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No necesito mirar — capítulo 4

-Jake, me llamo - ante la voz de Charlie, gire mi vista - y dijo, que te habías rehusado a aprender a conducir.

Samantha, ni siquiera pareció interesarle, ya que no despego la vista de su cuaderno, papá se sentó frente a ella, esperando a que se dignará a verlo, pero eso no sucedió.

-¿Qué pasa Sam? - pregunto Charlie - tu madre, dijo que desde que habías regresado, habías cambiado. Pero no lo creí, pero ahora que me dijo Jacob que fuiste grosera con él, creo que Renee tiene razón.

-¿Te dijo que fui grosera? - su voz no mostró emoción - dile que lo siento, no quise serlo.

-Sammy - papá en verdad parecía preocupado - sé que no soy una persona, con la cual se pueda hablar, pero pensé que estar con Jake te ayudaría; después de todo ambos se llevaban muy bien cuando niños.

-Voy a cumplir dieciséis - repuso - ni Jacob, ni yo ahora tenemos nada en común, y lo de conducir, no quiero hacerlo.

Y sin más se levanto de la mesa y subió las escaleras, en ese momento Charlie clavo su mirada en mí, negué suavemente, para hacerle entender que no sabía que le pasaba, así que subí para averiguar que tenía. Abrí la puerta y la encontré boca abajo, pensé que estaría llorando.

Me senté a un lado de la cama y acaricie su cabello, ella no levanto la mirada, pero noté que en una de sus manos tenía algo, ¿Qué sucedía con ella? Su vida en Venecia no parecía mala, de hecho creí que vivía feliz ahí.

-¿Qué pasa? - pregunte acariciando su cabello.

-Nada - su voz no mostró emoción.

-Puedes confiar en mí - susurre.

-Confiaba en la Bella de Phoenix, - me espeto - a la que se abría conmigo, y siempre tenía una sonrisa - sus ojos azules se clavaron en los míos - esté tiempo no solo tú has cambiado, yo también lo he hecho, no soy la misma niña de catorce. Mis ilusiones se fueron a la basura, ya no puedo sonreír, sin que me duela.

-No entiendo - la vi levantarse de la cama.

-Yo tampoco comprendo tu vida - replico - y no he preguntado por ella, así que déjame.

-Sam - llame en voz baja - duele al recordar.

-¿Y crees que a mí no? - sus ojos azules brillaban - lo perdí todo.

-Tú no conoces eso - la mire fríamente - tú no tienes idea de lo que es perder tu corazón, pero seguir con vida.

Sonrió forzadamente, tenía razón ese brillo de picardía, viveza e inocencia ya no estaba, sus ojos se veían opacos, pero ella no entendería lo que yo vivía, saber que el amor de mi vida se había ido, necesitaba vivirlo para entenderlo.

-La que no lo entiende eres tú - y sin más que decir salió del lugar.

En ese momento noté que en su cama había una foto, en donde estaba un chico, de cabello negro y ojos verdes, lo observe detenidamente no era feo, pero no era el tipo que mi hermana buscará para salir, deje la fotografía en su buró.

Sam necesitaba hablar, sufría eso lo había descubierto, el único problema como iba a hacer que se abriera conmigo, creo que para lograrlo yo tenía que hacerlo primero, así que salí de la recamara y al ver la puerta abierta salí, sin responder nada de lo que Charlie me preguntaba.

En cuanto salí, la vi sentada en uno de los escalones, me senté a su lado, y pase mi brazo por sus hombros, ella no se inmuto como creí que lo haría, era mi hermana, mi mejor amiga desde siempre, era mi diario personal y yo era el de ella, y quería que esos tiempos regresarán.

-Edward - susurre - lo conocí, el primer día de clases, compartíamos mesa en Biología, parecía que yo no le caía bien, - no creo que fuera bueno que le contará el pequeño detalle que era vampiro - pero con el paso del tiempo, comenzamos a conocernos y pues paso lo inevitable, me enamoré. Pero a su padre le ofrecieron un mejor puesto en otro país y él tuvo que irse.

-Al menos sabes que él vive, - su voz fue monótona - en cambio yo no sé, si volveré a ver a Matthew con vida. Desde que llegue a Venecia, nos hicimos grandes amigos, después de todo a él también le gustaba el piano - su mirada veía a la nada - es un chico increíble, sabía que le gustaba y él a mí, pero nunca dijo nada, solo me trataba como una princesa. Entonces en vacaciones hicimos una excursión a Londres, estaba segura que ahí me pediría que fuera su novia, de hecho todos lo creían.

<<Los padres de Matthew eran de ahí, así que tuvimos con que movilizarnos - sonrió levemente - íbamos camino a una cafetería, eran como las nueve de la noche, solo íbamos él y yo, estaba segura de que lo diría, jamás me había sentido tan nerviosa, pero entonces, pasamos el semáforo sin mayor precaución, después de todo estaba en verde, pero un carro nos golpeo del lado derecho - cerró los ojos - no perdí la conciencia, después de todo él se había llevado el mayor impacto, pero él sangraba. Lo obligue a ir al hospital, ya que aseguraba que estaba bien, que no pasaba nada.

En ese momento, comenzaron a salir las lágrimas; la apreté con fuerza, tratando de hacerle entender que aquí estaba, y no me iba a ir, que era su hermana le gustará o no, e iba a estar ahí para apoyarla.

-Nos atendió un doctor que para nuestra suerte, era el de su familia, conocía todo sobre sus enfermedades, entonces le dijo que tal iba con el tratamiento - soltó un ligero sollozo - él no contesto, quise saber de que hablaban, y lo supe - ante aquello su voz tembló - tiene Lupus.

En ese momento mi voz se había ido, había esperado todo menos aquello, y por tal no sabía que decir.

-El día que me escape de la escuela, fue porque se había puesto mal - susurro - le suplique, al director que me dejará salir, pero no lo hizo, así que escape, pero cuando regresé ya me esperaban - suspiro - me quitaron la beca y a pesar de eso, trate de estar con él, me quede un mes más.

-¿Llevabas un mes fuera? - arrugue la nariz.

-Lo quiero, es mi mejor amigo - susurro - quería al menos estar ahí, hasta que saliera del hospital, pero el poco dinero que tenía se termino, así que no pude más que volver, pero no sabes la angustia que siento de no saber que pasa con él, de no escuchar su voz. Necesito al menos saber que esta bien, que no hay mayor dificultad, solo eso.

-Sé lo que sientes - le asegure - pero debes hacerte a la idea.

-No quiero - movió la cabeza con frenesí - no puedo imaginar, que no pueda aunque sea escuchar su voz, duele de solo imaginarlo.

-Él va a seguir aquí por mucho - bese su cabello - vivirá muchos años más, nadie sabe lo que pueda pasar.

-Eso espero - recargó su cabeza en mi hombro - no sabes, como deseo que él siempre esté conmigo.

La abrace de nuevo y deje que llorará, después de todo creo que su vida perfecta no era tan perfecta, sufría y creo que más de lo que podía haber pensado, la niña que siempre encontraba el lado bueno a todo había desaparecido, al igual que esa ansiedad de querer conducir.

Samantha ni yo, éramos las mismas de hacía más de un año, ni lo volveríamos a ser, creo que lo mejor hubiera sido que, nos hubiéramos mantenido unidas, pero no imaginaba mi vida sin Edward.

 Matthew

Bueno espero les guste el capitulo

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