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Mándame una señal — capítulo 25
Observe a Renesmee sentada en el sillón, tenía cara de pocos amigos, pero esto se iba a poner interesante, sonreír de lado, ya que de solo imaginarme su reacción iba a hacer fabulosa, solo que tenía que actuar con cuidado, después de todo Jacob estaba en la cocina, y no debía saber que yo no era tan "indefensa" como él pensaba.
-Hola hermanita - sabía que eso le molestaba de sobre manera.
-Ya te dije, que no soy tu hermana - me espeto, ante aquello sonreí levemente.
-Hermanita ¿sabes, quien está en la cocina? - ignore su comentario.
-Me importa un bledo, quien este en la cocina - me fulmino con la mirada - por lo único que vine, es porque mi madre me obligo, a que tuviéramos un acercamiento.
-¿Jamás jugaste Adivina el personaje? - le sonreí abiertamente - creo que si lo hacemos, sería una forma de acercarnos.
-Ya te dije que no me interesa - su voz fue áspera.
-Es muy guapo - camine hacia ella - tienes unos hermosos ojos cafés, y además es mi tutor de Cálculo.
-Mientes - me espeto, al ver a quien me refería.
-¿Por qué habría de hacerlo? - la mire con inocencia - sino me crees ¿Por qué no entras y lo averiguas?
Me empujo y camino directo hacia la cocina, ahora era momento de hacer mi actuación, respire profundo antes de correr hacia ella.
-Yo puedo traerte el jugo - dije de forma apresurada y tomándola del brazo.
-¿Acaso me crees estúpida? - ante eso asentí, por lo cual tuve que hacerme a un lado, para evitar su puño.
Pero el siguiente que siguió, no lo pude evitar, ya que ni siquiera lo vi venir, tenía la mano bastante pesada, pero antes de siquiera poder regresarle el golpe, Leah me la había quitado de encima, esto no era como pensaba esto, pero se me había salido de control y ahora mi mejor amiga estaba golpeando a Renesmee.
-Leah - la jale, para que acabará esa estúpida pelea, y bueno cuando las separe, los dos hombres por fin salieron.
-¿Qué pasa? - pregunto Stefan, tomando a Leah.
-No te atrevas, a volver a golpearla - le espeto mi mejor amiga - porque la próxima, te saco los ojos.
-Basta - mi voz sonó más elevada de lo normal - lo mejor es que se vayan - les dije a Jacob y compañía.
-Lo lamento - se disculpó, mientras tomaba a su novia del brazo.
-No te vuelvas a acercar a él, o te prometo que te vas a arrepentir - ante eso desee tanto golpearla, pero me contuve.
Jake no dijo nada, solo la sacó de la casa, mientras Stefan soltaba a Leah, y en cuanto eso sucedió camino hacia mí.
-Estoy bien - repuse, antes de que comenzará a revisarme.
-Estás jugando con fuego - me reprochó Stefan - y por lo regular, cuando haces cosas malas, te va mal.
-Sé lo que hago - dije secamente.
-No se nota - me espeto - te estás comportando, como una chiquilla caprichosa, al igual que Renesmee.
-Déjala - replico Leah.
-¿Sabes? - sus ojos mostraban cierta decepción - la chica que tengo delante de mí, no la conozco. La Emma de la que me enamoré, ya no se encuentra aquí, creí tontamente que volvería a ver a esa chica llena de ilusiones y vida, y que no vivía para molestar a Renesmee, pero ya no hay nada, así que lo mejor es que me vaya.
-Stefan - ante la mención de que se iba, mi corazón dolió - por favor, no te vayas.
-¿Para qué me quieres aquí? - me miro fríamente - si a quien quieres, es a Jacob, yo aquí simplemente salgo sobrando.
Y antes de que pudiera decir algo desapareció de la sala, en cuanto lo deje de ver, supe que a pesar de todo lo necesitaba aquí, que lo había sentido seguro, y por eso había decidido buscar a alguien más.
-Ya se le pasará - me aseguro Leah - recuerda, que es el dramático de los tres.
-Él tiene razón - susurre - regresé aquí, simplemente para divertirme con Renesmee, a pesar de aparentar ser la misma Emma, es una mentira.
-Pulga - me acaricio el cabello - para mí eres la Emma de siempre, la que no importaba que pasará su sonrisa, no se apartaba de su rostro.
-Siento cosas por Jake, que no debería - mi voz apenas fue audible.
-Que te guste es normal - me aseguró - de hecho, si no lo hiciera, creería que hay algo mal en ti.
-No solo me gusta, - debía confesarme con ella - creo que me estoy enamorando.
-Entonces deja que Stefan se vaya - dijo con indiferencia - y así podrás, conquistar al sabroso sin temer lastimarlo.
-Stefan es importante para mí - ante aquello, elevo una ceja.
-Debes decidir Emma - repuso suavemente - en esta vida, no se puede tener todo - me tomo la mano - decide que es más importante para ti, tener a tu ex novio o conseguir a Jacob.
-Stefan no solo es mi ex - le reproche - es mi mejor amigo, ahora entiendo, porque no debe haber relaciones entre amigos.
-Habla con Stefan - opinó - y dile como te sientes, sé que te entenderá después de todo, es el chico perfecto en muchos sentidos.
Creo que tenía razón, me levante del sillón y camine hacia su recamara, tenía muchas cosas que decirle, llame, pero al no obtener respuesta, abrí la puerta.
Lo encontré sentado en la cama, parecía fastidiado, decepcionado y dolido, y sabía que era por mí; camine y me senté a su lado, él no se movió, ni siquiera me miró.
-Quisiera que todo fuera como hace tres años - le aseguré - como cuando, ambos descubrimos que nos gustábamos por culpa de Leah - no dijo nada - desde que cumplí trece años, creí que tú eras a la persona con la que pasaría toda mi vida - sonreí - era una niña, que creí que todo sería como las novelas románticas, que los protagonistas, se conocen desde niños, y terminan enamorándose y al final formando una hermosa familia, pero…
-Esto no es un libro - me interrumpió - yo sé que tal vez, ya no soy la persona con la que sueñas, o la que ves como héroe, lo entiendo - por fin clavo su mirada en mí - pero no por eso deja de doler, quisiera que tus ojos brillaran como lo hacen cuando ves a Jacob, pero no puedo ordenarte que me ames.
-Sé que suena contradictorio - ni siquiera yo me entendía - pero, siempre estarás en mi corazón, siempre te querré.
-Pero no, como comienzas a quererlo - me sonrió, y yo baje la mirada - sabía que esto no iba a ser eterno, solo deseo que todo vaya bien.
-Lo siento - era lo único que podía decir.
-Lo mejor es que yo regresé a Nueva York - me sonrió levemente.
-No me dejes - le suplique.
-Pequeña, no me hagas esto - sus ojos me pedían que lo dejará, pero lo necesitaba aquí, tal vez estaba siendo demasiado egoísta.
-Quiero volver a enamorarme de ti - muy bien, había sobrepasado el egoísmo a un alto grado.
-Tú lo que no quieres es enamorarte de Jacob - era un libro abierto para él - y yo no pienso ser, el premio de consolación - no pude contradecirlo - Emma, es mejor que nos mantengamos aleja…
-No - me negaba a tener que dejar de verlo - dame un mes, en ese tiempo el interés que siento por Jake se irá.
-Sab…
-Shh - coloque mi dedo sobre sus labios, para que no hablará - un amor, como el que te tuve no se muere, en cambio la atracción hacia Jacob se irá, pero necesito que estés aquí y me hagas ver que tú eres el hombre ideal para mí.
-Te aprovechas, de que no puedo decirte no - me reprocho.
-Gracias - me abrace a él.
-Pero debo decirte, que mientras pienses en él - se separo de mí - no quiero, que trates de besarme o coquetearme, porque si lo haces, solo para darle celos, solo recuerda que no me agradan las mentiras.
-Lo sé - le sonreí levemente.
En verdad no sabía donde había quedado la Emma, que se interesaba por los sentimientos de los demás; ahora solo quedaba la chica que no quería quedarse sola, y haría lo imposible por tener alguien seguro, esto era realmente horrible, pero mi egoísmo había callado a mi corazón y a mi consciencia.
Capitulo dedicado a:
DaniiBlack
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