Tituladas 16.2% · 32,381 de 199,415 descubiertas
Rescatado 63.6% · 59,982 de 94,296 páginas identificadas · 59,972/60,586 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 57699 · de

Historia 57699 — capítulo 2

Llama no importa la hora que yo estoy aquí entre las cuatro paredes de mi habitación y es importante al menos decirte que esto de tu ausencia duele, y no sabes cuanto

Hacía horas que ella observaba la puerta por la que él había salido para desaparecer. No entendía sus razones y su ausencia la estaba matando. Su cabello era castaño desde hacía días y ella no se iba a molestar en cambiarlo, sentía que nada tenía sentido si él no estaba con ella. Miró el sol ocultarse detrás de la ventana y sintió frío al pensar en otra noche más sola.

Ven aparece tan sólo comunícate que cada hora es un golpe de desolación es demasiado aburrido no estar a tu lado

No tenía nada para hacer. Todo lo que en algún momento la hubiera motivado ya no le importaba. Ni siquiera le importaba la guerra que acababa de estallar y en la que ella no podría participar. Sólo le importaba algo muy pequeñito, que día a día crecía en su vientre.

Ven que mi alma no quiere dejarte ir que los minutos me acechan, aquí todo es gris que alrededor todo es miedo y desesperanza

¿Qué le diría a su niño cuando pregunte por su padre? Se fue porque creyó que había hecho algo terrible al dejarme embarazada… No, jamás tendría una buena respuesta. No sabía cómo haría para cuidar a un niño sin él.

Ven que nunca imaginaba como estar sola que no es nada fácil cuando te derrotan que no sé que hacer, y aquí no queda nada de nada

Después de cenar, por insistencia de su madre, se fue a la cama. Pero no podía dormir, sólo podía extrañarlo. No había nada que pudiera hacer para dejar de extrañarlo.

No me enseñaste como estar sin ti ¿y que le digo yo a este corazón? si tu te has ido y todo lo perdí ¿por dónde empiezo, si todo acabó? no me enseñaste como estar sin ti como olvidarte si nunca aprendí

Su vida había cambiado radicalmente. La habitual alegría y buen humor que siempre la embargaban habían desaparecido y ella permanecía con la vista perdida la mayor parte del día esperando que él apareciera.

Llama y devuélveme todo lo que un día fui esta locura de verte se vuelve obsesión cuando me invaden estos días tristes siempre recuerdo mi vida, yo como te amo.

Nunca más podría ver la luna llena sin pensar que en algún bosque de Inglaterra él estaría luchando contra lo que nunca quiso ser.

Ven que mi cuerpo la pasa extrañándote que mis sentidos se encuentran fuera de control es demasiado aburrido no estar a tu lado

Ninguna de las palabras de consuelo de sus padres, de sus amigos, ni de los miembros de la Orden le servían. No le servía nada que no fuera su regreso.

Ven que nunca imaginaba como estar sola que no es nada fácil cuando te derrotan que no sé que hacer, que aquí no queda nada de nada

Los días pasaban pero ella seguía extrañándolo, seguía amándolo tanto como en el primer momento, y moriría por estar a su lado nuevamente.

No me enseñaste como estar sin ti ¿y que le digo yo a este corazón? si tu te has ido y todo lo perdí ¿por dónde empiezo, si todo acabó? cómo olvidarte si nunca aprendí No me enseñaste amor como lo hago sin ti

El tiempo pasaba, y ella lo extrañaba aún más. Estaba segura de que la única razón que la mantenía en pie era ese pequeño bebé que llevaba adentro, su hijo y el de él. Lo único que podría compartir con él desde su partida.

no me enseñaste como estar sin ti y que le digo yo a este corazón si tu te has ido y todo lo perdí por dónde empiezo, si todo acabó? como olvidarte si nunca aprendí

La puerta se abrió y un hombre de cabello castaño canoso, ojos color miel y bastante enjunto entraba mirando al suelo. Levantó la vista hacia ella y le dijo:

-Lo siento tanto, Dora. He sido un idiota.

-Sí, has sido un idiota - dijo ella - pero te amo igual - y se arrojó a sus brazos.