← La Tercera Generacion de Hogwarts I · de
La Tercera Generacion de Hogwarts I — capítulo 25
- Este triste adiós
La niebla cubría todo el lago, de tal forma que parecía que emergía de este. Las nubes grises coloreaban el cielo e hicieron que pequeñas gotitas cristalinas se estampasen con el suelo húmedo. Alrededor del Castillo se habían formado pequeños charcos de agua; y los alumnos, desde las ventanas cubiertas de un blanco vapor; observaban como el Bosque quedaba siniestro, ocultado en una nube blanca.
Entre ellos estaba Scorpius, sentado en el alfeizarde su habitación. Apoyando su pelo rubio sobre el cristal; observando como la lluvia empezaba a caer, en el día mas apropiado. Sus compañeros de cuarto estaban en la Sala Común, no le habían preguntado si quería bajarse con ellos, nunca lo hacían. Le daban de lado, como si fuese un intruso. El chico estaba acostumbrado a eso; pero eso no significaba que más de una vez se sintiese fuera de lugar en su propia Casa.Aun así, no se lo contaba a sus amigos; no acaba de confiar en Alice, aunque la Slytherin le resultara agradable; tampoco se lo quería contar a Albus, no quería que su mejor amigo sintiese compasión por el; sin embargo, sabia que Rose intuía algo, y le agradecía con la mirada que no comentase nada. Para disimular, hacia como si nada le importase; y soltaba comentarios graciosos con Albus, reían de cosas estúpidas; en realidad, pensaba, no disimulaba, se comportaba como realmente era el.
Al recordar a sus amigos, les echo en falta; aunque fuese solo por un par de horas. No se quería imaginar lo que haría sin ellos; no se podía imaginar lo que les necesitaba.
Albus y Rose habían sufrido la visita de unos padres sobre protectores, que les habían dado un discurso de lo peligroso que es el basilisco. Por supuesto el Trío de Oro no sabía nada del rumor que se había extendido por Azkaban. Quizás esa era la razón de que solo tardarían un par de horas en volver. Por otra parte, su amiga Alice; había sufrido también otro tipo de visita, la de su bisabuela; la anciana había ido al Castillo a visitar a su nieto, ya profesor; sin importarle lo anciana que ya estaba, tampoco le importaría lo que dijesen los alumnos de su biznieta porque se presento en mitad del Gran Comedor.
Scorpius decidió que ya era hora de hacer algo, y recordando que la noche anterior había estado leyendo la carta de sus padres, se dispuso a responderles.
Se levanto del hueco de la ventana y se dirigió a su cama, la de en frente del baño. Abrió cuidadosamente su baúl, deshaciendo el hechizo de protección; que tuvo que aprender por necesidad gracias a sus compañeros de cuarto. Busco entre el montón de ropa: elegantes trajes, que reconoció que no servían para nada; abrigos de piel de calidad, que lo que hacían era agobiar; y lo que mas le gustaba, los pantalones vaqueros que le presto Albus cuando se le rompieron los suyos misteriosamente una noche de ronda con James. La carta, un papiro de alta calidad (se suponía que no se rompían con facilidad, aunque Scorpius había comprobado perfectamente que lo que era fácil era engañar a sus padres); un color beige gastado y letras con tinta negra. Las cartas de sus padres no decían mucho, simplemente les preguntaban como estaba, como iban las clases, que quería que le comprasen…Pero nunca le preguntaban por sus amigos, aunque Scorpius si les hablaba de ellos; bueno de Albus y Alice, su padre seguía sin saber (al igual que el señor Weasley) su amistad con Rose.
Se sentó en su cama, y con la tinta que había sobrado de hacer la tarea (que era relativamente poca), empezó a escribir.
En la carta no les contó que sus amigos habían presenciado el ataque de una serpiente enorme, no debían saberlo. En la carta no les contó que el hijo del Ministro de Magia había muerto, eso lo sabrían. En la carta no les contó que el, Scorpius Hymperium Malfoy, había estado haciendo de héroe, eso les horrorizaría. En realidad, podría haber sido la carta mas corta que les habría escrito, en parte por que les vería dentro de dos días.
Cuando termino la carta, y después de meter de nuevo todas sus pertenencias en el baúl y hacer el hechizo protector; decidió ir a la lechucearía a por su lechuza Lu; se llamaba así ya que fue el primer regalo de cumpleaños de su abuelo, Lucius Malfoy (y de pequeño le llamaba Lu). El antiguo seguidor del Señor Oscuro había regalado a su nieto por su primer cumpleaños una lechuza escarlata, como el escudo de Slytherin. Obviamente su abuelo no podía enterarse de la Casa a la que pertenecía.
Albus alcanzo a su prima, la que huía, aterrorizada, del castigo de su padre.
El chico podía observar como la gente a su alrededor se apartaba para dejar paso, también se percato de que todos iban de negro; eso le hizo recordar que tenia que estar en el Gran Comedor dentro de una hora.
La joven Weasley seguía corriendo, sin ninguna dirección fija, simplemente alejándose de su padre. También quería alejarse de la gente en general, no quería que le viesen llorar. Por eso al doblar la esquina, despisto a su primo.
Albus no tenia la culpa, realmente; del castigo que le habían impuesto. Pero no podría librarse de que le culpara por tener la lengua demasiado larga.
Como había comprobado, había despistado a Albus. Seguramente se habría perdido en la cantidad de gente que se había reunido en la puerta del Gran Comedor.
Ella, por su parte; iba hacia el puente que comunicaba Hogwarts con la casa de Hagrid. Al divisarlo, pudo observar como, el puente parecía emerger de la niebla, eso le hizo pensarse dos veces lo de estar allí.
Se poso en un arco, y observo la blancura infinita que se extendía ante ella. Medito sobre el castigo, y pensó; que ahora no necesitaba a nadie con ella.
-Rose, ¿Qué haces aquí?- le pregunto una voz que conocía muy bien.
La chica se seco las lagrimas disimuladamente, esperando que Scorpius no se diese cuenta de sus ojos hinchados.
-Debería preguntarte lo mismo.
-He ido a mandarle una carta a mi padre- respondió con una media sonrisa.
Eso fue como un mazazo para ella, no quería tener el tema en mente; pero desgraciadamente la fortuna no iba de su lado.
-¿Le has contado que somos amigos?- pregunto fingiendo una sonrisa.
El chico negó rápidamente, frunció el ceño y acercándose a ella le pregunto suavemente:
-¿Qué te ha pasado? Tienes los ojos como si hubieses llorado.
La joven Weasley decidió contarle lo sucedido, preparándose para lo peor:
-Albus le ha dicho a mi padre que somos amigos, ha sido sin querer, Scorpius. Mi padre…creo que ya sabes como es. Me ha prohibido terminalmente que te dirija la palabra. El…sabe leer la mente; así que ahora mismo estoy muerta.- observo la expresión de preocupación de su amigo- No quiero perderte, has sido mi mejor amigo en años…Al cree que estoy enfadada con el…A veces pienso que tu eres el único amigo que he tenido en mi vida.
Scorpius frunció el ceño:
-No digas eso…¿y Alice?
La chica ladeo la cabeza:
-Scorpius, en realidad Alice no ha sido mi mejor amiga desde siempre.- observo como el chico fruncía el ceño- Veras, aunque no te lo creas, Alice y Albus eran los mejores amigos que podían existir; iban a todas partes juntos, hacían trastadas juntos…incluso una vez se escaparon de casa. Yo casi nunca participaba en sus aventuras. Una vez se pelearon, y ya no han vuelto a ser amigos. Después vinieron a Hogwarts y yo me encontré a mi mejor amigo. Debo decir que Alice se ha convertido en una gran amiga.
-¿Qué les paso?
-No lo se. - de pronto se dio cuenta de un detalle- Mi padre va a estar en la ceremonia, no nos podemos sentar juntos; pero quizás en frente si. Se que te preocupa estar solo.
El chico alzo las cejas y le agradeció con la mirada.
Alice se desespero, cruzándose entre la gente. Los alumnos empujaban por encontrar su sitio entre una multitud aplastante. Eso le recordó a Alice a la locomotora.
Cuando por fin logro llegar a su sitio, agradeció que Albus estuviese apartado de los Slytherin; los que se reirían de ella por la oportuna visita de su abuela.
-Hola, Albus Severus.- le saludo, ya que se había propuesto llamarle por su nombre completo; para darle las gracias por no estar paralizada en ese momento.
La chica se sentó entre Albus y una chica de segundo. Albus le miro de reojo y después le comento por lo bajini:
-De nada.
-Yo le lance el Crucio…- el chico alzo las cejas; y cuando iba a replicar una voz potente y autoritaria ahogo los murmuros en la Sala:
-Buenos días a todos los alumnos del Colegio de Hechicería Hogwarts; a los profesores y aurores que hoy nos acompañan para decir este triste adiós. El joven Richard McKing, hijo del Ministro; como ya sabéis- de pronto se escucho un llanto proveniente de donde estaban el padre de Albus; el señor McKing estaba ahí.- Como es costumbre en el Colegio, todos nos vestimos de negro y guardaremos un minuto de silencio.
La anciana directora cerro los ojos y callo; en seguida todo el mundo miro hacia abajo; algunos mirando su reloj; los mas infantiles, que no sabian lo que habia atacado al joven aguantaban la risa y incluso este incomodo silencio colectivo fue abolido por el llanto impotente del Ministro.
Pasado el minuto, la directora abrio la boca con intenciones de hablar, pero alguien hablo por ella; causando mas de una mirada de reproche:
-¿Por qué no nos deciis lo que ha sido?¿Porque no nos avisais de un peligro? ¿ No ves que no ha funcionado?- dijo James subiendose en el taburete.
Harry Potter tomo la palabra, para regañar la imprudencia de su hijo:
-James Sirius Potter, no era momento ni lugar para decir eso.- dijo alzando las cejas en forma de amenaza.
James entrecerro los ojos:
-¿El heroe nacional va a mentir a los alumnos?¿Que habrias querido tu, papi?- le dijo en tono burlon, saltando de la mesa y escapando de su padre hacia su sala comun.
El chico, no se pudo imaginar el escandalo que dejaba tras si. Un gran murmullo, los profesores haciendolo callar…y sobre todo …un padre realmente enfadado.
James subio las escaleras movidizas y en una de ellas, como un fantasma, cosa que era habitual; se encontro a una chica.
-¿Qué haces tu aquí?- le dijo suavemente.
La chica aun llevaba el uniforme desde el baile de Halloween, su expresión era como haber despertado de un sueño eterno y se le veia con claridad una gran confusion.
-Me he recuperado, Madame Pomfrey me ha dado una Pocion aceleradora; lo mismo con todos los demas. Ahora dime: ¿Qué me ha atacado?
James se asusto por lo segura de si misma que era Cornelia Brooks, y penso que deberia decirselo, se lo merecia.
-Te desmayaste- dijo una voz por detrás de la chica, Susan habia venido detrás de el. Le guiño el ojo a James para que le siguiese en la mentira.
-Claro, y se lo contagie a todos mis compañeros; muy habil Jordan- respondio con ironia.
James y Susan se mordieron el labio. ¿Qué debian hacer en ese momento?
La chica rubia fue corriendo por el bosque, con las cartas de Montdark en sus manos. Tenia que correr con todas sus fuerzas, si no la llevarian a Azkaban, el patetico auror Harry Potter la descubriria gracias a su estupido hijo.
Las piernas le flojearon, se habia enredado entre los arboles; pero era demasiado peligroso pararse.
Se alegro al ver a varios encapuchados tras la verja, sin darse cuenta de que se dejaba algo muy importante atrás.
Algo que confirmaria lo que habia estado ocultando; o por lo menos una de las cosas.
-Habra ido al bosque, seguro. Vamos Victorie.- le apremio Ted.
Los muchachos sabian que Cross habria huido. Porque cuando su primo James dejo el Comedor hecho un caos; la chica fue la primera en marcharse asustada.
Victorie paro en seco en mitad de el bosque, habia visto algo negro entre un arbusto.
Se acerco y descubrio un sobre negro, marcado en plateado con un ojo.
N/A:
Hola a todos.
Espero no haberos dejado con mucha intriga, ¿os he aclarado algo?¿Necesitais saber mas?
Bueno en capitulos anteriores os pedi que me dijeseis vuestro personaje favorito; ahora quiero que me digais el que no os convence mucho o claramente odias.
Bueno a parte de eso tambien quiero deciros una cosa, a los que han comentado…
Os he contestado a todos en el capitulo de antes, menos a ale95 y barby; lo hare dentro de unos dias; lo siento no tengo tiempo (los he leido…¿y tanta intriga dejo, barby?) Os prometo responde. Y os he visto que habeis actualizado (barby) vuestros fics, no tengo tiempo para leerlos esta semana, encontrare cuando sea
Como siempre, gracias a todos
Con cariño,
Hanuky