Tituladas 17.2% · 34,339 de 199,415 descubiertas
Rescatado 94.7% · 90,801 de 95,911 páginas identificadas · 90,162/90,522 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 58534 · de

Historia 58534 — capítulo 16

Para ser 31 de octubre, el ambiente no era de fiesta para los chicos, la mañana había estado muy difícil y ni siquiera los dulces de calabaza ni la ternera podían compensar lo que les esperaba durante todo el día, a muy temprana hora, doble clases de Pociones, con doble hora de Cuidados de Criaturas mágicas y sin contar con doble clase de Encantamientos,

Después de tan delicioso desayuno, los chicos bajaron de muy mala gana a las mazmorras y a la entrada del aula donde era la clase, se encontraba el grupito de los Slytherin y frente a ellos unos de Gryffindor y ambos grupos se miraban hoscamente, unos contra otros, queriendo comerse a mordidas.

-¡Abran paso! - chilló Parkinson - ¡que acaba de llegar el gran Harry Potter, junto con su grupo de redentores!

-JA - gruñó Hermione - que patética...me das risa Parkinson (mirando a todos, observó que Malfoy no estaba) ¿acaso si no esta Malfoy, tu eres la encargada de molestar?

-¡mi...! - iba a contestar cuando...

-¡Apártate sabelotodo! - dijo de pronto Malfoy, pasando a su lado y dándole un empujón con el codo, Ron al ver esto casi se le va encima, le tomó por el cuello y levantó el puño a punto de soltarle un golpe, de pronto la puerta se abrió, eran el profesor Snape y Jenne.

-¡Weasley! - gruñó Snape - ¡suelta al señor Malfoy en este instante!

-¡Diablos! - murmuró Ron y soltó a Malfoy.

-¿Lo ve señorita Diamond... - dijo Snape con voz calmada y fría - porqué le digo que no debe relacionarse con ciertas personas...que carecen del respeto a las normas y a la disciplina?

-Si - respondió la chica con seriedad, pero en sus ojos había un brillo de extrema diversión.

-¡Ronald Weasley! ¡cinco puntos menos para Gryffindor y una detención, al final de la clase le diré cual será su castigo!...vamos ya, entren todos.

-Malvado - espeto Hermione, Ron estaba muy rojo y Harry bastante enfadado, apenas entraron y se sentaron, las cosas no fueron mejor.

-¡Potter, te quiero aquí al frente...rápido...Weasley siéntese con la señorita Parkinson. Granger con la señorita Diamond! (ella suspiró, por un momento pensó en compartir la mesa con Malfoy).

En la primera hora no hubo problemas entre las chicas, Jenne era muy sutil con las pociones, con sumo cuidado ponía cada ingrediente y cortaba todo perfecto, de vez en cuando hacía comentarios a Hermionesobre las pociones y las propiedades de las plantas y ella le contestaba quedamente por un momento.

Hermione quedo prendada de que Jenne fuera como ella, una "sabelotodo". Al final de la hora y como siempre, la pócima de Neville había quedado muy ligera y la de Harrycon muy poco color, así que Snape elogió la pócima de Malfoy.

Para la segunda hora, Snape nuevamente los cambió excepto a Harry, Jenne se fue con Malfoy, Hermione con CrabbleyRon con Goyle, Parkinson hizo una mueca de repugnancia para que Snape no sentara a Neville a su lado, sin suerte.

-Ahora - dijo Snape, una vez hecho los cambios - haremos una poción poderosa, la cual les ayudará a aumentar de tamaño lo que deseen, una sola gota basta, y aumentará el doble, dos gotas y el triple...pero si se vaciara la poción sin contar gotas, sería mortal, ahora les daré los ingredientes... ¡anoten!

Un terrible silencio se centró en las mazmorras, solo el ruido del gis de Snapese oía al escribir la formula para la poción en la pizarra. De pronto se oyó alboroto, murmullos, pisadas, los chicos se despertaron del estupor (excepto Jenne y Malfoy, ella le sostenía la mano y el sonreía tontamente),

escucharon claramente como alguien venía corriendo, se detuvo en seco, unas pisadas más fuertes, el profesor Snape detuvo el gis y volteó, observando la puerta, la cual se abrió con cierta violencia y alguien entró muy agitado, Jenne soltó a Malfoy y se puso de pié.

-¿Qué haces aquí? - gimió.

La persona que había entrado era una chica alta, delgada, con un uniforme extraño, no traía capa sobre un chaleco negro con botones dorados ceñido y una blusa color chocolate, con una insignia en el extremo derecho del chaleco.

La falda larga, casi a los tobillos (estilo muy parecido al de Jenne) con tablones pegados a la cadera y sueltos de ahí, pero eso no era todo, su rostro moreno claro, estaban enmarcados por unos ojos negros preciosos, una nariz recta fina y perfecta y una boca de labios gruesos bien delineados enmarcando una breve sonrisa mientras miraba al profesor Snape

Pero quizá lo que mas llamaba la atención era la bellísima y abundante mata de cabello negro y lacio, largo, casi hasta media cadera, con una suave caída y hermosa. De inmediato, después del brumoso silencio comenzaron los susurros, aquella chica miró a Jenne quien lucía un poco disgustada de verla ahí.

-Hola...llegué - dijo aquella extraña chica mirando a Jenney a Snape simultáneamente, bajó unos escalones mas, cuando de pronto la puerta se volvió a abrir, ahora era la profesora McGonagall la que abría con varita en mano.

Aquella chica corrióentonces hacia Snape y sorpresivamente se oculto tras el y lo abrazó por la cintura, todos, inclusive McGonagall miraban azorados, pero la chica se excusaba.

-¡Tienes que ayudarme! - Comenzó a chillar - ¡yo solo quise ayudar, no sabia...en verdad! - parecía divertida.

-¿Qué pasó prima? - exigió Jenne, era obvio que se conocían y su disgusto se acrecentaba.

-¡Tuve que escaparme del colegio! ¡Tom estaba a punto de atacarlo!¡luego, luego venía hacia aquí en mi escoba y lo vi, vi una marca en el cielo, una señal en forma de calavera (al decir esto hubo una exclamación generalizada), pero entonces, escuche gritos, bajé a tierra firme y vi a una mujer y un dementor atacando a tres personas, los cuales estaban en el piso junto a sus escobas, muy lastimados...sobre todo el par de chicos pelirrojos (Ron se puso lívido al oír esto, ¿acaso había dicho pelirrojos?). Así que...así qué... ¡estando en mi hora buena! Le eché una maldición a esa tal Bellatrix Lestrange (nuevamente hubo un gimoteo, ¿Bellatrix? ¿la mano derecha de Voldemort?) y me abalancé sobre los chicos y la señora, y utilizando el desplazamiento de cuerpos y la aparición, me concentre en aparecer en el lugar mas seguro...y aparecí aquí en Hogwarts...con los tres y de pronto me estaban siguiendo.

-Bueno - interrumpió la profesora - esto... ¿conoces a esta señorita? ¿Severus?...

-Si profesora - aclaró su garganta - es... (Aquello le costaba trabajo) se trata de...mi...hija (¿QUÉEEE?)...ella es mi hija, se llama Eevey hasta hace unas horas, cursaba el último grado en Durmstrang.

-Eeve Snape - sonrió la chica - para servirle, aunque en el colegio, utilizo el apellido de mi madre...

-P...pues su hija...Severus...la señorita Snape se apareció sorpresivamente a mitad del patio con la señora Rosmerta y los gemelos Weasley...queremos saber como lo hizo, ya que como usted sabrá, profesor, en este castillo es imposible aparecerse...a excepción tal vez del director - tomó aire - pero, por otra parte, si Eevees tu hija y los Diamondtus sobrinos (Harry y Ron se miraron desde sus lugares muy sorprendidos: ¿qué? ¿Jenne es sobrina de Snape?)...alguna magia debían heredarse... ¿vamos Severus? El director Dumbledore querrá oír toda la historia.

-Antes quiero comer algo - señaló Eevetocándose el estómago - no hablaré hasta que tenga algo de comida enfrente.

-Bien...Jenne lleva a Eeve a comer algo ¡en diez minutos! Y nos buscan...

-El profesor Dumbledore está en la enfermería, puede que suba a la dirección.

-¡Vamos! - jaló Jennea Eeve.

-Espera un momento - miró a todos curiosamente - ¿y quien es el idiota de tu novio y futuro esposo? - preguntó con ironía y Jenne dejó escapar una breve risa.

-El - señaló Nevilleautomáticamente, y Malfoy se puso muy pálido.

-Ah, pues...no está tan mal, ¿te esta gustando eso de tener novio, querida prima?

-Ya Vámonos Eeve - le tomo el brazo, sacándola del aula mientras la profesora McGonagallponía cierta picardía en su cara y miraba a un profesor Snape bastante abochornado.

-JA...por tu actitud me temo que el novio resultó ser un papa natas - reía con bastante sorna, dejando a Malfoymuy colorado y los chicos de Gryffindor en medio de la confusión se rieron unos segundos de la desinhibida actitud de la hija de Snape.

-NADIE SALE DE AQUÍ - bramó Snapeantes de salir tras de la profesora - HASTA QUE NO TERMINE LA HORA... El señor Malfoyme informará, quitaré cincuenta puntos al que lo haga y será por persona.

-Si profesor - respondió Malfoyel cual aun estaba rojo de ira y vergüenza, pero volvía a tomar su actitud altanera y desafiante ante los que lo miraban con burla.

-¡NO! - GimióRon muy colorado y con los ojos llenos de lágrimas - ¡aun faltan cuarenta minutos! ¡Tengo que ver a mis hermanos, necesito ver si están vivos!

-No Ron - lo detuvo Parvati - nos quitarán cincuenta puntos.

-¡No me importa, los recuperaré!

-Quieto Weasley - bramó Malfoy recordando su rostro divertido -eres Prefecto y sabes las normas, das un paso fuera y doble detención, doble infracción...la casa quedará con cero puntos...

-Maldito - murmuró Harry, pero Crabble y Goyle así como los de Slytherin estaban apostados en la puerta e inclusive algunos Gryffindor no estaban dispuestos a perder más puntos, aunque la situación de Ron les daba cierta pena.

-¡Pues voy a salir! - gritó Ron y sacó su varita apuntando a los Slytherin, quienes hicieron lo mismo.

-¿Qué creen que hacen? - chilló Hermione.

-Bien - Harry sacó su varita, animando a Neville - dejen salir a Ron o...

-TOC...TOC...TOC... - se oyó tocar la puerta, Malfoyabrió, era Paris, quien al verlo hizo una mueca y Dracode puso de mil colores.

-¿Si profesor?

-Vengo por el señor Potter y el señor Weasley.

-Pero...tenemos órdenes de no salir de este salón, profesor...- dijo Malfoy - o quitarán cincuenta puntos.

-Y yo...le quitaré cien, si no me llevo en este instante a esos chicos, soy un profesor. ¿Va a discutir mis órdenes?

-No.

-Bien, ustedes dos síganme, el resto se queda hasta que pase la hora...ah... señor Longbotton, le dejaron esto (y le aventó un pequeño paquete)...Vámonos.

-¡Si! - brincó Rony junto con Harry salieron tras Páris, ante la mirada de profundo odio que Malfoy les lanzaba.

Harry estaba feliz, aunque un poco nervioso, en el pasillo ambos chicos corrían, pues Paris iba muy a prisa. De pronto se detuvo y se dirigió a los chicos.

-Jenne me pidió que los sacara de clases, Ron, debes estar muy preocupado por tus hermanos, ellos están bien y como Harry es tu mejor amigo, que mejor que el para que te acompañe es estos momentos...

-Gracias profesor.

-He pedido un permiso especial a la señora Pomfrey para dejarlos pasar a la enfermería sólo diez minutos y puedan verlos. El profesor Dumbledore y el resto de profesores se fueron a la dirección, ahora vayan, si alguien los descubre, digan que yo les di permiso.

-Y... ¿y Snape?, quiero decir, el profesor Snape...

-Bueno, mi tío (sonrió alver la mueca que Ron hacía) no dirá nada si le dicen que yo los saqué...ahora vayan que sus diez minutos son valiosos.

-Gracias - respondieron nuevamente al unísono y salieron a toda prisa rumbo a la enfermería, al entrar, sus ojos se posaron primero en la señora Rosmerta, con algunos vendajes y moretones y un pequeño mago hablaba con ella