← Historia 6460 · de
Historia 6460 — capítulo 2
Capitulo 2: Una vecina inesperada
Al día siguiente la voz de tía Petunia despertó a Harry:
-
Levántate- bramo esta desde abajo – la comida esta servida
-
Ya voy, me estoy vistiendo- respondió Harry de malas ganas y con mucha flojera , al bajar encontró a Dudley comiendo un plato entero lleno de salchichas con patatas. Se dio cuenta de que su primo había dejado su dieta por completo.
-
Come rápido – gruño tío Vernon al verlo entrar- te llevaremos a la casa de la señora Figg
-
Pero ¿por qué?- pregunto Harry malhumorado, a este no le agradaba mucho estar en la casa de la señora Figg, no porque fuera mala, sino porque era aburrida.
-
Porque iremos a visitar a Marge- dijo Tío Vernon- y sabes muy bien que no le agradas.
-Si, y ella tampoco me agrada- contesto testarudamente Harry
Harry decidió terminar rápidamente su pobre desayuno porque sabia que aquella conversación no terminaría de buena forma. Cuando termino subió rápidamente a la habitación para buscar algunos libros con que divertirse en la casa de la señora Figg, pero debía cuidar de que esta no lo viera leyendo libros de magia, Aunque le pareció que la señora Figg, era tan despistada que ni siquiera se daría cuenta de lo que estaba haciendo. “
“ Por lo menos no tengo que ir a donde la odiosa Marge” - Se dijo a si mismo con un tono de enfado
-apúrate, chico, que ya vamos saliendo- gruño tío Vernon desde abajo
-ahí voy- respondió Harry mientras preparaba su baúl – Solo tengo que tomar un par de cosas
Cuando bajo encontró a Dudley con un vestido Negro, o parecía negro, ya que la mayor parte del vestido estaba cubierto por la piel de Dudley. Tía Petunia estaba vestida normal y Tío Vernon, no estaba diferente a los Días normales.
- No me ensucies el carro chico – Dijo tío Vernon alzando la voz- me imagino que es suficiente con que tu te montes
Tío Vernon se habia comprado un Ferrari, pero Harry casi no cabía en ese pequeño carro, Dudley ocupaba la mayor parte del asiento trasero, por lo que Harry iba muy incomodo.
Harry fue dejado por los Dursley en la casa de la señora Figg. este se paro frente a la puerta, preparándose para el aburrimiento que vendría en aquel momento, pero se sorprendió mucho cuando, al ni siquiera tocar la puerta, la señora Figg abrió
-pasa Harry, querido- le dijo esta cariñosamente
-hola señora Figg- dijo Harry, tratando de aparentar que no le gustaba aquella casa – Como esta usted??
-muy bien- Dijo esta alegremente - pasa, pasa, hay visitas.
-¿Visitas?- pensó Harry
Al entrar se dio cuenta de que la señora Figg decía la verdad, pero lo que mas le sorprendió fue el ver quienes eran las visitas:
-¡¡Sirius, Lupin!!!- Dijo Harry impresionado,- ¿ que hacen aquí?, eso quiere decir que...- al voltearse se dio cuenta de que la anciana Figg se había convertido en una joven de unos 30 años de edad, o al menos eso pensó, ya que parecía igual de joven que Sirius, y Harry supuso que esa era la edad de su padrino.
- Gusto en conocerte Harry, mi nombres es Arabella, Arabella Figg – Dijo la joven de forma cortes- pero me imagino que ya conoces a mi transformación- sonrió, al ver la cara de sorpresa que tenia Harry.
-Hola Harry, espero que no te sorprendas mucho al ver que mi amiga Arabella estuvo escondida todo este tiempo cerca de ti- dijo alegremente Sirius, mirando tiernamente a su sobrino
-siéntate Harry- le ofreció Lupin, su cara se notaba un poco preocupada, a Harry aquel asunto le dio mala espina.
-
¿que esta pasando aquí? , ¿ Porque hubo siempre uno bruja viviendo cerca de mi y no me dijeron nada?- Arabella fue quien respondió aquella pregunta.
-
Bueno Harry he vivido todo este tiempo como una simple muggle para protegerte de los mortifagos y especialmente de quien-tu- sabes- Dijo Arabella abandonando aquella sonrisa- Pero con lo sucedido, es decir, la resurrección de quien-tu-sabes, decidimos que debías saber la verdad, y que hemos decidido reconstruir la antigua orden compuesta de aurores y grandes magos, para destruir a quien-tu-sabes, esta orden es llamada la orden del fénix. Últimamente he hablado con Remus y Black, que me dijeron que era hora de que tu supieras la verdad.
-esta orden esta compuesta por Arabella, Lupin, Dumbledore, Snape, yo y otras dos personas, una de ellas esta detrás de ti – Dijo Sirius
Al voltearse Harry pudo ver a una persona, no muy anciana, que estaba vestido con una túnica azul oscuro, y un sombrero verde, con estrellas sobre el.
-
Mucho gusto en conocerte- Dijo el hombre que estaba detrás de el- Mi nombre es Mundungus Fletcher.
-
El gusto es mío- Dijo Harry, aunque este no parecía asombrado - pero, un momento me dijeron que eran dos, y yo solo veo uno, ¿que demonios pasa aquí?, ¿ que me ocultan?- Termino Harry impacientemente al ver la cara de los que los rodeaban.
Vio los ojos de Sirius, este habia bajado la cabeza, parecía que debía contar algo, pero sus fuerzas eran muy débiles, aquella historia era...
De pronto se acerco Lupin con una cara que a Harry no le gusta para nada
- Lupin por favor, dime porque tienen esa cara- dijo Harry comenzando a enfadarse
-Bueno Harry es una historia dura de contar, tus padres no solo te tuvieron a ti Harry- dijo Lupin tratando de hacerlo lo mejor posible.
- No te entiendo, claro que solo me tuvieron a mi - dijo Harry tratando de saber cual era la situación en aquel momento
De pronto apareció en la sala alguien que Harry nunca había visto.