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Historia 58495 — capítulo 8

El profesor había decidido que él mismo elegiría a los compañeros de pupitre y en este caso, también de trabajo. Había traído una televisión y una película de amor de hace unos cuantos años. Los alumnos tendrían que verla en clase y luego hablar sobre ella con el compañero. Luego tendrían que pasar lo que sabían al ordenador y explicarlo en unas diez páginas.

<<Genial- pensó Jonathan. >>

El profesor Lawrence aun no había nombrado su nombre. Jonathan estaba impaciente, no quería que le tocase hacer un trabajo con el típico imbécil que nunca había visto la película. Jonathan tampoco la había visto. No sería un problema. Podría buscar información sobre la película en el ordenador.

Al fin el profesor dijo su nombre, y segundos más tarde nombró a una chica. Una tal: "Scarlett Kendall". La chica se fue a sentar a la mesa y luego llegó Jonathan. Se miraron.

Jonathan se quedo petrificado, no sabía que ella estaba en el instituto y mucho menos que estaban juntos en clase.

El pelo de Scarlett estaba mucho más liso que el día que la vio en el cine. Caía en forma de cascada hasta un poco más abajo de los hombros. Ella empezó a jugar con su cabello.

-Hola, Scarlett- dijo Jonathan como si se conocieran de toda la vida.

-Hola.-La voz de Scarlett se quebró. Estaba nerviosa, se notaba.- No pensé que fuéramos a encontrarnos.

El profesor Lawrence empezó a hablar sobre la película. Apagó las luces y empezó a sonar una musiquita romántica. Antes de que saliera el título, Jonathan rompió el silencio entre él y Scarlett. Estaban en la última fila, el profesor no podría oírles.

-Has visto alguna vez esta película- preguntó Jonathan.

-Nunca había oído hablar de ella-. Dijo la chica. Jonathan sonrió. La chica estaba cada vez más nerviosa. El profesor paró la película.

-Señor Pearce- dijo. Jonathan giró la cabeza hacia él-. Podría dejar de distraerse con su compañera y mirar la película.

-Sí, señor- replicó el chico.

Scarlett se sonrojó. Aquel chico rubio con ojos azules como el mar, estaba distrayéndose con ella. Jonathan no paraba de mirarla y cuando sus miradas se encontraban, él sonreía y dejaba ver los dientes más perfectos que Scarlett nunca había visto. Mucho más perfectos que los de Adam.

Llegó el final de la película, el profesor encendió las luces. El profesor volvió a decir a los alumnos que tendrían que hacer en el trabajo y les dejó salir a todos cinco minutos más tarde. Jonathan se acercó a Scarlett, salieron juntos de la clase y empezaron a hablar por el pasillo.

-Podemos quedar esta tarde para empezar el trabajo- dijo la chica. Le hacía demasiada ilusión pasar más tiempo con él.

-Claro- dijo Jonathan-. Podemos quedar en la biblioteca esta tarde-. Jonathan cogió la mano de Scarlett y apuntó con un bolígrafo su móvil. Luego se despidieron y él se dio la vuelta y se fue por otro camino.


Adam vio como el chico que vieron en el cine cogía la mano de Scarlett y le apuntaba algo. Después ella sonrió con la sonrisa que tanto le gustaba a Adam. Adam cerró su taquilla de un golpe y Scarlett le oyó. Segundos después estaba detrás de él.

-¡Hola!- dijo ella con una sonrisa en los labios-. Te puedes creer que el chico que conocí en el cine está conmigo en clase.

-Una coincidencia- dijo el chico.- Adiós Scarlett, nos vemos luego.