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Mi amada niña. — capítulo 9
Ninguno de los personajes me pertenecen son todos de J.K.R.
Cap. 7- Se resiste Señor Malfoy?
Para Hermione Granger las siguientes semanas fueron algo intensas. El deseo que sentía hacia el padre de su amigo que disfrutaba de lo lindo ignorándola; era algo que no podía soportar.
Por otro lado no había tenido oportunidad para algún encuentro con Lucius. Por que Draco! ¡Ho Sorpresa! la monopolizaba todo el tiempo.
Esto la sorprendía, podría decirse que el chico Malfoy llevaba dos semanas sobrio. Es decir sin llevarse a nadie a la cama toda una marca pensó Hermione.
No es que no le gustara pasar tiempo con Draco, de hecho era otra persona con el. Una Hermione extrovertida y hasta infantil que nadie, ni siquiera Harry conocían.
Lo malo de la situación es que la mujer ardiente que llevaba adentro estaba a punto de reventar. Para su desgracia esa noche que Draco era el invitado especial de un gran evento Lucius no estaba en la mansión.
No veía el objetivo de vivir ahí y seguir abusando de la generosidad de su amigo, ahora si se iría y era en serio.
Finalmente era hora de disfrutar de los pequeños detalles que ofrece la vida. Y considerando que estaba sola decidió darse un relajante baño de espuma. Esta vez opto por hacerlo en el baño principal de la mansión, todavía no salía de su estupor ante tanto lujo, lo cual no venia al caso, ya que lo mas llamativo de la habitación era esa enorme tina que prometía relajarla.
Considerando que nadie usaba ese lugar, suponía que el baño de Lucius y Draco era tan impresionante no vio ningún problema en entrar desnuda y sumergirse en la enorme tina previamente preparada.
Cerró los ojos con una sonrisa al tiempo que disfrutaba de la esencia de chocolate y fresas que invadían el aire.
Tan perdida estaba en sus pensamientos que no noto ni por un instante que no estaba sola, o quizá simplemente no quería darse por aludida.
Lucius Malfoy acababa de llegar a la mansión, ese había sido un día difícil pero finalmente había concretado un negocio que lo beneficiaria en grande.
Agotado no dudo ni por un segundo acudir a su habitación y despojarse de sus ropajes. Deseaba darse un baño, así que decidió acudir al principal de la casa, ya que el baño de su habitación le recordaba de sobremanera a su esposa.
Su esposa muerta, por alguna razón ya no la sentía cerca y el motivo de esto le preocupaba.
Sintió una profunda indignación cuando encontró su recinto ocupado por esa mocosa insolente que vivía en su casa. La indignación paso a un segundo, tercer y ultimo plano cuando fue consiente de su desnudes y la de ella.
Bueno el estaba cubierto por una bata verde pero ella no. Las burbujas no le dejaban ver mucho pero con lo que estaba a su alcance era más que suficiente.
Ya que sus piernas deliciosamente torneadas eran una invitación, sus brazos, la delicada línea de su cuello que ya había marcado en una ocasión y ese rostro de diosa pagana que; al menos en secreto daría cualquier cosa por adorar.
Inhalo el intoxicarte aroma en el aire, fresas y ín como si necesitara otro estimulo para probar esa piel dorada como la miel.
La observo ladear una sonrisa insinuante y abrir lentamente los ojos.
- ¿ disfrutando de la vista señor Malfoy?
Hermione no comprendía su atrevimiento, jamás en su vida se la había insinuado a un siempre había sido tímida y recatada en ese aspecto.
Sabía perfectamente que Lucius había entrado en el recinto y que había estado observándola. Se había acostumbrado a la mirada ardiente de ese hombre que no necesitaba abrir los ojos para reconocerla.
-
Niña tonta, ¿se puede saber que haces aquí?
-
¿Eso resulta bastante obvio no?
-
Muestra mas respeto o podría olvidarme que eres la amiga de mi hijo, no queras hacerme enfadar a muchas les ha ido muy mal por menos de las cosas que tú haces.
-
¿A Si? ¿Y que es lo que hago?
-
No te hagas la inocente Granger ¿crees que serias la primera sangre sucia que me llevo a la cama?
Golpe bajo, Eso fue la gota que rebaso la copa por que sin importarle su desnudez Hermione se levantó rápidamente dispuesta a darle una bofetada al señor Malfoy, quien tan solo puso los ojos en blanco por lo predecible de la tan educada señorita Granger.
En menos de un segundo el la había atrapado su mano y la acercaba a su cuerpo.
La oscura mirada que en ese momento tenia el señor Malfoy debería haberla asustado pero no.
Ella conocía el deseo y ese hombre que la provocaba en un instante y la rechazaba al siguiente la deseaba.
Sonrió traviesa se pregunto hasta que punto llegaría la resistencia del mayor de los Malfoy.
Lo miro a los ojos y aprovechando la cercanía llevo sus manos hacia su pecho para quitarle la molesta y estorbosa bata.
El La soltó como si quemara lo que fue un gran error ya que ante sus ojos Hermione Granger estaba desnuda en todo su esplendor.
No se percato de que el estaba tan desnudo como ella tan solo se permitió observarla libremente al tiempo que su boca se secaba y cierta parte de su anatomía cobraba viada.
Por Merlín esa no era una niña, era una mujer hecha para el sexo, la deseaba como un loco, y ese maldito aroma de chocolate y fresas tan solo hacían que aumentara su deseo por poner sus labios en es piel del color de la miel, en esos pechos deliciosamente respingones, en esa boca que lo traían loco.
Ella tampoco podía dejar de observar a ese hombre, ya que si con ropa era toda una delicia sin ella superaba todas sus expectativas.
Su rostro era masculino y perfecto esos ojos ardientes, su piel era pálida casi translucida, para ser un hombre entrado en los cuarenta tenía un cuerpo hermoso y definido.
No fue consiente de cual de los dos inicio, solo sabia que el señor Malfoy la llevaba en brazos hacia su habitación y la preparaba para lo que seria una gran noche.
Se que van a querer matarme pero les aseguro que en el próximo capitulo hay lemmon. Agradezco a las personas que dejen sus comentarios es algo que aprecio mucho.