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Historia 63977 — capítulo 4
Capítulo 4: El Dr Jackal y el despertar de Ron.
Draco Malfoy se batía a duelo en el salón de su mansión con tres mortífagos a la vez, pudo desarmar con un Expelliarmus a uno de sus atacantes, pero quedaban dos belicosos oponentes por vencer, además que tenía que proteger a toda costa a su madre qué estaba tendida en el suelo desmayada por los horrores sufridos por la maldición Cruciatus, en cualquier momento Draco sentía que le iban arrebatar su varita o peor aún su vida.
-Sagitta Argento!- Gritó un mortífago y apenas pudo Draco, con expresión aterrada en el rostro esquivar la flecha plateada que derrumbó una pared del salón de su casa.
-Desmaius!- contraatacó Draco pero su hechizo fue desviado con un encantamiento escudo.
-Avada Kedavra!- Lanzó uno de los mortífagos la maldición asesina que si no es por sus reflejos de buscador de Slytherin, seguro que habían logrado asesinarlo, aún asustado Draco sacó fuerzas para cargar a la ofensiva y le lanzó con éxito una maldición de conjuntivitis a uno de sus atacantes, por lo que ahora quedaba con mejores posibilidades de ganar el duelo, aunque era casi imposible- Stunner- gritó uno de sus atacantes con cara de maniático pero Malfoy nuevamente zafó de la maldición utilizando un encantamiento propulsor para esquivar.
Pero Draco no se dio cuenta que el mortífago desarmado le da una violenta patada en la cabeza, tomándolo desprevenido dejándolo apunto de estar grogui, intentó mantenerse consiente y contraatacar, pero el mortífago que lo pateó, de un tirón le quitó la varita y le propinó un fuerte golpe de puño que lo mandó a caer junto a su madre que apenas podía soportar la respiración.
Para empeorar más aún su suerte el mortífago que estaba bajo los efectos de la maldición de conjuntivitis fue asistido y al sacarse la máscara resultó nada más que Rowan Parkinson, padre de Pansy su compañera y en algunas ocasiones amiga con derecho a beneficios.
-Vaya, así que el señorito Malfoy resultó más duro de lo que varios hubieran pensado- comentó uno de los encapuchados con una carcajada que hizo reír también a los demás mortífagos.
-Es una lástima que tengamos ordenes para asesinarte muchacho, aunque nadie lo va a sentir mucho, puesto que mi hija sólo jugaba contigo y ahora debe estar con Blaise riéndose de que van a matarte- le dijo el señor Parkinson con una expresión de mofa en su rostro.
-Pues no me interesa su hija, perras baratas y fáciles ahí en todos los burdeles de Londres, lado en que terminará trabajando su hija- contestó Draco con expresión de desafío y una sonrisa arrogante digna de un Malfoy.
-Serás malnacido- Crucio! - gritó el señor Parkinson emitiendo un rayo rojo de su varita logrando hacer gritar a Draco de dolor, Parkinson disfrutaba cada momento en que torturaba a Malfoy como un niño que le hubiesen regalado un juguete nuevo, por su parte Draco deseaba que le diesen el golpe de gracia para que todo terminara luego y ojalas tuvieran un poco de piedad por su amada madre Narcissa, pero lo que no sabía Draco es que alguien se acercaba sigilosamente al salón de la mansión Malfoy, con sus conocimientos en magia pudo perfectamente esconder su presencia, ni siquiera con un Homenium Revelio ordinario lo podrían detectar, quizás con un encantamiento metafísico podrían detectarlo, viendo su aura, pero estos mortífagos no estaban al nivel para realizar semejante encantamiento, en realidad no estaban a nivel de él, el profesor Severus Snape, que estaba listo para combatir.
-Desmedrus- gritó Snape, dando un fuerte latigazo con la varita, de donde Salió un fuerte resplandor púrpura que dejó fuera de combate a los dos encapuchados, por lo que ahora solo le faltaba Parkinson que intentaba pillar desprevenido a Snape, - Avada Kedavra- gritó Parkinson, pero Severus muy hábil con expresión de suficiencia, esquivó la maldición asesina.
-Desmaius- intentó nuevamente Parkinson con un hechizo con menos carga mágica para que así la ráfaga sea más veloz, pero Severus era mucho más mago que Rowan Parkinson, pues con una ligera sacudida Severus realizó el hechizo Revertio que hizo que el encantamiento aturdidor de su contrincante se devolviera, dando de lleno en el pecho del mortífago y desmayándolo.
Severus esperaba ganar fácilmente la batalla en realidad, puesto que desde que fue vencido en duelo por James Potter hace más de 16 años, no había tenido un duelo que valiera la pena, pese que ahora eran tres magos no tuvo problemas para salir victorioso, ya que eran de los Mortífagos de más bajo rango bajo al servicio del señor tenebroso, pero si aparecía un miembro de su antiguo grupo, estaría en verdaderos problemas por lo que decidió ir ayudar lo más rápidamente posible a Draco a incorporarse para escapar luego de aquí y así evitar el peligro.
-Draco, levántate muchacho tenemos que escapar, seguro que se deben de haber dado cuenta que tus verdugos han sido derrotados- decía todo esto Snape tratando de incorporar a Draco que estaba muy adolorido y cansado por su combate, trataba de incorporarlo pero Draco no se podía ni sus brazos literalmente.
-Vamos Draco, necesito que me ayudes cargar a tu madre para así desaparecernos, si no lo hacemos luego pueden venir más, incluso pueda que venga uno realmente fuerte- Snape le decía todo esto a Draco para que sacara fuerzas de flaqueza, pero era difícil la situación- Draco si no te levantas te matarán a ti y a tú madre, vamos ¡puedes hacerlo!- Malfoy a la mención de que su madre podía ser asesinada pudo levantarse con gesto de dolor apoyándose en los hombros de Snape.
-Voy a intentar levantar a tu madre, lo único que te pido es que no te sueltes de mí, puesto que cuando tenga a tu madre nos vamos a aparecer en mi casa en donde ustedes estarán seguros- Draco asintió y se mantuvo firme sujetando a su profesor de pociones que tomó a su madre que se encontraba muy mal y de repente el profesor giró sobre si mismo y fueron succionados por un torbellino de colores que hacía sentir una gran presión, habían logrado salir de la mansión Malfoy escapando de un peligro inminente, puesto que justo cuando ellos escaparon por la puerta principal venía entrando un misterioso hombre con paso elegante y vanidoso.
El sujeto misterioso era alto y delgado, vestía un traje negro largo, con camisa blanca y corbata negra, usaba un sobrero de banda ancha que cubría la mayor parte de su fino rostro con rasgos orientales y su cabello largo, negro y sedoso, miraba con atención la hermosa casa solariega por donde caminaba, iba por un pasillo en donde habían pinturas muy costosas, tenía que reconocer que Lucius y Narcissa tenían un gusto muy refinado, incluso cuando entró en la mansión se encontró con pavos reales que lamentó tener que asesinarlos puesto que eran muy bellos, pero tuvo que matarlos porque le encantaba el color de la sangre iluminada por la luz de la luna, tomaba un color tan oscuro que lo excitaba, además el olor de la sangre lo embriagaba, tenía para él una dulzura como el aroma de las rosas.
El hombre había llegado al final del pasillo y vio algo que lo llenó de decepción, no vio ningún cadáver solo a una manga de inútiles tirados en el piso incapaz de asesinar a un muchacho de 16 años y a la perra de su madre, la ineptitud era algo que le aborrecía, no entendía como su señor tenebroso podía tener a tantos inútiles en su ejército, pero menos mal que el estaba en la elite de las tropas del señor oscuro, el era parte y líder de Los jinetes del Apocalipsis, el círculo más apegado a su señor, donde los mejores 4 magos o brujas del grupo formaban parte, lamentablemente Rosier había muerto y Severus los había abandonado, pero eso no le importaba ya tenía un par de miembros nuevos para el grupo.
-¿Se puede saber que pasó aquí?- preguntó con voz fría y expresión imperturbable en el rostro.
-Dr Jackal teníamos al muchacho y a su madre acorralada, pero llegó Severus Snape que traicionó al señor oscuro y nos derrotó- dijo uno de los hombres derrotados era rubio y de complexión fuerte
-Richardson crees que vine directo de Hiroshima sólo para oír escusas- Jackal sacó su varita e hizo un movimiento rápido, en el estómago de Richardson apareció una gran J que se iba poniendo roja por el color de la sangre, además la J también se notaba en la espalda del pobre mortífago que tenía una cara de pánico mientras la vida se le arrancaba a chorros- Esto es por tu ineficiencia y por tu falta de respeto, para ustedes bazofias soy Kurodou Akabane-. Dijo esto Jackal con una sonrisa en el rostro
De otro rápido movimiento repitió el procedimiento anterior y le quitó la vida a otro mortífago, Jackal se acercó lentamente a Parkinson que estaba aterrado de miedo y sin varita para defenderse
-Oh Parkinson eres un asqueroso, te has orinado en esta fina alfombra, ¿Es que acaso tienes miedo?, pero si solo quiero charlar contigo-le dijo Jackal sonriendo y hablando con una voz cantarina-En realidad no quiero solo charlar, quiero un trato a cambio de tu fracaso, pues reconozco que Snape es un mago difícil de vencer, incluso a mí me podría costar la vida intentar vencerlo-.
-Si señor cualquier trato, le daré lo que sea- le dijo Parkinson implorando a Jackal para que no le quitase la vida.
-A partir de mañana quiero a tu hija en mi cama todas las noches-exigió Jackal con una cara de pervertido.
-Si señor, le daré a Pansy-dijo el señor Parkinson seguro, aunque en el fondo le dolía entregar su hija mayor a semejante demonio.
-¿Quién habló de Pansy?, yo quiero a la dulce Scarleth- dijo sorprendido Akabane-pensé que me conocías Parkinson-.
-¡Pero señor solo tiene 9 años, Pansy es ya mayor!, le hago un trato mi mujer y Pansy por mi hija menor- ofreció Parkinson angustiado de que el japonés quisiera usar a su princesita para saciar sus bajos instintos.
- No- contestó fríamente Jackal-no me gustan las mujeres mayores de 12 años, además es mejor que de pequeñas conozcan los placeres de la vida y piensa positivo te la devolveré en tres años-dijo Jackal sonriendo divertido, ya que le encantaba causar temor y desesperación en la gente.
-Por favor señor no le haga nada a mi pequeña, ella no tiene la culpa de mi fracaso- imploró Parkinson.
-Está bien hombre, acaso no sabes que estaba bromeando, ustedes los ingleses tienen francamente un sentido del humor muy malo, eso está mal tienen que ver las cosas más positivamente y reírse de ustedes mismos, pero Parkinson un error más y mataré a tu mujer, a tu hija mayor y tomaré como juguete a tu hija menor hasta que decida matarla, así que ya los sabes, no me decepciones nunca más, porque o sino lamentarás el haber conocido a Kurodou Akabane-dijo Jackal con tono amenazante
-Si señor entendido- respondió Parkinson tratando de sonar agradecido, pues sabía que en realidad no era una broma, sino una amenaza, ya que Jackal estaba tan desquiciado y era tan pervertido que sabía que era capaz de matarlo a él y a su familia, además de abusar a su niña y por lo que el sabía Jackal era tan sicópata, que sus inclinaciones sexuales eran las niñas menores de 12 años y los muchachos entre 12 y 20 años, en ambos casos cuando sus víctimas cumplían el límite de edad los asesinaba, además tenía una sed permanente de sangre y combate, lo más seguro pensaba el señor Parkinson es que Jackal sabía las intenciones de Snape y vino acá a buscar un buen combate.
Lamentando profundamente el señor Parkinson de unirse a los mortífagos se desapareció junto a Jackal para dirigirse a su propia mansión que el señor tenebroso usaba como cuartel general de la orden tenebrosa.
OooOooO
Ya en casa de Severus Snape, Draco y Narcissa se encontraban más recuperados del combate ocurrido en su mansión, Severus, les proporcionaba todo tipo de pociones para que se recuperaran de los efectos de la maldición Cruciatus.
-Aquí estarán a salvo, mi casa tiene todas las medidas de seguridad proporcionadas por Dumbledore, además que miembros de la guardia de Dumbledore constantemente visitarán el lugar e incluso los acompañarán al callejón Diagon cuando ustedes necesiten ir allí, se que acá no tendrán todas las comodidades, pero estarán bien-dijo Severus señalando el lúgubre lugar en que vivía durante las vacaciones.
-Gracias Severus, por tu amabilidad y por habernos salvado a Draco y a mí de una muerte segura- contestó Narcissa agradecida y con una sincera sonrisa
-De nada, fue Dumbledore el que ideó el plan para rescatarlos, Lucius mientras tanto está seguro en Azkabán pero de ser necesario será traído aquí, bien creo que ya están instalados en mi casa, tengo que decirles que no voy a estar mucho tiempo aquí ya que voy a ausentarme un año de Inglaterra- dijo Snape dirigiéndose a unas escaleras
-¿Dónde va ir profesor? Preguntó Draco
-No puedo contarte Draco, tengo un trabajo que cumplir, Dumbledore ya tiene un profesor nuevo que va a impartir pociones, ahora si me disculpas debo ir a mi habitación a empacar mis cosas
Snape luego de empacar todas sus cosas emprendió su viaje que en realidad era una misión de Dumbledore, ya estaba tranquilo puesto que pudo llegar a tiempo para salvar a los Malfoys y ya se encontraban en un lugar seguro con todas las medidas de seguridad mágica posible.
OooOooO
Pasaron un par de días en la Madriguera Ron todavía no había despertado, consultaron a la sanadora Henman y les dijo que Ron solo estaba agotado, les intentó explicar que era él metabolismo y les dijo que por una extraña razón Ron aumentó el catabolismo o sea la capacidad de degradar fuentes de energía del cuerpo de Ron, por lo que estaba muy agotado, para frenar este proceso ocuparon una técnica muggle que consistía en insertar agujas en las venas de Ron y por ahí enviar el alimento, a las 6 de la mañana tenía que levantarse Hermione para verificar que la bomba de infusión haya cumplido su misión ya que ella era la más adecuada para estas cosas muggles, pese a la insistencia del señor Weasley de ser el quien vea el aparato muggle.
Hermione se levantó a comprobar la eficacia de la técnica, además de realizar esa tarea se quedaba un rato con Ron y aprovechaba de acariciarlo y besarlo en la frente, no se quedaba mucho tiempo porque para ella era deprimente verlo así y le daban unas ganas enormes de ponerse a llorar, pero lograba contenerse para transmitirle fuerza al amor de su vida para que pronto despertara.
Hermione salió sigilosamente para salir de la habitación para no despertar a Ginny y a Fleur, que resultó ser una gran persona y ya no la consideraba "una rubia tarada", sino que una persona muy simpática y muy amable
Rápidamente y silenciosamente subió a la habitación de Ron, pero al abrir la habitación se llevo el susto de su vida, Ron no se encontraba allí, salió rápidamente de la habitación y bajo deprisa la escalera, no sabía si despertar o no a la familia Weasley, pero al final decidió que iba a buscarlo por ella misma, además la señora Weasley estaba por despertarse así que emprendió la búsqueda de Ron.
Primero pasó a la pequeña salita de la casa y no estaba, tampoco estaba en la cocina, pero de repente se le ocurrió mirar el reloj y no le sirvió de mucho ya que todas las agujas indicaban peligro de muerte, por instinto miró por la ventana de la cocina hacia afuera y ahí lo encontró estaba junto al estanque grande de agua que tenia la familia Weasley y a pesar que había brisa afuera, estaba recién amaneciendo y aunque no tenia un jersey a mano, salió rápidamente al encuentro con Ron.
Con la cara llena de lagrimas de alegría llego junto a él y le sorprendió que el también estaba llorando en silencio lo único que se le vino a la mente fue una irresistible idea de arrojarse a los brazos de él y así lo hizo Hermione.
-Ron ¿Por qué lloras?-pregunto Hermione aferrada al pecho del muchacho, antes de contestar este se sacó su chaqueta y la puso en la espalda de ella, mientras olía la fragancia de su cabello, luego de estar un momento así la miró a los ojos para contestarle, a Hermione le pareció que Ron estaba más hermoso que nunca tenía los ojos y el cabello más brillantes que nunca y su sonrisa denotaba felicidad y le transmitía un paz que nunca había sentido, además estaba el hecho de que algunas lágrimas surcaban su rostro, cosa que Hermione nunca había visto en Ron, pero que le resultaba maravilloso.
-No lo sé Hermione-le contestó Ron con una voz suave y una sonrisa-tengo una sensación muy extraña como si no hubiese estado aquí por años y ahora acabo de regresar- le contestó el chico embargado por la emoción.
A Hermione sintió que su corazón le ordenaba no hablar más, se limitó solamente a quedarse junto a Ron con sus manos alrededor de su cuello, mientras que este tenía sus manos en la cintura de ella, ellos solo se dedicaban a mirarse y a sentir los primeros rayos del amanecer junto a la brisa que revoloteaba suavemente con sus cabellos, ninguno sintió ganas de besarse, pero no porque no se amaran, sino porque sentían que debían trasmitirse todos sus sentimientos a través de su abrazo, miradas y radiantes sonrisas.
Estuvieron un buen rato así hasta que sintieron a Molly, Ginny y Fleur correr hacia ellos, fue Ginny la primera en llegar al lado de su hermano y lo derribó de un abraso.
-Idiota me tenías asustada- le dijo Ginny encima del en el piso, con una sonrisa radiante, mientras Hermione, Molly y Fleur se partían de la risa por la efusividad de Ginny.
-Pero ahora estoy bien, incluso estoy mejor que nunca-contestó Ron levantándose y poniendo un brazo en el hombro de su hermana, -veo que tenemos invitada- dijo Ron sonriendo dirigiéndose a Fleur, que por lo que tenía entendido era la novia de Bill.
-Así es Ronald, Bill me invitó a conocer la familia ya que vamos a casarnos el próximo verano. Contestó Fleur sonriente feliz de que su futuro cuñado estuviera recuperado-Es bueno volver a verte- dijo la francesa contenta de que el chico que años atrás rescató a su querida hermana, estuviera recuperado.
-Felicitaciones por lo del matrimonio y a mi también me alegra verte de nuevo-contestó Ron con una expresión radiante de alegría.
-Ya será mejor que pasemos a desayunar, además que Arthur y Bill también querrán verte Ron, te voy a dar un buen desayuno ya que has bajado mucho de peso muchachito-intervino Molly.
Hermione por su parte se encontraba feliz de que Ron no se haya puesto como un idiota con Fleur, puesto que en cuarto año llegaba a babear por ella, cosa que la dejaba muy enfadada antes con Ron, pero ahora las cosas eran distintas y al parecer Ron estaba algo distinto, pero quizás Ron había madurado algo y ante ese último pensamiento, Hermione se puso más feliz aún.
Bill y Arthur se pusieron muy contentos de que Ron despertara, Molly les sirvió un suculento desayuno que todos devoraron en especial Ron que estaba más hambriento que Hércules, el héroe griego famoso por su apetito voraz, por fin La Madriguera volvía a ser la misma de siempre, con todos sus miembros sanos, alegres y con esa pasión por la buena mesa, Bill y Arthur se fueron a desayunar mientras que Fleur y Ginny decidieron ponerse a trabajar en un pastel ya que Viktor visitará La Madriguera hoy día cosa que aun no sabia Ron, y que tenía un poco nerviosa a Hermione, puesto que no quería que nada ni nadie arruinara su pequeño avance para conquistar a Ron, por lo que decidió contarle a Ron de un principio que fue Ginny quién lo invito, eso si tratando de omitir que Viktor estaba tras su hermana.
Después de desayunar Ron por su parte decidió que tenia que ser totalmente sincero con Hermione respecto a sus sueños además necesitaba ayuda de ella para comprender mejor algunas cosas, puesto que decidió además buscar en las cosas que pertenecieron a su abuela, que estaban en el desván y se trataba de libros y quien mejor que Hermione Granger para hacer una investigación.
-¿Hermione puedes venir a mi habitación? necesito hablar contigo a solas y es muy importante- preguntó Ron a su amiga, tenía la intención de platicarle a ella todo con respecto a lo del Jagan.
-Pues si- contestó Hermione sonrojada, pensando que Ron quería hablar del momento que tuvieron en la mañana
-Gracias, te espero en media hora en mi habitación quiero darme una ducha, ya que debo oler como un troll- dijo Ron bromeando, ya que se sentía muy animado después de haber despertado.
-No tonto-contestó Hermione riendo,-tu mamá te aseaba todos los días- agregó la chica que estaba muy sonriente también.
-Pues prefiero haber estado apestando, no me hace gracia que mi madre o la enana me hayan visto desnudo- comentó Ron bromeando
Ron subió a darse una ducha y mientras se bañaba preparaba la mejor manera de contarle acerca de Asclepios a Hermione, cuando terminó de ducharse se vistió y aprovechó para ir al desván y llevar a su habitación las cosas que habían sido de su abuela, en donde habían muchos libros y pergaminos con anotaciones, cuando llegó a su habitación Hermione ya estaba ahí un poco sorprendida por las cosas que llevaba Ron en su supuesta "cita romántica"
-Bien Hermione hay muchas cosas que tengo que contarte- le dijo Ron con rostro serio
Se sentaron en la cama de Ron y este le relató de cómo empezó a sentarse mal, omitiendo la pequeña discusión con Ginny, le relató el sueño que tuvo con su abuela, le contó del Jagan y la invocación de Asclepios…
Flashback
… Ron ¿te acuerdas que en el desván hay cosas mías?, búscalas, ahí encontraras mis anotaciones, libros y mi diario, dudo que vas a leer mis libros, pero por lo menos lee algunas anotaciones y mi diario, me encantaría que supieras un poco más de cómo fui yo como persona…
Fin del flashback
-Ron, ¡es increíble, tienes la misma habilidad de María Noches!- exclamó Hermione sorprendida por las habilidades de Ron.
-¿Perdón?, no se que me estás hablando-contestó Ron sinceramente quién no tenía idea quien era esa persona.
-Oh, disculpa, te explico, María Noches, fue una bruja española, famosa por haber derrotado a una asociación de chamanes que se llamaban la Vodoo child mafia, que amenazó a Europa continental, a comienzos del siglo XIX, ella era famosa por tener "La mirada maldita", pues era capaz de causarte la más horrible de las pesadillas con solo tener contacto visual, además era una famosa hablante de pársel y decían que era una excelente guerrera y profesora, fue directora de Beauxbatons, logró formar un gran ejército que salvo a Europa de la destrucción-.
-¿Y como sabes todo esto?-preguntó ron sorprendido-eres magnifica- agregó haciendo que Hermione se sonrojara.
-Eh, gracias, es que siempre me ha gustado saber de magos famosos, en especial cuando se trata de una bruja, me gusta saber que las mujeres han aportado a la historia mágica- dijo Hermione contenta y sonrojada de que Ron creyera que ella es magnifica.
Estuvieron un buen rato revisando datos, Ron leía pergaminos con anotaciones de algunos hechizos defensivos útiles, mientras que Hermione con su silabario leía un viejo volumen que estaba en runas, pero luego de un rato, Ginny les avisó que Viktor estaba por llegar, cosa que dejó sorprendido a Ron, con cara como si lo hubiese golpeado una Bludger.
-¿No me digas que invitaste a Shrek acá?- preguntó Ron un poco celoso, Hermione se dio cuenta de eso y sintió una mezcla de alegría y nerviosismo, pues desde que Ron había despertado cada vez se hacía más ilusiones de que Ron estaba realmente enamorado de ella.
-Yo no lo invité Ron, además no es bueno poner apodos a la gente, a nadie le gustaría que lo llamasen como el ogro de la sección de tiras cómicas del diario El Profeta- contesto Hermione y procedió a relatarle que Ginny y Viktor se conocieron en un baile del ministerio de magia, pero no le contó que Viktor tenía intenciones con su hermana. -Ron, prométeme que vas a ser caballero con Viktor, tu sabes que el es un buen amigo mío y a Ginny no le gustará que le tratases mal a un invitado, además el se ha mostrado muy preocupado por tu salud, dale una oportunidad, hazlo por mí- dijo Hermione poniendo la cara más tierna que tenía cosa que ablandó a Ron
-Esta bien, pero que conste que solo lo hago por ti y por la enana-dijo Ron quien decidió comportarse, diciendo esto último decidieron bajar de la habitación de Ron para esperar a la visita.
Cerca de las 10 de la mañana Víktor llegó a La Madriguera, estaban todos en la cocina esperando cuando él llego, Hermione estaba más tranquila ya que Ron le dijo que iba a ser amable con la visita, por lo que su miedo a perder los avances que había hecho para acercarse a Ron disminuyó, además Ginny también estaba un poco nerviosa por la llegada de Víktor, ya que sabía que su hermano mayor no le tenía simpatía al búlgaro.
Víktor como de costumbre llegó muy adulador con todos, en especial con Ginny que saludó besándole el dorso de la mano, traía dos enormes paquetes de ranas de chocolates, uno era para toda la familia y el otro solo para Ron, puesto que Hermione y Fleur le habían contado que era el más celoso con Ginny y que su debilidad eran las ranas de chocolate, le paso un paquete a la señora Weasley para que lo compartiera con las chicas, cada paquete traía una centena de ranas y fue directo a Ron para saludarlo y entregarle el paquete.
-Me alegra saber que estás mejor Ronald, traje algo para animarte el verano ya que debe haber sido difícil para ti todo este asunto-dijo Víktor esbozando una sonrisa, los demás estaban tensos esperando la reacción de Ron, ya que creían que se había dado cuenta que venía en plan de conquista, pero ante la sorpresa de todos, Ron contestó.
-Oh gracias, Víktor amiguito- poniendo una cara radiante de alegría y de codicia ya que sabía que el paquete tenía una gran cantidad de chocolate, que hacía ya que se le hiciera agua el paladar-bienvenido a La Madriguera, espero que la pases bien por estos lados buen amigo.
-Eres muy amable, toma, espero que te guste el chocolate-contestó Víktor divertido con el joven que en realidad parecía un muchacho de 5 años, por el presente que le trajo.
-¿Gustarme el chocolate?, pues no me gusta, ¡me fascina!-dijo Ron sacando una inmediatamente y devorándola, las chicas y la señora Weasley lo miraron sorprendidas ya que hace poco se había desayunado como 12 tostadas y 3 jarrones con leche y como siempre Ron no engordaba nada.
Hermione no lo podía creer, Ron cuando se trataba de dulces era muy caprichoso, pero esto no tenía nombre, hace un rato estaba bajando a regañadientes para venir a saludar a Krum y ahora le decía "amiguito", eso era típico de Ron, ser tan impredecible y cambiante de ideas-típico Piscis- pensó Hermione, pero caprichoso y todo lo amaba más que a nadie en el mundo, casi se derritió cuando Ron puso esa cara de niño pequeño por unos simples chocolates, eso era lo que adoraba de Ron, que por cosas simples era capaz de estar al extremo de contento, se dio cuenta que ese vacío provocado por el rechazo y la soledad sufrida en su infancia en el mundo muggle, era totalmente llenado por la alegría que le trasmitía Ron, lo tenía decidido, Ron Weasley tenía que ser suyo.
La señora Weasley y Fleur se quedaron en la cocina preparando el almuerzo, pues iban a estar todos los Weasley que están en Inglaterra, Víktor y Ginny fueron a dar un paseo al jardín de la casa, Molly ya tenía un poco más de confianza en Víktor por lo que los dejó salir sin problema solos, pero eso sí iba estar pendiente por la ventana, Ron por su parte no prestó atención puesto que tenía en la cabeza seguir revisando las cosas de su abuela y por supuesto las ranas de chocolate, Hermione sin un pelo de tonta lo acompañó a su habitación para estar a solas con él, además que la tenía intrigada un libro con runas que había visto recién.
Ya al llegar a la habitación Ron procedió a seguir revisando pergaminos y el diario, por nada del mundo tocaba los libros, puesto que aunque tenía mayor sensación de voluntad ahora, siempre iba a ser el mismo Ron Weasley malo para el estudio, Hermione por su parte revisaba libros interesantes de magia antigua y se sorprendió muchísimo cuando Ron le ofreció chocolates, Ron antes era muy tacaño con sus dulces, ese detalle la dejó contenta porque para ella era como si Ron le cantara una serenata.
-Oh Hermione aquí hay datos interesantes, son hechizos muy buenos de un mago que vivió en África y que se llamaba Mkala, creo que voy a practicarlos según la descripción son algunos para protegerse, esquivar y otros de ataque- dijo Ron mostrando el pergamino a Hermione
-Si yo también he encontrado datos importantes, pero que tienen que ver con la historia del Jagan, por lo que parece el dato es de la época de los fundadores de Hogwarts, pero jamás escuche que los fundadores tenían esa habilidad, pero sinceramente creo que el Jagan es una habilidad más antigua todavía, por ejemplo en Grecia hay leyendas de seres capaces de provocar pesadillas, en América, África y Oceanía hablan del mal de ojo, más encima me contaste que el don es una ofrenda de Asclepios o Esculapio que en la mitología griega fue hijo de Apolo, lo que es raro ya que Apolo es famoso por haber derrotado a la pitonisa quien curiosamente estaba ligada a las serpientes, lo malo que todo esa información son datos de mitología, por lo que quizás no sea bueno buscar orígenes del don, puesto que te puede causar confusión hay veces que es mejor no saber- dijo Hermione con voz dulce contando todo lo que sabía de mitología a Ron que estaba impresionado con el intelecto de la chica.
-Si la verdad que el pasado no viene al caso, en realidad busco hechizos para practicar o información acerca de la vida de mi abuela, incluso creo que ni ella se atrevió a informarse tanto de la historia de nuestros antepasados- contestó Ron sonriente, pero en realidad Ron estaba equivocado tenía que pagar una deuda con el pasado tarde o temprano y solo por llevar el don, si es que Lucretia hubiese sabido que iba a condenar a Ron a semejante destino, habría preferido morirse junto con el don.
Después de un rato se aburrieron de buscar información y decidieron salir a caminar por los terrenos de La Madriguera ya que Ron necesitaba luz del sol puesto que muchos días en cama lo tenían muy paliducho, eso si Hermione decidió pedirle prestado a Ron el libro escrito con runas que le llamó tanto la atención puesto que estaba muy intrigada en el tipo de magia que contenía.
Mientras tanto en el jardín de los árboles frutales se encontraban Ginny y Víktor charlando animadamente mientras recogían frutas, Víktor se sentía muy bien con la chica, jamás había estado con alguien tan entretenida, le fascinó que la chica sea tan apasionada por el quidditch cosa de lo que estaban charlando, sabía mucho de la liga como estadísticas, historia y le contó que su equipo favorito eran Las Arpías y sonrió cuando Ginny se burló del equipo de su hermano Ron, Los Chudley Canon.
Ginny por su parte se había dado cuente la visita anterior de las intenciones de Víktor, pero en el fondo no sabía que pensar de la situación, es cierto que Víktor no es muy guapo, pero lo compensa con caballerosidad y dedicación, era de los que no se cansaba de contemplar a la persona que le interesaba, Hermione le dijo que eso le fastidiaba de Víktor, pero Ginny no es corta de genio como Hermione, por eso a ella Víktor la hacía sentir halagada, si Víktor se le ocurriese declararle lo que siente no sabría que contestarle pues una parte de ella quería darle una oportunidad, pero otra no, ya que empezar a salir con un chico mayor era inevitablemente adquirir un compromiso muy serio.
Después de un rato tanto Víktor y Ginny como Ron y Hermione habían vuelto de sus paseos y se encontraban en la salita de la casa, Ginny le enseñaba viejas fotografías de la familia a Víktor, mientras que Ron jugaba al ajedrez con Hermione
-Eres un maldito estratega, ¿lo sabías?-dijo Hermione cabreada al perder espectacularmente en 5 minutos con Ron, puesto que Ron ahora podía predecir incluso algunos movimientos de ella por intuición.
-Venga, Hermione si sabes que en esto yo no pierdo-contestó Ron pavoneándose.
Krum interesado intentó probar con una partida, pero fue machacado por Ron, mientras jugaban quedó impresionado por el sentido táctico y la elegancia que tenía el chico para ganar y cuando Ron le mostró como lo había vencido, quedo impresionado al notar que Ron sabía todo lo que el tenía pensado para jugar.
Después decidieron jugar póker donde si hubiesen apostado Ron les habría dejado en banca rota, ya que nuevamente mostraba gran estrategia más una capacidad enorme para jugar con la sicología de los rivales, ya cansados de que Ron los machacara en lo que se les ocurriera jugar, se dedicaron a charlar hasta que llegaron todos del trabajo para el almuerzo.
Se dedicaron toda la hora de comida en preguntarle a Ron acerca de las chicas de que hablaron la vez anterior que vino Víktor, cosa que tenía muy molesta a Hermione que solo reía cínicamente de las travesuras pasadas de Ron, casi se sentía como si Ron le hubiese sido infiel, Ginny y Fleur notaron el hecho de que Hermione estaba molesta y cambiaron el rumbo de la conversación.
Después del maravilloso almuerzo de la señora Weasley todos se fueron a trabajar incluidos Fleur y Víktor, que este último tenía entrenamientos, Hermione por su parte pasó todo el resto de su tarde con Ginny puesto que quedó molesta con Ron al saber que se había besado con más de una chica, en el fondo sabía que eran celos tontos, pero aún así se sentía dolida.
Ron por su parte no notó el enojo de Hermione y lo tomó como que ella quería pasar más tiempo en la tarde con su hermana para hablar cosas de chicas, por lo que hasta la noche se dedicó a memorizar algunos hechizos y a practicar el Jagan con los gnomos del jardín que se quedaban pasmados cuando Ron hacía contacto visual con ellos y les aplicaba la técnica, también se dedicó a comerse algunas ranas que le trajo Víktor y a leer tiras cómicas, puesto que aunque llevaba un don en su ser, no iba a dejar de relajarse, puesto que estaba en verano y si se dedicaba a estudiar aunque fuesen pergaminos y diarios lo hacía creer que se podía convertir en Percy.
Ya en la cena a Hermione se le quitó el enojo con Ron y decidió que iba a tratar de controlar los celos, ya que incluso Ron lo hizo con Víktor, quien evidentemente estaba en plan de conquista con Ginny.
Mientras tanto en el numero 4 de Privet Drive un alto anciano de barba plateada se encontraba tocando la puerta para recoger a Harry Potter alias "El niño que vivió".
Continuará...