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El único amor de Tom Riddle — capítulo 16

Problemas de tiempo¿Qué hacer ahora? Escuchaba pasos por todos lados, pero ninguno era Tom, estaba segura. el no vendria ¿Por que no le hizo caso a Lilen? Nunca le hacia casos a sus predicciones, y por eso siempre cometia errores, siempre. Caminó en la oscuridad del bosque, escuchaban voces tocas y siniestras muy cerca de ella, busco su varita pero no la encontró, seguramente la habria dejado caer en el campamento, Miro entre los árboles a un claro donde había mucha gente, magos sin duda alguna, todos encapuchados. _Morsmordre. Una figura verdosa se dibujo en el cielo, Nastia no alcanzó a ver de que se trataba porque uno de los individuos encapuchados la tomo por su brazo izquierdo con mucha fuerza y la llevó al claro donde estaban los demás. Su Ithen brillaba roja como el fuego, señal de peligro, también sentia como sus facciones cambiaban, si no hubiera tenido esa piedra la hubiesen matado en mas de una ocación.

_ Señor, señor mire encontre a esta chica espiandonos - gritó el hombre que la tenia. Ella intentaba escaparse, pero la sostenia con demaciada fuerza, la figura encapuchada que su captor había llamado "señor" se dio la buelta muy lentamente. Nastia ahogo un grito, su rostro era lo menos parecido a un humano, blanco como una hoja de papel con brillantes ojos rojos y sin nariz.

_ Valla, valla, ¿asi que... espiando? Ella no podía decir una palabra, la sangre se le habia helado. _ Bueno si no vas a contestarme por las buenas sera por las malas... - Pero no puedo continuar, ya que un hechizo asesino le paso muy cerca...

Tom se sentó de mala gana cerca del fuego, Nastia seguramente estaria escondida en el bosque y no valia la pena ir a buscarla. Tomo la varita del suelo e intento reanimar el fuego, no era su varita. seguramente Nastia la dejo caer, la examino con cuidado era de un color brillante e intenso, cerca del mango se leia claramente tallada la palabra "sueños". Se recosto en el húmedo pasto con la mirada perdida en el cielo, donde se empezó a dibujar un simbolo muy familiar: La marca tenebrosa.

¿Como podia pasar eso? Era imposible, empezó a correr por el sombrio bosque sin pensarlo dos veces, corria como nunca. _ Es imposible, imposible - se decia interiormente _ ¡Nastia! Nastia! - gritaba como un loco _ ¡Imperius! - una mujer siniestra, de largo cabello negro y mandibula cuadrada lo miraba con curiosidad. _ ¿ Bellatrix? _ ¿ Qu- quién eres? Tengo que lleva-varte con el amo, eres i-igual a e-el - le apuntaba con la varita vajo un imperius que no funcionaba en el, pero se limito a seguirla ¿Que estaba pasando? Bellatrix lo condujo hacia un claro en el bosque, donde estaban reunidos todos los mortifagos y en el medio el mismo apuntandole con la varita a una chica que no conocia. Desarmó a Bellatrix y sin pensarlo apuntó a Voldemort, o mejor dicho a el mismo. _ Avada kedrabra. El hechizo le paso rozando y este lo miro con los ojos rojos de serpientes bien abiertos, no tardaron nada en batirse a duelo que iva muy igualado, ¿ Acaso pensaba matarse el mismo? Voldemort "del futuro" lo atacaba sin piedad unicamente con maleficios asesinos que esquivava por poco. La chica antes cautiva de los mortifagos se acercó a el esquivando maleficios de los mortifagos que la atacaban y le cerraban el paso. _ ¡Tom quiero mi varita! - Lo entendio todo, la chica no era otra mas que Nastia. Le lanzo la varita rapidamente, mientras esquivaba otro maleficio. Nastia se desiso rápidamente de los mortifagos, Ithen la ayudaba, Tom jamas supo usar esa piedra, es mas hacia una semana nomas se habia enterado que poseia poderes mágicos. _¡Avada kedrabra! Voldemort cayo ¿ Muerto? Tom sintio un dolor espantoso recorriendole todo el cuerpo, como si el alma le saliera del cuerpo y volviera a su cuerpo en cuestion de segundos. Nastia lo había matado, pero no había matado a Tom Riddle, sino a Voldemort. Su Voldemort interno había desaparecido, ahora era simplemente Tom. La chica lo abrazó entre llantos. _ No puedo creer lo que hice. - dijo en un susurro _ Solamente mataste un par de mortifagos inutiles, y un alma destruida por el odio. _ Tom... ¿ Por qué me salvaste? _ Yo..... te amo