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Samira Hale Cullen:Venganza. — capítulo 4
POV SAMIRA:
-El haber matado a Annie supone la batalla-informó Sara-no puedo saber quien ganará porque no se si se llevará a cabo, a parte la diosa tampoco me lo quiere decir, últimamente están ocurriendo cosas muy extranas, siento un aura del mal pronto vendrá por ti Samira, estas en grave peligro no podrás continuar sola, he presenciado tu muerte de dos maneras y creeme eran terroríficas no deseo el mal, pero mi prima se está convirtiendo en algo de lo más malvado se está aliando con el mal-cuando Sara terminó me quedé helada no pensé que Jane llegara a tanto.
-¿Qué crees que debo ha hacer?-pregunté muy asustada, queriendo saber la respuesta rápidamente para evitar el mal trago que estoy pasando.
-Si quieres que te diga la verdad ni yo misma lo se, siempre he tenido informacion y ayuda de la diosa pero esta vez es distinto no te puedo ayudar-respondió tristemente.
Todos los allí presentes nos quedamos en silencio... nadie se atrevia a decir nada, tomé caratas en el asunto y afronté la realidad de una buena vez.
-Bien, debo irme lo más pronto posible, no voy a permitir que vosotras pagueis por algo que no cometisteis, debeis borrar mi olor de vuestras tierras, así los Rumanos no se detendrán y si lo hacen lo negareis-una voz me interrupió.
-Pero no te puedes ir acabas de llegar-dijo Cristina.
-Callate¡¡ no comprendes la gravedad del asunto-dijo Natalia. La aludida se encogió de hombros y no dijo nada más. Queria haberles dicho que me quedaba allí y que lucharíamos juntas, pero al parecer era lo demasiado cobarde para no hacerlo, pero no podia exponerlas al peligro. Todo estaba previsto, Marcos se había ofrecido a seguirme allá donde fuera, yo ya sabía sus intenciones por mi, pero en eso no le puedo corresponder, aunque termine haciéndole daño será lo mejor que se fije en otra.
-Te echaremos de menos-dijeron todas a coro. Les había prometido volver algún día, si es que estoy viva, ahora me dirijo a encontrar a mi hermano y a mi amor Alec.
Pasaron más de tres días y ya estabamos en Australia, no queriamos haber ido hacia el norte por precuaución, a parte si hubieramos seguido recto no me habría podido contener y habría ido a ver a mi familia. Nos detuvimos en Nueva Zelanda, Marcos tenia un presentimiento, decia que estabamos muy cerca. Solo tuvimos que adentrarnos en un denso bosque, yo no sabia donde dirigirme ya que no podia rastrear el olor.
-¿Qué hacen aquí?-preguntó una voz en mi espalda. Esa voz la conocía demasiado bien como para olvidarla. Me giré pero al parecer el chico no se había dado cuenta de quien era, por mi aspecto. -Iker-dijé y me abalancé sobre él. Tardó un poco en darse cuenta de que era la renacuaja de su hermana. Después de estuvimos abrazados durante un buen rato, me separé de él. Se tensó por un momento para luego mirar a Marcos.
-Que cres que haces con mi hermana, ¿Has sido tu el que la ha convertido verdad?-preguntó, sabia lo que venia después así que antes de que fuera a más esa pelea, me puse en medio.
-No el me ayudó a escapar-mentí, pero por una buena acción-no estaría aquí de no ser por él-al decir eso mi hermano se tranquilizó.
-Gracias por ayudarla, de verdad-se sinceró.
-¿Por qué dejaste a Chelsea?-pregunté muy curiosa. Se tomó su tiempo para responder.
-Tenía que venir a buscarte-dijo sin mirarme a los ojos, le miré con cara que era mentira-la verdad no lo se no pensé lo que hacía, tuvimos una fuerte discursión antes de venir a buscarte y ya no se nada de ella-respondió tristemente yo lo abracé.
-Alec esta contigo-no era una pregunta... mi hermano no me respondió, por lo que lo tomé como un no-¿Dónde vamos Iker?-mi hermano se volvió hacia nosotros.
-Os quiero presentar a unas personas, me han acogido muy bien durante este tiempo, al parecer me comprenden perfectamente.
Después de salirnos del bosque cogimos la ruta del sendero, que nos llevó hacia una carretera cuesta arriba hasta lo más alto en la que se encontraba una hermosa casa.
Al entrar no vimos a nadie, subimos a la planta de arriba y había un monton de chicos hermosos todos se pusieron de pie a la vez cuando me vieron entrar con Iker.
-Chicos, esta es mi hermana, Samira, de la que tanto os he hablado y este es su amigo Marcos, hermana ellos son Aitor, Héctor, Sergio Fer, Fran y David...¿Dónde esta Alex?-pregutó mi hermano.
-Ya tenia ganas de conocer a la famosa Samira Hale-dijo una voz a mis espaldas. Cuando me dí la vuelta me quedé impresionada. Esos ojos los había visto antes, esas simpatía, el color de pelo... era el calco de Sara.
-Tu ere.. eres el hermano de Sara, ella tiene un clan en Siria-respondí, todos se quedaron absortos por lo que había dicho. La cara de Alex cambió completamente.
-¿Les pasa algo a ellas?-preguntó muy preocupado.
-No, las conocemos porque fue el primer lugar en el que paramos después de escaparnos-tuve
que contarles toda la historia desde el principio, cuando llegué, la llamada a Esme, la muerte de Annie y cuando las había abandonado.
-No queria ponerlas en peligro al igual que con los Cullen no podia ir a casa, no aún, por eso les dije que eliminaran mi olor y también si se detenian por allí que mintieran-lo conté lo más rápido posible. Durante unos segundos estuvimos todos en silencio, omití la parte de la volación y de las torturas, no queria dar pena a nadie y tampoco queria que se compadecienran de lo que sufrí en ese tiempo. Alex hizo una llamada pero al parecer nadie la cogió estaba muy preocupado por su hermana y era normal. Ahora yo me sentia más que culpable, le había pedido perdón a Alex unas tres veces pero el siempre me habia sonreido y me decia-Tranquiña pronto apareceran, tu no tienes la culpa-Ojalá pensaba mi cabeza.
Alex siguió llamando cada cinco minutos durante todo el día pero no contestaba nadie, al final optó por mandar a Fran y a Fer buscarlas. Estaba con Iker a solas en el salón, ya era hora la verdad tenia unas ganas de estar con él. Macos se había ido a cazar. Los chicos se habían ido hace diez minutos, la puerta se abrió y apareció él..
¿Qué les ha parecido? Continuará....