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Historia 59781 — capítulo 1
Lo lindo de la vida
Bill Weasley miraba desde un sillón como su esposa cocinaba un exquisita Ratatouille y cantaba con voz dulce una canción de cuna en francés. El cabello rubio de Fleur caía sobre su espalda con elegancia, tal como la primera vez que la vio. Habían pasado más de 18 años desde ese momento, pero su amor crecía cada vez más. Su hija mayor, Victoire de 17 años llegaría junto a Dominique y Louis esa mañana desde Hogwarts junto a sus primos. Luego del nacimiento de ellos, Fleur había tomado la decisión de convertirse en diseñadora de modas, en poco tiempo se convirtió en una reconocida empresaria. Luego de varios años de arduo trabajo decidió dejarlo en manos de su hermana Gabrielle para dedicarse a su familia que tanto amaba. En la cara de Bill se formó una sonrisa al recordar cómo había nacido su hija mayor.
La noche caía y las estrellas se asomaban orgullosas sobre el oscuro cielo de verano. El calor de la estación los estaba matando y Fleur no estaba muy contenta con su barriguita de embarazada al dormir. Cada dos minutos cambiaba su posición porque estaba incomoda. Bill estaba en silencio a su lado intentando no hacer ningún ruido para que Fleur no se molestara. Últimamente sus cambios de humor eran tan seguidos que Bill era el único que recibía las quejas. Fleur se levantó y camino lentamente hacia la puerta del baño afirmándose de los muebles. Cuando salió estaba pálida y con una expresión de dolor en la cara. Bill la observó detenidamente y rápidamente se levantó de un salto y corrió a su lado.
-¿Estás bien?-le preguntó en un susurro.
-Paga nada… se me gompió la fuente… el bebé quiegue salig-Le dijo mientras apretaba su mano.
-¿Estás segura?
-¡Clago que lo estoy!
Con unos movimientos de varita cambio la ropa de Fleur, la suya y trajo levitando un bolsito lila desde el armario. La guió hasta el hall para usar polvos flu pero recordó que no podía, también llegó a su mente la aparición conjunta pero recordó que podría ser malo para el bebé. Caminaba de un lado a otro pensando cuando la idea llegó a su mente. Tomó a Fleur y la llevó al garaje para encontrar el automóvil que Gringotts le había regalado al saber que sería padre. Subió a Fleur al auto gris que nunca había ocupado. Ahora agradecía las clases que su padre le había hecho tomar a escondidas de su madre. En unos minutos estaban camino al hospital. Fleur apretaba su mano cada vez más fuerte con sus largas uñas. Con una mueca de dolor dejó escapar un quejido.
-¿Querida puedes soltar mi mano? Tienes que relajarte y respirar.
-¡Como quiegues que me guelaje! Estoy a punto de seg madgue ¿tu cguees que no duele? ¡Guecuegda que llevo a tu bebé Bill! ¡Todo esto es tú culpa!
Bill hubiese preferido quedarse callado. En pocos minutos llegaron a San Mungo. Tomó a Fleur y entró. Detrás de un escritorio estaba una enfermera regordeta que masticaba chicle. Bill se acercó rápidamente para pedirle ayuda.
-Mi esposa está a punto de tener a nuestro bebé.
-Los doctores están ocupados en estos momentos, debe esperar.
-¡¿Cómo quiere que espere?! ¡Mi hijo nacerá ahora!
-Dígame el nombre de su esposa y el suyo, creo que en algún momento lo llamarán.
-Mi nombre es William Weasley y mi esposa es Fleur Delacour.
-¿La gran diseñadora Fleur Isabelle Delacour? ¿Usted es el gran Weasley? ¿Y ese bebé es el sobrino del elegido?
-¡Si!
-¿Por qué no lo dijo antes? Pase por aquí.
Hizo aparecer una camilla y pusieron a Fleur en ella. Aún tomaba la mano de Bill, con la que le quedaba libre envió un patronus a la Madriguera diciendo que Fleur daría a luz. En un minuto llegaron a una linda sala donde pusieron la camilla. Un sanador apareció de pronto de entre unas cortinas y se acercó a Fleur. Todo pasó en un minuto y luego vio la bella Fleur con Victoire Fleur Weasley Delacour en sus brazos. Ambas estaban hermosas, incluso más que en el momento de la boda. Fleur estaba radiante de felicidad. La sonrisa de Bill se ensanchó cuando tuvo a su pequeña Vic en los brazos. Era tan hermosa como su esposa y delicada como una flor. Ella abrió sus ojos y deslumbró a su padre con una mirada. Fleur le sonrió y lo besó como nunca antes lo había hecho.
-Je t'aimé.
-Yo también te amo.
Ese era el momento más emocionante de su vida. Su corazón estaba loco de alegría, Vic siempre sería su niña linda y Fleur la mujer de su vida.
Bill se levantó del sillón y se acercó a su esposa para besarla como en aquel momento. Tenía claro que su familia era lo mejor que le había pasado en la vida y que daría todo por ella. Fleur era la mujer que le había dado la alegría más grande y la amaba con todo su ser. Victoire, Dominique,Louis y Fleur serían por siempre lo más lindo de su vida.