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Historia 59805 — capítulo 2

Se volvió hacia donde se alzaba el tenebroso castillo, el puente levadizo permanecía inerte sobre las enormes puertas del castillo, se preguntó como lo bajaría, y no podía nadar a través del lago, porque el agua apestaba y no era azul, mas bien un líquido viscoso que burbujeaba y se veía que en el fondo que algo se movía peligrosamente

Harry apuntó su varita a las cadenas, pero de repente, el puente levadizo comenzó a bajar lentamente haciendo un estruendoso ruido, al terminar de bajar, el chico no lo pensó un momento, atravesó el puente con determinación hasta llegar a la puerta de madera, empujándola, la cual se abrió con suavidad

Entró y se dio cuenta que el salón era mucho mas grande que en sus sueños, las estatuas de metal que se hallaban flanqueando a los lados, se erguían majestuosamente y la puerta que guardaba a los tres espejos, brillaba junto con la insignia de un modo incesante

Harry se acercó y tocó la insignia, empujándola con fuerza, y se abrió, al fondo los espejos brillaban sobre unas bases de metal rojo, pero al acercarse mas, se dio cuenta que no se reflejaba en ellos, solo un humo negro flotaba al interior y un gran silencio embargaba todo, pero al quedar frente al espejo de en medio

Vio que el reflejo de Eeveestaba ahí, tirada en el piso, inerte, su corazón comenzó a acelerarse, mirando hacia atrás, no había nada... ¡ella estaba atrapada en el espejo pero...!¿qué podía hacer?, pensó en Jenne, quien le decía que dejara todo por la paz, pero el no lo podía permitir, debía salvarla, tocó el espejo y el humo se alborotó

Pero el espejo era sólido y ella estaba ahí dentro, tirada, con la cortina de pelo negro sobre su rostro y el piso, el buscó con la mirada, algo...algo... y vio un candelero grande colgado, no lo pensó mucho, no utilizaría magia esta vez, así que lo tomó con fuerza y con mucha rabia lo arrojó al espejo.

¡CRASH!

El ruido ensordecedor de los cristales volando y los gritos del exterior era insoportable, el humo de los otros dos espejos intactos se movieron furiosos y de pronto, una fuerte ventisca salió del espejo roto y Harry se tiró al piso para que no lo arrastrara, cuando paso, levantó el rostro, pero al otro lado del espejo no había nada.

Pensó entonces que era solo un engaño, su cuerpo le dolía más que de costumbre y su tobillo se había vuelto a inflamar, tenía además nuevos rasguños en los brazos y cara. Muy molesto volvió a tomar el candelero e iba a arrojarlo al otro espejo cuando...

-¡ES SUFICIENTE! - Oyó lejanamente, una voz suave resonaba con mucho eco en toda la habitación - ¡DETEN TUS ACCIONES!

-¿Quién es...? - preguntó débilmente, no podía ser su peor enemigo, ya que la cicatriz no le dolía.

-SOMOS LOS MENSAJEROS....

-Muéstrense - espetó mirando a todos lados. Y del espejo roto comenzó a salir una figura blanca plateada, como si fuera un patronus, la cual adoptó lentamente una figura, y quedó maravillado, cuando el humo adoptó la forma de una mujer, blanca, brillante, de cabello platinado muy largo, hasta arrastrar el suelo, la túnica resplandecía y el rostro era suave, cálido, hermoso, sonreía apenas y sus ojos eran inmensamente azules, como zafiros y en su cabeza llevaba puesta una corona destellante e impresionante.

-Harry****Potter - dijo la mujer, y el eco resonaba incesante con cada palabra - ¿Por qué lo has hecho?

-Por **Eeve...**ella estaba ahí - respondió con dificultad.

-¿Vienes por lo que crees que te pertenece? - preguntó y el chico quedó perplejo, recordando al momento el pequeño diamante púrpura en forma de corazón.

-Si es mío....sí.

-Ella no lo debe tener - y la dulce voz parecía dormirlo - ella no debe tener tanta energía positiva en su ser...

-¿Y si yo se lo quiero dar? - Gritó - ¿quién es o qué es usted para decidirlo?

-Soy... Lis-Ek... Mensajero de la Magia Oscura, la número uno.

-¿Usted...es un...mensajero?

-¿Acaso tengo que ser una horripilante criatura? No todos los que hacen magia oscura deben ser horribles...

-El chico pensó en los DiamondyEeve. - Quiero...quiero que no lastimen a Eeve Snape - habló con voz baja ante la bella visión.

-¿Por qué?

-Es mi energía y si yo se la doy, es mi asunto...ella no lo pidió...

-Eeve Snape es oscuridad, tu eres luz... ella es la luna y tu el sol...tu eres el día y ella la noche...

-¡Pues si me eclipso con ella es mi problema...déjenla en paz! (Esta frase ha sido mi favorita, jejeje)

-Cheyenne Diamond ya te ha explicado...

-Yo solo quiero que no le hagan daño - soslayó - si no puede ser como antes, no importa... solo quiero que esté bien...

-Esto - levantó el puño y lo abrió el mensajero, mostrando un diminuto corazón en color púrpura - estaba dentro de ella...pero quedó algo de ti dentro que no pudimos arrancar, es demasiado puro que nosotros no podemos tocar... ¿es hermoso verdad?

-Si - respondió, el pequeño corazón brillaba incesante, echando destellos de luz.

-Tiene que serlo, el amor dentro de los magos oscuros de la congregación, se manifiesta en cosas hermosas...pero esto no es tuyo Harry...

-¿Qué? - Brincó - ¿cómo que no es mío?

-Esto...es lo que Eeve te dio a ti...

-Pero... - y su rostro se iluminó - ¡el pequeño portarretrato sin fotos!

-Cuando te lo dio estaba vacío, al momento que lo tomaste, la aceptaste, es un signo de su amor por ti...te eligió y la aceptaste... esto no es tuyo Harry Potter...Lo que tú le diste está dentro de ella y no pudimos tocarlo y mucho menos sacarlo, es demasiado puro...

-¿Y porque sueño con ustedes? ¿Por qué me llaman?

-Por que queremos que seas tu el que nos de la energía que ella te dio e intercambiarla por la que dejaste en ella...nos parece increíble que ella te haya dejado esa carga positiva en ti...

-¡Pues no se las doy - gritó y levantó su varita - entiendan esto... es mío...solamente mío, solamente muerto me la quitarán!

-Tienes mucho amor en ti - dijo Lis-Ek - por tus venas corre la sangre amorosa que tu madre derramó por ti, tu padre y tu padrino - el chico se estremeció ¿cómo sabía todo eso? - amor fraternal...pero este es distinto, no tan fuerte como el de tu madre, pero es poderoso...no te hace falta...solo di que sí...

-¡NO! - gritó - ELLOS YA NO ESTÁN CONMIGO PERO ME QUEDA SU RECUERDO ASÍ MISMO QUIERO LO QUE ELLA ME DIO. NO HARE INTERCAMBIO ALGUNO.

-Ella es una bruja oscura - su tono era amenazante - ¿de que te sirve tenerlo? No hay futuro...

-Yo lo quiero... no me tocarán, no me lo quitarán...pelearé...

-CheyenneyProteus Diamond pidieron una audiencia hace horas para apelar por ti...nos negamos...temían esto... pero los Mensajeros nos hemos reunido...hemos decidido...

-¿Qué han decidido?

No te lo diremos por supuesto...tu...ya no tienes nada que hacer aquí - levantó su mano y Harry sintió que era empujado fuera del castillo, del puente hasta llegar al bosque y el castillo se envolvió como en una especie de tela de araña, muy fina y delgada.

Apenas visible, el chico se levantó y tristemente comenzó su camino de regreso, sin embargo no sería tan simple, de pronto, el camino comenzaba a torcerse y a desviarse, si quería ir en camino recto, un árbol se atravesaba y lo desviaba

De pronto el pánico lo invadió, estaba perdido...buscó con la mirada las torres del castillo para ubicarse, pero no las vio ni el humo de la chimenea de la cabaña.

No supo como, pero de pronto sintió que era sujetado por unas lianas que salían de los árboles soltando la varita, aquellas lianas se enrollaron en sus manos y brazos, inmovilizándose.

-Bienvenido al Bosque de los Malditos - saludó una voz conocida, era Eeve, en vivo y en directo.

-¿Tú me ataste?

-¿Qué haces aquí Potter?

-Paseando - respondió lo mas fríamente que pudo, aunque en el fondo se alegraba de verla de pié - ¿quieres soltarme?

-No...

-Me estás lastimando, suéltame...

-No - volvió a responder y se acercó al chico, ella comenzó a inspeccionar su rostro, le quitó los lentes y los tiró, su cuello y su cabello, como buscando algo

Harry sintió que las entrañas se retorcían y no la quería cerca, pero ella estaba demasiado cerca, sentía su respiración cerca de su cuello provocándole un cosquilleo, comenzaba a sudar frío, pero la audaz chica metió las manos bajo la pijama abrazando al chico y comenzó a besarle el cuello y las orejas

Harry hacia todo lo posible por no pensar en ello, por mostrarse frío, sin éxito, ya que al abrir la boca para protestar, solo lanzó un gemido, y la chica atacó su boca, ya no podía mas, la necesitaba.

-Si te suelto - decía ella con voz entrecortada - promete que no te escaparás.

-No lo haré... - susurró y no mentía, el sentirla así, tan cerca… era demasiado para Harry

De pronto las lianas lo dejaron libre y Harryabrazó a Eeve fuertemente, ya nada le importaba en ese momento, la quería para el solamente, una fuerte sacudida sintió en su cuerpo y al abrir los ojos se encontraba en la cabaña, sus lentes y varita yacían en la vieja mesa de madera