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Historia 61885 — capítulo 3
¡Aquí otro Capítulo! Y lo suplico y me arrodillo y os digo que... **¡LO SIENTO!**Lo sé es corto, muy corto y me duele :'( Pero os prometo ¡palabra! que subiré pronto el próximo capítulo. La química no me detendrá, hum! BESOS! Noche de chicas. Parvati había decidido que una vez al mes se tenía que celebrar "una noche de chicas". Una puñetera noche con los mismos temas, que como el Quidditch, no llegan a ninguna parte. Y así piensa Hermione. Por que ella quiere conseguir éxitos y no quiere desperdiciar su preciado tiempo en discusiones idiotas.
- Vamos Herm, te divertirás.- Le afirma la pequeña de los Weasley, poniendo su mejor cara de perro abandonado en un día de lluvia. Hermione no está para tonterías, tiene un examen de Transfiguración y prefiere estudiar. Y suelta un << no >> contundente, casi hiriente. Pero Ginny es cabezota y sigue insistiendo.
- ¡Pero si sabes más que el ministro de magia! ¡Incluso más que el propio Dumbledore! La pelirroja ha escogido las perfectas palabras ¿a quién no le gusta que le pongan por las nubes? Y la Herm hace que solo piensa, pero hace rato que lo tiene decidido. Irá, solo por que han aumentado un poco más su ego.
Solo hay chicas y Hermione se siente rara. Nunca ha estado en este tipo de reuniones clandestinas a la madrugada. Y hay de todo. Música, comida, alcohol, revistas mágicas y muggles, y lapices y papeles. Todas las presentes se extrañan al ver a Hermione, pero se alegrancuanta más gente mejor. Y empieza la fiesta, suena la música y hablan, hablan de tonterías, y se llenan a calorías que luego desearan quitarse de encima. Y el alcohol vuela, vuela más rápido que la snitch. Herm bebe, y se siente eufórica. Y más y más, no ve un límite.
- Ronald Weasley, ¿qué decís? - Pregunta una de las chicas saboreando una deliciosa bomba de chocolate.
- ¡No! Se prohíbe hablar de mi hermano... bastante tengo con aguantarle en casa. Y hablan, y no dejan de hablar. Algunas sienten el peso del alcohol y otras siguen lúcidas con ganas de más. Y hablan de chicos, de alumnos. Nombran algunos que Herm ni conocía. Que si Louis, que si Víctor, que si Marcus... Pero no escucha el nombre que desea escuchar, no sale de la boca de ninguna. Y ella lo quiere vomitar, quiere decir DRACO MALFOY, gritarlo si hacía falta. Y no sabe si es por los efectos del alcohol, pero lo dice.
- ¡RARCOOO MAFROOY! Y nadie la entiende, menos la pelirroja. Ginny tiene los ojos abiertos como platos. Y Herm se levanta de pie haciendo eses y lo repite, intentando pronunciar mejor, pero es imposible.
- ¡RRRRRRRARCOOO! Y se derrumba en una de las camas y como un bebe después de haber jugado en el parque, se queda dormida profundamente.