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Nuestro bebe. — capítulo 20
-Harry levántate que llegaremos tarde.- dijo Ron con voz perezosa.
Harry abrió los ojos lentamente, observo la imagen borrosa de su amigo pelirrojo y luego se tallo los ojos para poder ver con claridad. Se levantó de la cama, aunque hubiera dado todo por quedarse en ella.
-Me gustaría que fuera domingo otra vez.- comentó Harry de mala gana.
-Harry ¿Puedo preguntarte algo?
El chico asintió.
-¿Qué pasa con Hermione? ¿Sigue en la enfermería?
-Pues…- dijo pensativo.- Si.
-Harry ¿La has ido a visitar desde que te dio la noticia?
-No.
-¿No crees que es demasiado tiempo en la enfermería?
-Tienes razón supongo.- admitió Harry.- La iré a ver después de la clase.
-¿Quieres que te acompañe?
-No, quiero platicar a solas con ella ¿No te importa verdad?
-No para nada, yo entiendo, luego la iré a ver. Bueno ya arréglate que tenemos que bajar a desayunar.
Después de un apresurado baño, Harry y Ron bajaron al Gran Comedor, donde nuevamente las miradas curiosas se posaban en Harry. Se sentaron con su grupo de amigos como era costumbre.
-Hola Harry, hola Ron.- saludo Luna dirigiéndoles una sonrisa.
-Hola.- saludaron los dos chicos al mismo tiempo.
-Ya llegó El Profeta.- anuncio Fred.
-¿Qué ha sucedido?- preguntó Harry con interés.
-No lo sabes.- le respondió George con resentimiento.- Alguien.- dijo en un tono más fuerte.- No nos ha dejado ver el periódico.- dijo mirando a Ginny.
-Porque lo quería leer cuando Harry llegara.- dijo defendiéndose.
-Bueno pues ya está aquí, así que vamos, lee.- exigió George.
La pelirroja ojeo un par de veces para encontrar la noticia, luego se aclaro la garganta y comenzó a leer.
Ayer les informamos que Draco Malfoy (Hijo único del matrimonio Malfoy) Había asistido a un juzgado en el Ministerio de Magia por razones que desconocíamos. Ahora nos hemos enterado de que la razón de todo este alboroto fue un terrible mal entendido. El joven Malfoy fue reportado por el director Albus Dumbledore de la escuela Hogwarts de Magia y Hechicería por supuestamente haber convocado una de las Maldiciones imperdonables.
"Mi hijo a cometido un error, pero me parece que Dumbledore ha exagerado las cosas, en ningún momento se han involucrado a las Maldiciones imperdonables, solo fueron hechizos mal empleados que causaron daños a la estructura del colegio, pero nada grave" Nos comenta Lucius Malfoy, padre del involucrado.
Según el Ministerio la infracción que cometió el joven se pagara con una multa de varios galeones y Draco Malfoy se ausentara unos días de Hogwarts para asistir a terapias psicológicas para que este accidente no vuelva a ocurrir. Nos alegra que todo esto se haya arreglado, dentro de poco las actividades para el joven volverán a la normalidad.
Cuando Ginny comenzó a leer todos se quedaron con la boca abierta. Por mejillas de Harry viajaron unas gruesas lágrimas, producto de la tremenda rabia que tenía en ese momento. No deseaba otra cosa más que ver a Draco Malfoy muerto. Su cara se volvió roja y apretaba los puños con mucha fuerza. No dijo nada pero se levantó y salió del comedor lo más rápido posible. Sus amigos intercambiaron miradas de tristeza. Ron se levantó con la intención de ir de tras de su amigo, pero Ginny agarró su mano para detenerlo.
-Déjalo solo Ron.- dijo su hermana con los ojos cristalinos, a punto de llorar.
Ron se volvió a sentar.
-No puedo creerlo.- dijo Neville con la voz entrecortada.
-Era de suponerse, Lucius Malfoy es una verdadera porquería y haría lo que fuera para salvar al idiota que tiene por hijo.- dijo Fred de una manera bastante seria.
-Esa supuesta "multa" es como le llaman al dinero que les dio para que se callaran la boca.- dijo George igual de enojado que su hermano.
-Aparte del dinero, los amenazo como de costumbre.- comento Ron.
-Pobre Harry, debe de sentirse terrible.- dijo Ginny dejando caer una lágrima.
-No hay nada que hacer, lo único es estar con Hermione y Harry en estos momentos, es cuando más nos necesitan.- dijo Luna con tristeza.- Somos sus amigos y debemos comprometernos a estar a su lado.
Harry seguía corriendo, llego hasta los límites del bosque prohibido, se detuvo y se recargo contra un viejo tronco. Su respiración estaba agitada, tanto por lo que había corrido como por el enojo que sentía. Comenzó a llorar con fuerza, sin vergüenza, pues nadie lo veía, necesitaba desahogarse, descargar toda la furia que llevaba dentro.
-¡TE ODIO!- grito con fuerza.- ¡OJALA QUE TE MUERAS MALDITO! ¡OJALA QUE SUFRAS POR SIEMPRE! ¡OJALA Y TODOS LOS DÍAS DE TU MISERABLE EXISTENCIA TE ARREPIENTAS DE AVERNOS ARRUINADA LA VIDA!
Se dejo caer al suelo y empezó a golpearlo, sentía dolor en cada puñetazo pero no le importaba, solo quería descargar su furia. ¿Por qué le tenían que suceder todas esas cosas a ellos? ¿Por qué la vida le estaba mostrando un destino tan cruel? ¿Porque los hacía sufrir? ¿Por qué hacía sufrir a Hermione? Era una situación sumamente frustrante, deprimente.
Evidentemente había perdido más de la mitad de la clase de Pociones, así que decidió ir a la enfermería a ver como se encontraba Hermione, necesitaba saber cómo estaba ella, y el bebe.
Entró silenciosamente y pudo notar que afortunadamente la señora Pomfrey no estaba, se acerco a Hermione que se veía un poco más repuesta, inclusive ya se encontraba un poco más sentada en su cama.
-Hola Mione.- saludo el chico mientras se acercaba a darle un beso en la frente.
La chica no contesto pero le dirigió una triste mirada, sus ojos estaban hinchados y rojos de tanto llorar, tenía ojeras y un aspecto deprimente. El chico se impregno de esta tristeza, se incoó junto a la cama y tomo la mano de su novia.
-¿Cómo te sientes?
-Mejor.
-Me alegra, había estado preocupado.
La chica acaricio la mano de Harry y luego la soltó.
-Harry eh estado pensando y quiero hablar contigo.
-Dime.
-Sé que esto no es fácil para ti, por mi culpa estas metido en todo esto y creo que no es justo. - dijo con la voz entrecortada.
-¿A qué te refieres?
-Primero fue lo de la pelea con Malfoy, en la cual te arriesgaste por defenderme y ahora esto…
Harry hizo una mueca de incomprensión.
-Me refiero a mi embarazo.- explico la castaña.
-¿Cuál es tu punto?
-Tú sabes que yo no sé quién es el padre.
-Estoy consciente pero…- Harry trago saliva con dificultad.- No me importa, yo quiero ser su papá.
-No Harry entiendo que no. ¿Por qué tendrías que hacer una cosa así?
-Porque te amo Mione y si ese bebe esta dentro de ti, es tuyo, lo amare de igual manera.
Hermione lo contemplo y dejo escapar unas lágrimas.
-No me importa si amas al bebe o no Harry.- dijo con impaciencia.
-Pero…
-¿Qué no lo entiendes? Este bebe es…
-Tu hijo.- repuso Harry.
-¡No!- dijo alzando la voz.- Yo no quiero tener un hijo, yo no lo pedí.
-El bebe no tiene la culpa.- dijo Harry, admirándose de la reacción de Hermione.
-No me interesa, yo no lo quiero Harry, entiende.
-Hermione tranquilízate, es solo que…
-¿Cómo quieres que me tranquilice? La que carga con el soy yo, no tu, tú no tienes la vergüenza dentro de ti.
-¡No seas tan dura! El no tiene la culpa, es tu hijo.
-¡PUES NO LO QUIERO!- grito llorando.
-No puedo creer que hables así.- dijo Harry ya más serio.
-Escucha Harry, escúchame bien.- exigió.- No sé cómo pero enfrentare esto…
-Yo lo sé Mione, yo estaré…
-¡Lo enfrentare sola!- dijo con amargura pero sin dejar de derramar lágrimas.
-¿Qué?
-Yo no te voy a arruinar más la vida.
-Mione por favor no digas eso.
-Quiero continuar sola, así que… olvídate de mi por favor, gracias por todo pero… Creo que hasta aquí llego nuestra relación.
Harry se quedo helado ante esas palabras, no podía creer lo que escuchaba.
-Mione no me hagas esto, nos necesitamos y lo sabes, quiero estar contigo, y sobre todo en tu embarazo.
-Ya te lo dije Harry déjame en paz, no quiero seguir.
-Pero…
-¡Vete! No lo hagas más difícil.
El chico no tenía más que decir, le dirigió la última mirada a la chica, aquella a la cual amaba más que a nada en la vida, por la cual había luchado tanto y no se arrepentía de nada en lo absoluto, sus ojos se inundaron de lágrima pero rápidamente las borro con su mano. Luego se levantó y se fue de allí, con el alma destrozada.
Sin duda alguna, ese había sido el día más decepcionante de su vida.
Lectores:
Otra vez aquí saludándoles y esperando que estén muy bien. Aquí esta el capítulo ojala que de verdad les guste, creo que esta vez si me inspire jaja incluso lo hice más largo que de costumbre ¿Eso les gusta? ¿Qué los capítulos sean largos? Contéstenme en sus comentarios, que por cierto quiero decirles que leo absolutamente todos los comentarios, lamento si no los contesto. Pero tomo en cuanta sus opiniones y sugerencias. Muchas gracias por seguir con la historia, por sus comentarios (COMENTEN POR FAVOR :D) y por agregar esta historia a sus favoritos, muchas gracias. Me despido y nos leemos hasta el próximo cap. Los quiero. :)