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Historia 56577 — capítulo 1
Capítulo 1: Elizabet Black
Yo soy Elizabet Black, era hija de una de las familias sangre limpia´´. Pertenezco a la tercera familia mas importante de los sangre limpia´´ cuyo apellido era Black.
Yo estudiaba en un colegio para chicas, con una directora muy alta. Allí nos enseñaba a ser unas verdaderas damas, pero yo no quería aprender modales. Me sobraban por todos lados. Menos mal que ya me iba de allí. Iba a estudiar en Howarts, la mejor escuela de magia y hechicería que ensiste en el mundo entero. Mi padre me estaba llevando al andén 9 y 3 cuartos hasta que encontré la puerta para cruzarla al otro lado. Le dí un último abrazo a mi padre.
-¿ Estás segura de que no quieres volver a ese colegio de modales? - me miró pero yo negué con la cabeza.
-No, estoy segura. - y me dirigí a la puerta con el carro.
Corrí todo lo que pude. Traspasé el muro. Abrí los ojos. Ví a muchos alumnos que dejaban sus maletas y se sentaban en los bagones. Me dirigí al guardamaletas. Se la dí y entré al tren. Estaban casi todos los bagones ocupados. Había un bagón libre. Me apresuré a ir allí. Abrí la puerta y la dejé cerrada. Me senté en el banco de la izquierda y me quedé mirando por la ventana la gente, que llagaban en todo momento.
Me sobresaltó el ruido de la puerta abrirse. Eran tres chicos. Pasaron hablando y comentando sobre algo. Los asientos eran para dos así que me tocaría con uno de ellos. Un chico rubio se sentó al lado mío. Tenía el pelo corto y muy brillante. Ya llevaba puesta el uniforme del colegio.
Cuando paró el tren supuse que ya habíamos llegado. Me levanté de la silla veloz como un guepardo y abrí la puerta. Los chicos se quedaron alucinados por mi ágil movimiento. Salí de aquel apestoso tren que olía a suciedad. Todos ya habían cogido la maleta y dirigido a los botes. Me tocó sentarme con los mismos del tren.¡ eran unos plastas! Pero me calmé. Se reflejaba la luz de la luna llena en el agua. Era hermoso. La barca chocó contra la orilla. Nos bajamos de la barca y un señor muy alto y algo regordete dijo lo siguiente:
-Alumnos nuevos, por favor por aquí - dijo señalando hacia el.
Yo me hacerqué a el. Todos los alumnos parecían ser del primer, segundo y tercer curso. Yo era de tercer curso. Nos pusimos a caminar hacia el castillo enseñándonos las instalaciónes. Cuando llegó el momento de llegar a la sala común salió una señora, al parecer mayor.
-Hola soy la señorita Mcgónabal y bienvenidos a la escuela Hogwarts de magia y hechicería. -En unos instantes habrieron la puertas.
Había 4 filas. El director nos llamo para que nos calláramos. Yo naturalmente, como pariente de los Black, se estaba prohibido hablar llamando a atención.
-¡ Callaos! - dijo el director estremeciendo la sala completa.
De repente todos se callaron.
-A partir de este momento, os llamaremos en orden hasta que acabemos con todos de nombraros. Yo os pondré el sombrero sobre la cabeza y elegirá una casa para cada uno de vosotros. - y empezó a llamar. Había pocos nombres que me gustaran. A todos los que había llamado o eran de la casa Grifindor o de la casa Reyblenclof. Me llamo a mí después de llamar a quince - Elisabed Black - dijo en voz alta y serena.
Descendí desde la multitud sin enseñar el miedo que tenía. Me senté en a silla. Era bastante cómoda. Me puso el sombrero en mi cabeza y comenzó a hablar
-umm…difícil, muy difícil. Llena de valor la veo , mucha sensatez pasa por su cabeza y muchas ganas de probarse a así misma - pensó durante un minuto. Al final dio una respuesta clara. Yo esperaba ser de Grifindor. - tengo muy claro lo que voy a hacer contigo - otro minuto paso y al fin lo dijo. - Slytherin- dijo quitandome el sombrero. Me levanté de la silla sorprendida.
Me dirigí a la casa Slytherin mientras aplaudían mi llegada. Me senté en el gran banco. Todos empezaron a presentarse.
-hola yo soy… y yo soy, yo me llamo …. - bla, bla y bla.
Eso era lo que entendia y yo asentia con unme alegro de conocerte´´. Seguramente , casi toda la casa de Slipserin eran unossangre-sucia´´. Me percaté que solo habí un ``sangre-limpia´´ en toda la casa. Cuando terminamos aquel maravilloso festin llegó la hora de irnos a nuestros cuartos. Nos hicieron prometer que nunca, en nuestro sano juicio le diríamos una palabra a nadie sobre la contraseña secreta de nuestra casa.
Entramos y nos dividieron en grupos de chicos y chicas. Yo fui con las chicas. Me percaté de la mirada de uno de los chicos. Sin más discusión entré en la sala de cuartos de las chicas. Todas reían. Me fui a dormir en seguida. Yo no quería dormir tan tarde y tampoco estaba acostumbrada. Me dormí en un abrir y cerrar de ojos.
Para mis queridos Lectores**:** ¿les ha gustado? estoy agotada pero ha valido la pena.Ponganme comentarios de que tal les ha parecido.