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La Tercera Generacion de Hogwarts I — capítulo 29
Suerte muchachos
James no conocia a esa lechuza negra que se habia posado sobre su ventana. El oscura animal se perdia entre la fria noche. Los ojos, como botones de cristal, relucian en la oscuridad. El muchacho intuia que la carta iba dirigida hacia el.
Se levanto cansado, y se acerco al animal. La lechuza no se opuso cuando cogio su carta, le acaricio la pequeña cabeza y se sento en la cama con la carta en sus manos. El sobre era suave y de un color blanco, era muggle. La carta estaba escrita a boligrafo azul, y decia:
"Feliz cumpleaños Potter.
Aunque en realidad no te escribo para felicitarte por tu cumpleaños, que se la fecha ya que mis compañeras de cuarto no paraban de comentarlo. Estoy harta de que seas tu el unico tema de conversación.
Te avise de que descubriria lo que me habia atacado, y lo he hecho. Como me ataco en el cuarto de baño, pense que seria alguien relacionado con el agua. Evidentemente he investigado hechizos de paralización, y no hay ninguno tan potente. Solo me faltaba una criatura poderosa, una criatura relacionada con la humedad y la paralisis: el Basilisco.
Se que no estoy equivocada, no me tomes por pesada. Porque tu harias lo mismo, y seguro que te pusiste pesado cuando Fred fue atacado. Ya no te molestare mas, Potter.
Lo prometo, tampoco es que me interese mucho tu vida.
Cornelia Brooks
Posdata: Dile a Ivi que vuelva a casa"
James sonrio superficialmente, nunca habia pensado que aquella muchacha hubiese descubierto algo en tan poco tiempo.
La noche estaba cerrada, todo era oscuridad y la tenue luz de las bombillas. La fria noche hacia que a los pequeños aventureros se les cerraran los ojos y andaran soñolientos.
-Estoy cansada…- logro decir Lyslander entre jadeos.
Hugo la miro con una sonrisa:
-¿En serio?- pregunto enigmáticamente, ante las miradas de sus amigos.
Hugo no conseguia ver que Lys ponia sus ojos grises en blanco, lo unico que se distinguia era su cabello rubio dorado. Hugo abrio su mochila, era demasiado pequeña; pero para sorpresa de los demas, saco una escoba de la mochila.
-Para ti, Lorcan- le aviso mientras se la pasaba- De todos los de aquí, tu y yo somos los unicos que sabemos volar.
Lys observo a Hugo y le comento:
-Necesitamos otra escoba- para respuesta el joven Weasley saco otra escoba de la mochila.
Se monto en su escoba, cosa que imito Lorcan:
-Yo no me fio de subirmne con mi primo- advirtió Lily, subiendose en la escoba de Lorcan. Este se alzo al aire, y espero a varios metros a que su hermana subiese a la escoba de Hugo.
-Vamos Lys- le apremio Hugo. La chica intento esconder los rubores mientras se subia.
Las escobas surcaron el cielo, sin darse cuenta de que debian descansar.
En el Ministerio habia un gran numero de gente alrededor de la fuente donde se alzaba la figura de un hombre con varita y otro sin varita, lo que significaba la union entre los muggles y los magos.
Los periodistas de revistas como El Profeta o El Quisquilloso, apuntaban en sus cuadernos lo que decia el heroe Harry Potter:
-Los encontraremos- advirtia.
Un periodista joven de una revista nueva, La Noticia, pregunto a Harry:
-¿Qué siente al saber que su hija a desaparecido?- la pregunta dejo a Harry sorprendido, se despeino el pelo y contesto:
-Obviamente me siento frustado, pero tenemos aurores demasiado buenos para encontrarles. Aparte de mi hija, tengo a un sobrino y a hijos de mi amiga.
En ese momento Ronald Weasley aparecio ante Harry, y llevandoselo fuera del alcance de los periodistas le confeso:
-No los encontramos Harry, estoy preocupado. ¿Crees que…?- pregunto el pelirrojo algo asustado.
El hombre nego con la cabeza, la sacudio y opino:
-Quizás tengan la capa de la invisibilidad.
El bosque podia apreciar el amanecer. La luz del Sol iluminaba las ojas verdas y se reflejaba en el pequeño arroyo. En mitad de esa preciosa armonia, una cabaña antigua y derrumbada escondia a un hombre.
El hombre, un tipo alto y fornido, de porte elegante; con pelo negro y rizado; se sentaba en un tronco, pisando su larga tunica.
En sus manos sostenia un periodico, el que enseñaba un articulo. El hombre leia el articulo con una sonrisa socarrona:
"¿Potter preocupado por su hija?
El Ministerio de Magia esta en revolucion, los hijos de los heroes estan desaparecidos.
Harry Potter afirma que los encontraran. Mientras nuestro querido lector lee estas lineas, numerosos aurores estan buscando a los cuatro desaparecidos. Potter se preocupa por su hija…¿y de sus otros hijos? Fuentes nos informan de que en el Colegio de Hechiceria de Hogwarts ha habido numerosos accidentes durante este curso. ¿Habra tomado medidas el Ministerio?¿O estan demasiado ocupados buscando a unos niños desaparecidos?
Siempre informando en La Noticia.
Jhon Charles Scott"
El hombre alzo las cejas, pensando en lo imprevisibles que eran los niños. Cuando les pides que hagan algo, no lo hacen; aun asi lo hacen cuando menos te lo esperas.
El hombre sintio como oia varias voces. Abrio la capa y de un bolsillo interno, saco un pequeño bote. El hombre no penso dos veces en beberselo de un trago, esperando a su visita.
La luz de la ventana iluminaba toda la habitación. Habia una cama pequeña en un lado, un gran armario y un amplio escritorio. En este estaba sentada una chica pelirroja, de rasgos bonitos, ojos claros y tez rosada. La muchacha leia un libro que trataba de la Historia de la Magia.
Victorie habia estado buscando alguna aparicion del Clan del Ojo; pero evidentemente no habia nada; parecia como si hubiese estado siempre al margen del publico.
Una lechuza azul, algo extraño, como su dueño; se poso en la ventana. Victorie abrio la carta que enviaba con alegria y la leyo rapidamente:
"Victorie (querida)
He estado investigando, y tengo algo que te gustara (como yo).
Mil besos.
Tu Teddy"
El humo volvia a salir de la locomotora Burdeos; como tantas otras veces aquel vapor envolvia sonrisas, lagrimas y a personas que montaban en ella.
Los baules hacian que el tren pareciese mas pequeño y estrecho; pero Scorpius ya estaba acostumbrado a ese ambiente. Habia deambulado por todo el tren, buscando el compartimento que siempre elegian el y sus amigos; el penultimo. Scorpius sonrio al recordar el acoto de valentia que habian hecho sus amigos por el; estaba orgulloso de ellos.
Cuando abrio la puerta del compartimento, enseguida Rose le abrazo, Albus le felicito de nuevo y Alice le regalo un reloj, ya que le parecia que su regalo no habia sido el adecuado.
-Muchas gracias, por todo- les agradecio.
Los chicos sonrieron:
-Fui idea de Rose- confeso Alice.
La puerta del compartimento se abrio con facilidad; y James se encontro a sus dos mejores amigos. Susan estaba sentada enfrente de Fred, el que le enseñaba a la chica su nueva colección de Sortilegios.
-Hola- les saludo mientras se unia a su conversación.
Los Sortilegios eran renovaciones de los veteranos, las pastillas vomitivas ya no causaban nauseas, solo vomitabas sin enterarte; habia otro que trataba de una pastilla que te hacia subir la temperatura y por ultimo unas lentillas que hacian que vieses a traves de las paredes.
-Por supuesto lo usare para el cuarto de las chicas…- comento Fred, Susan le pego una collega en la nuca y este rio maliciosamente.
De pronto la puerta se abrio, y James espero que fuese Brooks la que habia detrás de la puerta; pero se encontro a una chica morena de ojos marrones.
-Os presento a mi novia, Barbara Coleman- presento James a la chica. Esta se sonrojo y se refugio en los brazos de James.
El bosque habia tomado tonalidades rojizas, debido a la puesta de sol. En la cabaña del amable leñador, los cuatro niños habian bebido un chocolate caliente y habian pasado el rato relatandole su proposito. Cuando Hugo decidio que era hora de marcharse, el leñador les animo a quedarse alli.
-Lo siento, es una excursión.- se excuso Lys.
El hombre entrecerro los ojos y les dijo:
-Buena suerte, muchachos.- cuando los chicos se alejaron, el leñador volvio a ser un tipo alto y elegante y añadio por lo bajo- La necesitareis.
Los dias pasaron como las palomas volando, y pronto se encontraron a principios de mayo. Los examenes, los deberes y los entrenamientos, habian hecho que los dias pasaran rapidamente. Ese dia todos los Gryffindor gritaban el nombre de su casa, con orgullo; y todos los Slytherin aclamaban su Casa. Ese dia era el enfrentamiento entre esas dos potentes casas.
En el vestuario de Slytherin, Albus se ajustaba el traje. Todos le miraban con recelo, pero sabian que ese chico era la unica opcion contra Gryffindor, pues Badmood estaba escayolada de arriba abajo:
-Enorabuena, Albus- le felicito Nott.
El chico le sonrio, aun asi; no podia esconder su nerviosismo.
Cuando el chico salio subido en su escoba al campo, todos le aclamaron; llevar el apellido Potter ayudaba.
Ante el se oponia el equipo de Gryffindor, algunos le sonreian nerviosos. Albus miro a su oponente, James Sirius Potter; su hermano.
Ronalda pito y todos se pusieron en marcha. El chico escuchaba como en unos minutos Gryffindor habia marcado.
Eso desconcerto a Albus, pues su hermano habia seguido un punto fijo en el cielo. Albus le siguió en su subida, y cuando llego a varios metros James paro en seco:
-¿Me sigues, hermanito?- le pregunto socarronamente.
El chico bajo con el ceño fruncido, pero en vez de aterrizar en el campo; aterrizaron donde menos se esperaban: el bosque.
-James, ¿Qué…?- pero el chico no pudo contestar pues les habian acorralado varias personas.
N/A:
Hola a todos de nuevo.
¡Ya falta menos para acabarse¡
Me alegra terminar un fic, lo he comprobado con mi fic de Sirius; es satisfactorio. Tengo una sorpresa para vosotros…¡¡¡¡un adelanto de la segunda parte¡¡¡¡¡¡
¿Dónde?
Pinchad en mi perfil y meteros en mi blog….y comentad.
Espero haberos alegrado.
Ahora si puedo, vuelvo a actualizar.
Ya falta menos.
(Barby …¿te has dado cuenta del detalle?; ¿y tu, Ivii?)
Con cariño,
Hanuky.