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Siempre estuviste aquí — capítulo 20

Un día más que simplemente me dedicaba a observar, ya que mis planes de irme, no eran tan sencillo como había imaginado, pero lo único que podía hacer en ese momento era, seguir practicando con Cassandra, hasta mejorar en duelo, en el cuál parecía no ser muy hábil.

Bueno al menos Cassandra me había dicho, que mejoraba día con día, y que si decía ser Auror sería buena, ya que mis hechizos casi siempre daban, aunque tenía que practicar unos nuevos, pero con el brazo izquierdo no era muy buena, pero tenía que aprender, ya que el derecho estaba casi inservible, apenas si podía moverlo.

Pero estaba viva, y eso era lo único que agradecía, en esos momentos creía comprender a Moody, después de todo, después de vivir encerrada siendo torturada por Bellatrix, día tras día, desconfías hasta de tu sombra.

Mi vista estaba fija en el mar, después de todo con ese paisaje, dormía y despertaba todos los días, y a pesar de que para algunas personas eso pudiera parecer monótono, para mí era saber que estaba libre y que Bellatrix no podría tocarme estando aquí.

En medio de la noche, vi que algo se movía, sin pensar las cosas, me levante y baje corriendo las escaleras, Bill ya estaba en la puerta y Fleur detrás de él, con una mirada nos dijo que lo mejor era que nos quedáramos dentro de la casa.

En otros momentos, habría desobedecido, pero ahora me quede junto a Fleur, ambas observábamos el camino de Bill, la rubia en verdad se notaba nerviosa, pero yo estaba ansiosa de saber que era, y segundos después pude ver tres sombras que acompañaban al primogénito de los Weasley.

En cuanto la luz de la luna, ilumino los cuerpos, mi boca se abrió de la impresión, los tres estaban sucios y Dean tenía el pómulo derecho inflamado y aun se notaba la sangre seca, al igual que en su labio, y a su lado venía el señor Ollivanders que se veía más viejo y delgado de lo que recordaba, y también estaba Luna, ella estaba más pálida y sus ojos azules se veían más saltones, tanto Dean como Bill ayudaban al señor a caminar.

-Prepara una cama - le pedio a su mujer.

Fleur subió corriendo las escaleras, en verdad no podía creer lo que estaba viendo y por instinto lleve mi mano, al bolsillo de mis vaqueros, en donde estaba mi varita.

-Tranquila - me susurro Bill - son de los nuestros.

-No es gracioso - le reproche.

-Mejor lleva a la chica a la cocina, y prepara un poco de comida - me pidió con una media sonrisa.

-Vamos Lu - le señale la cocina para que caminará.

No dijo una palabra, solo camino hacía donde había señalado, en cuanto llegue comencé a sacar los ingredientes sin poner atención en Luna, comencé a cortar algunas verduras, en forma muggle, pues así mi mente se alejaba de cualquier pensamiento malo.

-Parece que no te alegra que estemos aquí - su voz soñadora, hizo que me cortará, ya que había olvidado que estaba aquí.

-No es que no me alegre - repuse - solo que, ni siquiera sé donde estuvieron.

-Pues estuve secuestrada por los Malfoy - me giré hacia ella, ya que lo decía sin importancia.

-¿Estás bien? - me acerque a ella, a revisarla.

-A decir verdad, solo hambrienta - sus ojos no me miraban - la comida, era horrible, pero pues creo que estoy completa, el pobre señor Ollivanders, no puede decir lo mismo.

-¿Te torturaron? - fije mi vista en ella.

-Solo una vez - ante eso solté un leve suspiro.

-Me alegra que estés a salvo - le sonreí.

-Lizzie - Dean había entrado a la cocina - pensé, que te habían atrapado.

-Estoy aquí - eleve los hombros.

-Es un alivio saber que estás bien - sus ojos brillaron, eso me decía que era sincero - no hubo noche, que no pidiera porque estuvieras bien.

-Gracias - mi voz fue débil, pero se escucho una explosión.

-Deben ser Ron, Harry y Hermione - comento Luna.

Ante aquello, solté el cuchillo y salí lo más rápido que pude, en verdad necesitaba verlos y saber que los tres estaban bien, en cuanto llegue note a Ron levantar a Hermione, la cual no se veía muy bien, no se fijo en mí, cosa que no tome atención, ya que necesitaba verlo a él.

Cuando mi vista enfocó su cuerpo, noté que tenía uno más pequeño en brazos, sentí un escalofrío recorrer mi columna, ya que no podía ser quien creía, di unos cuantos pasos y verifique que si era el cuerpo de Dobby.

-No, Dobby. No te mueras - su voz se escuchaba quebrada.

-Harry… Potter - después de esas palabras, no hubo más.

-Vamos adentro - susurre, tomando su hombro.

Clavo su mirada en mí, sus ojos verdes cristalinos, hicieron que me diera un vuelco al corazón, y lo que menos imagine que fuera hacer, se levanto de un brinco, dejando caer el cuerpo inerte de Dobby y sin más me apunto con su varita.

-Harry… - fue lo único que salió de mis labios.

-¿Crees que por tomar su imagen, no voy a hacer nada? - creía que era una impostora - quítate la máscara - su mano temblaba - no me hagas, que la ataque.

-Por favor - mi voz sonó suave - mírame, soy yo - di un paso hacia él - Lyssandra.

-¡No! - grito, y dio un paso atrás - tú solo quieres confundirme.

-¿Qué te digo, para que creas en mí? - susurre - que odias el limón, que en el desayuno, no empiezas sino estoy yo, siempre terminas pidiéndome a mí, que revise tu tarea, porque Hermione te la pasa reprochando o que antes de salir te…

-Lo siento - me interrumpió abrazándose a mí - no puedo creer, que estés aquí - tomo mi rostro entre sus manos - ¿Dónde estuviste?

-Creo que lo primero es darle un entierro decente a Dobby - aun no quería comenzar a relatar mi vida, en manos de Bellatrix.

Camino hacia el cuerpo del elfo, ante aquello sentí como un nudo se formaba en mi garganta, ver a Dobby muerto, me trajo el recuerdo de Kirky, esperaba que estuviera bien, él había sido lo único que me había mantenido cuerda ese tiempo.

En cuanto tomo al elfo en sus brazos, camino hacia El Refugio, yo lo seguí de cerca, Bill ya venía con una sabana.

-Creo que lo mejor, es enterrarlo - comento Bill.

-Necesito una pala - repuso con la voz ronca.

-Puede ser con mag…

-Dobby merece algo más - lo interrumpió.

No contesto, simplemente se dirigió de nuevo a la casa, cinco minutos después regreso con lo que había pedido, tomo la pala, y camino hacia el enorme árbol que veía todas las noches, comenzó a excavar.

Quise ayudarlo, pero mi único brazo que servía, no iba a ayudar mucho ahora, así que lo único que pude hacer fue observarlo, cuando termino ya pasaba de la medianoche, camine hacia él, y en cuanto estuve frente a la tumba, saque mi varita e hice que Lirios comenzarán a crecer, y también coloque un trozo de mármol, en donde coloque el nombre de Dobby.

-Te extrañare - le susurre.

-Es mejor entrar - comento Harry, tomando mi mano.

Sin decir nada, ambos caminamos hacia la casa, en cuanto llegamos, note a Ron un tanto desesperado en la sala, supuse que tenía que ver con Hermione, pero antes de que pudiera decir algo, me abrazo.

-Me alegra que estés bien - me aseguro - enserio, no sabes los días horribles que pasamos, pensando que algo malo te había pasado.

-Gracias - susurre - pero en verdad lamento las preocupaciones, que se tomaron.

-¿En dónde estuviste? - creo que no podría evitar esa pregunta más.

-Con mis padres - no sabía porque mentía.

-Él me dio visiones de ti, siendo maltratada - comento Harry, clavando su mirada en mí.

-Dejemos eso - pedí - mejor díganme, ¿Qué paso con ustedes, porque están aquí?

-Los carroñeros, nos encontraron - repuso Ron - y bueno, reconocieron a Harry y nos llevaron con los Malfoy y Be…

-Bellatrix, torturo a Hermione - termine con indiferencia.

-Parece que no te interesa, que tu mejor amiga, estuvo a punto de morir en manos de Bellatrix - me espeto Ron.

-No es que no me importe - susurre - pero ustedes no tienen idea, de lo que es una tortura.

-Tú no la escuchaste gritar, y menos escuchar los Crucios de esa bruja - me miraba ácidamente.

-Claro - no evite sentir irritación - por unos cuantos gritos, crees que ella sufrió.

-No eres la Lyssandra que yo deje de ver - su voz era un siseo amenazante.

-Esa Lyssandra, jamás va a regresar - lo miré con indiferencia - y como ya te dije, por uno o dos Crucio que…

-Fueron cuatro - no entendía, porque estaba peleando, pero al verlos a los tres sanos y salvos, me hizo enfurecer.

-¡Oh, lo siento! - el sarcasmo salió natural - perdona mi falta de consideración, por cuatro malditos Crucios, sientes que la puedes perder.

-Lyssandra - la voz de Harry, me pedía que me calmará.

-Comienzas a parecerte a Bellatrix - eso hizo, que el coraje creciera.

-Después de tres meses con ella, se me debía de pegar algo - escupí fríamente - no, perdón casi cinco meses fueron los que estuve en manos de esa loca, así que a mí no vas a venir a decirme que es una tortura - sin pensar me quite el suéter - esto era en los días que estaba de buenas - señale, las palabras que había dejado marcadas de por vida en mis brazos "Asquerosa Sangre Sucia" y también "Propiedad de Bellatrix" - ahora dime, ¿Quién sufrió torturas? Y mi brazo derecho lo rompió tantas veces como se le vino en mente y ahora casi no puedo moverlo, así que no llores por unos cuantos Crucios.

Ambos se quedaron sin palabras, y yo subí las escaleras, no entendía porque sentía todo esto, estaba enojada con ellos, porque estaban bien, mientras yo no podía decir lo mismo. Los envidiaba y maldecía, porque yo había tenido que sufrir con Bellatrix, y ellos habían estado tan campantes, sin ni siquiera intentar buscarme.

-Tú así lo quisiste - me dije a mi misma.

Pero sinceramente, era algo de lo que los culpaba, a pesar de que yo había deseado que no me buscarán, sabía que yo no habría dejado a ninguno, por mucho que lo hubieran suplicado, y ellos lo habían hecho, me habían dejado a manos de una loca.

Apreté los puños con fuerza, mientras sentía el picor de mis ojos y el dolor de la garganta, deseaba llorar, pero no lo iba a hacer, tal vez estaba haciendo una tormenta en un vaso de agua.

-Lo siento - escuche la voz de Harry.

-Eso no me sirve - estás no eran mis palabras, pero a decir verdad me sentía bien de decirlas.

-Lo sé - aceptó - pero no hubo día, que no quisiera correr a buscarte.

-¿Y porque no lo hiciste? - me giré hacía él.

-Debía encontrar los Horrocruxes - ante aquella respuesta, sentí como el nudo se hacía más fuerte.

-Ya entiendo en donde quedo yo, en tu lista de importancia - mis lágrimas estaban a nada de salir - después de todo, por Hermione o Ron habrías ido enseguida, pero Lyssandra ¿Quién es? - giré mi vista a la ventana - no es nadie para Harry Potter, que importa lo que pas…

-Eres lo más importante que tengo - me interrumpió - tuve muchas veces que obligar callar el dolor, para continuar. No hubo noche o día, que no tratara de cambiar de plan, y buscarte.

-Te odio - sabía que era cierto, pero también había una parte enorme que aun lo amaba.

-Lizzie - trato de acercarse a mí, pero yo lo apunte con la varita.

-Todo este tiempo, lo único que desee fue volver a verte - confesé - y ahora que te tengo aquí, no puedo evitar odiarte, después de todo que me secuestrarán y torturaran fue por ti, y te odio porque no me hubieras buscado y también porque estés bien y yo no.

-Mírame - me ordeno - tú no me odias, no puedes odiarme.

Clave mi mirada en sus ojos verdes, que parecían suplicarme quedarme con él, en verdad me estaba volviendo loca, tal vez tanto tiempo con Bellatrix si había afectado mi cerebro.

-Si me odias, mi vida no sirve - tomo mi mano con la que lo apuntaba - de hecho, cuando creí que estabas muerta, solo iba acabar con los Horrocruxes y después cuando me enfrentará contra Tom, iba a alejarme de todo esto de la magia, claro sino era que el Señor Tenebroso, me ayudaba a llegar contigo - mis lágrimas ya bajaban por mis mejillas - pero una vida sin ti, simplemente no es vida.

-No me dejes - me abracé a él con fuerza - lo siento - me disculpé - no puedo odiarte, porque…

-Te Amo - me interrumpió - y en este tiempo, que te creí muerta… No voy a dejar que pase más tiempo, te necesito y no voy a dejar que el miedo hable esta vez.

-Lo mejor es que duerman - la voz de Bill fue la que se escucho.

-Bueno ya lo oíste, lo mejor es que descanses - me beso la frente - iré a dormir co…

-Duerme conmigo - le pedí.

No respondió, simplemente me guió a la cama, y bueno cuando estuve recostada, me cubrió con las mantas y se recostó a mi lado, acomode mi cabeza en el hueco de su cuello, su olor a pesar de todo, seguía esa esencia que me tranquilizaba y pocos minutos después ya había caído en la inconsciencia.

Capitulo dedicado a:

Honguito

DaniiBlack

KiKaDiGgoRy