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HP El Hacedor de Sueños — capítulo 72
Capítulo 71 Ceremonia Privada
Fueron unos segundos lentos, muy lentos. Aquello había terminado, Bellatrix había dejado de existir, pero el sabor de la victoria era amargo, aquella guerra había acabado, pero era imposible ver aquello. La cara y las facciones de Ginny estaban completamente apagadas. La verdad cayó como una losa, Ginny estaba muerta. Aquella persona que protegía desde hace años evitando que peleara, evitando que la acompañara a aquellas misiones suicidas yacía entre sus brazos, su cuerpo aun se conservaba caliente. Observo a sus amigos Ron estaba abrazado llorando en el hombro de Hermione, lo mismo que Neville quien había sido su primera pareja de baile. Mientras que varias lágrimas silenciosas caían por la mejilla de Luna, era comprensible que las facciones normalmente risueñas se mostraran serias por primera vez en su vida, Ginny había sido la primera persona que la había visto como una persona normal. Y la que la había defendido en contables ocasiones.
Todos en ese grupo sin excepción habían sido parte importante en la vida de la chica. Harry se maldijo a sí mismo de manera egoísta por no haber podido reaccionar antes y atesorar más tiempo con ella. Con enorme dolor vio la mano de la chica. El anillo, su anillo aún brillaba en su dedo.
- Buenamente me cambiaria por ti pequeña, siento mucho no haber podido protegerte - le dijo a su oído sordo.
En aquella privada reunión había siete presencias que se sentían igual de mal que los propios jóvenes. Los elementos permanecían tranquilos y callados, Fuego se acerco con respeto a Vacio y se inclino se mantuvo hablando con su maestro durante unos segundos. Y el anciano maestro asintió un par de veces. El hermano más candente salió un momento y volvió con un segundo cuerpo a rastras, el de Ivan. Lo coloco junto al de Ginny. Finalmente los demás se hicieron a un lado y aquel misterioso anciano se dirigió a Harry.
-
Sentimos mucho lo que ha pasado - le dijo.
-
Ya - Harry parecía seco y cortante. Pero no podía ser de otro modo, Ginny estaba muerta por su culpa. Ivan corría el mismo destino, y todo era por su culpa, - Que lo sientas no nos devolverá a nuestros amigos.
El anciano guardó silencio, era consciente de que las palabras de Harry eran verdad. Le dejo pasar un minuto para que contuviera su dolor y luego retrocedió un paso no sin antes hacerle una señal a luz.
Aquella joven se adelanto al grupo.
- Hay una manera de hacer que vuelvan, es arriesgado, pero es posible si ambos cuerpos se encuentran sin heridas y la muerte fuera porque les hayan arrebatado la vida violentamente, y ambos cumplen los requisitos - Les dijo el brillante elemento.
Harry trago saliva, si era verdad se aferraría a esa esperanza como un clavo ardiendo. Los siguientes en hablar fueron Tierra, Agua y Aire, dirigiéndose a sus propios elegidos.
-
Formad un triangulo que bordee a los caídos. Es nuestro deber deciros que en el mejor de los casos volverán a la vida pero el coste será los poderes divinos, pues tendréis que liberar todo su poder. Además solo habrá una oportunidad - Al instante Ron se quedo donde estaba en las cabezas, Neville acudió a los pies de Ivan y Hermione a los de Ginny.
-
Harry quédate donde estas, antes de nada me gustaría decirte que has peleado estupendamente, ha sido un orgullo seguir tus pasos - le dijo Arrow a su alumno.
-
Pequeña, tu también quédate con ese joven - le dijo Luz a la suya.
Fuego se adelanto y se arrodillo en señal de respeto, puso una mano en la frente de cada uno de los jóvenes. El último y más anciano elemento volvió a tomar la palabra.
-
Hermione, Neville y Ronald, concentrad los poderes que han aprendido con nosotros y entregárselos enteramente a Harry y Luna. Quizás os sirva convocar los hechizos. Si os sentís enormemente cansados continuad. Es una buena señal.
-
Una vez sientas el aumento de poder, intenta controlar la mente de ese chico, conecta todo sus puntos vitales como hemos entrenado, pero no lo hagas antes o no podrás hacer nada, tienes que esperar la nueva dosis de poder. Si te sientes agotada no mires atrás y continua, es una buena señal - Le dijo Luz a su alumna, está obediente asintió con un gesto.
-
Harry tu parte será similar, parte de los poderes que controlas son de Luz, así que tienes que hacer lo mismo. Espera a que sientas el aumento de poder, no antes. Si notas que te quedas sin fuerzas utiliza el Hacedor de Sueños - le dijo Arrow.
-
Y si necesitas más poder no dudes en utilizar el de Ginny para terminar.
-Vamos a hacerlo - dijo Harry convencido.
Como si hubiese sido la orden absoluta. Hermione, Neville y Ron comenzaron a recitar como si de un salmo se tratase la letanía de sus hechizos una y otra vez. A diferencia de antes ningún ataque ni animal salía. Del centro de sus pechos unas luces de pequeños colores se materializaban en forma de cristales y salían hacia afuera. Para unirse al centro. Cuando los tres cristales se tocaron en el centro los tres a la una se desmayaron.
Los pequeños fragmentos de luz resultantes de esa colisión se distribuyeron por igual introduciéndose en el pecho de Harry y de Luna. Ninguno de los dos esperaba eso porque ambos abrieron los ojos súbitamente al recibir la descarga de poder. Un segundo después volvieron a cerrarlos y Harry se concentró en acceder a la mente de Ginny.
Lo primero que encontró fue una enorme pared negra, a primeras vistas infranqueable. Sin embargo si presionaba podía encontrar ciertas grietas que pudo usar para llegar un poco más lejos. Allí la sensación era extraña, la oscuridad era prácticamente total y comenzaba a asfixiarse, lo que sea que tendría que hacer tendría que ser rápido. Nuevamente otra pared. Esta desde luego le estaba completamente vedada. No había grietas ni nada parecido, el chico mostro su colgante pero no ocurrió nada. Sin embargo a la derecha había una especie de pasillo, Harry lo siguió sin dudarlo, al final comenzaba a verse una luz, eso posiblemente fuera bueno.
La sala no estaba iluminada, pero el que la habitaba si, una enorme serpiente de fuego hacia ver a Harry minúsculo en aquel lugar. Quizás sea la desesperación, o porque se estaba quedando sin aire, o porque lo vencía el cansancio. Pero levanto el Hacedor de Sueños y la enorme serpiente al ver el pequeño cristal pareció reconocerlo pues asintió levemente. La serpiente desapareció al instante en cientos de partículas de luz que desaparecieron en el interior del Hacedor de Sueños. Harry desconocía el motivo, pero estaba seguro de que ahora tenía el poder de Ginny en sus manos. Con esa idea volvió a la pared que había abandonado.
Puso su mano y la misma la atravesó sin problema, pero no así el resto del cuerpo. Del otro lado solo pudo reconocer una mano, al tiempo que sentía un dolor horrible en la cabeza, no podía desmayarse, tenía que seguir, estaba agotado, pero cerró la palma de la mano y tiro de ella junto con lo que había recogido. La pared tembló ligeramente en reclamo de lo que le habían quitado.
Harry se desmayo por el enorme cansancio sobre el pecho de su novia. La cabeza del chico subía y bajaba indicando que la chica, aunque débilmente, respiraba.
-
Lo han conseguido - Dijo Arrow asombrada.
-
Sabia que podrían - dijo el anciano, los hemos visto crecer desde hace tiempo - nuestro trabajo aquí ha terminado. Les debemos mucho a estos jóvenes. Pero es hora de marcharse.
Uno a uno los elementos se acercaron para acariciar suavemente a las personas que habían entrenado, finalmente la misión había concluido. Arrow fue la ultima de los maestros en marcharse, se transformo en su acostumbrada lechuza y levantó el vuelo después de dedicarle una profunda mirada de admiración a su alumno.Finalmente el último elemento se acerco a Harry y extendió la mano. El Hacedor de Sueños desapareció del cuello del chico y apareció en las manos del anciano que se lo llevo a su propio cuello.
- Bien hecho chico - dijo antes de desaparecer.
--*
Harry abrió lentamente los ojos, su vista estaba borrosa.
- Harry has despertado - Escucho decirle una voz femenina - ¿Me escuchas?
El chico asintió con la cabeza, se puso las gafas que la chica le entregaba, se encontraba en la enfermería. Lavender estaba con él.
- Te sientes mejor, no parece que te ocurra nada. Ha habido una especie de hechizo que se salió de control y nos durmió a todo Harry. Cuando salimos el castillo estaba destruido, y vosotros estabais en el recibidor juntos y sin sentido.
Harry no la escuchaba, miro su pecho, ya no tenía nada. Se preguntó si en realidad no había sido golpeado por una bluddger y todo habría sido un sueño, pero de pronto recordó algo.
O mejor dicho a alguien.
-
¿Y Ginny? -
-
Tranquilo Harry, descansa.
-
¿Dónde está Ginny?
-
En serio Harry, tienes que descansar, Ginny está bien, dormida pero bien. Lleváis durmiendo cuatro días. Todos los estudiantes se han ido a sus casas después del duelo. Pero McGonagall quiere hablar con vosotros.Tengo que ir a San Mungo pero relájate. ¿De acuerdo?
-
De acuerdo - accedió Harry, parecía que todos se encontraban bien.
La chica salió de la enfermería de Hogwarts, pero el descanso duro solo unos segundos, pues las puertas dejaron pasar a McGonagall. Parecía molesta.
- ¿Se puede saber que le ha pasado a mi castillo?
El grito pareció despertar a los demás, Hermione y Ron aunque pálidos se los veía bien. Neville y Luna estaban frente a él, a medio camino entre sonrisa y seriedad. Y Ginny estaba en la cama de al lado, que si bien no despertó se acomodo mirando hacia otro lado, Harry creyó que verla moverse era lo más hermoso que había visto nunca.
- ¿Y bien? - Volvió a preguntar McGonagall.
Ya no tenía sentido ocultarlo, le recomendaron a la profesora que se sentara y comenzaron a narrar todos los sucesos ocurridos desde el año anterior. Los sueños, como sabían que Bellatrix estaba detrás de ese artefacto, la incursión con Draco en casa de los Malfoy y la granja de los Greyback, , El ritual que les permitiría hablar y ver a los elementos, los entrenamientos, Cuando supieron que Bellatrix había despertado, la profecía, y la narración del duelo final. Aunque ahorraron los detalles de la muerte de Ginny e Ivan. La sorpresa que se reflejaba en la cara de McGonagall no se sabía si era por asombro o debido a que todo eso ocurriese en su propio castillo sin siquiera ella saberlo.
Después de esa historia McGonagall se aseguro de que recibieran la mejor de las atenciones en la enfermería. Pronto todos recuperaron el color. Ginny despertó al día siguiente, tenía un hambre atroz, pero por el resto se encontraba perfectamente.
Aunque lo habían intentado ninguno de ellos había podido lanzar los hechizos que habían aprendido ese año. Estaba claro que el coste bien lo valía. Al sexto día les dieron el alta, y esa sería la última noche que pasarían en el castillo antes de regresar a la madriguera. Cenaron con los elfos domésticos y subieron a la habitación.
Harry se sorprendió al encontrarse con la percha vacía de Arrow en la mitad de la noche, parecía increíble como aquella hermosa ave lo había engañado de ese modo. La echaba de menos.
Sus pensamientos fueron interrumpidos por el sonido de la puerta. El chico fue a abrir, pero antes de alcanzar el pomo de la misma, la puerta se abrió, Ginny salto a su cuello reclamando sus labios como si fuera lo último que podría hacer en su vida. Harry no se negó, llevaba tiempo esperándola, pero la miro con gesto de sorpresa.
- Te dije que cuando volviéramos terminaríamos lo que empezamos - le dijo la pelirroja antes de cerrar con el talón la puerta.
--*
Dos meses después de la vuelta de Hogwarts el patio delantero de La Madriguera hervía en actividad, la ceremonia seria privada y para las familias de los más allegados. Era todo lo íntima que podía ser una ceremonia en casa de los Weasley. Varias decenas de sillas estaban decoradas y ocupadas por multitud de cabellos pelirrojos, Había algunas excepciones como una cabellera Rubia que estaba con la atención dividida entre su marido, el frente, y sus brazos que tenían un pequeño paquete envuelto en una manta rosada. Luego estaban personajes tan pintorescos como la Tía Muriel, o incluso un destacamento de Elfos Domésticos venidos de Hogwarts entre los cuales se incluía Kreacher, que gozaban de ser invitados especiales a esa ceremonia.
Del otro lado estaban sentados algunos profesores del mismo colegio, Entre los que destacaban en primera fila McGonagall o Hagrid que el mismo ocupa cuatro asientos. En el último grupo de asientos se encontraban sentados Petunia Evans que había recobrado su apellido de soltera y su hijo Dudley, que no dejaba de observar a todos lados a los pintorescos invitados. El tercer miembro de esa familia no había asistido por situaciones obvias. También allí había varios compañeros de colegio, como Neville, y Luna, o Dean; Seamus y otros con los que habían compartido momentos. Curiosamente en tono amistoso en el mismo grupo se encontraban sentados Draco Malfoy y su atractiva secretaria, al lado de la Dra. Granger. De pronto sonó la música y el silencio en los asientos fue absoluto.
De las una de las dos alfombras que dividían el cuadro de sillas una adolecente rubia de rasgos afilados paso lentamente con una cesta de pétalos de rosa dejando un reguero de ellos por cada paso que daba. De la otra y haciendo la misma tarea una niña muy pequeña avanzaba caminando ataviada con un vestido color perla, que ignorando su papel fue corriendo hacia su madre, la señora Granger, cosechando las sonrisas inocentes de todos. Lo bueno es que en su carrera lanzo la cesta llena de tulipanes dejando un rastro de pétalos sobre la alfombra cumpliendo, con cierto estilo, su trabajo. Gabrielle, ocultando un poco su propia risa también volvió dignamente con su hermana. La música volvió a cambiar.
De la izquierda y el lugar anfitrión aparecieron Arthur Weasley con su hija, de la derecha El Dr. Albert Granger de la mano de su hija. El vestido de la primera era de un color perla, palabra de honor, que acentuaba su pecho. Una tiara con bordado de rosas hacían ver la decoración perfecta. La segunda tenía puesto un color más cremoso, con algunos retoques para resaltar ciertas partes de su cuerpo. Y unos guantes de seda la hacían verse fabulosa. Sin embargo el merito se lo llevaba el pelo completamente liso recogido en un moño que revelaban horas de trabajo. Después de una caminata que a las chicas se les hizo eterna. Llegaron adelante. Dejándolos con la compañía de nuevas, y muy elegantes personas; Arthur volvió con Molly, que lloraba, y Albert con su esposa y su otra hija, Jessyca, que aun no estaba muy segura de que era lo que hacía allí y de por qué sus padres estaban tan contentos.
Alguien adelante dio inicio a la ceremonia que hablaba acerca de la unión de dos personas. Finalmente llego el turno de ofrecer los anillos y pronunciar los votos. La primera pareja seria la del novio anfitrión. Hermione cogió el anillo y lo puso con decisión en el dedo de Ron.
- Ronald Bilius Weasley; Yo Hermione Jane Granger, desde ayer y para siempre prometo amarte, respetarte y ser tu compañera en todo momento -
Hermione cogió el anillo y se lo puso con dedo tembloroso en el dedo de Hermione, mas su voz sonó completamente segura de sí misma.
- Hermione Jane Granger, Yo Ronald Bilius Weasley, en adelante Ron - cosechando varias risas de algunos de los espectadores - prometo esforzarme cada día para merecer que me quieras, haciendo que cada segundo a tu lado sea único. Prometo ante todos los presentes que desde ahora y para siempre te seguiré amando tanto o más que ahora mismo.
Una vez le tocara a la novia anfitriona, esta cogió su anillo y se lo paso a Harry por el dedo, al principio su voz comenzó a sonar suave, pero la impregno de confianza a medida que hablaba.
-
Harry James Potter, Yo Ginevra Molly Weasley, en adelante Ginny, lo siento Ron - dijo cosechando las risas de los demás nuevamente - simplemente creo que no existen palabras suficientes para hacer estos votos, te puedo prometer amarte hasta el fin de mis días, pero lo hare después de eso, si que te puedo prometer que seré la persona más feliz del mundo simplemente porque estas en mi vida. Tampoco puedo asegurarte quererte desde que te hable porque creo que aprendí a amarte y después a decir mi primera palabra. - Ginny vocalizo un "te quiero" solo para que Harry pudiera entenderlo. El publico necesito un minuto para recuperarse. Luego Harry cogió su propio anillo. Empezó a hablar mientras se lo deslizaba por el dedo a su novia.
-
Ginny Weasley, Yo, Harry James Potter, soy consciente de que me lo has puesto difícil
-
sonrisas generales - Prometo que atesorare cada segundo a tu lado como si fuera el último, pues se lo que se siente, prometo limpiar tus lagrimas y no darte motivos para tenerlas. Seré tu bastón pero no el motivo por el que lo uses. Prometo que cada mañana despertada a tu lada y cada noche que duerma igual será un día en el que haya vivido. Y prometo sobre todas las cosas amarte cada día un poco más hasta descubrir el último número que existe a tu lado.
Dichos los votos, la persona que auspiciaba la ceremonia concedió a las parejas el tan esperado beso, aquel no era más que un beso mas. Pero el simbolismo era importante, ese era el primero. No muy lejos de allí, en las cocinas de la madriguera, en un reloj especial que solo disponía esa familia y que era completamente personalizado. Todas las agujas marcaban "En el Jardín". Dos manecillas plateadas cuyas imágenes se correspondían con la cara sonriente de Hermione que coronaba una de ellas y la de Harry en la otra, cambiaron mágicamente tiñéndose de dorado.
Bueno…
Solo quería poner eso, el de verdad está a en el siguiente. Leer por favor la nota al pie del siguiente.
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