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Historia 5861 — capítulo 8

Disclaimer: Los personajes y lugares que aparecen en el siguiente relato no son míos son de J. K. Rowling, Warner Brothers y no sé quien más. Con la excepción de anteriormente nombrada Brigitte Beauséant y alguien más por ahí que no hayan salido en los cuatro primeros libros (no he leído el cinco así que cualquier nombre similar será la coincidencia más grande de la faz de la tierra) así que pido encarecidamente, nada de demandas, no creo merecerlas.

Nota de la Autora: Hola gente linda, el capítulo anterior se quedó en que Remus consiguió escapar de la fiesta, pero Brigitte lo siguió; nuestra suertuda amiga a tomado la decisión de dejar a William y se quiere mudar con Remus, ¿qué pasará? Pues véanlo hoy, pero antes de ir a los reviews, me gustaría informarles tres cosas: 1: que este es el último capítulo que tengo previamente escrito y por los tanto el siguiente tardará un poco más en ser mandado, y 2: ¡Estoy bloqueadaaaaa!!!!!!!! ;; ;; estoy bloqueada desde hace mucho por lo tanto el siguiente capítulo tardará aún más de lo previsto, prometo intentar acortar ese tiempo, y 3: ¡el siguiente capítulo es el último capítulo del fic!!!! Adelante, pueden hacerlo, maldíganme todo lo que quieran, eso no cambiará ninguno de los 3 hechos. Bueno ahora sí los dejo con las respuestas a sus comentarios, para que así recuerden porque es que siguen leyendo mis historias y dejándome sus comentarios:

Patty: ¡Hola Patty! Que bueno que te gustaron los capítulos, gracias por dejar tus comentarios. Y sobre el fic, a mí también me alegra que Brigitte por fin se decidiera, aunque pobre William. Tienes razón, vaya que esa sería una explicación difícil de dar, pero Remusito lo vale ^.^ es tan lindo. Bueno hermana Lupina lo de los fics te lo dejé al final del capítulo de “El Secreto”. Bye, besitos.

Carla_Grey: Hola amiga, vaya, te salió el lado amable y bueno, pero por suerte ya volviste a tu antiguo tu, jiji, bueno en serio, pobre William, tanto cuerno debe pensar, Brigitte le hace un favor al dejarlo por Remus. Pues no acertaste con Alex, ella era una de las amigas de Brigitte, pero ahora que lo pienso también hubiera sido interesante que fuera la otra chica, pero si no se acuerda su nombre, dudo que Remsie recordara su cara. Bueno amiga, te dejo con el capítulo, besitos hermana Lupina.

lara evans: Hola lara, gracias por dejarme tus comentarios, me alegra saber que te haya gustado el capi. Tienes razón, más directa no se puede ser. Pobre William, no creo que se merezca lo que le van a hacer, pero si es a favor de Remus, pues que se lo hagan, no me importa ^_^U. Sí, no creo que Alex vaya a interrumpir, pero si lo gace, yo te ayudo a darle de alma. Byebo bye, te dejo con el capi, besitos.

K@ren Bl@ck: Hola Karen, espero que ya hayas leído las actualizaciones pasadas, porque allí te van las nuevas. Las direcciones que me pides te las doy al final del capítulo. Sobre el Calendario estoy dando una pequeña explicación del asunto también al final. Mil besos y bye. P.D. Sobre tus fics, pues están lindos, al menos el de los merodeadores, no he leído aun el otro, es que no he tenido demasiado tiempo, pero prometo leerlo. Ahora sí, bye.

Bueno gente linda, ahora sí los dejo con el capítulo 8 u octava parte de este fic:

Lorien Lupin

Administradora adjunta de

“La Legión de las Lupinas”

Y “Miembro de la Orden Siriusana”

“Mi reflejo en tus ojos dorados”

Autor: Lorien Lupin

Octava Parte

  • ¡¿Hablas en serio?!!! – Pregunté incrédulo, pero una sonrisa empezaba a formarse en mi rostro muy a pesar de mi conciencia que me gritaba a voz en cuello, no la oí, mi corazón gritaba más fuerte.

  • Sí Remus, ya sabes que siempre has sido tú el hombre con el que quiero pasar mi vida, eso no ha cambiado – exclamó ella apoyando su mano en mi pecho y mirándome con esos hermosos azules que tanto me alocan.

Y entonces la abracé y la besé, antes de acordarme en donde estabamos. Nos separamos sonriendo aún, y sin siquiera molestarnos en mirar alrededor, para comprobar que nadie nos hubiera visto.

  • ¿Cuándo? – pregunte sonriéndole.

  • Lo más pronto posible – exclamó ella acercándose y apoyando su cabeza en mi pecho – sería capaz de irme ahorita mismo, dejando todo atrás, tan solo para poder volver a amanecer a tu lado – nos volvimos a separar, y le sonreí nuevamente.

  • No puedo dejar que hagas eso – le dije volviéndome a separar de ella.

  • ¿Por qué no? – exclamó Brigitte ligeramente sorprendida.

  • Porque necesitas empacar, no puedes irte sin tu ropa – exclamé sonriéndole divertido, ella suspiró, visiblemente aliviada.

  • ¿Entonces mañana? – preguntó mirándome a los ojos.

Me volví a acercar a ella, y apartando su cabello castaño acerqué mis labios a su oreja.

  • Sí, ven mañana, nos iremos hasta que las cosas se enfríen un poco y tu puedas arreglar los papeles de divorcio con William – le susurré al oído, aprovechando para darle un pequeño beso en la oreja, y luego dándole un beso en la mejilla me alejé por la calle.

  • ¡Remus! – la oí llamarme cuando apenas y me había alejado un par de metros, giré y la vi sonreír – olvidaste tu billetera – exclamó aventándome la que había aparecido.

  • Gracias – grité yo sonriendo divertido, atrapándola y siguiendo mi camino.

No sé ni como llegué a mi casa, no me fijé por donde iba; estaba tan feliz, pensé en lo que me había dicho, en todos los momentos que habíamos pasado juntos, y me imaginé todos los momentos que habrían de pasar en los años que tendríamos para estar juntos. Una estúpida sonrisa de soñador se formó en mi rostro (todas las sonrisas de soñador diurno lucen estúpidas) y no desapareció de él hasta que llegué a mi casa y aun sonriendo me aventé al sillón de mi sala. Allí me quedé dormido, aun vestido con las ropas muggles en que había transformado mi túnica. Recuerdo que soñé que Brigitte entraba por la puerta, con varias maletas a su alrededor, tras ella el sol brillaba, iluminando su cabello castaño, mientras ella me miraba a los ojos y sonreía tan feliz como solo la había visto aquella vez que nos reencontramos en la discoteca hace más de cinco años. Desperté cerca de las tres de la mañana, el fuego aun ardía en la chimenea, aunque por su escaso tamaño, supuse que no haría por mucho tiempo, me puse de pie y me dirigí a mi cuarto.

Me desvestí y me metí en la cama, sonriendo ante la idea de que Brigitte llegaría al día siguiente y jamás se volvería a ir.


La voz de Brigitte me despertó en la mañana, mientras me despertaba sentí sus pasos subir las escaleras, la oí entrar a mi habitación y sentí sus labios en caer repetidamente sobre mis labios, párpados, frente y mejillas. Escuché su voz, mientras su mano acariciaba y ordenaba mi cabello.

  • Vamos lobito mío, abre esos lindos ojos dorados y mírame de una vez por todas – fingiendo un quejido de sueño abrí un poco los ojos y cubriéndome con la sabana hasta la nariz los abrí completamente.

  • ¡Oh! Eres tú amor – exclamé alegre y fingiendo sorpresa mientras ella una vez más miraba en mis ojos.

  • Me encantan tus ojos ¿sabes? – dijo de pronto, sonriéndome.

  • Y a mí me encantan los tuyos – exclamé yo.

  • No es igual – exclamó ella – mis ojos son azules, mucha gente los tiene azules. Los tuyos son especiales; nunca antes de conocerte a ti vi ojos de ese color. Me encanta ver mi reflejo en tus ojos dorados.

  • Me vas a hacer sonrojar – exclamé yo, sonriendo falsamente apenado.

  • Que tonto – exclamó ella besándome sobre la sabana – me aparecí afuera, pero ya tengo que irme; vine a decirte que no podré venir hasta el anochecer. William estará todo el día en casa, trabajando en su estudio y me será imposible salir antes de que él se vaya a su reunión. Ahorita no sabe que me fui, cree que estoy en el baño.

Yo reí divertido y ella rió conmigo, aventándose sobre la cama y abrazándose a mí.

  • ¿Cuánto llevas en el baño amor? – pregunté luego de un momento.

Ella miró su reloj.

  • ¡Hay! – exclamó ligeramente alarmada, pero luego rió divertida – mejor me voy o creerá que estoy enferma o que me corté las venas en la bañera. Adiós amor, nos vemos en la noche – exclamó y apartando la sabana de mi rostro y aventándose sobre mis labios.

  • Hey, aun no me cepillo los dientes – exclamé yo con su boca aun sobre la mía.

  • Y eso que, tú solo hueles a chocolate – exclamó ella sin despegar de mí sus labios y profundizando el beso.

Su lengua jugueteaba con la mía, mientras sus manos se deslizaban por mis brazos, y subían por ellos hasta que sus manos se enredaban en mi cabello, y yo podía sentir sus dedos deslizándose suavemente sobre mi cuero cabelludo y entre mi cabello. Mis manos subían de su cintura a su espalda; suavemente le di la vuelta y la eché sobre la cama, quedándome en parte a su costado y en parte sobre ella, aun sin dejar de besarla. Después de algunos momentos nos separamos, o más bien, yo me separé de ella. Brigitte aulló tristemente e irguiéndose un poco volvió a aullar en mi oído con una voz mucho más sensual y mordió suavemente mi oreja.

  • Vamos Bri, en la noche nos veremos – exclamé yo sonriéndole – ten paciencia. Está noche, cuando tus maletas estén en esta casa, y las mías estén hechas; antes de irnos de aquí le aullaremos un rato a la luna – exclamé con voz seductora, ella sonrió pícaramente y rió alegre – además – agregué – si te quedas más aquí William pensará que algo del desayuno te cayó mal.

Ella rió falsamente enfadada y dándome un pequeño golpe en el pecho se bajó de la cama.

  • Eres un bobo, pero tienes razón, me voy – exclamó y volviendo a inclinarse sobre mí me dio un nuevo y corto beso en los labios – pero te tomo la palabra, cuando tus maletas estén hechas y las mías junto a las tuyas; antes de irnos de aquí, tenemos que aullarle a la luna.

  • Prometido – exclamé yo alzando la mano derecha como juramento. Una promesa más que no pude cumplir.

Luego de eso Brigitte se fue escaleras abajo, la oí cerrar la puerta de la calle. Nadie puede aparecer y desaparecer en mi casa, hay hechizos que la protegen de posibles invasores. Finalmente salí de la cama y me dirigí al baño, no me importaba lo que dijera Brigitte, necesitaba cepillarme los dientes.

Decidí aprovechar el tiempo hasta que abriera el Banco Gringotts, y armé aun par de maletas con las cosas que me llevaría. Cuando terminé chequeé mi reloj, tomé un rápido desayuno y me dirigí al callejón Diagon, directo al banco Gringotts. Fui a mi bóveda para sacar algo de dinero, lo necesitaríamos si pensábamos irnos durante algún tiempo, me percaté que mis ahorros no me durarían durante mucho tiempo, debía esforzarme más y conseguir un nuevo trabajo, había olvidado ese asunto cuando me encontré con Brigitte, pero ahora que viviríamos juntos, eso era nuevamente una prioridad.

Regresé a casa y me preparé algo de almorzar, decidí acabar con todo lo perecedero en mi alacena, ya que no sabía cuando volvería, no recomiendo a nadie mezclar los ingredientes que yo mezclé. De todas maneras no los comí, después de un bocado de ese fallido experimento mío lo desaparecí para siempre y me comí una lata de atún y una bolsa de galletas. Decidí leer un libro, casi todos se quedarían en casa; tan solo me llevaba uno conmigo en la maleta.

Me fui a la sala y me senté a leer; estaba impaciente porque fuera de noche, quería ver a Brigitte entrar por la puerta con las maletas en la mano, quería tomarla entre mis brazos y cumplir mi promesa. Cuando finalmente empecé a prestar alguna atención a lo que leía un suave plop resonó en mi silenciosa sala de estar y una voz masculina sonó en mis oídos, venía de mi chimenea y era de la persona a la que menos me esperaba en esos momentos.

  • Hola Remus – exclamó William, y yo, con una extraña sensación en el pecho, levanté los ojos hasta que los míos se toparon con sus amables ojos negros.

William sonrió levemente y yo forcé una sonrisa, una de las sonrisas que más me ha costado hacer aparecer.

  • Hola William – exclamé finalmente – ¿qué haces aquí?

  • Me preguntaba si podía ir a tu casa, necesito hablar contigo de algo – exclamó él.

  • Claro, será un placer – exclamé yo, alegrándome de haber dejado las maletas en mi cuarto, en lugar de haberlas bajado como había pensado hacer.

  • Está bien, gracias. Ahí voy – exclamó él y su cabeza desapareció un momento, luego el fuego adquirió nuevamente un tono verde, se hizo muy alto y en él apareció William Drake, en ropa de casa y con una leve y amable sonrisa en los labios.

Fin del capítulo 8 u octava parte.


Nota de la Autora: Hola gente linda, ¿qué les pareció? Yo sé que está corto, pero al menos no se demoró. Lamento decir que el próximo capítulo será el último de este fic ;_; en el próximo verán como termina todo. La conversación entre Remus y William, saldrán Alexandra, y algo sobre el shef, ex amigo de Remus, el jefe de William hará su aparición; y que tienen que ver todos ellos en el asunto. Hasta el próximo capítulo a todos; muchos besos de:

Lorien Lupin

Administradora adjunta de

“La Legión de las Lupinas”

Y “Miembro de la Orden Siriusana”

P.D. A todos mis queridos lectores que también leen mi fic “El Calendario” y que ya empezaron a reclamar por la tardanza, algunos de ustedes incluso me amenazaron un poquito =’) me emociona saber que lo extrañan tanto. Pero bueno, lamento informarles que ¡ESTOY BLOQUEADAAAAAA!!!!!!! ;_; No he podido escribir más que 7 paginas del último capítulo, no se preocupen porque de todas maneras tendrán el capítulo final, que como ya dije será bastante largo, solamente que no será tan pronto. Sepan que me estoy esforzando mucho para sobreponerme a mi bloqueo, pero las palabras salen lentamente, compréndanme un poco y ténganme paciencia.

P.D.2. Ya que después que la siguiente tanda de actualizaciones constará únicamente de “El Secreto” les quiero sugerir algunos fics para que pasen el tiempo y se diviertan durante la espera.

Siempre primeros, los fics de mi amiga del alma Carla_Grey, “El arte de vengarte” y “El favor” son dos fics muy buenos. Ella escribe capítulos bastante largos, así que si no han leído ninguno de los dos, dense una vuelta por ahí, son de lo mejor que se puede encontrar ( igual que los míos =D jiji, que modesta ¿no?) Y les durarán bastante como para que no extrañen mucho los míos.

Otro fic largo y muy bueno; en este caso ya terminado es la traducción hecha por Daga del fic “Mi nombre es Severus” de Silver Fox.

También puedo recomendarles los siguientes fics: “Días de playa” ( creo que la autora es Kmi, y el fic está ubicado en “Después de Hogwarts”), “Irresistibles” (ese es de Arwen Black y está en la “Época de los Merodeadores”), “Siempre juntos” (ese es de Atzyni, no recuerdo en que época está) el gran problema con uno de esos tres fics (Días de Playa) es que su autora no han actualizado hace bastante, pero vale la pena leerlo. En el caso de Irresistibles, la chica jamás lo terminó, pero los capítulos que hay también valen la pena. Atzyni ya actualizó hace poco, pero por algunos problemas no actualizará en algún tiempo, por supuesto ese fic también vale la pena.

En esta página he leído muchos fics muy buenos, lamentablemente no puedo recordar los títulos y autores de todos ellos. Busquen los que les he nombrado son muy buenos, y exploren HA, podrán encontrar muchas cosas bastante buenas, empiecen por sus personajes o épocas favoritas, y antes de que se den cuenta mi nombre estará en la lista de actualizados trayéndoles los capítulos finales de mis fics.

P.D.3. Una última postdata para las interesadas en unirse a “La Legión de las Lupinas”, a “La Orden Siriusana” o a ambas, pues las direcciones a continuación:

www.groups.msn.com/LasamantesdeRemusLupin

y

www.groups.msn.com/PoTtErCiA

Obviamente la primera es mi amada Legión de las Lupinas y la segunda mi querida Orden Siriusana, únanse y si se unen a las Lupinas dejen un mensajito diciendo que las envié yo.

Servida Karen, amiga mía, espero verte por ahí ahora que ya tienes las direcciones.

Y para Patty, hermana, hermana Lupina, manda tu fic a estas dos direcciones:

[email protected]

Y

[email protected]

Ahora sí, bye a todos.