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Historia 59546 — capítulo 6
Capitulo 6
MIS COMPAÑERAS DE CUARTO Y MIS GRANDES AMIGOS
Todo fue genial cuando llegamos a Hogwarts todo los chicos me miraban como una nueva conquista, mientras que las chicas me miraban con malas pulgas por obtener toda la atención de Harry. Él me explicaba todo lo que había pasado aquí durante la última batalla: como habían destruido todos los horocruxes de Voldemort o como lo llamaba él, Riddle, también me conto como había muerto el hermano de Ron, Fred y uno de los mejores amigos de su padre, Remus Lupin, junto con su esposa, Nhimphadora Tonks, que a la vez eran los padres de Teddy, después me hablo de Severus Snape, el antiguo director de Hogwarts y según Harry el hombre más valiente que jamás ha pisado la faz de la Tierra, y siguió así hasta que llego a la muerte de Voldemort.
…
Hubo una selección de casas para los de primero tal como me había dicho mi hermano, después la profesora Mcgonogal les dio la bienvenida y dio permiso para empezar a comer.
Cuando los alumnos ya habían comido, cosa curiosa si lo haces como Ron, Mcgonogal nos dio un discurso en el que no falto, claro está, su pésame hacia los familiares de los caídos, y sus agradecimientos a todos los que ayudaron a ganarla, también hizo una advertencia sobre el bosque prohibido, sobre la cual Harry me dijo que no hiciera caso, con esto y anunciando que las clases de defensa serán impartidas por el resto de los profesores debido a que no habían podido encontrar a alguien, finalizo el banquete.
Fuera del comedor me despedí de mi hermano como dios manda, al igual que con sus amigos.
…
Ya estábamos en la sala común cuando entro por el retrato de la dama gorda la profesora Mcgonogal, cuando nos localizo se acerco rápidamente hacia mí y me dijo:
-Ya hemos decidido cuál será su cuarto y quiénes serán sus compañeras- me dijo rápidamente, como si tuviera prisa- síganme, por favor.
Nosotras la seguimos sin rechistar, cuando llegamos a la habitación mas apartada de los dormitorios de las chicas, Mcgonogal dijo:
-Este será el dormitorio de ustedes tres- dijo un poco más tranquila- espero que sepan aprovecharlo- añadió con voz un poco amenazante- Sus compañeros Potter, Weasley, Thomas, Lombotong y Finnigan también tendrán uno igual. Sus cosa ya están instaladas, espero que les guste- dicho esto se fue dejándonos a las traes pasmadas delante de la puerta.
-Bueno, tendremos que entrar- dijo al fin Ginny.
Dicho esto abrimos la puerta de la habitación con sumo cuidado sin saber que nos podríamos encontrar.
Cuando abrimos la puerta del todo, nos encontramos con una habitación pintada totalmente de blanco inmaculado, con tres camas de matrimonio una para cada una, con colchas de color beige y un montón de cojines blancos, en el suelo había una alfombra azul, que daba la sensación de que fuera agua, en medio de la habitación había una mesa blanco con un cristal de sobre mesa color azul. Al fondo de la habitación había un gran ventanal embrujado a través del cual se veía un mar azul inmenso. También había una gran chimenea blanca con un mantel azul mar en la repisa de encima de la chimenea, con un jarrón blanco con rosas y margaritas azules.
Cuando estábamos terminando de colocar nuestras cosas en la chimenea aparecieron….
-Ahhhhhhhhhhhh- grite.
-Oye, ni que fuéramos tan feos- protesto Ron, mientras Harry reía como un tonto.
-Perdón- me disculpe- pero me habéis asustado.
-Jajaja, veníamos a invitaros a ver nuestra habitación- comento Harry cuando consiguió parar de reír.
-Vale- aceptamos las tres al momento.
-Aunque esta también está muy bien- comento antes de desaparecer en la chimenea.
Nosotros seguimos su ejemplo y nos fuimos apareciéndonos en la habitación en la habitación de los chicos.
Esa habitación estaba muy bien las paredes estaban pintadas de rojo y blanco, las sabanas de las camas eran blancas y negras, y al lado de una cama que deduje como la de Harry había una cuna pintada de negro y con las sabanas en blanco. En cima de cada cama había un montón de cojines blancos y negros. Al final de la habitación había un gran ventanal embrujado a través del cual se veía una gran ciudad.
Nos quedamos un rato en esa habitación hablando con los chicos y jugando con Teddy que estaba muy feliz de estar con su padrino.
Mi felicidad era capaz de igualar la del pequeño, dado que tenía a unas compañeras de habitación fabulosas y unos grandes amigos.