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No necesito mirar — capítulo 17
POV Isabella
Aun no tenía visitas de Jake, pero según lo que Embry le decía a mi hermana, es que estaba bien, que se estaba recuperando y todo iba bien, aunque eso muy me tenía muy convencida, pero ni Charlie, ni Billy y menos mi hermana me dejaban ir a verlo.
Estaba desayunando, era sábado y estaba pensando en ir a buscar mi prado, aunque no sabía si antes ir a ver a Jacob, en ese momento mi hermana bajo y se sentó frente a mí, mientras se servía un poco de leche y untaba una tostada con mantequilla.
-Buenos días - saludo Charlie.
-Hola - contesto Sam, mientras yo solo hacía un movimiento con la cabeza.
-Tengo que decirles algo - ante eso arrugue la nariz, y Sam clavo su mirada en él - su madre me pidió permiso, de dejar que una de sus sobrinas viniera a visitarlas.
-¿Mamá? - la voz de mi hermana tembló apenas perceptiblemente.
-¿Qué sobrina? - no podía creer que nuestra madre nos hiciera esto.
-Charlotte - repuso Charlie.
-¿Es una broma? - replico Samantha.
-No puedes recibirla - dije secamente.
-Es su prima - Charlie nos veía como si estuviéramos locas.
Pero antes de que dijéramos algo, se escucho la puerta, en verdad Charlotte no podía venir a vivir a Forks, no después de que por fin nos habíamos deshecho de ella, no podía venir a arruinar nuestras vidas con su "perfección"
-Primis - al escuchar su grito, vi a Sam hacer una mueca de asco - las extrañe mil.
-Lastima que no pueda decir lo mismo - susurro mi hermana, trate de mandarle una mirada de reproche, pero solo pude sonreír.
-En verdad, no paraba de contar los días para venir a verlas - a la primera que abrazo fue a Samantha, que por poco la ahoga - y saber como están mis primis conse.
-Somos tus únicas primas - le espete, mientras literal era tacleada por ella.
-Exacto - concordó - ahora imagínense que paso cuando no las vi en Navidad, así que le dije a tía Renee, que le pidiera a Charlie si podía quedarme y su papi es un lindo.
POV Samantha
La persona que menos deseaba ver ahora estaba en Forks, en verdad papá y mamá me iban a pagar esto, su voz chillona la odiaba, el cabello entre rubio, castaño, la verdad no sabía de que color lo tenía, y los ojos grises, era la hija perfecta, según tía Lucy.
-Tía Renee, menciono que habías regresado - ya había llegado al punto que tanto deseaba, poner el dedo en la herida - pero yo no podía creerlo, por lo que escuchaba era que tocabas muy bien, pero creo que no lo suficiente.
-Creo que Venecia me quedo grande - en verdad no quería discutir.
-Pero no debes sentirte mal - ¿de donde diablos se apagaba? -sé que hiciste tu mejor esfuerzo, y que no todos pueden triunfar, aunque a mi la suerte, me sonríe muchas veces. Tía Renee les dijo que me ofrecieron la beca en España para ballet, pero la rechacé, porque no quería dejar solos a mis padres.
-Eres una gran hija - comento Bella - no cualquiera deja ir una oportunidad así.
-Mis amigos me dijeron lo mismo, al igual que mis padres - papá había huido, dejándonos solas con ella - pero creo, que la familia esta primero, y en verdad no quise dejarlos, aunque mamá dijo que tal vez en canto también podría hacerlo, que mi voz era como el de una sirena.
<<Pero dije que no, ya que no podía quitarte tú único talento - mi paciencia comenzaba a agotarse - aunque la abuela dijo, que tocaba mejor el piano, -sabía que Julie no podría haber dicho algo así, pero no quise contradecirla - de hecho creí, que tendrían un piano aquí.
-Es un poco pequeño, para tenerlo - repuse con una media sonrisa - pero creo que le pediré uno a papá, para que también practiques.
-Es tan amable de tu parte - era un año mayor a mí, tenía 17, y era tan insoportable, que pensé meterle una tostada en la boca para ver si se callaba - pero enserio, no quisiera hacerte sentir mal.
-Mi princesa - al escuchar esa voz, me levante de un brinco, para salir huyendo de ese lugar.
-Hola, Bry - salude a mi novio, a pesar de su estúpido sobrenombre, me alegraba verlo - ¿nos vamos?
-¿Tienes visitas? - me pregunto, clavando su mirada en mí.
-No quieres conocerla - le asegure - es una prima, que viene de California, y créeme es insoportable.
-No puede serlo, teniendo una prima tan cautivadora - me beso la mejilla.
A regañadientes entre de nuevo a la cocina, respire profundo para no golpear a mi primita, aunque ganas me sobraban, camine tomando la mano de Embry, hasta que quedamos delante de la tarada de Charlotte.
-Charlotte, él es Embry - presente - mi novio.
No hubo respuesta por parte de ninguno, giré a ver a Embry y sus ojos brillaban, de hecho parecía un ciego viendo la luz por primera vez, sentí un hueco en el estómago, esto no podía estar pasando, había escuchado de Sam lo de la imprimación que se daba al ver a la persona indicada a los ojos.
-Un placer - repuso Charlotte con las mejillas sonrojadas.
-Al contrario - sonrió como idiota, mientras se inclinaba y besaba su mano.
Sentí mis ojos picar, sabía lo que había pasado entre ellos, a mí jamás me había visto como a ella, parecía una Diosa ante sus ojos, me solté de su agarre, acaba de perder a mi novio, de eso no había duda.
Escuche que me llamaban, pero en ese momento lo que quería era llorar, corrí todo lo que mis piernas me dejaron, sin saber a donde dirigirme me adentre al bosque, dejando que las lágrimas fluyeran, en cuanto mis piernas perdieron fuerza caí de rodillas.
-Jamás voy a ser feliz ¿cierto? - levante mi vista - te gusta destrozarme el corazón.
No hubo respuesta, llore con fuerza, amaba a Embry, pero ahora yo pasaba a segundo plano, odiaba conocer todo lo de los lobos, pero debieron advertirme que yo no era la indicada para Embry, debieron alejarme de él, antes de que mi corazón lo aceptará, pero me habían hecho creer que yo era especial.
-¿Estás bien? - ante aquella voz, trate de secar mis lágrimas.
-No - eso salió sin ser consciente.
-¿Qué paso? - lo sentí sentarse a mi lado.
-Mi corazón, de nuevo se rompió - susurre.
-¿Qué hizo Embry? - sin pensar, me abrace con fuerza a él.
-Encontró a su imprimación - solté, sintiendo mi corazón doler.
-Pensé que eras tú - acaricio mi cabello.
-Paul, no digas nada - le pedí - solo abrázame.
Y eso hizo, no sé cuanto estuve llorando, solo sabía que había perdido algo que era demasiado importante en mi vida, había perdido a Embry, y eso dolía en verdad que dolía.
Charlotte
Creo ke las cosas se le complican a Sam, pero espero les guste
Capitulo dedicado a:
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