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Historia 58298 — capítulo 4
Estaban todos celebrando que Gryffindor había ganado contra Ravenclaw, y Harry y Hermione estaban observando como se divertía Ron.
-No devistes darle esa mociona Ron. Te podrían expulsar por eso.-Le dijo la castaña a su amigo, entonces el chico saco la botella de Félix Felicis de su bolsillo y se lo enseño a la chica.
-Espera un momento, esta lleno, no le musites nada.-La chica Sonrió.
-Así es.
-Pero Ron pensó que si.
El chico se volvió a guardar la botella en el bolsillo. Y la chica se quedo contenta por lo que había hecho el pelirrojo. Enseguida todos vieron como Lavander Brown subió con Ron en el centro de la Sala y de repente le entrego un beso, al que el no se pudo resistir.
La castaña al ver lo, se dio la vuelta y se fue de la sala. Al poco rato Harry fue a buscarla.
La chica estaba sentada en el penúltimo escalón de unas escaleras, estaba haciendo encantamientos con unos pajaritos verdes y pequeños, haciendo círculos en el aire.
Estaba llorando, no paraban de salirse las lágrimas. Enseguida oyó como unos pasos se acercaban a ella.
-Harry, por favor vete, quiere estar sola.-Dijo aun sorollando y mirando el suelo, sin ganas de mirar al frente.
-Vaya, vaya, Granger llorando, ¿Por qué será esta vez?-La chica al oir esa voz, levanto la vista, y enseguida se puso en pie.-Por cierto, yo no soy Harry, soy Draco. Pero para ti solo Malfoy.
La chica se limito a no decir nada, enseguida paso por al lado de el y seguir de largo. Camino unos metros hasta que vio como Ron y Lavander se dirigían hacia allí, Malfoyse dio cuenta también, y enseguida supo porque lloraba la castaña.
-Vaya, vaya, no sabia que te importara la comadreja.
La chica se volvió a girar, y esta vez se dirigía hacia los escalones para subir los e irse de allí.
El rubio la detuvo cogiendo la de la muñeca y la estiró hacia el mientras ella se le secaban las lagrimas.
-Me debes una Granger.-La chica no entendió nada y en cuanto vio que Ron y Lavander estaban a punto de doblar la esquina y encontrarse con ellos el chico le volvió a decir.-Tu sígueme la corriente.
Y en eso la beso, hundiendo sus labios con los de la castaña algo mojados. El pelirrojo al ver a la castaña con Malfoy no se lo pudo creer. El rubio y la castañase dieron cuenta de su presencia y empujo a la chica contra una pared, mientras ella no paraba de corresponder a sus besos.
El pelirrojo se harto de verlos y el y Lavander se fueron de ese lugar. La castaña y el rubio separaron sus labios, y enseguida la chica se dio cuenta de que el chico sujetaba sus piernas mientras sostenía la otra parte de su cuerpo contra la pared.
-Ya puedes soltarme.-Dijo la chica algo apenada.
-Si, yo se que puedo. El problema es que no quiero.-El rubio le volvió a entregar un beso.
-Te he dicho que me sueltes, por favor Malfoy.-Ella aparto su mirada de el mirando el suelo.
-Esta bien como tu quieras.-El chico la soltó con cuidado dejando la en el suelo de pie. La chica se quedo parada mientras el se disponía a irse, pero la chica lo pensó dos veces.
-¡Malfoy!- lo detuvo con la mano, lo hizo girar hasta ella y le entrego un beso mientras le rodeaba el cuello blanquecino del rubio con los brazos.
El chico no pudo resistirse, la necesitaba, entonces la cogio de la mano y la arrastro hasta la torre de los premio anual. Al entrar la tiro al sofá y se subió encima de ella, mientras los dos no paraban de darse besos desesperadamente.
La chica sin saber cómo ni por qué se encontró desabrochando su propia camisa ayudada por Draco, quién le desajustaba la corbata para deshacerse de ella.
-¿Te gusta eso?
-
Cierra la boca- ordenó ella mordisqueando su cuello mientras él abría sus piernas.
-
¿Eso quieres?
-
No, sólo deja de hablar
-
Pero me gusta el sonido de mi voz.
-
No fastidies, Malfoy.- finalmente, terminó de despojarse de su camisa y con urgencia la arrojó hacia algún lugar lejos…muy lejos. El deseo era irrefrenable sólo quería seguir, seguir hasta el fin.