← La Tercera Generacion de Hogwarts I · de
La Tercera Generacion de Hogwarts I — capítulo 21
- No hay que arriesgarnos.
Los días en La Madriguera pasaron rápidos.
Albus y Rose contaban a Lily y a Hugo lo que habían hecho ese trimestre; exceptuando quizás algunas cosas. Las historias solían acabar con: "Alice se enfado", "Scorpius ahora me comprende" o "Albus no tuvo la suficiente delicadeza como para perdonarle".
Mientras Lily y Hugo se llamaban con Lorcan y Lys; haciendo la lista de lo que se tendríanque llevar, algunas cosas estúpidas (como toallitas limpia gafas para Lily) y otras realmente innecesarias (un monedero con dinero muggle).
James pasaba el rato haciendo partidos de Quiddicht con sus primos; habitualmente el hacía de buscador. Pensaba a menudo en lo que se le había escapado a Alice, no se podía creer que Fred estuviese así por culpa de un basilisco. Si antes se trataba de una competición ahora era algo serio. Comprendió porque Albus le había pedido dejar la apuesta; no quería arriesgarse a lo desconocido; pero él era James Sirius Potter; y llevaba la valentía en la sangre, y en su nombre. Si su padre había podido con un basilisco a su edad, ¿Por qué el no?
Cuando llego el día cuatro de enero; varios conocidos y muy allegados a la familia; fueron a La Madriguera a celebrar el cumpleaños de Albus.
Todos los primos, Teddy (considerado como tal), Victorie, Roxanne, Molly, Dominique, Lucy, Louis, Rose y Hugo; y sus hermanos, Lily y James le felicitaron en cuanto bajo a la cocina.
Teddy le dijo que ya era mayorcito y tendría que buscar novia, Victorienegó con la cabeza y siguió hablando con Ted. Roxanne, Molly y Dominique le cantaron "Cumpleaños Feliz". Lucy y Louis le dijeron felicidades, y le dieron impacientes su regalo (una snitch). Hugo y Lily le hicieron una tarta de chocolate para el desayuno. James le dio doce tirones de orejas, también le dijo que eran de parte de Fred: "El te lo habría hecho, Albusito". Rose le felicito con un poema, el que era demasiado largo y después le regalo una escoba, la Nimbus 3500 (la nueva que habían sacado).
De los invitados los primeros en llegar fueron los señores Scarmander; junto a Lorcan y Lys. Los padres felicitaron a Albus y le dieron un extraño animalito del que Albus no entendió el nombre; los niños le dijeron rápidamente "felicidades" y fueron tras los pequeños de la familia.
Tras ellos enseguida llegaron los señores Jordan, para dejar a Susan y a Moniq. La primera estuvo un tiempo hablando con Albus, charlando sobre los regalos y se fue con James. Sin embargo Moniq se fue enseguida a cotillear con Roxanne; ante los reproches de sus padres.
Los señores Longbottom llegaron al mediodía para comer. Neville estuvo hablando con Luna de alguna especie de plantas; mientras Hannah se unía a la conversación de Ginny y Hermione sobre lo rápido que crecen los hijos. Alice busco a Albus y Rose por La Madriguera; los encontró sentados en el jardín nevado:
-¡Severus¡ ¡ Ya te han tirado de las orejas¡ ¿No? Encantada lo hare yo- exclamo al verlos.
Albus puso los ojos en blanco y Rose rio y le contesto por él:
-James ha sido más rápido que tu.
Alice sonrió a su amiga y le dio un paquete a Albus:
-No sé lo que es, pero si te lo ha comprado mi padre…Suerte.
Albus cogió el regalo, no es que no se fiara que Alice hubiese hecho algo. No, es que no confiaba en el gusto de su futuro profesor de Herbologia. El regalo era un reloj, sencillo y de color marrón; espero y deseo que fuese muggle. Y se alegro al ver el papelito que indicaba la garantía y las instrucciones.
-¿Sabéis?- dijo Alice rompiendo el silencio- Creo que no es lo mismo sin Scorpius.
Los chicos le miraron y asintieron recordando a su amigo; el que no se atrevía a venir.
-Os confieso que…- comento Rose dudando- no le he dicho a mi padre que uno de mis mejores amigos es un Malfoy.- acabo mordiéndose el labio.
En realidad sus amigos le comprendían, el Weasley que mas odiaba a los Malfoy era Ron Weasley, el padre de Rose. La chica no se imaginaba como reaccionaria su padre; seguramente la tacharía de traidora. Recordó que le había insinuado algo cuando subió al King' Cross por primera vez.
-¡Rosie¡- le llamo su prima Lucy- Ven, rápido.
Rose dejo a Alice y Albus solos, deseando que no hubiese sangre cuando volviese.
La chica sabia porque le llamaban sus primos, iba a hacerle una sorpresa a Albus. Iban a hacerle una tarta sorpresa, cuando cortase el primer trozo saldrían muchísimos recuerdos que todos sus primos tenían de él.
Rose se acerco a Dominique:
-Veamos, faltas solo tu Rose; ¿Qué recuerdo vas a dejar?
Rose se estrujo el cerebro, quería que su recuerdo fuese gracioso y brillante:
-El día que nos conocimos, él tenía ocho meses y yo semanas.
-¿Cómo recuerdas eso?- le pregunto Louis extrañado.
-Solo voy a recordar…el video que grabaron nuestros padres.
-Yo si me acuerdo- apunto Ted- Le potaste encima…que tierna.
Todos los primos rieron, aunque muy poquitos podían recordar algo; que no fuese del video.
De pronto el timbre sonó; Rose lo oyó perfectamente ya que estaban en el recibidor. Hizo un gesto para indicar que abriría ella.
Sorteo a sus primos, a Lily y a Lys, y abrió la puerta.
Los que había tras ella era una sorpresa para todos. Los señores Malfoy, los dos rubios platinos observaron a la chica como si se tratase de un bicho asqueroso. Sin embargo tras una encantadora sonrisa estaba Scorpius.
La chica le sonrió, ante la ceja levantada de Draco Malfoy.
-Weasley, llama a tu padre por favor.- lo dijo de una forma arrogante que hizo que Scorpius pusiese los ojos en blanco.
Rose dudo.
-¿Puedo pasar a buscar a Albus?- dijo Scorpius a Rose guiñándole el ojo. En cartas se habían prometido no decir a sus padres nada sobre su amistad; por lo menos ese era el trato.
-Por supuesto.
Rose llamo a su padre, y este fue enseguida a recibir a sus invitados.
-¿Qué haces tú aquí?- le espeto Ron.
-Traigo a mi hijo a ver a su amigo, Albus Severus Potter- dijo marcando la última palabra.
Ron ladeo la cabeza, Harry le había avisado de que su hijo se juntaba con un Malfoy y que misteriosamente había caído en la casa Gryffindor; todo una vergüenza para ellos (al menos para él).
-De- de acuerdo.- logro decir Ron.
-Tranquilo Weasley, le he avisado a mi hijo de que no se junte con su hi-hija- acordó Draco.
-Estoy totalmente de acuerdo, feliz Navidad.- se despidió Ron cerrándoles la puerta, antes de que ellos pudiesen abrir la boca.
Rose se marcho enseguida, en busca de sus amigos. Los que empezaron a hablar de lo que harian después de ese dia.
Rose fue avisada por sus primas para llevar a Albus a la cocina, ya que iban a enseñarle la sorpresa.
Tras varias risas, lágrimas y mil gracias por parte de Albus; la sorpresa acabo.
-Es mi mejor regalo de cumpleaños- confeso.
Las miradas de Albus y Alice se encontraron, recordando a la vez; como Albus había usado hace años esas palabras. Enseguida apartaron las miradas, furiosos consigo mismo.
-Susan, te juro que he visto algo.
La chica dudo, creía a James; pero era demasiado peligroso, sabiendo que había un basilisco suelto por Hogwarts, ¿Qué habría fuera del?
-No hay que arriesgarnos.
-El que arriesga no pierde nada.
La chica frunció el ceño:
-¿Entonces no le ha pasado nada a Fred?
James le fulmino con la mirada, Susan estaba obsesionada con el accidente de Fred, incluso más que su madre.
James abrió la puerta de la cocina que daba al jardín y siguió el ruido que había escuchado, llegaron a la verja, protegida mágicamente.
Oyó pasos detrás de él y saco la varita, apunto a la oscuridad, iluminada escasamente por la luz de La Madriguera; donde se oían risas.
-James, soy yo- tranquilizo Susan, la que finalmente le había seguido.
La chica se acerco a James.
El chico aguzaba su oído, intentando escuchar otra vez el sonido que creía haber escuchado: alguien llamándole.
A través de la verja solo se veía un camino y un extenso campo de trigo seco.
De repente algo apareció tras la verja, Susan salto hacia atrás y James apunto con su varita. Delante de ellos había un tipo, alguien alto y fornido encapuchado con una capa negra. Alzo la cabeza y se le pudo distinguir una cara deforme, los labios carnosos con una raja entre ellos, los ojos diferentes uno azul y otro negro, una más grande que otro; los mofletes estaban hinchados, y la barbilla era menuda, el pelo; un pelo rizado con poco volumen que le caía a mechones por la frente, poblada de cicatrices; que sustituían a unas cejas perdidas.
-James Sirius Potter…-nombro al joven con una voz seca y espeluznante que hizo que se le erizara el vello a Susan y que James se estremeciera.
-¿Quién eres?- exigió saber James.
Soltó una risa fría.
-Alguien que te ofrece un trato, alguien quien te ofrece poder y mucho poder, riquezas que jamás imaginaras. ¿O acaso no estás cansado de que Albus se lleve todo? Tu padre quiere más a Albus, porque se le parece a él, porque es diferente; y porque cree que merece más cosas que tu. Nadie te entiende James, yo si.- paro, en un silencio en que el que James se hechizo, ¿Qué querría?- Digamos que soy un hombre anciano que te ofrece algo tan sencillo como que me entregues a tu familia.
James se acerco a la verja.
Susan no lo entendía. ¿Qué hacia? James estaba con la mirada perdida; instantáneamente observo al hombre encapuchado; sostenía la varita debajo de la capucha…Le estaba hechizando.
-¡James¡- le grito llevándose las manos a la sien. ¿Quién era ese tipo?
-Muy bien James, a toda tu familia. Nadie te comprende, solo yo…Y yo se como salvar a tu amigo, solo tienes que entregarme a tu familia, abre la verja; deshaz el hechizo… Nadie confía en que lo hagas.
James apunto la varita a la verja.
Susan miro esperanzada a la casa. ¿Pero qué hacia?
En ese momento James sacudió la cabeza, y miro soltó la varita en el suelo, hecho una mirada hacia atrás; mirando a su salvador: su padre.
N/A:
Feliz Año Nuevo a todos**J
Antes de todo, siento no haber actualizado antes; pero espero que la espera haya servido para algo. Estos días no voy a actualizar muy a menudo.
Quisiera confesar que me gustaría acabar este fic antes de las próximas vacaciones; propósito 2011.
También quisiera dedicar este fic; especialmente a mi familia; por animarme a escribir desde pequeña.
También me gustaría dedicárselo a varios usuarios de Potterfics: a Air_Girl, mi mejor amiga del alma, que empezó a leer este fic antes de saberlo. A Anita_11, porque es la que me corrige cualquier fallo (¿te has dado cuenta de que ya escribo Weasley?), y le parece "súper" o "genial" mi fic. Y por supuesto a mi supermegahiper lectora y escritora barby, porque confieso que si no me hubiese animado a plasmar mis proyectos mentales, este fic no existiría.
Me he propuesto un propósito 2011, no subo el otro capítulo hasta que no haya 11 comentarios. De usuarios distintos, ¿preparados lectores silenciosos?
Con cariño,
Hanuky