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Historia 58355 — capítulo 6
Nota: Bueno este capítulo fue muy lindo para mi escribirlo, porque esta "basado" muy levemente en una experiencia personal, bueno disfrútenlo. ¡Ah! ¡Casi lo olvido! Si quieren pueden reproducir la canción "Im Yours - Jason Mraz" cuando les indique. Quiero decir, la letra no se que tanto tenga que ver con el capitulo, pero el ritmo…, adoro esa melodía como para momentos como este. De hecho yo escuchaba la canción mientras lo escribía jeje. Este capítulo, quizás no quedo como yo quería pero espero que les guste. Pues ahora los dejo, gracias por comentar y ¡a leer!
La chica estaba sentada en la orilla del lago, un feo sentimiento luchaba para adueñarse de su corazón, pero ella lo trataba de impedir con todas sus fuerzas.
No es que la justificara, pero ella tenía todo el derecho a enfadarse. Pero entonces, ¿para qué le contaba sus cosas? Porque confiaba en ti. No es exactamente lo que dijo ella esta mañana. Debes perdonarla. Si por lo menos se acercara a pedirme perdón.
Y esa lucha interna tenia la chica, ¿perdonarla o seguir enfadada? Pero lo que más le dolía es que ni siquiera se había acercado a preguntarle porque no había ido a clases, gracias Dios la enfermera pudo sacarle los cuernos, pero no sabe cuál será la suerte de Remus.
Recuerda todo le de esta mañana, hoy había sido un mal día, y para peor, según las malas lenguas, ella se había reconciliado con su ex-mejor amigo, lo que la dejaba a ella fuera de juego. Una lagrima rodo por su mejilla…
Miraba el atardecer, un hermoso atardecer, podía oír los gritos del capitán de Ravenclaw, podía oír los gritos de los jugadores, podía oír a los pájaros cantar, pero lo más podía oír eran unos pasos a su espalda.
No se giro, estaba demasiado deprimida como para hacerlo, pero tenía una sospecha de quién era y eso la animo un poco.
La persona no se acerco mas a ella, sospechaba que estuviera a unos dos metros de ella. No volvió a oír pasos, pero se escucho el inconfundible sonido de algo pesado al caer al suelo y el sonido de tela al deslizarse por el cuerpo y caer en el suelo también.
Todo otro tipo de sentimiento se esfumo de su ser, estaba asustada, ese sonido solo podía significar una cosa, se paralizo del miedo. Se escucho el mismo sonido varias veces más, el corazón le latía a mil por hora. Se volvieron a escuchar pasos y temió lo peor.
Pero luego todo se volvió confuso, sintió que algo pasaba por arriba de ella gritando, luego vio algo que la hizo sonrojarse, y luego se cubrió de agua, quedando completamente empapada.
(Ya saben si quieren ponen la canción ahora, claro no es elemental)
-¡Black! - dijo Erika, debatiéndose entre el enojo y la diversión.
-Hola, este… bueno hola - dijo Sirius nervioso. ¿No les comente como estaban? Les digo, Erika sigue en la orilla del lago, solo que ahora empapada, y Sirius esta dentro del lago, con el agua hasta el cuello.
-¿Estás loco? ¡El lago esta helada! - exclamo Erika preocupada.
-No, de hecho no, ven, ¡vamos!, ¡lánzate! - dijo Sirius, ya sin nervios, riéndose.
-Estás loco, además ni siquiera tengo… - Erika cayó en la cuenta - ni siquiera tengo traje de baño, ¡pero tu tampoco! - y se dio vuelta y vio, la ropa de Sirius sobre el pasto, una canasta y lo que más temía, unos calzoncillos. - ¡Estas desnudo!
-Claro, ¿quieres ver? - pregunto Sirius divertido, y se dispuso a ponerse de espalda.
-¡¡No!!, no gracias, así está bien - dijo Erika nerviosa.
-Vamos, lánzate, sácate la ropa y lánzate, después te secas y te la vuelves a poner - dijo Sirius.
-Si claro - dijo Erika levantando una ceja - En serio, ¿crees que me desnudare frente a ti? -
-No, me daré vuelta - dijo Sirius, y así lo hizo.
Erika lo pensó, estaba triste, y no tenía nada de malo pasar un buen rato, y se dispuso a sacarse la ropa preocupada, ya estaba caso oscuro. Temía que alguien la viera.
-Eres un idiota, me asustaste de verdad - dijo Erika y se puso de espaldas al lago, y se siguió sacando la ropa.
-Jeje - rio Sirius, y sintió como Erika se daba vuelta, nervioso, se dio vuelta el también, dispuesto a espiarla, la chica se saco la túnica, y la tiro en el pasto, luego los zapatos y el chaleco, cada vez se notaba mas su esbelta figura, se saco las calcetas, y las medias, la corbata y la blusa, la falda y las bragas. Ahora él veía por primera vez su espalda completamente, era delgada en verdad, tenía una pequeña cintura, y unos abultados glúteos, pero cuando la chica se iba a sacar, la parte de abajo de su conjunto, Sirius se dio vuelta, simplemente no podía verla. Tantas chicas había visto desnudas, y no podía verla a ella.
-No te gires Black - dijo la chica, dándose vuelta, ya completamente desnuda, miro a todos lados, y se lanzo al agua pegando un chillido.
-¿Ves que no está helada? - pregunto Sirius.
-Claro, ¿y ahora?- pregunto la chica, al tiempo que salpicaba agua en dirección a Sirius.
Y así comenzaron a jugar como dos niños pequeños, se lanzaron agua, se hundían, y al pasar los minutos, dejaron de preocuparse por estar desnudos. Reían y saltaban, gritaban y salpicaban, sin segundas intenciones.
Hubo un momento en el que quedaron de espalda, silenciosos, buscándose, sin saber que el otro estaba a tras de ellos, comenzaron a retroceder lentamente, hasta que chocaron, y se dieron vuelta quedando de frente riendo a carcajadas.
Quedando demasiado cerca.
Sirius callo su risa y la miro a los ojos, la chica también lo miro en silencio, se comenzaron a acercar lentamente, viéndose a los ojos,sus piernas se rozaron.
-Erika yo… - dijo Sirius.
Pero Erika, poso su mano sobre la boca de Sirius, y cerró los ojos, saco la mano y se quedo quieta con los ojos cerrados y la boca entreabierta.
-He intentado olvidarte, con otras chicas, como tú no me querías, pero es imposible, cada vez te amo más Erika, no puedo seguir así, soy tuyo Erika, ¡soy tuyo!, ¡¡SOY TUYO!! - grito Sirius como desquiciado, riéndose a carcajadas.
Erika abrió los ojos, sonrió, lo calmo, poso sus manos en los hombros de Sirius y susurro:
-Yo también te amo -
La chica rio, y se alejo nadando hacia la orilla, de vez en cuando se daba vuelta y le lanzaba miradas coquetas. Sirius rio también y comenzó a perseguirla como si quisiera atraparla.
Llegaron a la orilla, ya era de noche, y ambos saltaron al pasto sin importarles estar desnudos, se secaron y se vistieron. Erika se acostó en el pasto riéndose y Sirius la imito, se acostándose a su lado y comenzó a hacerle cosquillas. Ambos reían.
-Ya basta Sirius - dijo Erika entre risas
-Claro, ¿tienes hambre? -
-Por supuesto -
Sirius tomo la canasta y saco de ella, jugo manzanas y pan. Comenzaron a comer, de vez en cuando lanzándose pedazos de pan y riendo.
Erika se puso de pie y le saco la corbata a Sirius y corrió, Sirius comprendió y la siguió para recuperar su corbata. Reían y saltaban, Sirius se lanzo sobre Erika y cayeron al suelo abrazados, y comenzaron a rodar sobre la hierba, hasta que se quedaron quietos
Erika sobre Sirius.
La chica sonrió al nervioso Sirius.
Y lo beso
Y se besaron
Con amor y alegría.
Erika volvió a reír se separo del chico, y corrió en dirección al castillo, dejando al chico estupefacto parado como un tonto. A mitad de camino se dio vuelta, riendo y se devolvió corriendo.
Se paro en frente de Sirius, se puso de puntillas y lo beso y le dijo.
-Yo también soy tuya tonto -
Y volvió a correr.
Sirius rio, rio alegre.
Como jamás había estado en su vida.