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Historia 56991 — capítulo 7
Ya habían pasado varios días, luego del cumpleaños de Giselle. La familia Malfoy se encontraba en la plataforma nueve y tres cuartos (9 3/4). Jóvenes se adentraban y salían del tren, otros se despedían de sus familiares, y los restantes observaban el movimiento de afuera, por las ventanas de los compartimientos. -Ya he de irme-menciono Scorpius. El joven rubio había avistado a su grupo de amigos.-¡ Adiós mamá! ¡ Adiós papá!-Se despidió con un breve abrazo. Antes de dirigirse con paso decidido hacia sus amigos. -Yo también me voy-menciono Giselle-Sabrina, Ania y Lily me esperan-acoto-¡ Adiós padres!-se despidió abrazando y besando en las mejillas a sus progenitores. -Adiós hija-se despidió la castaña mayor-cuídate-agrego besando la frente de la chica. -Por supuesto que lo haré, madre-susurro la chica. Y con paso decidido se dirigió hacia el tren. -Allí están Albus y Daniela-dijo con alegría Linda. -Ve con ellos-susurro Draco sonriente. La rubia sonrió notablemente. -Esta bien-acepto sin dejar aun lado su sonrisa-¡ Adiós papi! ¡ Adiós mami!-se despidió. Los adultos abrazaron con fuerza a su hija menor. Cuando la soltaron observaron sonrientes como la pequeña rubia se dirigía hacia sus amigos. El rubio suspiro sonoramente. Y una leve tristeza asomo en sus ojos, solamente la castaña noto esto. -Que rápido crecen ¿No?-pregunto la mujer mirándolo fijamente. El rubio asintió con melancolía. -Demasiado rápido-comento con nostalgia el hombre-para mi gusto-acoto. La castaña poso sus manos en las mejillas del rubio. Unio su frente con la de él, sintiendo como sus alientos se entremezclaban. -Te amo, Draco-susurro antes de unir sus labios con los del rubio.Un beso cargado de amor. Los esposos rozaban sus bocas con sutileza y ternura. -Te amo, Hermione-suspiro el rubio. Luego de que el beso llegara a su fin. La pareja siguió besándose por un largo rato. Estaban tan concentrados en sus bocas, que no se dieron cuenta, cuando un moreno de ojos negros, junto a una mujer de cabellos rubios se dirigían hacia ellos. -Cof...cof...cof-tosió el moreno tratando de que notaran su presencia. La pareja dejo de besarse al instante y voltearon a ver a aquel hombre. -Lamento interrumpir su sesión matutina de besos-comenzó el moreno-pero es que se me antojo saludarlos-acoto sonriente. La castaña enrojecio ante aquel comentario. A pesar de que conocia a Blaise Zabbinni desde hacia años, aun no se acostumbraba a los comentarios de este. -¿Que es lo que quieres, Blaise?-pregunto airado el rubio-¿Como has estado Angela?-pregunto amablemente a la mujer que se encontraba al lado del moreno. Angela Trilux, una mujer sangre pura, que Blaise habia conocido en el Ministerio. Y luego de unos mese termino enamorándose de la chica. -Estoy maravillosamente-contesto la mujer sonriente-Gracas por preguntar-agrego-¿Y tu?-pregunto. -¡Que bien!-sonrió el rubio-Yo también he estado maravillosamente-acoto besando la mejilla de Hermione. -¡Hola! ¿Sabes? Yo estoy genial-comento con sarcasmo Blaise. El rubio volteo los ojos. Angela suspiro sonoramente y poso su mirada en Hermione. -¿Como has estado, Hermione?-pregunto a la castaña. Era la única manera de dejar a ese par de amigos solos. -Muy bien-contesto sonriente la castaña. Y así comenzaron una amena charla. ******************************El teléfono sonaba escandalosamente. Con paso decidido se dirigió hasta la sala y tomo aquel horrible aparato. -¡Alo!-exclamo de mal humor.
-¿Te levantaste con mal pie, querida?-pregunto una voz masculina.
-¡Ah! eres tu-dijo con indiferencia la pelinegra.
-Si querida, soy yo-acoto con suficiencia.
-¿Que quieres?-pregunto con impaciencia.
El hombre suspiro sonoramente.
-Decirte que debes presentarte el Lunes al Ministerio-comunico.
-Entiendo-susurro con arrogancia.
-Suerte. Espero que consigas el puesto, querida, o si no tendré que buscarte un reemplazo-comento en tono de burla.
-Tranquilo. Ese trabajo es mio.
-Eso espero-dijo antes de trancar la llamada.
La chica coloco el teléfono en su lugar. -Mmm. A partir del lunes seré la secretaria del viceministro-dijo con seguridad y arrogancia. La chica se dirigió hasta su habitación. Debía practicar muchas cosas.