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Historia 58534 — capítulo 28
Entonces Eevese fue un poco mas adelante, guardo su varita y alzo los brazos y comenzó a hablar en un idioma que él no conocía, de pronto, todo el lugar se puso muy oscuro y Harry sintió que se mareaba, luces de colores se convirtieron en horribles caras bestiales y gritos de terror se dejaron escuchar
Y con asombro vio como del cielo bajaba un humo púrpura y un viento gélido que comenzaba a envolver el cuerpo de la chica y se comenzaba a transformar en un enorme pájaro negro que desplegaba sus alas y sus ojos amarillentos parecían echar fuego, lanzó un alarido y de pronto todo se desvaneció
Eeve ahora transformado en un ave de rapiña gigante, se volvió hacia Harry e inclinó su cabeza, el chico entendió, pero dudo por un momento, la chica estaba débil y cansada como él, pero no había tiempo, se montó en su lomo, el ave lanzó nuevamente el alarido y remontó el vuelo, pero no era muy agradable
El viento era frío y helaba, el paisaje era extraño y había muchos árboles con nieve abajo, no se veía nada conocido, ni el colegio ni el pueblo ¿dónde estaban?
Pero reaccionó al darse cuenta que ella tenía razón, comenzó a escuchar gritos y maldiciones lejanas, al voltear vio a tres personas sobre sus escobas y venían a toda velocidad. Seguramente era mortífagos.
Pero Eeve no era tan rápida, tal vez por el peso de Harry, por eso fue que las maldiciones que les lanzaban los estaban alcanzando, con mucho terror Harry sentía que los rayos le rozaban y el trataba de enviar algunos hechizos, pero estaba débil y su visión no era tan buena ya que sus gafas estaban sucias de sangre y aguanieve.
Desafortunadamente algunos hechizos alcanzaron un ala del ave, una pata y parte del lomo, emitiendo un chillido doloroso y la sangre comenzaba a emanar, como la de Harry.
Así continuaron en algunos metros, pero claramente la debilidad les empezó a ganar y poco a poco, Eeve descendía y perdía altura, Harry solo pensó en que caerían y que era preferible morir de la caída que a manos de Voldemort.
Pudo ver que el ave en que se había convertido Eeve, entrecerraba los ojos, seguramente ya estaba muy débil al punto del desmayo como él, quien ya estaba perdiendo el conocimiento, veía todo nublado y sentía el frío, estaban cayendo en picada, morirían...
-¿Qué sucede? - susurró Harry de repente al sentir una calidez en su interior y en el ambiente, alzó el rostro, el cual estaba hundido entre el espeso plumaje.
A su alrededor se formaba un aura dorada y plateada que parecía haber detenido la caída y los elevaba nuevamente, manteniéndolos a flote, los ojos del ave estaban cerrados… probablemente desmayada, pero el no sabia lo que le pasaba… tal vez ya estaba muerto y estaba entrando en el paraíso…
Pero sus dudas se despejaron, cuando a su alrededor estaban cuatro aves igual de grandes, dos negras y dos blancas, que protegían a Eeve y como entre sueños, observó como esas aves se transformaban en los hermanos de Jenne
¿Acaso estaban flotando, no volaban con escoba y levitaban?
También alcanzo a ver como sacaban luces de las palmas de sus manos en torno al enemigo y como los hechizos que iban hacia ellos rebotaban...después ya no supo mas...todo se volvió oscuro, caía en un pozo profundo y...
-¡Harry! ¡Harry! - Le llamaban a lo lejos - ¡está despertando! ¡Está bien! - y el abrió los ojos pesadamente.
Encontrándose con Hermione y Ron que lo miraban con lágrimas, el se fijo a los lados y reconoció el lugar, era la enfermería de Hogwarts, se sintió aliviado de estar en casa.
-¿Dónde...donde esta Eeve? - dijo con mucha dificultad tratando de incorporarse.
-En la cama de la izquierda - le señaló Ron, pero habían biombos separando y cubriendo - está bien, no te aflijas. ¿Cómo te sientes?
-Apaleado - respondió y luego su mente se aclaró - ¿cómo llegue aquí?
-Te rescataron los hermanos de Jenne - comento Hermione - Eeve y tú llegaron inconscientes pero vivos...Paris dice que los atacaron tres mortífagos.
-Sin embargo estás en problemas - le comento Ron con seriedad - te escapaste del colegio no sabemos para qué y casi te matan...
-¡Dios, espero que no me expulsen! - reaccionó en un instante.
-Dumbledore estaba muy molesto... creo que te dará un buen castigo, pero no serás expulsado. Pero créeme que todos querrán saber porqué saliste del colegio.
-¿Cómo supieron?...que me había escapado...
-Pues según Luna, estaban a mitad de clase de Adivinación con Proteus cuando tuvo una visión y en ella vio que estabas en peligro y fuera del colegio, primero te ubicó en Hogsmeade y después en otro sitio, al parecer fuiste llevado por un traslador a otro lugar
... al parecer, mientras trataban de ubicarte, Eeve Snapese aventuró a ir detrás de ti, pero llego peor que tu, tiene heridas en un brazo, su pierna, el costado y el hombro, afortunadamente la señora Pomfrey ya los alivió.
-¿Por qué te escapaste del colegio Harry? los profesores quieren saber...sobre todo Snape, ya que por poco se muere su hija.
-Y tú...
-No puedo decirlo, es tonto... merezco la expulsión...
-¿Tampoco a mi me lo puede decir, señor Potter? - hablaron de pronto, era el director - señorita Granger, señor Weasley, por favor, déjenme a solas con el.
-Si señor, Vámonos Ron...
-Y bien Harry - dijo Dumbledore una vez que se quedaron solos - ¿puede o no decirme lo que ocurrió?
-Yo...este... - lo pensó un momento, en verdad la razón por La que había puesto en peligro su vida era absolutamente tonto y sería vergonzoso que se enteraran - Yo había enviado una carta al profesor Lupín...y me contestó, pensé que era de el y...fue algo tonto, lo sé... el acudir, pero estaba confundido y comprendí mi error cuando estaba en poder de Bellatrix Lestrange.
-¿Qué es eso que lo confundía Harry, tan grave era? - preguntó con paciencia,
-Es algo estúpido profesor...merezco que me expulsen...el solo mencionar la causa no justifica mi acción...no puedo decirlo...
-Ninguna situación puede ser estúpida, Harry. Cierto es, que no lo expulsaré, pero tendrás un castigo...sin embargo...yo puedo conformarme que no me digas nada por el momento, pero al menos el resto de profesores no, sobre todo el profesor Snape, quien aún no comprende porque su hija fue a rescatarte siendo que ella no tiene la obligación de protegerte.
-Es que...yo...ella...
-Bien...bien - sonrió y sus pequeños ojos azules brillaron a través de las gafas de media luna que usaba - trataré de que su castigo sea leve, ya que el profesor de pociones me ha pedido que en caso de no expulsarlo, el sea quien le aplique el castigo...y no pude negarme, pues el chantaje echo a través de su hija ha funcionado...Harry, no menciones que ella utilizo magia oscura, no quiero que los alumnos se alboroten...bastantes explicaciones tengo que dar al Ministerio de Magia...
-Si señor.
-Ahora te dejo descansar - y salió de la enfermería, dejando respirar al chico con tranquilidad, al menos por ese día no le iba a decir a Dumbledoreque sus sentimientos estaban confusos y que no sabia lo que sentía por ella y lo que ella quería con el, por eso había buscado un consejo en un adulto de confianza.
Seguía pensando en que era absurdo. Pero ahora ella estaba a su lado y herida, más que el ¿eso que podía significar?
No quiso pensar en nada mas, cerro los ojos tratando de dormir, estaba a salvo, gracias a ella, a ellos...esperaba que el castigo no fuera tan severo aunque viniendo de Snape, pero lo merecía...lo merecía.