a conocer su cuerpo y el sentimiento era mutuo, unas pocas caricias, y una mano rápida de Ron hizo el resto para que el sujetador de la chica se desprendiera con enorme facilidad, El chico había aprendido a despojarla de su ropa interior más rápido que ella misma, aunque extraña, a Hermione le encantaba esa habilidad.
Dos o tres horas e infinidad de momentos después la chica, rendida, se deslizo entre los brazos de Ron cayendo dormida. Con una sensación extraña despertó, estaba a oscuras, aunque pronto diviso una luz sobre su cabeza se estiraba formando una gran línea uniforme e irregular, comprendiendo la situación se dio cuenta que estaba en el interior de un risco. Una voz que parecía provenir de las paredes se escucho en ambos lados, cada centímetro de tierra vibro acompasando sus palabras.
-
¿Cómo te llamas? - Preguntó la voz en tono grave.
-
Hermione Granger - Dijo la chica sin dejarse intimidar, por alguna razón aquel sitio en lugar de sobrecogerla e intimidarla parecía tranquilizar el alma de la chica.
-
Soy Tierra, - dijeron las paredes, Hermione esperó - El Hacedor de Sueños está en peligro inminente, el Mago Potter nos está ayudando a protegerlo. Tienes suficiente talento joven Hermione, para llevar mi poder contigo, Con el debido entrenamiento, podrás proteger, y aplastar, tu resistencia será la mía, y será tuyo mi Don si aceptas la unión.
-
Acepto - Dijo la chica simplemente, sabía de que se trataba, acababa de leerlo. Sería verdaderamente difícil explicar esto.
Interrumpió sus pensamientos cuando un enorme peñasco de roca se levanto, tornando una figura humana de casi 4 metros, Tierra se levanto del suelo, Hermione lo contemplo, su cuerpo parecía estar hecho de roca solida, creyó que era imposible derribarlo, El cuerpo de Tierra se fundió con el suelo, y a ambos lados de Hermione se levantaron dos estacas de piedra, que se cerraron aplastando a la chica, El sobresalto, aunque completamente carente de dolor despertó a la chica. Se vistió con lo que encontró a mano cerca de la cama de su novio y volvió al escritorio, leyó la nota que acababa de escribir otra vez, y dijo para sí misma, en voz alta.
-
Es cierta, la historia es cierta.
-
¿Qué es lo que es cierto? - Pregunto Ron desde su cama.
-
Creo que tendremos que hablar con Harry, Ron.
-
Yo también lo creo - dijo el chico preocupado.
(* * *)
Ron estaba nervioso, Harry había aparecido, y él lo había recibido como se merecía, con un puñetazo, esperaba que así reaccionara. A una llamada de su chica entro acompañándola a su habitación, y se fue a su cama, tenía mezcla de sentimientos, pero todo con Harry continuaba igual, aunque esos dos días de desaparición habían hecho mella en su hermana, y no solo en esos días, Harry la había evitado y desconocía el por qué.
Su novia entro directa a la habitación y se sentó en el escritorio, allí tenía todo el material con el que estaba trabajando, y con ese libro que tanto había costado conseguir, parecía importante. A los pocos minutos de observar la cara de su chica esta sonrió y el pelirrojo entendió directamente de que se trataba, Había terminado de traducir el documento. Dejándole una tregua decidió no preguntarle para nada en su contenido, el día siguiente seria el momento indicado, ahora mismo estaban ellos dos, Su chica se acercó, y lo miró, al observar su ropa interior los colores subieron a las mejillas de su novia, era perfecto, era imposible para él determinar el primer momento en que Hermione se había vuelto loca y se había fijado en él, pero agradecía a cada momento esa locura.
Hermione le beso suavemente, y este le devolvió el beso, quizás un par de segundos después los besos pasaron a mayores, y en otros lugares además de los labios, Cuando la locura de Hermione llego al punto de querer dar "ese" paso con él, el chico fue completamente feliz, para él era su primera vez, al mismo tiempo que para ella, se entregaron mutuamente, todas las escenas de celos, o aquel breve mes en primer año de insultos por su parte quedaron relegados. Esa noche fue solo de ellos, Los caprichos de la sangre la hicieron ser bruja en un árbol genealógico lleno de muggles, estaba con la mejor mujer de ambos mundos, mágico y muggle. No dejaba de agradecer su suerte.
La chica, tras un hondo suspiro, cayó en sus brazos y no tardo en quedarse dormida, tras darle un último beso en la frente el pelirrojo también durmió.
La primera sensación que en realidad había muerto años atrás y todo lo que tenía que ver con Hermione nunca había existido, quizás los caza recompensas lo habían capturado y asesinado, el caso es que ahora mismo estaba en un lugar que describía perfectamente lo que su tía abuela Muriel siempre decía que sería el cielo. Infinidad de nubes se mostraban en el horizonte hasta que la vista se perdía debajo de él, parecía que estaba flotando sobre ellas, Sintió una ligera brisa en sus brazos, y quizás la misma corriente de viento que lo había recorrido antes volvía a por él, esta vez no se contentó con sus brazos si no que recorrió cada centímetro de su piel. Era "algo" Ron lo sentía como si fuera una mano, la sentía en un lugar del brazo y al centímetro siguiente de piel no sentía nada. La brisa perdió el contacto.
-
¿Cómo te llamas? - Preguntó una voz en un tono increíblemente potente, aunque no carente de cierta melodía, para ser un Ángel sonaba demasiado severa, quizás un Serafín o un Arcángel le pedía explicaciones acerca de cuándo había muerto. - ¿Cómo te llamas? - Repitió la voz.
-
Ron Weasley - Dijo el chico, y se corrigió - Ronald.
-
Si normalmente te tratan como Ron, no veo el motivo por el que deba cambiarlo. Soy Aire, Estas aquí porque creo que serias la persona estupenda para llevar mis poderes y así poder ayudarme a proteger al Hacedor de Sueños del peligro que se acerca. El joven Mago Potter también está entre nosotros. Si aceptas y te entrenas podrás obtener la velocidad del viento, crear tormentas, destruir o defender lo que te plazca. ¿Aceptas el Don joven mago?
-
Acepto - Dijo el pelirrojo al aire, al instante corrientes de todas partes se quedaron quietas y se establecieron en un punto, Era prácticamente imposible de ver, pero estaba ahí, se notaba una figura que difuminaba el aire, y por la cual las sombras se mostraban distorsionadas al otro lado. Al instante, Aire se volvió a separar y Ron sintió su contacto en toda la piel. La brisa dejo de soplar.
El chico despertó, estaba en su cama, afortunadamente vivo, su novia se encontraba sentada en el escritorio con la cabeza gacha.
-
Es cierta, la historia es cierta - Dijo su novia.
-
¿Qué es lo que es cierto? - Pregunto Ron desde su cama.
-
Creo que tendremos que hablar con Harry, Ron.
-
Yo también lo creo - dijo el chico preocupado.
(* * *)
Ginny había pasado una de las peores semanas que recordaba, primero Harry lo evitaba, el equipo no marchaba bien con sus golpeadores y los golpeadores de Hufflepuff parecían imparables, y Harry había desaparecido, unos cuantos días antes Harry había perdido un duelo con ella sin que la chica siquiera atacara. Si conocía como se sentía sabía que estaba en la sala de los menesteres entrenando, así fue, cuando llego y vio la imagen de todos los muñecos destrozados y el cuerpo de Harry inconsciente allí, increíblemente al rozarlo recobro el sentido. Y ahora estaba allí con ella. La chica le hizo unas breves caricias antes de dormirse, Harry abrazó su cuerpo desnudo, Esta noche no pasaría más que un breve abrazo, el estaba ahí y era lo importante. Lo que su cuerpo deseara podía esperar, el corazón de su chico necesitaba recuperarse del golpe por el que hablaría cuando estuviera listo, esta noche no.
Se acurruco en su abrazo y le hizo unas breves caricias con la nariz, para demostrarle simplemente que estaba allí, y que siempre estaría allí. Se durmió entre sus brazos.
Una continua luz anaranjada en los ojos la despertó, se encontraba en una roca, cuando su mirada intentaba ver el horizontes se difuminaba, como si un gran calor estuviera en el ambiente, ella no lo sentía, pero al observar alrededor se dio cuenta que era exactamente eso, los vapores de la lava de una especie de volcán subían por el aire, sin embargo ella se sentía fresca, quizás demasiado fresca, se dio cuenta de que se encontraba como estaba en la cama de Harry, semidesnuda, Una voz, la voz más potente que la chica hubiera escuchado nunca sonó en sus oídos, parecía venir de la lava que había debajo.
-
¿Cómo te llamas?
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Ginny Weasley, Mi nombre es Ginevra - se corrigió, La voz no admitía replica.
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Bien Ginny, soy Fuego - dijo la voz - El joven Mago Potter nos está ayudando a proteger el Hacedor de Sueños, pero necesitaremos más ayuda, Eres la persona más indicada para llevar mi poder, el poder de mi elemento arde en tu interior desde el momento de tu concepción, Si lo aceptas mi Don te dará un poder que te servirá para apoyar o destruir a quien quieras o defenderte de lo que sea, con el entrenamiento adecuado, Sera un camino duro pero estoy seguro que podrás llevarlo. ¿Lo aceptas? - concluyo la voz que venía desde debajo.
-
Acepto cualquier cosa que permita aligerar la carga de Harry - Dijo la chica convencida.
-
Tus motivos son nobles, y tu corazón es fuerte, me alegra haberte escogido.
Y la lava comenzó a burbujear, varias llamas salieron de las burbujas resultantes, las llamas se fueron formando al frente de ella, a los pocos segundos un torso brillante soportaba una cabeza que cuyo cabello anaranjado parecía bailar continuamente. Se quedo un momento allí para luego volver a dividirse en todas esas llamas. Sin embargo no volvieron a la lava, sino a los pies de Ginny, mas no la quemo, al contacto de su cuerpo las llamas se extinguían instantáneamente.
La chica despertó, preocupada por el extraño sueño que había tenido, observó a su chico y agradeció que le ofreciera el cambio de tema, un baño con el sería perfecto para poner una sonrisa y olvidar lo que había pasado, unos cuantos minutos después tuvo lo que no pudo tener la noche anterior. Y para Harry parecía que la semana anterior no había existido para nada. Ginny lo agradeció entre suspiro y suspiro.
Cuando salieron del cuarto de baño Hermione y Ron estaban sentados en la mesa.
El chico miraba a sus cinco amigos con cara de absoluta perplejidad, Luna puso en palabras lo que sentían todos.
- Bien Harry, parece que anoche todos hemos tenido sueños similares, y parece ser que somos los elegidos de los elementos. - Le dijo la chica sonriente - Soy Luz.
Nooo que esto no es otro salto diez horas atras, son las notas de autor, bueno este es otro capi mas,
Quisiera dedicar este capitulo a quien he bautizado "El Trio" para reducir nombres y muy especialmente a Assasha Gothick (El trio esta formado por ella, Merlina, y Elyon) pero especialemtne a ella por tomarse el trabajo de ser tan critica en su comentario anterior permitiendome corregir un monton de cosas en ese capitulo. Me encanta la amplitud de tus comentarios.
Bueno ahora en aspectos mas personales, como la gente normal suele festejar con su familia cuando se hacen mas viejos, y como el dia que escogi para nacer es el siguiente sabado me toca hacer un viaje de unos 700 kilometros para ir a verlos y pasar con ellos, que me encanta y tal, pero por queos digo esto por que simplemente me tomare el resto de la semana de vacaciones, El Hacedor de Sueños entonces descansa hasta el siguiente martes que es cuando vuelvo a estar minimanente cerca de mi ordenador. Provablemente me conecte, responda comentarios y tal, pero estos dias son para ellos ( y para mi) asi que no esperen mas capitulos hasta dentro de una semanita.
Pero sigo queriendo comentarios vale, que esta historia ya esta mas o menos enfocada.
Un saludo a todos y nos vemos en una semana o asi.
Como siempre recordad que podeis dejar vuestros comentarios tambien en [email protected]