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Nuestro bebe. — capítulo 10
Queridos lectores:Trate de hacer este capítulo un poco más extenso. De verdad espero que sea de su agrado. Muchas gracias por todos sus comentarios. Un beso. Un mensaje personal para **Anyel PotterGranger :**Gracias por ofrecerte a hacer la portada, de verdad que me ayudarías mucho. Pues por favor si te encargo que la hagas y ya cuando la tengas me avisas en un comentario al cabo leo y cometo todos. Un beso y otra vez gracias.___________________________________________________
Salieron de la clase del profesor Flitwick, se dirigieron a la biblioteca en busca de la castaña. Pero para su sorpresa ella no estaba. Harry se acercó temeroso a donde estaba la encargada.
- ¿Disculpe señora Pince? Ella le devolvió una mirada fría, señal de que lo escuchaba.
- ¿Sabe que Hermione ha venido hoy a la biblioteca?
- ¿Hermione?- dijo con voz aguda.
- Es una chica castaña que viene a diario.- intervino Ron.
- ¡Oh! Hermione.... debieron decírmelo antes. Ron y Harry intercambiaron miradas de aburrimiento.
- No. Hoy no ha venido.- contestó la señora Pince.
- ¿Segura?- preguntó Ron.
- ¿De que?
- ¡De que no ha venido!.- contestó Harry enfadado.
- ¿Quién? Los chicos dieron media vuelta y salieron de ahí.
- Ahora entiendo porque nadie viene a la biblioteca.- dijo Ron.
- No fue a ninguna de las clases, tampoco bajo a desayunar y no esta en la biblioteca... eso es muy extraño.- dijo Harry.
- Pues quizá esta enferma.
- Ron, estamos hablando de Hermione. Ella aunque estuviera grave jamás faltaría. Tu lo sabes.
- Bueno, entonces lo más seguro es que este en la sala común. Vamos. Se dirigían hacia allá hasta que alguien se cruzo en su camino.
- ¿Por que tan sólitos?- dijo una voz ya conocida.- ¿Donde esta Granger?
- Eso a ti no te importa Malfoy.- contestó Harry enfadado.
- ¿No me digas? ¿Se te perdió en la biblioteca?
- Vamonos Harry, tenemos cosas más importantes que escuchar estupideces.- dijo Ron.
- Weasley ¿no te han ensañado a no meterte en conversaciones que no te incumben? Ron le dirijo una mirada severa.
- Bueno.- continuó.- Espero que encuentren a su amiguita.- y dicho esto continuo su camino con una amplia sonrisa de maldad.
- No entiendo el problema de ese tipo.- confesó Ron enfadado. Entraron a la sala común, George y Fred estaban ahí, jugando ajedrez.
- ¿Qué tal Harry?.- saludó Fred.
- ¿Qué tal Roni?.- continuó George.
- Chicos ¿han visto a Mione?
- ¿Georgi, has visto a Mione?.- pregunto Fred imitando a Harry con una voz femenina. Los hermanos rieron.
- ¿La han visto o no?.- preguntó Harry enojado.
- No te enojes Harry, es solo una broma. Y no no la hemos visto. Al ver las miradas de preocupación de Harry y Ron, los hermanos se pusieron más serios.
- ¿Pasa algo?.- pregunto George.
- No la encontramos por ningún lado, no fue a clases, y en la biblioteca tampoco esta.- dijo Ron.
- ¡Ginny!.- grito George. La chica que acababa de entrar a la sala se sobresalto.
- Hola chicos.- saludó.
- ¿Has visto a Hermione?.- preguntó Fred.
- No. ¿Pasa algo?
- No la encontramos por ningún lado, ni siquiera fue a clases.- repitió Harry.- Anoche tampoco la vi.
- En realidad no la vemos desde que fue el partido. - Iré a ver si esta en su habitación.- avisó Ginny, mientras subía las escaleras. Los chicos aguardaron unos minutos y luego Ginny bajo un poco asustada.
- ¿Qué pasa?.- preguntó Harry alterado.
- Recuerdan que la ultima vez les dije que de seguro ella dormida, pues su habitación estaba cerrada con seguro.
- Si ¿Qué sucede?
- Pues todavía esta encerrada.
- ¿Osea que...? ¿Qué lleva prácticamente 2 días sin salir?.- preguntó Ron.
- Sea lo que sea...- dijo Fred.
- Algo malo pasa.- finalizó George. Harry no dijo nada. Subió las escaleras y empezó a tocar la puerta como loco, mientras todos lo esperaban abajo.
- ¡Hermione! SOY YO HARRY. ABRE LA PUERTA, POR FAVOR. La chica no respondió.
- Esperen aquí.- advirtió Ron y luego el también subió las escaleras.
- ¡HERMIONE! ÁBREME POR FAVOR.
- ¡Alohomora!.- dijo Ron apuntando con su varita y la puerta se abrió.- Entra tu solo.- dijo el chico. Harry entro y la vio, ahí estaba ella, en la misma poción, llorando junto a la ventana. Ella giró la cabeza y él pudo ver sus ojos rojos de tanto llorar.
- ¿Mione?...