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Mándame una señal — capítulo 44

Mi padre me había entregado un sobre, que tenía escrito mi nombre, de hecho eran tres, no sabía quién podría estarme mandando cartas, y dudaba que fuera Stefan, ya que no tenía nombre del remitente en el sobre, y según yo eso no pasaba en la oficina de correos, además mi mejor amigo se comunicaba conmigo por medio de correos electrónicos.

Un tanto pensativa abrí los tres sobres, en cada uno venía una fotografía y una nota, en cuanto observe las fotografías sentí nauseas y bueno contuve el grito que deseaba dar, ya que eran las imágenes de mi madre ya muerta.

"Hola, conejito; algo me dice que aun recuerdas esté día, y muy pronto nos veremos de nuevo."

"Que tal está mi muñeca, espero que te hayas mantenido virgen para mí, porque muy pronto te cumpliré tu más grande sueño."

"Mi hermoso gatito, fue un placer volver a verte, te ves tan deliciosa como la primera vez, y algo me dice que te has guardado para mí, y muy pronto gatita nos veremos, para hacerte lo que no te hice hace dos años, voy a recorrer cada parte de tu cuerpo, te llevaré al mismo cielo. Y por cierto ni una sola palabra de esto, porque lo que le paso a tu madre, le puede suceder a tu padre o a tu noviecito, tú decides gatita, si jugamos limpio o comienzo a dañar a las personas que te importan. Te desea Demetri."

Ese nombre lo recordaba perfecto, cerré los ojos pero fue un error, ya que las imágenes de ese día llegaron a mi mente, necesitaba salir de este lugar como fuera, él no podía regresar, estaba por bajar corriendo y decirle a mi padre, pero entonces recordé su advertencia.

No podía permitir que algo le pasará a papá ni tampoco a Jake, ¿Qué diablos debía hacer? Me sentía atada de manos, pero siempre había algo que hacer o al menos eso esperaba, baje a la sala tratando de respirar con tranquilidad, pero no podía me estaba muriendo de miedo.

Mi padre se encontraba viendo televisión, junto con mis tíos Jasper y Alice, sentía que en cualquier momento iba a vomitar, pero tenía que ser clara con lo que deseaba, era mi única esperanza para tratar de alejarme de este infierno.

-Emma,

  • esa voz fue de mi tía - cariño ¿Qué pasa?

-¿Qué tienes? - mi padre se puso de pie de un brinco - ¿Por qué lloras?

-Quiero irme de aquí - las lágrimas se atoraban en mi garganta - por favor, papá vámonos de aquí.

-¿Por qué? - mi padre parecía confundido.

-No quiero verlo - susurre - no quiero, estar cerca de él, por favor papá, vámonos de aquí.

-¿De quién no quieres estar cerca? - me tomo el rostro.

-Papá por favor - no podía decir su nombre - no quiero que me haga daño, no de nuevo.

Pero antes de que dijera algo, llamaron a la puerta, mi tío Jasper fue el que abrió, mientras mi padre trataba de entender que estaba pasando, y en cuanto vio a la persona que entraba, camino hacia él furioso.

-¿Qué le hiciste a mi hija? - mi padre enserio estaba furioso.

-Nada, señor - ante la voz de Jake, me separe de mi tía y me abrace a él - ¿Qué pasa?

  • me pregunto tiernamente, mientras me acariciaba el cabello.

-Él está aquí - susurre - y viene por mí.

-¿Qué?

  • me separo de él, y clavo sus ojos en mí, estaba aterrada - no te va a pasar nada, me entiendes.

-¿Qué pasa? - gruño mi padre.

-El hombre que no detuvieron hace dos años, en la muerte de su esposa, parece que está aquí y esta acosando a Emma - Jake me abrazo con más fuerza.

-¿Es cierto? - se suponía que yo no debía decir nada.

-Me mando notas - creo que fue lo demasiado bajo, ya que Jake lo repitió.

Vi a mi padre y a mis tíos subir a mi recamara, mientras mi novio me seguía abrazando, tratando de que las lágrimas se acabarán, pero parecía que no iba hacer muy pronto.

-Amor, todo va a salir bien - me aseguro - lo detendrán y todo estará bien.

Porque no podía creer aquello, algo en mi corazón decía que esto no iba a terminar bien, sentía algo en mí que no iba a volver a estar así con Jake, y eso me angustiaba de una forma poco razonable.

-No quiero perderte - susurre.

-Y no la harás - me aseguró - porque Te Amo, Emma.

Bajaron mi padre y mis tíos, papá en verdad estaba furioso, se le notaban en los ojos verdes que echaban chispas, mi tía parecía tratar de tranquilizarlo, pero parecía que nada lo iba a lograr calmar.

-Esto lo va a saber la policía - gruño - y haré que pongan seguridad en toda la casa, ese bastardo no te va a tocar - me separe de Jake y camine hacia mi padre - mírame princesa, ese malnacido, no te va a tocar, porque antes lo mato.

-Solo quiero que desaparezca de mi vida - susurre - no quiero que me haga más daño.

-Y no lo hará - me beso la frente - lo prometo, cariño.

Después de ese día, creo que si salgo a la tienda es con al menos dos adultos, ya que la policía si siguió el caso, pero no puso la vigilancia que mi padre hubiera deseado, pero al menos había dejado de recibir el tipo de correo amenazador.

Pero estaba ocluida en mi casa, sin salir a ningún lugar, todo tenía que ser supervisado por mi padre, y bueno no podía quejarme no es como si sabiendo que ese hombre estaba fuera quisiera salir, y bueno debo decir que no solo yo fui ocluida en la casa, sino también lo fue Leah, Leyna, Camille y Chelsea, ninguna de las últimas dos me lo agradecía demasiado.

-¿Qué tal estamos? - esa voz era de lo único que me animaba el día.

-Mejor, ahora que estás aquí - me levante de la cama y lo abracé.

-Moría de ganas de estar contigo - me sonrió, mientras me besaba castamente.

-¿Has tenido noticias de Renesmee? - cuestione, mientras lo guiaba a mi cama.

-No me contesta el celular - dejo soltar un suspiro de frustración - pensé, que había superado nuestro rompimiento.

-Bueno solo fue hoy, que no fue a la escuela - le sonreí levemente - ya verás que mañana estará como si nada, seguramente deseo un día libre.

-En ocasiones me angustia, lo que en esa cabeza suya llegue a pensar - le acaricie el cabello - su vida no ha sido sencilla, su padre apenas recuerda que existe, y ella no era así, claro hasta que su padre se mudo y dejo de visitarla.

-Debe ser feo, que tu padre no te visite - admití.

-Para ella su padre, es como un modelo a seguir - repuso en voz baja - ella no se da cuenta que su madre a dado más por ella, que su padre.

-Algún día lo entenderá - me senté a su lado y tome su mano.

No pudo responder, ya que en ese momento mi móvil comenzó a sonar un tanto extrañada lo tome del buró, me extrañe ver el número de Renesmee.

-¿Diga?

  • respondí un tanto sorprendida.

-Por favor ayúdame - se escuchaba agitada y que estaba llorando.

-¿Qué pasa? - pregunte asustada.

-Hay un hombre que me sigue - así que supuse por eso la agitación - de hecho no sé como logre escapar de él, pero ha dicho que después de mí sigues tú, y estoy aterrada.

-¿Dónde estás? - me levante y camine hacia la puerta, pero entonces recordé que mi padre no me dejaría salir.

-En algún lugar en Port Angeles

  • susurro - por favor, no quiero que me haga daño.

-Escúchame

  • observe el enorme árbol, mientras Jake caminaba detrás de mí - entra a algún lugar con mucha gente, trata de esconderte ahí y cualquier cosa me llamas, voy para allá.

No hubo respuesta, simplemente se cortó la comunicación, busque todo lo que mi madre en algún momento me había dado para defensa personal, y mi novio simplemente me observaba confundido.

-Era Renesmee - dije lo más rápido que pude - creo que alguien la sigue, así que debemos ir por ella.

-No, tú te vas a quedar - respondió, colocándose en la puerta.

-Jacob Black, no necesito perder el tiempo - lo miré fríamente - te necesito para ir por Renesmee, pero puedo ir yo sola, así que decide me acompañas o te quedas.

-Muy bien - gruño - pero lo mejor es que hable con Isabella, y ella también busque ayuda.

-Menos platica y más acción - le espete - ¿hay alguien en tu casa? - negó con la cabeza.

Y como si siempre lo hubiera hecho, me subí a la rama más cercana que había en mi ventana que debo decir estaba a un metro, no entendía como Jake aun no se había roto algo, y enserio como si fuera una experta llegue a la ventana de la habitación de mi novio.

Debo decir que era la primera vez que entraba, y si no hubiera estado tan apurada por llegar por Renesmee, me habría sonrojado, ya que tenía varias fotografías mías, claro que la mayoría estábamos juntos y una que otra con sus amigos y de sus equipos favoritos de americano.

Sin más salí de la recamara y llegue a la sala, con unos cuantos tropiezos, ya que eran las 9:30 de la noche y no se veía absolutamente nada.

Jake tomo mi mano y me guió hacia el garaje en cuanto estuvimos en el lugar, solo estaba la camioneta y una motocicleta.

-Necesitamos llegar rápido - replique observando la suburban que no era muy rápida.

-Entonces la motocicleta - y sin más me entrego un casco.

-Ahí no vamos a caber los tres - comente un tanto nerviosa.

-Amor, tú no ocupas lugar - y ante aquello arrugue la nariz un tanto molesta - así que decidido la motocicleta.

No quise decir que ese tipo de transporte me aterraba, me subí en la parte de atrás, claro después de colocarme el casco y ver que él hiciera lo mismo, en cuanto tomamos la carretera, hice más fuerte mi agarre en su cintura.

Creo que eso de que era más rápido era enserio, ya que en menos de lo pensado, ya veía las luces de Port Angeles, y bueno en cuanto entramos a la ciudad él bajo la velocidad y en ese momento sentí como mi pierna vibraba y eso se debía a que estaba mi móvil.

-¿Puedes detenerte? - le pedí, mejor dicho grite para que escuchará.

No hubo respuesta, simplemente se orillo, ante eso me quite el casco y saque el celular de la bolsa de mi pantalón.

-Me encontró - escuche su voz llena de miedo, y sabía que lloraba.

-Renesmee

  • pero lo que recibí fue la llamada cortada - la encontró, la tiene, Jake.

-Amor, tranquila - me tomo el rostro entre sus manos - debemos llamar a la policía y a su madre y a tu padre.

Solo pude mover la cabeza en modo de afirmación, ya que sentía que las lágrimas de la impotencia no tardaban en llegar a mis ojos y desbordarse, vi que Jake marcaba a cada una de las personas que había mencionado antes.

Mire al cielo, mi madre siempre me había dicho que Dios cuando se lo pedíamos de corazón, él nos ayudaba y enserio sabía que Renesmee y yo no éramos amigas, de hecho la mayoría de las veces peleábamos, pero no se merecía nada de esto

"Por favor protégela, no dejes que nada le pase, tu también mamá cuídala, que la encontremos perfecta" les pedí, con los ojos cerrados.

En cuanto abrí los ojos, como si se tratara de una visión, observe al hombre que tanto pánico me daba, llevaba arrastrando a Renesmee, en la acera de enfrente; sin pensarlo eché a correr tras de ellos.

-Emma

  • esa voz era de Jake.

Pero en ese momento no me importaba, ya que ahora solo tenía en la mente que tenía que ayudar a Renesmee, pero se metió a un obscuro callejón, sin pensar en las consecuencias, sabía lo que iba hacer ahí.

-Por favor - sollozaba la chica.

-Te va a gustar - le dijo el muy perro.

Tantos recuerdos pasaron por mi mente, vi como ponía a Renesmee de espaldas a él, con su pecho contra la pared, ella giró a verme y en esa mirada vi el mismo terror que en los de mi madre.

-Suéltala

  • dije secamente.

-Después de que termine con ella seguirás tu, gatita - ante su sonrisa sádica, sentí ese odio que tanto tiempo había guardado.

-Te ha dicho que la sueltes - en ese momento recordé que él venía conmigo.

-Pensé que habíamos quedado, que nadie se iba a enterar de nuestro secretito - soltó a Renesmee que simplemente se hizo un ovillo en el piso - y bueno ahora tendrá que morir, porque nadie debe decir nada - lo vi sacar una pistola - es una lástima gatita, que tenga que matar a alguien más a quien amas.

Antes de escuchar cualquier cosa, de un movimiento me había colocado enfrente de Jake, antes de que se escuchara una explosión y sintiera como algo caliente perforaba mi piel, escuche gritos y voces que decían algo como "Baje el arma" y otra explosión, pero esa ya no fue a mí.

Después de todo, mis piernas no habían soportado tanto mi peso, pero alguien detuvo mi caída, sentí alguien acariciando mis mejillas, y escuchaba varias sirenas.

-Emma

  • su voz se escuchaba ronca - todo va a estar bien, amor.

-No te creo - sonreí, mientras subí mi mano a su mejilla.

-¿Cuándo te he mentido? - tomo mi mano y la beso.

-Ahora

  • susurre - dime que me amas.

-Te Amo - sus ojos estaban cristalinos - lo sabes, ojitos eres el amor de mi vida, mi alma gemela, por eso tienes que quedarte conmigo.

-La ambulancia ya está aquí - susurro un hombre.

-¿Ves? Todo se va a solucionar - me beso la frente.

-No sueltes mi mano - le pedí - quédate conmigo, porque tengo miedo.

-Siempre estaré para ti - me aseguro, besando de nuevo mi mano.

-Mis ojos pesan - mi voz era débil.

-Por favor - su voz suplicaba - quédate conmigo, por favor, amor quédate aquí.

-Te Amo, Jacob - después de eso todo perdió sentido.

creo que muchas me odiarán después de esto, pero de aquí deriva un final, que espero les guste.

Capitulo dedicado a:

alice_cullen28

yesica7448

Zhere StAr De Black

DaniiBlack