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Historia 5861 — capítulo 2

Disclaimer: Los personajes y lugares que aparecen en el siguiente relato no son míos son de J. K. Rowling, Warner Brothers y no sé quien más. Con la excepción de anteriormente nombrada Brigitte Beauséant y alguien más por ahí que no hayan salido en los cuatro primeros libros (no he leído el cinco así que cualquier nombre similar será la coincidencia más grande de la faz de la tierra) así que pido encarecidamente, nada de demandas, no creo merecerlas.

Advertencia: Se recomienda su lectura a partir de los 15 años, por contenido de sexo implícito (no es explícito, no se emocionen).

Nota de la Autora: Pues hola a todos, aquí la segunda parte de este fic; que vendría a ser la continuación de “¿Quién sabe?” la historia de Remusito hermoso, mi Remusito hermoso, y Brigitte, el amor gran amor de su vida. Pues en este capi veremos que sucede después del descubrimiento de Remus, o que es en verdad ese descubrimiento.

Espero que disfruten del capítulo, y firmen mi libro de visitas, y ya que hablamos de sus comentarios, pues antes del capítulo respondo los que me llegaron en estos pocos días, bueno con eso los dejo:

Carla_Grey: Hola Carla, pues hola aquí también, gracias nuevamente por el tiempo que te tomas en dejar comentarios en mi libro de visitas. Que bueno que te gustara el fic. Sí, Brigitte es una chica compleja, péro creo que ella no sabía que él iba a volver, se encontraron de casualidad cuando ella pensaba que no lo iba a volver a ver, lo que pasa es que el lobito la vuelve loca, la hace perder la cabeza, como a mi . Bueno te dejo con el segundo capítulo, o más bien con la segunda parte. Bye y muchos besitos, nos leemos luego.

Lara Evans: Hola Lara, gracias por tu comentario, me alegra que te gustara el fic. Pue ssi ella está casada o algo así, lo verás en este capítulo, espero que lo disfrutes; te dejo con él. Adiós, espero que te guste el capítulo, muchos besos.

Bueno, los dejo con el capítulo dos, muchos besos a todos.

Lorien Lupin

Administradora adjunta de

“La Legión de las Lupinas”

Y “Miembro de la Orden Siriusana”

"Mi reflejo en tus ojos dorados"

Autora: Lorien Lupin

Segunda parte:

No sé cuanto tiempo estuve mirando el aro de matrimonio en su dedo. Pero su voz soñolienta y feliz me sacó del estado de shock en el que me encontraba.

  • Buenos días - exclamó abrazándose más a mí y luego levantó la cara para besarme en los labios, pero se detuvo al ver mi mirada seria fija en ella - ¿qué sucede? ¿Pasa algo malo?

  • No me sucede nada - empecé con falsa calma - creo que deberías irte, eso es todo.

  • ¿Qué? ¿Por qué? - preguntó ella con asombro, levantándose un poco, pero sin apartarse de mí.

  • ¿Por qué? Porque te esperan, es por eso - grité de pronto apartándome de su lado y levantando su mano derecha para luego dejarla caer con brusquedad.

Ella miró su mano caída y parpadeó varias veces antes de mirarme nuevamente, pero no dijo nada.

  • ¿Por qué no me lo dijiste ayer? - exigí con voz dolida.

  • Yo… yo - tartamudeó ella pero calló sin completar la frase.

  • ¿Tu qué? - grité llenó de rabia y dolor, no era tanto el hecho de que me hubiera mentido, ni siquiera el hecho de que estuviera casada. Sentí que la había perdido, que ya no teníamos ningún futuro juntos. Sentí que yo ya no significaba para ella nada más que lo de anoche, una simple aventura - tu estás casada - grité de nuevo. - Estás casada y no me lo dijiste. Crees que no merecía por lo menos saber en lo que me metía.

  • Remus, por favor escúchame - rogó ella, pero no la dejé hablar.

  • ¿Escuchar qué Brigitte? ¿Escuchar qué? - pregunté con impaciente - vuelva con su marido "señora" - añadí luego con voz cansada y recalcando la última palabra - tengo otras cosas que hacer.

Me di media vuelta y caminé hacia el baño, pero ella corrió hacia mí, y prendiéndose de mi cintura y hombros me obligó a dar la vuelta.

  • No Remus, tienes que oírme - empezó a decir Brigitte rápidamente, como si temiera que la callara de pronto y depositando en mi rostro innumerables pequeños besos entre las palabras - yo te amo Remus, jamás te he olvidado y yo sé que me amas lo pude sentir anoche.

  • No sé que opiniones merezca mi actitud ante las demás personas. Algunas personas dirán que hice mal, otros aprobarán mi decisión, yo sólo tengo que decir que si no hubiera dicho que me amaba hubiera seguido de largo, sin importar si lloraba o no.

  • ¿Me amas? - pregunté terminando de girar y separándola de mí.

  • Por supuesto que sí - aseguró ella volviendo a besarme una y otra vez; yo me dejaba besar.

  • ¿Y tu esposo? - pregunté, sintiendo por fin los celos arañarme por dentro.

  • No hables de él, para que nombrarlo; tú eres el hombre de mi vida, mi lobo… mi lobito hermoso. Solamente te amo a ti - exclamó ella besándome otra vez. Beso, al que está vez, respondí.

Brigitte saltó a mis brazos en cuanto yo respondí al beso y enredó sus piernas en mi cintura sin dejar de besarme, mientras yo la llevaba de regreso a la cama.

Fui débil, lo sé, quizás actué mal; pero lo dije antes y lo repito ahora, Brigitte siempre me a echo perder el control, sólo ella lo ha conseguido. Y en su actitud comprobé, que yo aun la hacia perder el control a ella, porque, créanme o no, Brigitte no es del tipo infiel. No es que hubiera sido infeliz en su matrimonio, tampoco era que hubiera sentido necesidad de peligro o cambio, no, la rutina no fue la culpable de su decisión. Fui yo, fue el saber que en mi vida no había nadie más, o quizás fue el simple echo de haberme visto de nuevo; porque como también les dije en otra ocasión, solamente yo la hacía perder el control a ella.

Un par de horas más tarde y mientras yacíamos otra vez en cama, abrazados el uno al otro y bañados por la luz que entraba por la ventana, ella tranquila y con una sonrisa feliz en el rostro, abrió los ojos y depositó un beso en mi pecho, percatándose del número bastante grande de cicatrices que ahora adornaban mi torso, y que eran, casi todas regalos de algún mortífago.

  • Remus, ¿qué te sucedió? - Exclamó Brigitte, mientras se percataba por primera vez de las cicatrices, que la escasa luz del día anterior y los eventos de esa mañana, le habían impedido notar. Prueba de un secreto que yo hubiera preferido ocultarle.

  • No es nada Bri, son marcas de un accidente, eso es todo - sí, mentí; que puedo decir, no me sentía listo para hablarle de eso.

  • ¿Accidente? Remus estás cicatrices no son de un accidente. Son de distintas épocas, eso es obvio, recuerda que soy enfermera - continuó ella mirándome a la cara de manera escrutadora - Remus Julius Lupin ¿en qué estaban metidos tus amigos y tu? - preguntó finalmente con una expresión severa en su rostro.

Le expliqué todo. Sí, le conté la primera reunión con Dumbledore, el haberme unido al entrenamiento cuando ella no volvió después de vacaciones de verano. Haber dejado todo en alto cuanto la encontré, y finalmente la decisión que tomamos todos cuando Voldemort se hizo más poderoso, la decisión por la cual la dejé, del modo en que la dejé. Ella estaba muy silenciosa cuando terminé de explicarle todo, había bajado la mirada, así que yo no podía leer en sus ojos, pero finalmente, y tras un agónico momento de incertidumbre, ella alzó la vista y me miró, pasé saliva y me preparé para su reacción, fuera cual fuera.

Fin de la segunda parte.


Nota de la autora: Bueno hasta aquí la segunda parte, a él ya no parece interesarle demasiado que Brigitte esté casada y a ella tampoco, pero Remus tuvo que decirle la verdad, que prefirió unirse a una batalla peligrosa a quedarse con ella, ¿cómo reaccionará Brigitte? Yo que sé; todo depende de cual será mi estado de animo al empezar la tercera parte. Hasta ese momento, adiós y firmen mi libro de visitas.

Lorien Lupin.

Administradora adjunta de

“La Legión de las Lupinas”

Y “Miembro de la Orden Siriusana”