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Nuestro bebe. — capítulo 18

-Tengo que hablar con ella, hay algo más que deben de saber.- dijo en un tono bastante serio.

-¿Le pasa algo a Hermione?- preguntó Ron que se imaginaba lo peor.

La señora Pomfrey no dijo nada, solamente miro a Ron con impaciencia.

-Espera aquí yo iré a buscarla.

-Pero… pero.

No le dio tiempo suficiente para hablar, Pomfrey salió de la enfermería demasiado rápido ¿Qué era lo que sucedía? Hermione estaba viva ¿Qué cosa podría estar mal?

Alguien interrumpió la conversación tocando la puerta.

-Minerva sea tan amable de abrir.- indicó Dumbledore.

La profesora abrió la puerta y se sorprendió al ver de quien se trataba.

-¿Poppy? ¿Qué haces aquí?

-Señora Pomfrey.- dijo Harry parándose de su asiento con desesperación.- ¿Cómo está Hermione?

-¿Poppy que sucede?- preguntó Dumbledore con impaciencia.

-Albus, Minerva tengo que hablar con ustedes.- dijo con seriedad.

-Poppy esto es importante no lo pod…

-¡Esto también es importante Albus!- interrumpió.

-De acuerdo.- dijo el director resignado.- Severus quédate con los muchachos.

-Sera un placer Señor.- dijo de mala gana Snape mientras les dirigía una mirada terrible.

Abandonaron el despacho del profesor y salieron al pasillo.

-¿Por Merlín Poppy que sucede?- pregunto la profesora McGanogall.

-Es algo sobre la chica…

-¿Granger?

-Si.

-¿Qué pasa con ella? Minerva me dijo que estaba bien.

-No tiene que ver con lo del hechizo.- informo Pomfrey.- Estoy casi segura de que…

-¿De qué?- pregunto McGanogall desesperada.

-Creo que está embarazada.

-¿QUÉ QUÉ?- gritó la profesora.- Debes de estar equivocada Poppy, Granger no puede estar…

-Solo es una teoría, aunque muy probable.

-¿Por qué lo dices?- pregunto Dumbledore con seriedad.

-Cuando la estaba examinando, note que se había desmayado, nada tuvo que ver el hechizo, su presión, su peso y bueno… otros síntomas.- dijo la enfermera sonrojándose.

-¡No puedo creerlo!

-Pues solo tenemos que esperar a que despierte para que se haga una prueba y estemos 100% seguros.- dijo Dumbledore con tristeza.

-¿Se lo dirás a Potter?- pregunto McGanogall.

-Ni a Harry ni a Ron les diremos nada hoy.- dijo con firmeza el director.- Creo que ya han tenido suficiente. Les daré la noticia mañana.

-¿Y quién crees que sea el padre?- volvió a preguntar la curiosa profesora.

-No es muy difícil adivinar.- intervino Pomfrey.- Todos sabemos que Harry y esa chica andan juntos siempre, es obvio que son novios, por lo tanto él es el padre.- aseguro.

Dumbledore le dirigió una mirada severa.

-Mañana nos enteraremos Poppy, por lo tanto hay que ser discretos, ningún otro profesor se debe enterar ¿Entendido?

Las dos mujeres asintieron.

-Minerva por favor ve a tu despacho quiero que le envíes una lechuza inmediatamente a el Ministro.

-¿A Cornelius?- pregunto.

-Por supuesto, el asunto de la pelea es muy grave y el Ministerio lo tiene que saber cuanto antes.

-De acuerdo.- dijo y salió con dirección a su oficina.

-¿Albus qué ha pasado?- quiso saber la mujer.

-Caminemos un poco Poppy que es una larga historia.

Al día siguiente la noticia ya era pública, todo Hogwarts sabía lo de la pelea, más no lo del embarazo… por ahora.

-¿Sabes lo que ha paso anoche?

-¿Lo de la pelea?

-Si, dicen que Malfoy casi mata a Hermione.

-¿Qué Hermione? ¿La de Gryffindor?

-Si, si, la novia de Harry Potter.

Eso se murmuraba en todo el Gran comedor. Pero guardaron silencio al darse cuenta que alguien entraba por la gran puerta: Harry. Todos lo miraban como un extraño bicho y él se sentía el ser más desafortunado sobre la tierra, odiaba que tener soportar esas miradas. Llegó lo más rápido que pudo a la mesa de Gryffindor.

-¡Harry!.- grito Ginny.- Harry ¿Cómo estás?

-Pésimo.- contestó el chico con tristeza. - Ya todos lo saben… supongo que tu también.

-Ron nos lo acaba de contar hace rato. ¿Te hizo daño?

El chico negó con la cabeza y apretó los labios para tratar de contener las lágrimas que inundaban sus ojos.

-A mí no Ginny pero a Mione por poco la mata y ahora esta tirada en una cama, nadie me dice lo que tiene, no me dejan verla y te juro que ya no se qué hacer.

-Tranquilo Harry.- dijo una tercera voz; era Neville que al igual que Luna y Ginny sabía lo que a sus amigos les había ocurrido.- Ella estará bien.- aseguro mientras le brindaba una sonrisa.

En ese momento llegó Ron el cual iba acompañado por Luna, cuando vieron a Harry, fueron y se sentaron para ver como estaba.

-Harry.- dijo Luna estrechándole la mano a su amigo.- Ya estamos aquí y no te dejaremos.

Harry miro a sus amigos y les brindo una sonrisa mientras una pequeña lágrima viajaba por su mejilla.

-Gracias.

-¿Qué sucedió anoche en el despacho de Dumbledore?- preguntó Ron intrigado.

-Después e que Dumbledore se entero de que Draco uso una Maldición imperdonable, todo cambio, se puso muy enojado, jamás lo había visto así.

-¿Expulsaron a Malfoy?- preguntó Neville deseando como respuesta un SI.

-No pero Dumbledore mando llamar a Cornelius.

-¿Cornelius, el Ministro?- pregunto Ginny.

-Sí, tienen que investigar si Draco realmente lanzó el hechizo.

-¿Creen que lo manden a Azkaban?- preguntó Luna.

Nadie había pensado en eso, pero era lógico que si, cualquiera que cometa una de las Maldiciones imperdonables va directo a Azkaban.

En ese momento la profesora McGanogall interrumpió su conversación.

-Potter, necesito que vengas.

Harry se levantó y la siguió, según la dirección que habían tomado se dirigían a la enfermería pero durante el trayecto nadie dijo una sola palabra.

-¿Profesora que sucede?

-Ya despertó.- informo mientras miraba fijamente a Harry.- Necesito que hables con ella, préstale atención.- dicho esto la profesora se fue y dejo solo a Harry el cual entro a la enfermería, por suerte Pomfrey no estaba así que podía hablar bien con la castaña.

Y ahí estaba ella, recostada en una pequeña cama, se veía tan frágil y tan débil, pero aún así Harry sintió un alivio de saber que estaba con vida.

Se acerco a ella lentamente y aunque la chica sentía su presencia no volteaba a verlo.

-¿Mione? Soy yo Harry.

La chica no respondió, se cabeza seguía volteada para el otro lado.

-Mione, mírame.- suplico.

La chica apretó las sabanas con sus puños y comenzó a llorar más fuerte. Harry se quedó sin palabras. Ella volteo y dejo ver una cara sumamente triste y llena de nostalgia.

-Lárgate.- pidió con la voz entrecortada.

-Mione.- dijo al tiempo que se arrodillaba junto a su cama.- ¿Qué te sucede?

-¡Vete Harry! ¡No te quiero ver!

-Mione por favor…

-Ojala Draco hubiera logrado matarme.- dijo sin parar de llorar.

-¿Mione qué cosas dices?

La chica rompió en un llanto incontrolable. Luego con sus dos manos apretó su vientre.

-Harry… estoy embarazada.