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A pesar de todo... Aun Te Amo — capítulo 18
Estaba viendo la televisión, bastante entretenida, pues estaba un programa de modas, algo que a mí me fascinaba, mientras mamá estaba en la cocina, preparando la cena, yo le había ayudado con la ensalada, pero no me dejo hacer más, diciendo que quería hacerla especial para papá.
No me queje, pues la cocina no era mucho de mi agrado, prefería diseñar nueva ropa, con la vieja que tenía, pero ahora no tenía ganas de hacerlo.
En ese momento se escucho la puerta abrirse, y en menos de dos segundos, Edward estaba delante de mí, con el rostro más pálido de lo que era realmente, sus ojos estaba un tanto desorbitados, parecía que había visto un fantasma.
-¿Acaso Isabella, te siguió? - pregunte de manera burlona.
-Los Parker - su voz fue baja, pero escuche perfectamente.
-¿Qué pasa con ellos? - me puse de pie de un brinco.
-Uno de ellos - parecía casi desquiciado.
-¡¿Qué?!
- en verdad me estaba poniendo los nervios de punta.
-Está muerto - lo grito, ocasionando que Esme llegará agitada a la sala.
-¿Quién murió? - pregunto mamá.
-No sé el nombre, - susurro - pero fue uno de los hermanos Parker.
En ese momento, sentí una opresión en el pecho, pues el primero nombre que se me vino de los hermanos fue Dean, después de todo estaba segura que había sido un hombre, pues mi hermano conocía el nombre de Emma y de Leyna, así que a quien más me quedaba era él.
Salí de mi casa, sin pensar en nada, solo tome las llaves del auto de Edward, en ese momento no me interesaba sus reclamos, solo saber que era lo que había pasado, escuche los gritos de mi madre y de mi hermano, pero en ese instante, lo único que tenía en mente, era la casa de los Parker.
El camino fue mucho más largo de lo que recordaba, en cuanto llegue a la casa, note que la puerta estaba abierta, entre esperando encontrar a Ley, pero encontré a Emma abrazando a la pequeña Carlie, mientras Jacob estaba recargado en la pared, y parecía un tanto molesto, a su lado estaba Quil que observaba a las dos hermanas.
-Pensé, que no vendrías - susurro una voz, tan conocida para mí.
-Me acabo de enterar - fue mi respuesta - ¿Cómo está Leyna?
-Pues aparenta estar bien - soltó un suspiro - pero le duele mucho, tenía demasiada unidad con Dean.
-Lo sé - observe toda la sala, y me di cuenta que también estaban los padres de Jacob, el señor Edward y la señora Elizabeth, al igual que estaba el señor Billy, el padre de Emmett - aunque, creo que estos hermanos todos son unidos.
-Bastante
- acepto.
-Alice
- en ese momento aparte la vista, de Jasper y fije mi vista al frente, en donde Le-le llevaba en brazos a su hermano más pequeño - es bueno que estés aquí.
-Habría venido antes, pero apenas Edward me dijo - repuse, abrazándola - lo siento, y sabes que estoy para ti para lo que necesites.
-Gracias
- me sonrió levemente - en verdad, gracias.
-Para eso somos las amigas - comente acariciando la mejilla del pequeño - y veo, que Jackson ya está bien.
-Lo dieron de alta, hace una hora - su voz se escuchaba apagada - pero mamá tuvieron que internarla, y bueno Dorian se quedo con ella, aunque ya no debe de tardar.
-Todo va a salir bien - a pesar de que sonrió, eso no llego a sus ojos, que parecían haber perdido el brillo.
-Debo llevarlo a dormir - señalo al pequeño, que tenía los ojos llorosos y también estaba cabeceando.
Y sin más subió las escaleras, el cuerpo de su hermano aun no estaba, así que las pocas personas que estaban ahí, se encontraban en la sala, me iba a dirigir hacía ese lugar, pero Jasper me tomo la mano y me guió a la cocina, en donde estaban Embry, Leah, Nahuel y Emmett, los cuatro se veían bastante abatidos.
-Iré a ver a Emma - repuso Embry, paso por mi lado, dedicándome una leve sonrisa.
-A ella no debería estarle pasando a ella - comente suavemente.
-Todos lo sabemos - fue la ronca voz de Emmett.
-Pero hay, cosas que parecen no tener explicación - dijo Leah seriamente.
-Espera
- susurre, al recordar que tenía morada la mejilla - ¿Qué le paso, a Ley?
-Fue su padre - ante la respuesta de Nahuel, sentí mi sangre hervir - de hecho, es el culpable de la muerte de Dean.
-¿Se atrevió a golpearlo tan brutalmente? - eso me parecía tan ilógico - es inhumano.
-Frank, es un bastardo sin sentimientos - gruño Emmett.
Nadie dijo nada, pues todos parecían darle la razón, pero yo no podía creer que alguien fuera tan desgraciado con sus propios hijos. No me cabía en la cabeza imaginar a alguien como Frank.
-Se supone que debemos ayudarla - ante aquella voz, giré mi rostro y encontré a Jacob en el marco de la puerta - y con esa cara, no creo que se sienta mejor.
-¿Desde cuándo te importa Leyna? - Nahuel, lo observaba seriamente.
-Eso no importa - gruño.
-Es cierto - concordó Emmett - ahora nosotros, debemos ser su fortaleza.
-Espero que sea la única vez, en que esté de acuerdo con Black - parecía que le costaba decir aquello a Jasper - pero debemos estar bien, para Ley, debe vernos fuertes y no con caras largas.
Sabía que tenía razón, después de todo Le-le tendría que apoyarse de nosotros, y para que lo hiciera debía vernos bien, y a pesar de que ella fuera valiente, en estos momentos estaba aterrada y solo sus amigos era quien podría ayudarla, ya que sus hermanas parecían depender de ella.
Posé la mano en el brazo de Jasper, dándole a entender, que yo iba a tratar por todos los medios, de apoyar a Leyna, sin importar lo que pasara. Pues para mí Le-le era alguien importante, y no iba a dejar que cayera.
-Y nos va a necesitar más, cuando llegué la hora de su mamá - susurro Leah.
-¿Cómo?
- eso no lo entendí.
-Su mamá, está en fase terminal - respondió Nahuel.
-No es justo - sentí mis ojos picar - Le-le no lo merece, en verdad no lo merece.
Y antes de que pudiera evitarlo, las lágrimas ya bajaban por mis mejillas, no podía creer, que alguien tan noble como lo era Ley, tuviera que vivir tantas cosas horribles, como ahora. En estos momentos la vida se había ensañado con ella, me daba tanta rabia, lo que estaba viviendo.
-Alice
- sentí los brazos de Jasper en mis hombros - vamos, se supone que debemos ser fuertes.
-Es horrible - hizo que colocará mi cabeza en su pecho.
-Lo sé - me acaricio el cabello - pero debemos mantener la calma.
Lo sabía, pero en ese momento me sentía tan débil, aunque debía concentrarme en tratar de tranquilizarme, debía mantenerme calmada, para que Ley estuviera bien, ella me necesitaba fuerte, y eso era lo que iba a hacer.
Leah Clearwater
Espero que les guste, la verdad no es el mejor que he hecho, pero deseo que haya sido de su agrado.
Capitulo dedicado a:
lokka black
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