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Historia 58534 — capítulo 36
Al regresar a la sala común, la señora gorda no estaba, pero el cuadro estaba abierto, el chico entró con mucha cautela, pero nada había, cerró el cuadro y al dirigirse a la mesa, las velas ya se habían consumido.
Pero el fuego de la chimenea aún ardía, con asombro vio que el resto de los deberes que el profesor de pociones le había puesto ya estaba terminado, eran las tres de la mañana, además al lado del tintero había una botellita y una nota:
"Querido Harry :
Como te faltaba mucho para terminar los deberes, te ayude con el final, mañana podrás repasarlo para que el profesor Snape no sospeche nada, además te puse en la mesa un frasco con una poción para dormir y sin tener pesadillas o sueños por unas cuatro horas, y cuando despiertes te sentirás reconfortado. Nos vemos mañana".
Pero la nota no venia firmada, observó el frasco con desconfianza, pero su tarea estaba terminada, y el debía descansar.
Así que recogió todo y se dirigió a su habitación, puso todo en la mesa y se tomó el contenido de la botella, en segundos cerró los ojos y se hundió en un agradable sueño.
En la mañana amaneció mucho mejor y tanto Ron como Hermione se sorprendieron de que ya sus deberes estuvieran terminados, así que cuando Snape revisó la tarea e hizo algunas preguntas a Harry (quien previamente había leído las notas)
Hizo una mueca y el chico vio claramente que el profesor hacia gestos de coraje, tal vez porque pensaba que el no podría con la tarea. Así que garrapateó una calificación aprobatoria y salió muy molesto.
-¿Cómo te fue? - le preguntó Hermione cuando salieron de clases.
-Bien, afortunadamente todo estuvo perfecto...menos mal, ya estaba pensando que me dejaría más tarea.
-Pensé que no terminarías - suspiró la chica - pues cuando te dejamos solo ibas a la mitad y los temas no estaban fáciles. Me alegra que seas más responsable y que cumplas con tu trabajo sin ayuda.
-Si...claro - musitó, pues aún no sabía quien lo había ayudado a terminarlo, aunque sospechaba de Jenne Diamond - ya soy responsable.
-¡Felicidades Potter! - Dijo una fría voz que arrastraba cada sílaba -¡no cabe duda que Granger tuvo que haberte ayudado a terminar la tarea!...
-Harrylo hizo solito - gruñó la chica - ¡no molestes!
-Pero debes estarme agradecido Potter, de que no te acusara...al igual que el profesor Snape, me siento generoso...
-¿De que hablas?
-Te vi Potter - espetó - te vi muy acaramelado con su hija - al oír esto, palideció - no sabía que fuera tu novia.
-No se de que me hablas - dijo un poco ruborizado, mientras muchos compañeros se detenían al escuchar lo que Malfoy decía.
-Pues te refresco la memoria...en la madrugada de hoy, junto a la estatua de la bruja tuerta, dos de la mañana...los dos solos...muy interesante.
-Eso es mentira - dijo Ron**- Harry** estaba haciendo su tarea ¿cómo iba a salir y entrar tan fácilmente de la sala común?
-Que te conteste el mismo, Weasley...
-¿Y tú que hacías ahí? - preguntó Hermione mordazmente.
-Salí de la clase de Astrología - dijo triunfante, ya que la clase siempre era a media noche - y lo vi...muy interesante la escena Harry...no pensé que Eeve tuviera tan mal gusto... y tu la tenías bien sujeta...eres...todo...un conquistador.
-¿QUÉ CREES QUE HACES MALFOY? - gritaron tras el, al voltear, vieron que Eeve Snape lo miraba con furia, Harry supuso que venía una gran tormenta.
-Solo digo lo que vi - dijo el chico y entonces Harry se dio cuenta que efectivamente, ninguno se toleraba.
-¡Entonces si solo dirás lo que viste, yo también...Harry Potter y mi prima...tu novia por cierto...se ven a escondidas! - y hubo una exclamación haciendo palidecer a ambos chicos - ¡así como lo oyes mi querido Malfoy... Cheyenne Diamond y Harry se entienden a espaldas tuya!... a decir verdad, se aburrió de ti y de tu marcada indiferencia con este noviazgo, y si estas vivo, es de milagro.
-Mentira - dijo Malfoy y la voz le tembló ligeramente, desviando su mirada a Harry.
-A ver chico - sonrió Eevecon malicia - dile aquí al señor Malfoy...que hacías con mi prima en la madrugada de...
-¡Eeve, es suficiente no digas mas tonterías! - Se acercó y muchos observaban curiosos - ¿qué crees que haces al decir esas cosas?
-¡Tú me dijiste que andabas con Harry Potter porque Malfoyera un bueno para nada! - le espetó y los ojos de Jenne se llenaron de furia.
-Vámonos - gruñó Cheyenne y la jaló fuertemente, alejándola de los demás hasta llegar a un salón, pero Malfoyla siguió muy consternado, seguido de Harry, Ron y Hermione - ¡no puedo creer lo que me has hecho!
-Malfoy será un idiota - dijo Eeve - pero es tu novio, si ya tienes un compromiso para qué quieres otro...
-¡Pues será lo que quieras, pero me has llenado de vergüenza! ¿Crees que te voy a perdonar tan fácilmente?
-Jenne - llegó Malfoy, su rostro le ardía - es...es cierto...
-¡No tengo porque responderte - casi gritó - vete de aquí que tengo asuntos pendientes con mi prima!
-¡Es cierto o no que andas también con Potter! - exigió con temor.
-No voy a darte explicaciones... ¿quién te crees tú? No eres nadie, eres la persona mas fría y poco sensible que conozco, nunca me has hecho sentir como tu novia... solo me consideras un compromiso valioso...QUE SE TE PUEDE ACABAR EN CUALQUIER MOMENTO.
-Malfoyno dijo nada.
-ASÍ ME GUSTA, TU SEGUIRAS SIENDO MI PROMETIDO HASTA QUE A MI SE ME DE LA GANA ¿CÓMO LA VES?
-No seré tu burla - masculló entre dientes - ni la de Potter...
-¿Entonces morirás con honor? - preguntó Cheyenne alzando su mano al tiempo que el trío de amigos llegaba, y vieron como de la palma de su mano, poco a poco se asomaba una varita mágica, larga, un poco gruesa, se veía vieja quizá, pero chispeaba sin cesar - solo dilo...si vas a morir es mejor que no se prolongue mas...me encargaré personalmente de que tu madre reciba lo que quede de ti.
-¿Qué va hacer? - susurró Ron a sus amigos.
-Solo te recuerdo Draco Malfoy - seguía diciendo Jenne - que tu padre caerá en vergüenza ante los ojos de su señor...pues su hijito es un inútil, bueno para nada... ¿en serio quieres morir?
-N...no - respondió vencido.
-Bien, ENTONCES LARGO DE AQUI... ¡ah! solo te aclaro porque no tengo porque hacerlo, pero no ando con Harry... me encantaría, porque vale mucho mas la pena que tú.
Malfoy salió del salón con el rostro enrojecido de vergüenza y humillación, con los ojos llenos de lágrimas, el trío de amigos no supo que hacer, pero Jenneno reparaba en ellos, solo en su prima.
-Y tu Eeve...Snape...te estuve apoyando, cuidando, y mira como me pagas...
-¡Solo dije lo que vi y oí! - dijo sin pudor.
-Pues debiste cerrar la boca... ¿cómo te atreves a desobedecer a tu Señora? ¡Porque somos primas, pero soy muy superior a ti! ¿Cómo te atreviste a desafiarme?...bien...bien... - ¡Imparterum du mensajeros di magico!
Dijo de repente y del fondo del salón, se torno oscuro, un remolino, el mismo que Harry había visto en sus sueños, el aire frío se dejo sentir, un par de garras salieron del centro y se formo una figura parecida a la de un dementor, Eeveno tuvo tiempo de protestar, porque apenas y la toco del hombro, la chica dio un alarido y quedo tirada en el piso
- ¡llévatela, hazla que sufra, yo no quiero verla! - y el humo envolvió a la chica a aquel encapuchado y desapareció al instante.
-Jenne - susurro Harry.
-No me hablen, no me toquen...váyanse...no...No quiero.., hacerles daño - dijo con los dientes apretados y Hermione saco al par de chicos a la fuerza, pues aquel lugar estaba impregnado con magia tenebrosa.
-¿Qué fue eso...Harry? - preguntó Hermione al par de chicos, adivinando por la expresión de Ron, que algo sabía - Todo lo que dijo la hija de Snape, Malfoy, Jenne... ¿qué es lo que no se?
-Esto...Hermione... - musitó Ron débilmente, pero la mirada de la chica era fija y penetrante.
-No todo lo que oíste es verdad - dijo Harry finalmente con mucha preocupación, pues le inquietaba la suerte de su chica - ¡para empezar no ando con Jenney bueno, si la vi una madrugada, casualmente, platicamos y Eeve malinterpretó la situación...hoy en la madrugada me encontré con ella...y...es todo!...ahora si me disculpan - se dio la vuelta y volvió a entrar al salón cerrando por dentro para que sus amigos no entraran
Jenneestaba sentada en una mesa y Bagbig, su elfo domestico, le preparaba una infusión, mientras ella tenia la cabeza hundida en sus cabellos y rodillas.
-¿Qué fue todo eso? - preguntó y se acercó rápidamente, la chica alzó su rostro y su varita, Harryhizo lo mismo, el ya no podía contener mas su coraje.
-Oh... mi ama debe tomarse el té - dijo presuroso el elfo al tiempo que tocaba la mano de la chica para bajar su varita y le ofrecía la espesa bebida, ella tenia el rostro sudado y un poco sucio, la mirada perdida y fría, con el pelo rubio revuelto y enmarañado, parecía una piltrafa como se encontraba.
Bagbig le sostuvo el rostro y acercó la taza a sus labios, obligándola a beber, y así lo hizo, el bajo su varita y se sentó a su lado, segundos mas tarde, ella recuperaba el brillo de sus ojos y el elfo sacaba una jarra de agua y con un pañuelo comenzaba a limpiar el rostro de su ama
Ella parecía una muñeca de trapo que se dejaba hacer la limpieza de la cara, en eso Bagbig le pasó un cepillo de madera con fino grabado y el chico comprendió que era para cepillar el cabello de Jenne, así que comenzó
(Lo que no supo es que Malfoyhabía regresado para hablar de nuevo con Jenne, pero al ver a Ron y Hermionesentados de espaldas en las escaleras se asomó en la ventana y vio a Harry cepillando el cabello de ella, su mirada se tornó de odio y juró venganza en contra de Potter y sus amigos por las burlas recibidos, así que se dio la vuelta y se alejó rumbo a su sala común)