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Historia 56566 — capítulo 1
Monochrome Vision
Asesinato
Dislcameir: Monochrome Vision y todos sus personajes me pertenecen, cualquier uso de sus personajes o plagio de la historia no hecho por mi es un delito, pido amablemente que si piensan usar la historia y ponerla en otra web, se absengan de hacerlo, pues soy dueña ama y señora de esta historia en todo termino Legal
Personaje Principal del Capitulo: Elena Sexton/Aaron Gekas
Genero: Misterio/Horror
Advertencias antes de Leer: este capitulo puede contener escenas no aptas para menores de 13 años, si lo lees es bajo tu propio riesgo
Comentarios: Espero que disfruten de este capitulo, y sigan leyendo la historia.
Autora y Dueña: Artemis Catherine "Aludra" Wolf
Asesinato
La noche comenzaba a aparecer, en el horizonte se podia ver lentamente la caida del sol, bañado de una tenue luz rojiza y dorada por partes, y debiles tonos violaceos en las zonas mas altas del cielo, un par de ojos estaban absortos observando aquel espectáculo natural de luces, viendo al sol esconderse casi con un brillo de fascinación. Aquel par de ojos eran diferentes a los de todo los demas pues tenian algo que ningun otro par de ojos tenia, pues aquel par de ojos eran dispares, es decir, no tenian el mismo color, uno de aquellos ojos (probablemente el Izquierdo) tenia una tonalidad verdosa tanteando un tanto el terreno del color dorado, contrario al otro de un brillante color celeste cercano al color violeta. Aquello ojos pertenecian a Elena, Elena Sexton, cuya vision al contrario del color de sus ojos, era toda de un solo color, un color triste, el terrible color gris.
Y justo por eso ahora veia tan absorta el paisaje, por que no podia ver aquellos colores, aquellas tonalidades surreales, aquellas pinceladas violaceas que comenzaban a caer, deshaciendo el color naranja que se habia formado ante el final inminente del reinado del Sol por aquel dia, observaba cuidadosamente el paisaje, intentando pensar en como serian los colores de aquel paisaje, como seria ver todo aquel espectáculo a color.
-
Elena - Oye una voz y sus pensamientos dejan de fluir en pos de los anhelados colores y se dirigen a deducir quien la ha llamado, y la respuesta llega a su mentecon rapidez, Su madre, Galatea Sexton.
-
¿Si, madre? - pregunta aun acostada en la cama, con la mirada aun en el paisaje, pero la mente bien concentrada en oir a su madre.
-
¿Cariño te haz despedido de tus amigos? - pregunta la mujer de cabellos castaños, observando a su hija con preocupación.
"¿Cuales?" Dijo de inmediato la Muchacha en su foro de inmediato, pero la mentira corrio a sus labios como el agua de un rio, rapida, fluida fresca y atractiva.
-
Si, Jesse me deseo suerte, Angela estuvo apunto de llorar, Julie se puso muy efusiva, querian organizarme una fiesta de despedida, pero les he dicho que salimos mañana temprano, asi que no se apodido - dijo girandose hacia su madre, con media sonrisa divertida, pero la felicidad no llegaba a sus ojos, aunque eso la mujer no lo noto, aliviada por la alegria de su hija al relatarle aquello.
-
Me alegro, Siento mucho que tengamos que irnos… Todo va a cambiar dentro de poco- dijo la mujer con una sonrisa, se acerco rapidamente y la abrazo con fuerza, acto que Elena imito lo mejor que pudo, cuando su madre la solto, le dedico una sonrisa que elena imito, aunque no fue ni la mitad de alegre de lo que era la sonrisa en su madre, la felicidad en sus ojos. - Ire a preparar la cena - añadio al final y salio de la habitación de la joven.
Elena observo a su madre salio de su cuarto, alzo la vista al techo y escruto en las manchas que este tenia, se suponia que estaba pintado de color celeste, pero ella solo veia gris, todo lo que veia era de color gris y sus tonalidades claras y oscuras, nunca ningun color. Cerro los ojos molesta, harta de todo aquello, de tener que fingir cada uno de los estados de animo de mentir por docena, de imitar expresiones, de no ser autentica.
¿Desde cuando habia comenzado aquello? Claro, desde aquel dia en el que decidio que escaparse de casa unas horas no le haria mal a nadie, hacia ya ¿Qué, 2 años…3 Talvez?. Aquella Noche de Verano…aquella calurosa noche de Verano.
- Vamos, Ele… solo sera un rato tus padres nisiquiera lo sabran - le habia asegurado Aaron, con aquel tono de voz burlon y seguro.
- ¡oh! Si que lo sabran - le refuto ella molesta en voz baja, esperando que sus padres no la oyeran desde su habitación.
- Vamos, no nos tomara nada…iremos a la fiesta de Julie, nos divertiremos un rato y luego regresaremos, justo antes de que tu padres se levanten de la cama - murmuro el muchacho sentandose en la cama donde Elena permanecia acostada.
- Los despertara el sonido de tu Carro Aaron, ¿es que no vez la bulla que hace? - le espeto ella apenas controlando el nivel de su voz.
- Lo dejare a unas calles de aquí, ¿ok? Te vendre a dejar hasta esta misma cama, me ire a mi casa y fingiremos que nunca paso nada ¿Te parece? - dijo lo ultimo en un tono sacado de "El Padrino".
- Bien - acepto ella y se levanto de la cama, camino hacia su closet y entonces oyo la voz burlona de Aaron.
- Linda Pijama - dijo divertido, observando la pijama color de la chica, con pequeños detalles en solor rojo.
- Callate, Aaron - dijo ella revisando entre sus ropas.
- Me gusta esa Blusa…- dijo el parado detrás de ella señalando una blusa de un solo tirante, de color negro.
- ¿Cual? - dijo ella extrañada volviendo se hacia donde señalaba Aaron, pero no vio nada en el lugar que señalaba, solo veia negro.
- Esa, la negra de un solo tirante - dijo el extrañado.
- Aaron…no veo muy bien en la noche ¿recuerdas?, entre tanta oscuridad no distingo la diferencia de ningun tono de gris- explico ella viendolo sobre su hombro.
- Lo siento…- murmuro avergonzado y jalo la blusa hacia la luz que entraba por la ventana de la habitacion.
- bien…llevare esa- dijo ella en un leve tono cansado y se dirigio hacia el tocador, abrio la gabeta de la derecha y Aaron desvio la mirada, a sabiendas de que sacaria de ahí.- ¿alcanzame un pantalón quieres? - dijo ella comenzando a cambiarse.
- ¿El que sea? - pregunto el fijando la vista en la ropa perfectamente doblada en el closet.
- Si el que sea…- dijo ella a sabiendas de que no importaba el color del pantalón.- No voltees- le advirtió.
5 minutos después Aaron y Elena, salian exitosamente en silencio de la casa de la ultima, sin despertar a sus padres, caminaron dos calles y finalmente vieron el auto de Aaron, se subieron y unos segundos después se alejaban del lugar como fugitivos, a toda marcha.
La casa de Julie retumbaba o tan vez mas específicamente temblaba por culpa del estridente sonido que salia de las bocinas del estereo que tranquilamente podrian rentar a un Antro de la ciudad, afuera de la casa el carro de Aaron se detenia con un sonido apenas audible comparado al sonido que salia de la casa, el frio estaba presente fuera, bajo la tenue luz de la luna.
- ¡Vamos! - le Animo Aaron abriendole la puerta a Elena y extendiendole una mano de forma caballerosa, Elena tomo su mano y salio del auto y resintio el frio de la calle - Te prometo que dentro no habra tanto frio - dijo con seguridad Aaron y ella sonrio.
- Si tu lo dices - dijo Elena con media sonrisa y cruzaron el jardin de la ruidosa casa, abrieron la puerta y una onda de calor los lleno, dentro de la casa habian muchos muchachos, muchos de su edad y muchos mayores que ellos.
- ¡Elena! - se oyo un grito apenas audible pero lleno de felicidad, era Julie que se acercaba caminando entre el mar de gente que se movia al compas de la musica - ¡Crei que no vendrias! - dijo abrazando a Elena, que de inmediato sintio el fuerte olor a alcohol.
- ¿Cómo perderme tu fiesta? - dijo a voz en grito
- ¡¿Qué?!- grito Julie sin escucharla, pero elena no contesto, ambas se vieron las caras desconcertadas y hecharon a reir.
La fiesta continuo por largo rato, la musica en ningun momento dejo de sonar,las bebidas alcoholicas estaban en todas partes, como salidas de un arbol de alcohol, las personas bailaban aparentemente sin cansarse, Elena habia bailado hasta que sus pies no pudieron mas, aunque eso si, no se atrevio a tomar absolutamente nada, temia que por la mañana sus padres sintieran el olor a Alcohol, aunque claro estaba mas que segura de que su ropa ya olia a Alcohol.
- ¡Aaron! ¡Aaron! - le grito en el oido a un Aaron que bailaba con una muchacha mayor a el, y el se giro con una gran sonrisa en el rostro, probocada no solo por bailar con una chica tan "linda" como con la que estaba bailando, aquella sonrisa era producto de lo que se habia tomado.
- ¿Elena, que pasa? - dijo Aaron aun euforico por la bebida
- ¡Tenemos que irnos! - dijo enojada - ¡Prometiste llevarme a casa a tiempo! -
Aaron parpadeo sorprendido, pero tras un momento quito sus manos de la cintura de la muchacha y camino hacia la puerta, con Elena junto a el y los gritos molestos de la muchacha enojada por ser plantada en mitad de la fiesta.
- ¿Seguro que puedes manejar? - dijo Elena cuando salieron de la casa
- Por supuesto - le aseguro y ambos se metieron al auto, sorprendentemente, Aaron no mintio, condujo perfectamente por las calles con el aire pegandole en la cara, estando a cuatro calles de la casa de Elena, Aaron se estaciono.
- Estamos muy lejos - se quejo Elena.
- tomaremos un atajo - dijo el bajandose del auto y Elena lo imito, comenzaron a caminar por la calle, al poco rato encontraron un callejón que se suponia los llevaria frente a la casa de Elena. - lo vez - dijo Aaron con tono burlon.
- No veo nada…- dijo Elena viendo hacia el frente.
- ¿de que hablas? - pregunto Aaron extrañado por la respuesta, viendola con incredulidad.
- la luna esta escondida tras las nubes, solo veo sombras - se explico molesta y Aaron sonrio, esta vez no por el alcohol.
- Tranquila - dijo con un tono dulce - Yo sere tus ojos - le aseguro y comenzaron a caminar hacia el callejón, pero antes de adentrarse en las sombras algo se movio y Aaron se puso alerta - ¿quien anda ahí? - dijo viendo hacia la oscuridad del callejón, Elena no dijo nada, por que por supuesto ella no veia nada en la oscuridad. - Sal de ahí - dijo Aaron y una silueta humana aparecio bajo la debil luz nocturna.
La persona se balanceo de un pie a otro y dijo algo que Aaron no entendio, algo que probablemente estaba en otro idioma.
- vamonos - murmuro Elena con miedo pero Aaron no retrocedio, se quedo plantado en su lugar - por favor Aaron, vamonos - dijo a modo de suplica pero Aaron no la escucho.
- venga, no queremos molestarte - dijo Aaron con seguridad- solo queremos irnos sin que nadie sala lastimado - se explico y se saco la billetera del bolsillo trasero del pantalón - ¿esto es lo que quieres? - pregunto mostrando la billetera y luego la lanzo a los pies de la persona - Tomala, no me importa - dijo con aquella valentia suya y Elena lo jalo del brazo con miedo, el hombre volvio a hablar en aquel idoma desconocido y en de entre sus ropas saco un cuchillo.
- la chica - dijo en voz baja señalando a Elena con el cuchillo y Aaron la puso detrás de el de modo protector.
- no, Aaron - le pidio jalandolo de la camisa, pero el no se inmuto, continuo en su lugar.
- El no te lastimara - le aseguro con confianza inusitada, el hombre se acerco a Aaron, blandiendo el cuchillo en la mano izquierda y Aaron empujo a Elena lejos, sin saber que al empujarla ella tropezo con algo que habia en el piso y se golpeo la cabeza con algo que la dejo inconciente.
Cuando Elena se desperto vio algo que nunca habia visto, un color, un color llamativo cuyo nombre no conocia, sonrio al ver aquel color que estaba por todas partes, que la manchaba a ella y al callejón y a todos los objetos cercanos, un olor le inundo la nariz y recordo que antes habia sentido aquel olor, observo sus manos, manchadas de aquel color brillante, se llevo el dedo indice a la boca y lamio un poco de aquel color, tenia un leve sabor metalico y amargo que reconocio, era Sangre y si no recordaba mal, aquel color era rojo, rojo sangre, entonces callo en la cuenta, alguien estaba herido.
- ¡Aaron! - dijo por lo bajo y lo busco con la mirada, pero solo veia rojo, alzo la mirada al cielo y vio como lentamente la luna era descubierta del manto de nubes oscuras, la luz blanca la ilumino y bajo la vista, sus ojos se abrieron desmesuradamente - Aaron…- murmuro sorprendida, en shock.
Aaron estaba ahí, pero no estaba completo, de hecho no podia decirse que era Aaron, eran mas bien los restos de Aaron, sus manos estaban en posiciones imposibles, en sus antebrazos habian cortes en vertical, siguiendo la lineas de las venas, sus brazos no estaban unidos a su cuerpo, todos y cada uno de los dedos de sus manos estaban rotos, sus piernas estaban en sentido contrario al de su torzo, aun unidas al tronco de su cuerpo, de donde se desbordaban las viceras en carne viva por ultimo sus ojos se fijaron en el rostro de lo que antes habia sido una persona llamada Aaron, su rostro formulaba el horror en su estado mas puro, su boca estaba abierta a todo lo que daba, su nariz tenia las marcas por donde habia corrido sangre, tenia un corte que atravesaba la cuenca de su ojo izquierdo que no estaba en su lugar, ni en ninguna otra parte, contrario al ojo derecho que casi se salia de su cuenca.
Grito, con todas las fuerzas que tenia, esa noche grito con todo el oxigeno que tenian sus pulmones.
-
¡Elena! ¡Elena! - Oyo los gritos de su padre y volvio a la realidad, su padre la sostenia por los hombros y la sacudia, no tenia idea de cual era la expresión en su rostro, pero su padre parecia muy preocupado.
-
¿Papá? - murmuro entrecortadamente sorprendida por la expresión de preocupacion en el rostro de su padre.
-
Elena, por favor di algo coherente - pidio su padre casi aliviado.
-
Yo estoy bien - dijo parpadeando torpemente, aun con la ultima imagen de Aaron grabada a fuego en sus pupilas.
-
dije "algo coherente" - se quejo su padre soltandola y demostrando el alivio al verla hablar.
-
lo siento, yo…- comenzo a decir pero no logro terminar la frase pues su padre la abrazo con fuerza contra su pecho, como si se tratase de una niña pequeña, una niña pequeña que acaba de despertar de una pesadilla.
-
Por favor - murmuro su padre mientras la abrazaba - no vuelvas a espantarme asi - dijo y Elena asintio, correspondiendo el abrazo de su padre. - La cena esta lista - añadio soltandola un poco y ella volvio a asentir contra su pecho, finalmente ambos se soltaron y su padre se le adelanto, antes de salir de su habitacion Elena se vio en el espejo de su habitacion, desde sus ojos nacian unas pequeñas marcas que se extendian hasta su menton, donde los caminos de las lagrimas desaparecian, se observo sus ojos un instante, ambos se veian de la misma tonalidad de gris, cerro los ojos pensando en los colores que le pertenecian a cada uno, los abrio lentamente, pero al verse en el espejo, no tenia el ojo izquierdo, solo el espacio vacio que habia quedado ante la falta del organo.
Elena dio un paso atrás, parpadeo esperando que la vision desapareciera, pero no cambio por mas que parpadeo, por mas que cerro ambos ojos y los volvio a abrir, aterrada subio una de sus manos hasta su rostro, hasta su ojo izquierdo, en el espejo ella tocaba el vacio, mientras que en la realidad podia sentir como su dedo indice tocaba la superficie humeda de la esfera ocular, se giro y le dio la espalda al espejo.
- no tengo miedo - se aseguro y siguió el camino hacia el comedor, completamente arreglado para la cena, con un largo mantel blanco con bordados de flores, el frutero en el centro, tres platos de comida y diversos acompañantes.
Elena se acosto en su cama, se coloco los audifonos a toda potencia y presiono el boton de play en su celular, cerrando los ojos aun cuando todo a su alrededor era negrura, se dejo llevar por la musica, por los acordes de guitarra, los golpeteos en la bateria, y la voz del vocalista.
Cuando la voz de Elena se apago esa noche, no solo eso se apago, se apago ella misma, al principio dejo de hablar luego cerro los ojos y no se digno a abrirlos, incluso cuando muchas veces chocaba con los objetos, dejo de comer con la misma voracidad de antes, dejo de ser la misma, ante todos los demas, ante su familia, seguia siendo normal, seguia hablando con la misma energia de antes.
Julie se sorprendio al ver una amontonazon de gente frente al salon de Elena, varios alumnos, algunos del salon y otros de otros grados y grupos estaban congregados junto a la puerta y ventanas del salon 13, el salon del grupo de Elena, Julie se apresuro, empujo a varios, pensando que tal vez le habia pasado algo a su amiga, cruzo el umbral de la puerta y ahí estaba ella, con el largo cabello negro, callendole desordenadamente sobre los hombros y espalda, con la mirada fija al frente, el rostro serio, la espalda perfectamente recta, la mano izquierda apoyada en el pupitre y la mano derecha sosteniendo el lapicero con el que escribia rapidamente sobre el cuaderno a una velocidad que parecia inhumana.
- Elena…- dijo en un murmullo sorprendida, luego se giro rapidamente hacia los mirones, haciendo volar su corto cabello rubio - ¡¿Que estan viendo?! - grito enfadada y tomando una regla de 30 centimetros del pupitre mas cercano comenzo a aullentar a los chicos y chicas, cuando todos hubieron desaparecido del lugar, se giro hacia su amiga y se acerco - ¿te encuentras bien? - pregunto preocupada, pero la mirada de Elena seguia al frente, pestañeando de vez en vez. - ¡Elena Calidora! - grito intentando llamar su atención, pero no logro su cometido, la pelinegra seguia con la mirada clavada en la pizarra blanca, sin mancha alguna, entonces se puso frente a ella, tapando su vision de aquello que parecia tan interesante, la reaccion fue intantanea y Julie deseo no haber hecho aquello.
- Julie Longstock - dijo en un tono neutro que asusto a la rubia, erizandole los pelitos de los brazos.
- ¡¿Qué demonios te pasa?! - grito con miedo repentino, alejandose de ella dos pasos, sus ojos no tenian brillo, su voz no tenia tono, su piel se veia palida, casi traslucida, su cabello se veia mas negro que nunca, toda ella le probocaba miedo, bajo la mirada a lo que escribia, pero no entendio nada de lo que escribia, era como si estuiera escribiendo en clave o en otro idioma, aunque su mano no titubeaba como cuando se escribe en clave. - ¡¿Qué estas escribiendo?! - dijo aun mas atemorizada que antes.
- yo…- dijo ella como dudando, pero su mano no se detenia, no dejaba de moverse rapidamente sobre el papel, escribiendo aquellos garabatos ininteligibles. - no, lo se - dijo bajando por primera vez la mirada para ver su mano, que seguia escribiendo.
- Elena…- dijo sorprendida y supuso que se trataba del trauma del accidente - Elena escuchame - le ordeno intentando parar su mano, pero esta no se detuvo - yo se que no fuiste tu, tu…tu estabas enamorada de Aaron, tu jamas, jamas lo lastimarias - le aseguro, pero la pelinegra seguia viendo su mano moverse sobre el papel, Julie se molesto por su actitud alzo una mano y le dio una cachetada que resono por todo el salon. -¡Reacciona!- le grito con toda su fuerza, por primera vez la mano de Elena se detuvo, sus ojos se abrieron desmesuradamente y su expresión fue de total sorpresa, parpadeo un par de veces y enfoco la mirada hacia Julie, la expresión en su rostro cambio de nuevo, se lleno de duda, luego cambio por abatimiento, luego furia, sacudio la cabeza como quien oye un monton de voces al mismo tiempo, se sostuvo la cabeza entre ambas manos.
- Callate…- dijo en voz baja, sosteniendo su cabeza entre las manos, apoyando los codos sobre el pupitre - no quiero oirte, ni a ti ni a nadie mas - dijo con voz amenazante y Julie se alejo sorprendida.
- ¿Qué…que fue lo que te paso? - pregunto en voz baja y Elena apoyo las manos en el pupitre, alzo la mirada, una mirada vacia de todo sentimiento.
- pude ver el color rojo, el rojo sangre - dijo y Julie se alejo un poco mas de ella, recordando un poco mejor lo que su padre, el jefe de policia, habia escrito en su informe, recordando a la perfeccion la foto instantanea que alguien le habia tomado a Elena cuando la encontraron, en esta foto, Elena se veia las manos, manchadas de la sangre de Aaron, en su informe, mencionaba que alguien los habia atacado por la madrugada, habia descuartizado a Aaron frente a Elena y a ella la habia dejado intacta, lo cual resultaba sospechoso.
Elena le subio el volumen al celular a todo lo que se podia, la musica podia oirse desde poco mas de un metro de distancia, pero ella seguia presionando la tecla de subir volumen, desde los ojos de cualquier persona, tan solo se trataba de una muchacha que queria quedarse sorda.
- Elena -
Pero visto desde los ojos dispares de Elena, se trataba solo de ella tratando de dejar de oir al "fantasma" que la perseguia.
-
callate - murmuro mordazmente - no quiero oirte - añadio, sin dejar de presionar el boton de volumen.
-
*Elena escuchame -*insistio el fantasma pero solo Elena podia oirlo
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dejame en paz - dijo molesta - tu no eres real, solo eres una invencion de mi imaginación debido a la muerte de Aaron - se aseguro en voz baja, que debido a los audifonos ni ella misma oyo.
El fantasma entonces se inclino sobre Elena, bajo la cabeza hasta su altura y siguió hablando, suavemente, traspasando con facilidad la muralla de Sonido que Elena habia colocado, Elena se quedo quieta, en silencio, sin decir nada mas, la musica seguia sonando encontra de sus oidos.
Comentarios Finales: espero que les haya gustado, que comenten aunque sea si me equivoque en el color de algun objeto, acepto criticas, constructivas y destructivas, igual son buenas ambas, dudas, sugerencias, preguntas, lo que quieran un comentario es un comentario y ustedes deciden que poner en el y ademas no es nada difícil dejar uno, le presionan a "comentar" y escriben lo que les apetesca sobre la historia, sin mas, yo me retiro.
Artemis Catherine "Aludra" Wolf