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Historia 63654 — capítulo 5

Nota: Vengo a decir que la nieve no cae exactamente en el jardín porque sino sería imposible que pidera haber relacionado a los dos personajes que me tocaban, así que lo he cambiado de situación. Espero que guste este último drabble.


Hermione Granger observaba la nieve caer desde su posición fuera de la tienda de campaña. Sus ojos derramaban silenciosas gotas de agua salada. Ron los había dejado y ella se había pasado toda la noche llamándolo, rogándolo para que volviera, pero no funcionó y ahora estaban solos, ella y Harry.

El paraje era desolador para la ocasión, hacía que la castaña se deprimiera aún más. El valle en el que se encontraba poseía una tristeza innata: las hojas de los árboles habían caído precipitadamente y la nieve se amontonaba en las ramas desnudas y sobre el manto de hojas marrones que había tapizado el suelo, y el viento helado se arremolinaba por todas partes sin ton ni son. Los animalillos del bosque correteaban de aquí allá, pero Hermione no prestaba atención, solo pensaba en su pelirrojo.

Lo que ella no sabía es que uno de esos animalejos que se movían no muy silenciosamente era un antiguo conocido, una rata bastante despreciable: Peter Pettigrew. Había descubierto por fin dónde se encontraba el escurridizo Potter y su amiga la sangre sucia, pero algo hacía que no saliera corriendo hacia las faldas de su señor, no, observaba intrigado a la chica castaña. Su cara denotaba una tristeza increíble, y eso hacía que su corazón se encogiera. No sabía porque ella le producía esa tristeza pero verla allí tan vulnerable, tan pequeña, le recordaba a Lily Potter, aquella chica que siempre lo había aceptado, que había accedido a que él fuera el guardián de los secretos de su familia y que él, cobarde y asustado por el poder del Señor Oscuro, los vendió cual conejos para serpientes.

Aquello hizo que Colagusano reflexionara, no quería ser responsables de otra muerte y menos de otra persona tan indefensa que solo quería que aquella tortura acabara y, en el fondo, él también quería que todo terminara.

La rata se armó de valor y volvió junto a su amo defendiendo su postura de que no los había encontrado por ningún lugar. Esta vez Peter no flaqueó, lo dijo con convicción en sus palabras por lo que el Señor Oscuro acabó creyéndole.

Aunque Hermione no lo supiera, Colagusano le había hecho un regalo de Navidad adelantado: salvarles la vida.