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Historia 59098 — capítulo 4
-Bueno y ahora ¿de donde sacamos todo eso?-Preguntó Emmet notablemente preocupado.
-Pues en realidad no lo sé.-Le contestó Jacob.-Yo solo se lo que hay que comprar ya lo demás apañárselas vosotros que yo ya he hecho bastante.
-¿Que ya has echo bastante vas a decir bocazas? Pero si solo has leído un papelito y lo has escrito en una carta para mi.-Le dijo Bella.
-Es que el "papelito" no viste lo largo que era.-Le contestó.
-Si lo he visto pero…igual ¡no nos vas a dejar a nosotros todo el trabajo!-exclamo enojada Bella.
-¡Chicos parad ya! tenemos que saber ya donde comprar estas cosas.-Se quejó Alice.
-Ya se donde.-Dijo Jasper que le había quitado la carta de las manos a Jacob.-Lo pone aquí en la letra pequeña.
-¿Allí? pero si hemos estado mil y una vez.-Dijo Rosalie mirando a su hermano como si eso fuera imposible.
-No, va enserio, mira.-Aseguró Emmet tendiendo la carta a su "hermana" y señalándole la esquina inferior izquierdo.
-Vale, vale lo acepto es cierto.-Se quejó Rosalie algo incomoda por haber sido corregida.
Cuando llegaron al bar se quedaron pillados, sin saber que hacer, de pronto Edward dijo.
-Chicos ya se por donde.-Dijo señalando a unos jóvenes que pasaban por una especie de pasillo.
Lo siguieron y vieron que...había un muro.
Los Cullen y Jacob Black los siguieron cogiendo carrerilla para que el muro no se cerrara.
Jacob tropezó con el pie de Emmet y se calló sobre la chica, se levantó a prisa.
-Hola.-Dijo ella.
-Hola…eh lo siento, tropecé.-Ella lo examinó a él y a todos los demás.
Jacob también la examinó, parecía gótica, vestía una falda corta negra con unos pequeños volantes y una camisa de tirantes también negra. Su pelo era muy parecido al de Alice solo que tenía un corto flequillo ladeado tintado de blanco y unos grandes ojos negros.
-No importa.-Respondió ella con voz acaramelada.
-Vosotros también vais a Hogwarts.-No era una pregunta lo que hacía el chico.
Este tenía el pelo también negro a la altura de los hombros, ojos más pequeños que los de su compañera pero del mismo color.
Vestía con unos pantalones vaqueros cortos y una camisa de manga corta y unos garabatos chinos, la ropa era negra y los garabatos rojos.
-Y supongo vosotros también.-Dijo Edward.
Los dos asintieron.
Sin darse cuenta habían empezado a andar y se acababan de parar frente a una tienda.
-Bueno nosotros entramos aquí supongo que vosotros también.-Preguntó el chico.
Después de mirar la lista Jacob asintió.
-¿Es vuestro primer año?-Preguntó la chica casi asegurándolo.
-Si ¿y el vuestro?-Le respondió Bella entrando en la tienda.
-También.-Respondió el chico.-Por cierto me llamo Cyrian. ¿Y tú?
-Bella.
-Bella...bonito nombre.-Se paró unos segundos y después dijo-Y esa es mi hermana Mireya.
-También son bonitos...Cyrian y Mireya.-Bella se acercó a Edward y se lo comunicó.
-Ya lo sabía, también sé que también tienen 18 años, que son gemelos y que Mireya esta coladita por Jacob y eso que lo acaba de conocer.-Le respondió con una pizca de autosuficiencia.
-Oh, valla.-Fue lo único que le respondió.
Todo lo que quedó de tarde transcurrió bastante aburrida de aquí para allá comprando sin parar cosas y más cosas, ya a la noche los gemelos góticos se despidieron de sus nuevos amigos y se fueron a su casa.
-Que Mireya ¿te lo pasaste bien?
-Si estuvo bueno el día con la panda.
-Si y dentro de poco viviremos con ellos.
Mireya asintió y miró su pequeña habitación.
Era oscura, solo tenía una pequeña ventana con la persiana rota, eso lo había echo su madre para que no la cerraran, al entrar se veía en el centro de la habitación dos mesas con dos portátiles y unas cuantas fotos de zombies, perros ahorcados y esqueletos cómicos, en dos de las esquinas había una cama con mantas rojas con el signo de Ying y el Yang.
Los dos hermanos cogieron un helado de la nevera portátil del lado de la mesa y se pusieron a escribir cosas súper macabras en la computadora portátil.
Una par de horas después se echaron a dormir.
Caspian había ido él solo a comprar lo necesario para ese nuevo instituto, mientras compraba las cosas se encontró con una chica aproximadamente de su edad.
-Hola.-Le dijo.
-Hola.-Le respondió la chica.
-¿Tú vas a algún instituto...diferente?
-Hogwarts te refieres ¿cierto?-contestó ella.
-Si a eso me refiero.
-Si, ya he cursado allí.
-Entonces eres una antigua alumna.
-Si soy Luna Lovegod, encantada.-Le dijo estrechándole la mano.
-Yo soy Caspian.
-Vale, hola Caspian.
-¿Ya lo tienes todo?
-En realidad si pero si quieres te ayudo con algo.
-No muchas gracias.
-Muy bien, adiós Caspian, ya nos veremos en Hogwarts.
-Si ya nos veremos, adiós.-Le contestó Caspian y Luna se fue.
-Dijo que se llamaba Luna Lovegod, era muy mona y simpática también.
-Vamos Caspian llevas ya dos horas hablándonos de Luna, déjanos descansar.-Se quejó Edmund tirándole su almohada a la cara.
-¡Auch!, duele, pero si es cierto era...-Seguía Caspian.
-¡Que te calles loro!-Le gritó Lucy que si no recordaba mal era la primera o de las pocas veces que se enfadaba. Le tiró también su almohada a la tripa y el libro que se estaba leyendo de 500 páginas y pico a la cara.-¡Me tienes de Luna hasta el mismísimo...pelo!
Caspian se quedó mirándola sorprendido y para suavizar un poco Lucy le dijo.
-Lo siento
-Cállate y duerme ya, por favor.-Y se levantó para recoger su almohada y la de su hermano al que se la tendió y se tumbó para dormir.