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Historia 62614 — capítulo 1
Caminaba muy deprisa para alcanzar la velocidad de Al y James; que iban como un rayo por el callejón Diagon.
-¡Lily, apresúrate! -gritaba James. Mientras que Albus negaba con la cabeza y rodaba los ojos, debido al cansancio, al igual que yo.
-¡Ya voy! ¡Ya voy! ¿Podrían caminar más lento?- espeté; cansada porque mis pies me estaban matando.
-¡Eso no servirá como excusa para mamá!- bufó James, en respuesta.
Había muchos magos y brujas, acaparando todo el callejón; de compras en víspera del inicio de clases. Y este año, empezaría el quinto curso en Hogwarts, y solo faltaban dos días para volver.
Por fin llegamos a "Sortilegios Weasley", la tienda del tío George, que algún día también lo fue del difunto tío Fred. Vimos a mamá y papá parados en el umbral de la puerta.
-¡Ah, aquí están!- dijo mamá.- Bien, debemos ir a comprarles nuevo uniformes.
-Yo me quedaré con el tío George, mamá.-dijo James.-yo no necesito uniformes.
-No importa, de todas formas irás.-gruñó ella.- Andando.
-Ginny, déjalo que se quede mientras nosotros vamos allá.-intervino papá.
-Está bien…-dijo mamá, rendida. Y James entró rápidamente dentro de la tienda, feliz de su suerte.
-¿Por qué James hace lo que quiere?- espetó Al.
-No es eso, es solo que ya es mayor.-dijo papá.
-Tengo 16 y pronto cumpliré 17…-
-Así es, por lo tanto…camina.
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Estaba viendo algunos uniformes para llevar. Aunque todos eran iguales, estaba distraída y no me quería decidir por ninguno aún. Y entonces vi que un chico como de 17 años entró. Era alto y delgado; bien parecido, con un cabello rubio platinado, albino y de ojos grises profundos, con labios finos, rosados y pequeños. Scorpius Malfoy estaba en la tienda, en compañía de su madre, Astoria Greengrass.
Sentí un revuelco en el estómago, y sobre todo me puse un poco nerviosa. Me había gustado Scorpius desde que tenía trece años, más o menos. Pero sabía por sobre todo, que era imposible. Yo no existía para él.
Lo estaba observando cuando estaba ahí, de pie, con ese porte y elegancia propia de su familia. Cuando alzó su cabeza y me miró a los ojos, y como me sentí tan avergonzada, desvié mi vista hacia otra parte. Fue muy incómodo, porque cada vez que lo miraba de nuevo para ver si seguía observándome como un bicho raro, encontraba su mirada tan profunda y sobre todo, encontraba a sus hermosos ojos grises que jamás, podría ver de cerca.
Así que me fui más al fondo de la pequeña tienda, hacia los probadores. Tomé la primera túnica que vi y me la llevé conmigo, sin saber siquiera que tenía en mis manos. Apresuré el paso, y me di cuenta entonces, que llevaba el uniforme equivocado, porque era de Slytherin… y entonces choqué con algo; más bien con alguien, golpeándome la frente y cayendo al piso. Me fregué la frente arrugando los ojos, me dolía mucho, y en cuanto abrí de nuevo mis párpados, encontré a nada más ni nada menos que Scorpius, que estaba inclinado hacia mí, tendiéndome una blanca mano.
-¿Estas bien?- me preguntó con esa voz tan varonil suya.
-Sí…estoy bien…-respondí tímidamente.- Lo siento.
-Oh, no… temo que fue mi culpa, venía distraído.
-No, olvídalo. Gracias de todas formas…- tomé la mano que me ofrecía Scorpius, y su piel se sentía tan suave y cálida; me levanté de un salto y al estar de pie nuevamente, quedé a escasos centímetros de él, así que retrocedí bruscamente, ruborizada.
-Adiós…-dije rápidamente mientras di media vuelta y me dirigí al frente de la tienda otra vez. ¡Había sido tan torpe! Ahora debía pensar que estaba loca o que era una aprovechada. Puse el uniforme equivocado de nuevo en su lugar y tomé uno que intuí que me quedaría bien. Y volví junto a mi madre.
-Lily, ¿ya encontraste algo?- preguntó ella cuando llegué a su lado.
-Si, ehm… este me queda bien.-dije sin estar segura.- Cómpralo y vámonos.- a esto, mi madre me miró confundida.
-Está bien,-dijo finalmente.-espérame afuera.
Salí a toda prisa, y para mi sorpresa, papá y Albus ya estaban ahí.
-¡Por fin saliste, Lily!- exclamó Al, resoplando.- ¿Por qué tardaste tanto?
-No encontraba uno que me quedara bien.-mentí.
-¡Mujeres!-dijo Al.-Papá, tengo hambre, vayamos a comer.
-Tenemos que esperar a mamá aún…-dijo papá.-Oh, ahí viene.-agregó, en cuanto vio que mi madre salía de la tienda.
-Debemos ir por James…-dijo ella.
-¿No escucharon? ¡TENGO HAMBRE!- dijo Albus.
-Ya te oímos, Al.- intervino papá.-Vamos por tu hermano y luego iremos al caldero chorreante.
- Demonios…Está bien…-
James estaba jugando con varias cosas en la tienda del tío George. Parecía aún un niño de 11 años, a pesar de que ya pronto tendría 18. Pero todos sabían lo bromista que era. Según papá, se parecía mucho al abuelo Potter.
Así que James salió a regañadientes de la tienda, para irnos al caldero chorreante; porque Albus estaba gruñendo mucho, al igual que su estómago. Y luego, al fin, llegamos.
-Al, más despacio.-le dijo papá, porque estaba comiendo a toda velocidad, como si lo siguiera un tren.-Al…-insistía papá.
-Lo siento, lo siento…-decía Al con la boca llena.
-Y bien, Lily…-continuódirigiéndose a mí.- Espero que tengas buenos resultados en tus TIMOS este año…
-Seguro; pero no creo que me vaya tan mal como a James.-dije con tono burlón.
-Muy graciosa…-contestó James sarcástico.- Espero que para ti Malfoy no sea una distracción, hermanita.- en ese momento, sentía furia contra James, y le dirigí una mirada asesina. Lastimosamente, el sabía que Scorpius me gustaba, porque "accidentalmente" había leído una carta que iba a enviar a mi prima Rose, justo antes de iniciar el cuarto año.
-¿De qué hablas, James?- preguntó papá muy confundido.
-Que a Lily le gusta Scorpius Mal…
-¡CÁLLATE!- le interrumpí.- ¡NO ES ASUNTO TUYO!
-¿Es cierto, Lily?-preguntó Al mientras se reía a carcajadas.- ¿Te gusta Malfoy?
Fue ahí que sentí que ya no iba a aguantar; y subí arriba con mucha ira dentro de mí. Desde pequeña muchas de las bromas y burlas de mis hermanos -en especial las de James-, me hacían sentir realmente mal, a veces hasta echaba unas cuantas lágrimas. Pero con el tiempo me hice más fuerte, y mamá era la única que me comprendía porque a ella le había pasado lo mismo.
Buscaba mi habitación, no recordaba muy bien el número… era ciento…ciento… ¡ciento cincuenta y tres!, recordé y cuando hallé la puerta de vieja madera con el número 153 grabado, entré sin muchas ganas. Estaba un poco desordenado porque esa mañana había salido a las corridas. Mi baúl ya preparado de Hogwarts estaba al lado de un viejo mueble.
Papá había decidido que nos quedaríamos allí hasta el inicio de clases, porque quedaba mucho más cerca que nuestra casa en Grimmauld Place. Me acosté en mi cama, aun desarreglada, y cerré los ojos por un momento, pero sin darme cuenta, me quedé profundamente dormida.
••••••••••••••••••••
Dos días más tarde, desperté en esa misma cama, el primero de Septiembre. El día que había esperado todo el verano, por fin había llegado. Aún soñolienta y un poco cansada, fui al baño a ducharme y cepillarme los dientes, y admito que tardé un poco, soy muy lenta a la hora de bañarme. Cuando salí; me vestílo más rápido que pude, porque ya se estaba haciendo tarde; y bajé al comedor del Caldero Chorreante, donde todos ya estaban.
-Buenos días…-saludé. Aunque por suerte, James no estaba allí, porque aún estaba un poco resentida con él.
-Hola, Lily…-dijeron al unísono mamá y papá. Albus en cambio, no dijo nada, estaba medio dormido. Para ser sincera, tenía un aspecto horrible. En su rostro había notables ojeras y sus párpados estaban medianamente cerrados;y como si fuera poco, aún estaba en pijamas.
-Al, ¿por qué no estas vestido aún?-preguntó papá detrás de su ejemplar del diario El Profeta.
-Aún es temprano…-dijo Al con voz aburrida.
-No, Al, ya es muytarde. Ve a ducharte y vestirte…-ordenó mamá.
-Y a cepillarte los dientes, por favor…-dije bromeando, bueno, no tanto.
-Supongo que tu novio Scorpius es tan perfecto que no tiene mal aliento en las mañanas…- dijo irónico mientras se dirigía arriba. Y seguí desayunando como si no lo hubiera escuchado.
Las nueve y media de la mañana, según el reloj muggle que me había dado el abuelo. Aunque la estación de King Cross estaba cerca de ahí, llegaríamos tarde si Al no se daba prisa.
-Lily…-dijo papá luego de un momento.
-si?-respondí.
-¿Ya están listas todas tus cosas?
-Así es…
-Bien, ¿y ya pusiste a Browtties en su jaula?- Browtties, era mi lechuza.
-Sí, también ya lo hice…
-Me parece bien… ¡ah! Y… ¿Lily?-
-¿Qué pasa?- pregunté.
-¿De verdad no sales con Malfoy?-me preguntó y yo negué con la cabeza.-De todas formas le pediré a James el mapa, porque si es así… lo sabré.-terminó por decirme con una sonrisa, a la cual yo le contesté con otra.
HOLA ! Bien, este es el primer capítulo de este fic, espero que les guste, si es así, comenten por favor; y si no les gusta pues digan que le falta o no les gusta.
Se despide,
Luna Luna Black