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Historia 62242 — capítulo 5
Rose miro hacia la puerta. En ella, un niño rubio, delgado, bastante alto para la edad que tenía (La misma que Rose y Albus Severus) y pálido los miraba apoyado contra la puerta. Llevaba tres bolsas en la mano. A Rose le sono familiar. Esos ojos celestes ya los había visto en algun lugar…
- ¿Puedo sentarme con ustedes? Preguntó amablemente
- Claro contestó Rose, sin aliento
El chico se sento junto a Albus Severus, algo lejos. Miro a Rose, luego a Albus Severus. Se acomodó, estiro el cuello y dijo
- Me llamo Scorpius Malfoy se presentó amablemente ¿Y ustedes?
- Soy Rose Weasley respondió Rose, enseguida, seria
-¿Sos hija de Ron Weasley, verdad?
- Si, exactamente respondió Rose
- ¿Y vos? ¿Cómo te llamas? Volvio a preguntar, mirando a Albus Severus
- Yo… Me llamo Albus Severus Potter respondió
- Ah… hijo de Potter respondió, con un tono algo desagrable. Su rostro dibujo una sonrisa extraña - el niño que sobrevivió… nuestros padres antes cursaban Hogwarts, tienen la misma edad, la diferencia es que mi padre estaba en Slytherin, y el tuyo en Gryffindor
- Así es…
Rose se lo quedó mirando. Se había dado cuenta que era casi exactamente a lo que le había contado Albus Severus en el callejón Diagon, pero eso no tenía mucha importancia.
- Me han llamado para que les entregue esto dijo Scorpius, mostrandole dos de las bolsas que tenía en la mano - Son las túnicas de Hogwarts, sus padres por lo que veo las mandaron para aca, con su nombre, mejor ponganselas.
Rose y Albus Severus tomaron sus túnicas, se las pusieron encima del uniforme de Hogwarts.
- En fin… ¿En que casa les gustaría estar? Preguntó con curiosidad Scorpius
- En Gryffindor respondieron Rose y Albus Severus al unisono
- ¿En Gryffindor? Es curioso. Yo quiero estar en Slytherin. Casi toda mi generación perteneció a Slytherin. No quiero ser el que rompa la tradición. Respondió Scorpius
Rose lo miro hacia el piso. Volvio la mirada a Scorpius y se dio cuenta que este la miraba, sin pestañar. Rose sentía que su mirada la atravesaba, como si tuviese espadas en vez de ojos. Miro hacia otro lado.
El viaje siguió en silencio, un silencio algo incómodo. Una mujer pasó caminando con un carrito, diciendo si alguien quería dulces, por la cual para Rose fue un gran alivio, ya que no aguantaba mas ese silencio. Se levanto y compro dos cromos de ranas de chocolate. En uno de ellos, aparecía un tipo llamado Gellert Grindelwald y en otro, su tío, Harry Potter.
- Grindelwald ¿Han oído hablar de él? Preguntó con aire curioso Scorpius
- No respondieron ambos
- ¡Que extraño! Era el mago mas tenebroso y malvado del mundo… bueno, existió antes, luego Lord Voldemort tomó…
- ¿Te atreves a decir su nombre? Saltó Albus Severus
Scorpius dirijió su mirada hacia Albus Severus. Abrió la boca, con aire de asqueroso, le dijo:
- ¿Cuál es el problema? Ya no existe verdad, tu papa Potter lo mato hace como 20 años atrás ¿No? Dijo
- Si… pero a mi papa no le gusta que nombren a ese señor…
- Bueno, es tu padre, no el mio, yo puedo mencionar su nombre si quiero respondió Scorpius
Albus Severus miro por la ventana. Rose se los quedo mirando, perpleja. Miro a Scorpius, luego a Albus Severus. Miro al suelo, cerró los ojos por un momento…
- ¿Te sucede algo? Preguntó Scorpius
Rose sintió un puntazo en el estomago
- No, no, para nada dijo rapidamente, mirandolo fijamente a los ojos.
El tren frenó. Silbo nuevamente. Ya habían llegado.
- Bueno. Hasta luego. Dijo Scorpius, abrió la puerta, y se fue por el pasillo
Albus Severus miro a Rose y le dijo
- ¡Que bueno que se fue!
Rose paso y luego paso Albus Severus. Sus primos también habian salido de la cabina. Salieron del tren. Había alumnos por todas partes. Un hombre gigante, se encontro al final de todo. Era verdaderamente muy alto, tenía una barba larga y toda enmarañada, de color marrón oscuro, al igual que su pelo. Vestía de una vestimenta rara, una remera que anteriormente habria sido blanca y un chaleco, que parecía como si fuese igual de duro que un caparazón de tortuga
- ¡Alumnos de primero por aquí! Dijo - ¡Me llamo Rubeus Hagrid! Soy guardabosques de Hogwarts. Subanse con mucho cuidado en los botes y siganme a mi.
Albus Severus y Rose subieron a uno de los botes. En su mismo bote, también se encontraba Lucy Weasley, la hija de Percy y Audrey, que también cursaba primer año.
Siguieron a Hagrid. Por el lago. Enfrente suyo se encontraba el enorme y antiguo castillo Hogwarts. Todos los miraban con gran admiración, todos, pero ninguno con el nivel de emocion que miraba Rose. Dos botes mas adelante se encontraba Scorpius, con tres chicos mas, que Rose no sabía quienes eran.
Llegaron a tierra firme. Bajaron de sus botes. Hagrid los condujo hacia la puerta. Entraron. El castillo era verdaderamente enorme, o aparentaba eso. Subieron por dos escaleras, dieron una vuelta, al llegar al final del recorrido, se encontraron con una mujer, de apareciencia con unos 70 años, mas o menos. Hagrid desapareció de la vista.
- Que tal, alumnos de primero saludó la mujer - Me llamo Minerva McGonagall, soy la actual directora de Hogwarts, en este momento, iremos al Gran Salón, seran asignados a sus casas, cenaran, serán guiados hacia sus respectivos dormitorios, y mañana comenzaran sus clases. Siganme
Los alumnos siguieron a la profesora Minerva McGonagall. Rose miraba con la boca entre abierta todos los cuadros, que se movian, todas las escaleras, que también se movian. Todo era absolutamente genial y extraordinario. La mujer abrió una gran puerta y todos los alumnos entrados. Alumnos de todos los años de Hogwarts se encontraban a los costados, en las mesas de sus casas. Todos aplaudían. Minerva McGonagall hizo una señal para que paren, y trajo un sobrero puntiagudo, por el cual, se podia distinguir una arrugada cara.
- Ahora los llamaré y el sombreso seleccionador dira a donde deben ir.
Agarro un pergamino, y lo desenrolló, se aclaro la garganta y dijo
- ¡Lucy Weasley!
Lucy subió timidamente hacia la silla. La profesora le colocó el sombrero en la cabeza. Y este gritó
- ¡Gryffindor!
Los miembros de la casa de Gryffindor aplaudian felices. Lucy se dirijió hacia en donde se encontraban los alumnos, con su túnica, ondeandole, luego la profesora volvio a leer la carta, llamaron otro alumno, que fue enviado a la casa Hufflepuff.
Y así siguieron. Aún no llamaban ni a Rose, ni a Albus Severus, ni a Scorpius…
Luego, al fin, la profesora McGonagall llamó a Scorpius, este fue enviado a Slytherin. Rose pensó que Scorpius tenía suerte; el les había dicho en el tren que no le gustaría ser el que rompiera la tradición familiar de ir a Slytherin.
- ¡Rose Weasley! Llamó la profesora McGonagall
Rose sintió una punzada en el estomago. Albus Severus la empujo suavemente hacia delante. Rose lo miró y siguió. Subió las escaleras. Toda la sala estaba en silencio. Llego a la silla. Se sentó. Miró hacia delante, con muchos nervios. La profesora McGonagall le reposo el Sombrero Seleccionador sobre la cabeza. Rose cerró los ojos por una milésima de segundo…
- ¡Gryffindor! Gritó el Sombrero Seleccionador
Rose abrió los ojos y sonrió. Bajo las escaleras y se fue directamente hacia donde se encontraban los estudiantes de Gryffindor, por los cuales, aplaudían y silbaban felices. Rose se sentó, al lado de una niña de pelo ondulado y rubio. Luego llamaron a Albus Severus, y este fue enviado, para su alivio, también a Gryffindor. Se sentó junto a Rose.
Luego de terminar de seleccionar a los alumnos a sus respectivas casas. La profesora McGonagall presentó a los demás profesores, a los alumnos de primer año, y dijo ¡Que empieze el banquete!
Un montón de comida apareció de las mesas. Rose se quedó mirandola, sorprendida de lo que estaba viendo. Pronto todos empezaron a comer.
Luego de terminar de cenar, un prefecto de Gryffindor los guió hacia sus dormitorios. Subieron escaleras, Rose miraba todo su alrdededor. Entraron por un cuadro, por el cual se encontraba una mujer gorda. Siguieron caminando.
- Bueno, los niños dormiran por la izquierda, y las niñas por la derecha dijo el prefecto
Obedecieron. Rose sue fue por la derecha. Se reposó con sus cosas en la cama. La niña de pelo ondulado y rubio, se encontraba en frente suyo. Otra niña de pelo negro y corto a su izquierda. La niña de pelo ondulado y rubio se acostó en su cama. Rose hizo lo mismo. Cerró los ojos, todavía no creía en el lugar en donde estaba…