← Sigues aquí · de
Sigues aquí — capítulo 11
- Mami - escuche la voz de mi hijo, sentía un dolor horrible de cabeza - alguien te busca.
- Dile a Tía Marian que lo atienda - ni siquiera me digne a abrir los ojos.
- Quiere verte a ti - comento Marian - dice que tiene que ver con Patrick. Sin decir nada, me levante de la cama y camine hacia el closet, para buscar algo que ponerme y bajar a atender a la persona, solo me puse un pants y me coloque el cabello en una coleta, en cuanto llegue a la sala, vi a un hombre como de unos cincuenta años, su cabello negro tenía algunas canas, su rostro era serio y daba un poco de miedo.
- Buenos días - salude, él me extendió su mano y la estreche.
- Lamento mucho su perdida - comento con una educación acostumbrada.
- Gracias - susurre - tome asiento - le señale un pequeño sofá.
- Sé debe preguntar que es lo que hago aquí, - no conteste - pues, debo decir que el banco en el que su marido tenía su dinero, y que en menos de una semana pasará a las suyas, pues nos gustaría saber si usted quisiera seguir con su dinero en nuestro banco.
- No lo había pensado - comente tranquilamente, aunque desee golpearlo por eso - pero supongo, que si Pat los eligió, es porque son buenos, así que no pienso moverlo.
- Bueno, creo que lo mejor es que me vaya - se levanto del sofá - un placer conocerla, y cualquier cosa estamos a sus ordenes.
- Gracias - le sonreí, mientras lo acompañaba a la puerta. Aunque en ese momento hubiera deseado golpearlo, por haber interrumpido mi sueño, por una completa tontería, mi amiga simplemente me sonrió de manera burlona, pero no le hice caso, subí a mi habitación a darme una larga ducha que en verdad merecía, para poder despertar del todo. El agua hizo que el rastro de sueño desapareciera, me vestí con demasiada tranquilidad, después de todo al ser domingo no tendría que hacer nada. no sé como mi mirada se posó en mi mano izquierda, en donde estaba tanto el anillo de compromiso, como el de bodas; el primero había comenzado desde que me había enterado de la muerte de Pat. Los quite, creo que ese era el primer paso, para tratar de olvidarlo; observe ambos anillos y antes de arrepentirme, los metí en el fondo del closet, en donde no pudiera encontrarlos con facilidad. En cuanto lo hice salí de la habitación, y baje a la cocina, en donde mi hijo y Marian ya desayunaban.
- Richard no tarda en llegar - me informó Marian.
- No tengo ganas de salir - susurre.
- Andrew ¿Por qué no vas a ver la televisión? - mi amiga le sonrió y mi bebé salió de la cocina - mira sé que dices que Pat fue el amor de tu vida y todo eso, pero el tiempo no va a regresar y tú aun eres guapa y atractiva, así que debes darte una oportunidad y ¿Quién mejor que uno de tus ex?
- No quiero que esto comience como la primera vez - solté un ligero suspiro - que yo esté pensando en Patrick.
- Creo que debes darte esa oportunidad, - elevo los hombros - de hecho ambos lo merecen.
- Solo han pasado dos meses - me sonaba ilógico, que yo pensará en una relación, cuando anoche aun había llorado por mi marido - y no soy imbécil, para no darme cuenta que Richard esta buscando algo más conmigo, pero simplemente es demasiado pronto para las heridas del corazón, que en este momento pienso que jamás se cerrarán.
- Estás echando por la borda tu juventud - me espeto.
- Tú no lo entiendes - dije secamente - y no puedo hablar así. Sin más salí de la cocina, tome a mi hijo y mi bolso y salí de la casa, enserio que parecía que nadie podía entender lo que estaba pasando conmigo, no entendía que mi corazón estaba demasiado herido para comenzar algo nuevo.
- ¿Huyes de mí? - ante aquella voz levante la vista y no podía creer lo que estaba viendo.
- ¿Cómo diste conmigo? - fue lo único que salió de mis labios.
- Eso es un secreto - sonrió de lado - supongo, que este enorme caballerito, es Andrew.
- ¿Cómo sabe mi nombre? - clavo su mirada en Thomas.
- Tu madre, me hablo maravillas de su hijo - le paso la mano por el cabello - pero ahora vengo a invitarlos a desayunar, claro si ustedes aceptan y tal vez después a ver una película.
- Sí - Andrew como siempre contesto.
- Entonces vamos - mi hijo me jaló hacia el auto, enserio que debía hacer algo con él. El camino fue en silencio y la verdad no tenía nada de que hablar, pero no duro mucho ya que pronto llegamos a un restaurante, en el cual había juegos para niños y bueno Andrew en cuanto vio aquello, corrió hacia ellos; mientras Thomas me señalaba una mesa que estaba frente a los juegos y así pudiera vigilar a mi hijo.
- Algo en tu mirada me dice, que hay algo que te preocupa - repuso como si nada.
- Necesito sacar esto con alguien - susurre.
- Mi abuela solía decir, que lo mejor era desahogarse con extraños - su sonrisa me animaba a que hablara - después de todo no podría haber reproches en ellos.
- Hay un hombre, que su nombre es Richard - enserio debía sacar todo lo que sentía - que hace años fuimos novios, pero por situaciones en las cuales solo puedo decir, que él me rompió el corazón, terminamos y Pat fue el que me ayudo a salir de la depresión en la que entré, pero ahora que he vuelto, creo que él quiere volver a conquistarme. La mayoría creen que debo darle una oportunidad, pero par mí es demasiado pronto - susurre - el corazón aun llama a Pat y no quiero cometer un error.
- ¿Puedo darte mi opinión? - asentí levemente - siempre he dicho, que las personas jamás cambian, así que si hubo una infidelidad, dudo que no pueda volver a hacerlo; así que mi consejo sería que no le dieras una oportunidad.
- Mentí - ante aquello clavo su mirada en mí, sin comprender - es cierto que me engaño, pero yo no termine con el corazón roto.
- No entiendo - admitió. Creo que debía contarle un poco del pasado, para que pudiera comprender porque estaba mintiendo.
- Muy bien - mi voz fue baja - te contaré lo que paso hace más de diez años. No hubo respuesta, simplemente puso toda su atención en mí, me aclare la garganta para poder contar un poco de mi pasado. Habíamos bajado del avión, después de todo estás serían las primeras vacaciones que pasaríamos en Massachusetts, ya que las pasadas nuestros padres habían ido a California, pero ahora después de un año de habernos ido por fin regresábamos.- Él lo entenderá - me tomo la mano - después de todo, en el amor no se manda ¿o sí?- Tú lo dices todo tan sencillo - le espete, aunque mi corazón en ese momento había dado un vuelco, al ver quien estaba en la sala de espera.- Cuando estoy contigo, para mí todo es fácil - me sonrió, mientras comenzaba a caminar.No dije nada, después de todo estaba pensando en como iba a decirle a Richard, que me había enamorado de su mejor amigo, no creo que lo fuera a tomar muy bien, me solté de su agarre y cuando llegamos a la sala de espera, el primero en abrazarme fue Richard.- Debemos hablar - fue lo que dijo, robándome las palabras de la boca.No dije nada, ya que mi hermano fue el siguiente en abrazarme y por último mis padres que me sonreían felices de que estuviera ahí, después de eso cada uno se fue con sus padres, bueno de hecho Pat y yo subimos al auto de Richard ya que dijimos que queríamos hablar de todas las locuras que habíamos hecho; pero la verdad me moría de nervios, debía hablar y aunque lo deseaba mi voz no salía.- ¿Qué tal las cosas en California? - pregunto Richard.- Bien - fue la seca respuesta de Pat.- ¿Hice algo que te molesto? - parecía desconcertado.- Sabes lo que hiciste - le espeto - y bueno, no creí que fueras al aeropuerto.- Fui por mi novia - replico - tenía todo el derecho de ir.- ¿Por qué no le dices la verdad? - lo reto.- ¿Qué verdad? - clave mi mirada en Richard.- Ya habrá tiempo - me aseguro.- No te acobardes - la voz de Pat estaba llena de molestia - dile, lo que has hecho mientras ella no estaba.- Eso es algo que solo nos refiere a nosotros - gruño - así que cierra la boca.- ¿Qué diablos sucede? - ahora observe a Pat.- Él debe decírtelo - fue su sencilla respuesta.- ¡Carajo! - grite - alguien quiere decirme que pasa.- ¿Quieres saberlo? - Richard detuvo el auto - me acosté con Miranda y ahora esta embarazada.Aquella noticia me cayo como agua helada, en ese momento sentí que una parte de mi corazón se rompió, creo que después de todo aun una parte lo quería, pero cuando sentí la mano de Patrick, mi corazón se rompió aun más.- ¿Desde cuando lo sabías? - en ese momento me sentía dolida con ambos.- Hace tres semanas - su voz fue débil.Me baje del auto más que furiosa, en ese momento no podía ver a ninguno, las lágrimas bajaban por mi mejillas, sentí que alguien me detenía del brazo y al observar a Richard, simplemente me solté de su agarre.- Perdóname - su voz me suplicaba - no sabía lo que hacía.- No hace falta que te diga, que esto se acabo ¿cierto? - lo miré con una sonrisa irónica.- Yo me hago cargo - repuso Patrick, ante su voz, sin importarme nada lo abofetee.- Lo sabías, y jamás se te ocurrió decirme - con él me dolía más - pues sabes que, ambos se pueden ir al diablo, no quiero volver a verlos.
- Así que te dolió más que Patrick, ocultará el secreto - solo afirme con la cabeza - ¿Cómo hizo para que lo perdonarás?
- Le costó un mes de sacrificio - eleve los hombros.
- Debió amarte demasiado - comento tranquilamente - y bueno yo sigo con lo mismo, de no otra oportunidad.
- Eres el único sensato, con el cual he hablado en las últimas horas - sonreí de lado - y bueno tampoco pienso cerrarme al no, solo por ahora, mientras las heridas sanan.
- Muy bien, - apretó mi mano - pero déjame estar contigo, y ayudarte a que esas alas sanen y puedas ser libre de nuevo.
- Debo estar muy loca, pero acepto - respondí. Bueno antes que nada, quiero decir que subí otro fic original que se llama "No existe nadie más dentro de mí...que tú"**http://www.potterfics.com/historias/72048**espero que puedan pasar y dejar algún comentario Capitulo dedicado a: Zhere StAr De Blackyesica7448nessiecullen