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La 3º Generación: 6º año — capítulo 3

Rose caminaba de un lado a otro de la pequeña habitación, no era capaz de creer lo que había almacenado o lo que había llegado a desperdigar sus cosas en un espacio tan pequeño como ese, pero no podía dejarlo para otro momento, a la mañana siguiente irían a Hogwarts y ese era su ultimo día de confinamiento en Privet Drive, por el castigo de sus padres, ahora ni siquiera podía enviar a Sius con el correo, aunque llego muchas cartas para ella, pero ninguna de Scorpius, todas eran de Lance que esperaba una respuesta, peor Rose no se la podía dar, pero tampoco sabia que respuesta podía darle.

-¡Rose!-llamo desde la salita una voz, Rose salio al momento y bajo las escaleras para encontrare con su madre mientras ella separaba en dos montones mucha ropa, era la suya y la de su hermano Hugo para el colegio-Lleva esto a tu dormitorio-le contesto secamente su madre.

-Si…-dijo Rose un poco con remordimientos, sus padres aun estaban enfadados cuando se enteraron de su pequeña y peligrosa excursión al callejón Diagon, su madre se llevo un gran disgusto, en el fondo no contó con que les afectaría tanto su escapada.

-¿Sigue enfadada?-pregunto su hermano Hugo desde el fondo del pasillo, el cual era su dormitorio, Rose deposito la ropa sobre su cama y cogió el resto para llevársela a Hugo, que esperaba dentro.

-Claro que sigue enfadada-les contesto inmediatamente a ambos la Señora Petunia Dursley, que salía de su dormitorio, muy ataviada, ese día los Señores Dursley salían a cenar fuera, dejando intimidad a la familia en su ultimo día juntos-Mi Dudley nunca me dio ningún susto, ni me dio problemas, sino que era un buen niño…-siguió diciendo Hugo mientras cerraba de un portazo la puerta para no escuchar nada mas.

-Creo que algún día se les pasara el enfado…-dijo Hugo pensativo, pero ese día no iba a ser esta noche-pero cambiando de tema…-dijo Hugo con una sonrisa ladeada, Rose se preparaba para lo peor- ¿Sabes…?-quiso añadir suspense a la situación mientras caminaba en círculos alrededor de Rose- ayer por la noche tuve mis típicas noches de insomnio…

-Vamos que te levantaste a devorar los restos de la cena…-concluyo Rose, Algunas veces asustaba el enorme apetito de su hermano.

-Si… en otras palabras, pero ese no es el caso-dijo teatralmente Hugo, mientras Rose se reía de sus ocurrencias-Mientras yo calmaba mi apetito con un trozo del pastel de merengue de la Señora Dursley, escuche una moto que irrumpía en mitad de la noche…

-¿Moto?-pregunto Rose confusa, en todo el verano que había pasado allí no había escuchado ninguno de esos vehículos, era vehículos poco apropiados para los vecinos de Privet Drive, los monovolumenes grandes eran mas adecuados en ese barrio que un instrumento de cierta rebeldía, lo que podía considerarse una moto.

-Como entenderás ese pequeño ruido causo en mi sorpresa y admiración…-dijo poéticamente Hugo andando de una lado a otro con las manos cogidas a la espalda, Rose se armo de paciencia, la historia de Hugo no iba a ser corta.

-Ya…-dijo Rose cansada-Hugo, ¿esto concluirá pronto?

-¡Rose!-dijo indignado Hugo-Cada cosa a su tiempo…-Rose simplemente se sentó en la cama de su hermano.

-Sigue…-le dijo sin mas Rose mientras apoyaba la espalda en el cabecero.

-Me acerque a la puerta, raudo y nervioso…-siguió relatando Hugo-me asome a la ventana delantera, ya que el motor de dicha maquina se había apagado…-dijo susurrando, Rose se empezaba a reír, tenia curiosidad, pero mas resultaba entretenido-cuando mis ojos entornaron al enigmático visitante…

-Hugo, ¿es en serio?-pregunto Rose nerviosa mirando a su hermano con sorpresa, les habían encontrado, no entendía la despreocupación de Hugo, si de verdad les habían encontrado estaban en un serio aprieto.

-Rose, calma…-le dijo Hugo mientras le hacia sentarse con tranquilidad y inspiraba-el desconocido no resultaba tan desconocido al fin de cuentas…-siguió relatando sin mas Hugo-sus ropas eran oscuras que contrastaban bien con su piel clara, era alto y delgado, de pasos decididos y gafas de montura negra… pero lo mas llamativo era su pelo platino y sus ojos gris metálicos…-acabo poéticamente Hugo y Rose dio un salto de la sorpresa.

-¡SCORPIUS!-chillo de emoción Rose y Hugo se rió-¡¿ES QUE NO PODIAS HABERLO DICHO DESDE EL PRINCIPIO, IDIOTA?-ahora Hugo seguía riéndose pero retrocedía ante una furiosa Rose.

-Era mas divertido así…-dijo sin alterarse ni lo mas mínimo Hugo que seguía riéndose.

-¡¿DONDE ESTA?!-pregunto Rose inmediatamente-¡¿QUE HA PASADO?! ¡¿QUE TE HA DICHO?!-le grito Rose a su hermano pero se asomo a la ventana del dormitorio por donde podía ver la calle principal, no sabia porque, pero tenia aun esperanzas de ver a Scorpius sobre su moto en la puerta.

-No se quedo mucho tiempo-dijo Hugo ahora sin andarse por las ramas-llego y se fue…

-¿Entonces…?-pregunto Rose un tanto dolida-¿A que ha venido?-le pregunto a su hermano.

-El sabia lo de la escapada, me vio, luego se dio la vuelta, subió en su moto y desapareció por la calle…-le contesto sin mas Hugo.

-¡Pero Scorpius no tiene edad para conducir!-se indigno Rose, mientras Hugo mostraba una sonrisa piadosa.

-Rose es mago… y tiene mucho dinero…-se rió Hugo, mientras Rose miraba hacia otro lado-Escucha Rose, el no quería meterte en mas líos con mama y papa, por eso no dejo que te despertase…

-¡Que amable!-dijo Rose resentida, pero no podía reprimir la pequeña alegría que surgió en ella al saber que Scorpius había ido a verla a Privet Drive… al fin.

-Por cierto… también dejo esto…-dijo Hugo como quien no quiere la cosa, mostrando un pequeño sobre.

-¡Dámelo!-rugió Rose y le arranco la carta de las manos a Hugo, y se escabullo hacia su dormitorio.

Entro a prisa en su dormitorio ignorando las quejas de su hermano, cerro la puerta con brusquedad, también le pareció oír los gruñidos del Señor Dursley y las quejas de su madre, por el estrépito, pero eso no la aplacaba de ninguna manera, era la carta que llevaba esperando todo el verano, rompió el sobre con ansiedad y cogió el papel.

Rose, se que estas muy molesta, puede que ni siquiera quieras hablarme… no te culpo si es tu decisión, pero necesitaba estar un tiempo solo y pensar por mi mismo y se que estando cerca influyes demasiado… pero he llegado a una conclusión, voy a volver a Hogwarts… por un motivo…

Tenemos que hablar Rose…

Scorpius

Rose se quedo contemplando la escueta pero directa carta de Scorpius, la letra parecía apurada y menos pulcra que a la que estaba acostumbrada, parecía que le tembló el pulso a redactarla, Rose no sabia de lo que Scorpius quería hablar, pero después de cenar con sus malhumorados padres y un curioso Hugo, se fue a dormir o eso intento, ya hacia mucho tiempo que no pasaba una noche de verdadero insomnio antes de su partida al colegio, el nudo de su estomago era igual as de casi cinco años antes, ese nudo se igualaba al de su primer día en Hogwarts, Rose intuía que ese año iba a ser distinto para ella.

Rose por primera vez en su vida, fue la primera en levantarse de su casa, casi una hora mas temprano que su madre o los Señores Dursley y bajo a preparar el desayuno, no quería demostrar nada, ni tener un detalle con nadie en particular, simplemente no era capaz de mantenerse quieta ni un momento, quería olvidarse de esa sensación de nerviosismo y el nudo que tenia ene el estomago, sensación que poseía desde que leyó la nota de Scorpius.

-¿Rose?-pregunto su madre sorprendida y media somnolienta, cubriéndose con un albornoz por encima del camisón, Rose ya estaba completamente duchada y vestida.

-Buenos días-la saludo Rose mientras exprimía con fuerza algunas naranjas de forma manual, el echo de espachurrar algo le resultaba gratificador.

-¿Te encuentras bien?-pregunto su madre sin rodeos mirando a la mesa preparada y a ella al mismo tiempo.

-¿Resulta tan raro verme levantada?-pregunto Rose con cierto aire ofendido.

-No, quiero decir que… si resulta muy raro, Rose-dijo sin miramientos su madre, y lejos de molestar a Rose, esa clara sinceridad le gusto y divirtió-¿Sucede algo?-pregunto preocupada su madre.

-No, nada…-dijo Rose al momento, pero pensando en las mentiras que les había dicho a sus padres en los últimos días, quiso ser sincera de una vez- puede que algo, pero no se explicarlo…-se sincero mirando a su madre.

-¿Es algo malo?-pregunto inmediatamente su madre.

-¡No!-quiso despejar de su madre las dudas para no preocuparla.

-¿Entonces?-le pregunto compresivamente.

-Solo que no se… tengo la sensación que en poco tiempo mi vida cambiara del todo… y no se si para bien o si a vosotros os gustara…-le dijo Rose a su madre, no esperaba que la entendiese, pero sorprendentemente su madre la miro comprensivamente.

-Te entiendo Rose…-le dijo su madre con una mirada triste.

-¿De verdad?-pregunto Rose incrédula, porque sentía que ni se entendía a si misma.

-Tuve la misma sensación en mi sexto año, como el que tú comienzas, no fue un buen año para mí, pero no cambiaria ni un poco de lo que sucedió, gracias a las cosas que sucedieron, estamos aquí…-dijo simplemente su madre, mientras le acariciaban la mejilla.

-Mama, Scorpius vino hace dos días-le dijo Rose, no sabia porque se lo había dicho, pero lo había echo y volvió a contemplar que su madre no se sorprendió ni un poco.

-Lo se…-contesto sin mas su madre-no soy capaz de dormir tan bien como Ronald, por los ronquidos del Señor Dursley, a los de tu padre me he acostumbrado pero a los suyos no, note el ruido de la moto, que por cierto no debe conducir, y le vi hablando con tu hermano…-dijo sin mas su madre- no es mal chico, se salta normas a la torera, pero nada que me sorprenda…

-¿Estas enfadada?-le pregunto Rose con un poco de miedo.

-Estoy enfadada, pero conmigo misma, Rose…-le dijo su madre, pero Rose la miro sin entender-me siento culpable de juzgar a inocentes por culpables…

-A si que… ¿sigues odiando a Scorpius por ser un Malfoy?-le pregunto directamente Rose a su madre.

-Si-dijo su madre sin contemplaciones.

-¿Cambiaras de parecer?-le pregunto Rose esperanzada, odiaba la tesitura a la que estaba expuesta por su padre y el de Scorpius, pero su madre era su ultima baza.

-Yo y Ronald somos uno, si el no cambia, yo no lo haré, Rose-dijo con temple su madre decidida, Rose simplemente se desanimo y se sentó, pero noto que su madre se sentaba a su lado y le levantaba la mejilla para que la mirase a sus ojos castaños-pero si yo cambio… el lo hará…-añadió con una sonrisa.

-Gracias…-dijo Rose emocionada, se sentía mas feliz ahora que en mucho tiempo-y perdona todo lo que…

-Rose mientras no hagas que me olvide de ti… el resto de las cosas ya no tienen tanta importancia…-le sonrió su madre con dedicación.

-Buenos días…-saludo su padre que acababa de bajar las escaleras y se desperezaba-¿Estas lista para el regreso?

-Si-dijo Rose con una gran sonrisa, no sabia de lo que hablaría con Scorpius o lo que iba a suceder, pero sabia, que sus padres estarían donde les necesitase.

Al poco tiempo de desayunar y que Hugo al final decidiera que quería llevarse para el camino se despidieron de los Dursley, Rose a pesar de todo los echaría de menos, eran muy esquivos y molestos pero les habían ofrecido su hogar y se habían encargado de ella y su hermano, aunque el Señor Dursley no pudo disimular su descontento cuando la Señora Dursley les ofreció el hogar para las vacaciones de Navidad y Pascua.

Subieron en el coche de su padre y se pusieron en marcha hacia Londres y la estación de Kings Cross, tardaron cerca de hora y media en llegar a la concurrida estación, cuando sin previo aviso Rose escucho una voz a la espalda y Hugo inmediatamente puso muy mala cara.

-Hola Rose…-dijo una voz conocida y un poco entrecortada, Rose se giro y se dio de bruces con Lance que le miraba nervioso e incomodo.

-¡Kurt!-se sorprendió Rose, la verdad se había olvidado de el completamente con la llegada de la nota de Scorpius-¿Cómo estas?-pregunto Rose intentando parecer natural pero no le salía mucho porque dos personas adultas se acercaban a la espalda de Kurt acompañados de un chico mas alto y muy parecido a Kurt, Rose dedujo que se trataba de su familia…

-Buenos días-dijo la mujer de pelo claro y rechoncha que a Rose le parecía la madre de Kurt, tenia una sonrisa bondadosa-¿Ustedes son…?-intento preguntar la mujer señalando a su padre, del que Rose pudo comprobar que la sorpresa de la mujer era totalmente justificada al ver que su padre sacaba dos enormes baúles de un maletero mas bien pequeño.

-Si, mis padres todavía se sorprenden de este tipo de cosas…-le dijo amablemente su madre, mientras le tendía una mano a mujer- por cierto, me llamo Hermione Weasley… y este es mi marido Ronald, por lo que veo los chicos ya se conocen-le dijo su madre mientras le tendía la mano a la mujer, pero Rose seguía muy colorada y Hugo fulminaba a Kurt con la mirada.

-Disculpe…-dijo amablemente la mujer-Yo me llamo Margaret Lance y este es mi marido Hank-le dijo mientras saludaba su madre-y este nuestro hijo mayor Anthony, y bueno, y este de aquí es nuestra pequeña sorpresa y secreto, Kurt-presento la mujer, parecía muy habladora, pero no parecía aburrida y tenia una gran sonrisa, que contrastaba mucho al igual que del padre de Kurt, al momento de verla, Rose no pudo negar que sintió simpatía por ella.

-Mama, la Señora Weasley es la Primera Ministra de los magos…-le susurro un tanto avergonzado Kurt a su madre, con su declaración sus padre no supieron contener la sorpresa y su madre se sonrojó.

Rose y su familia por fin se pusieron en marcha, Rose contemplo con cierta sorpresa que sus padres y los de Lance parecían llevarse muy bien, ya que hablaban de forma alegre y relajada, Rose comprobaba que a pesar de ser muggles eran muy tolerantes con la magia, al contrario que los Señores Dursley, su madre hablaba con el hijo mayor del matrimonio Lance (recordó que quería dedicarse a la política) mientras la Señora Lance le informaba de la increíble sorpresa que se llego al comprobar que Kurt era un mago, parecía realmente orgullosa de ello, mientras tanto su padre y el Señor Lance hablaban despreocupadamente sobre coches, ya que parecía que el Señor Lance poseía un taller mecánico y tenia curiosidad como podían los magos cambiar las prestaciones de los coches, Rose caminaba con la cabeza gacha al lado de Lance mientras el arrastraba su equipaje y un poco alejado Hugo prefería arrastrar los baúles del ellos y seguía fulminando a Kurt con la mirada.

-Rose, siento lo de mi familia…-dijo Kurt incomodo mientras apartaba la mirada.

-Tranquilo, no sucede nada…-dijo Rose incomoda, no sabia porque, pero no le hacia ninguna ilusión aparecer en el anden con Lance y su familia.

-¿Estas… enfadada…?-pregunto Kurt entrecortadamente.

-¡No!-le dijo Rose al momento-¡Claro que no! ¿Por qué iba a estarlo?-le pregunto amistosamente a pesar de la incomodidad del momento.

-Porque no has contestado a mi pregunta todavía…-le dijo Kurt un tanto dolido.

-¡Por fin llegamos!-dijo Hugo y sin mediar palabra se abalanzo sobre la barrera.

-Le dejaremos para que se despidan-dijo su padre y este hizo una seña a Rose, mientras cruzaban la barrera-que buena gente…-dijo su padre encantado- ves Princesita-le dijo su padre en un susurro mientras su madre iba a ayudar a Hugo-por gente así te dije que son mejor los muggles-añadió encantado su padre.

-También hay muggles malos…-dijo dolida Rose.

-Ya, pero precisamente este no es el caso…-le dijo sin más su padre sin cuidado y se acerco a su madre y a su hermano para ayudarles.

Rose vio como Albus le saludaba desde la puerta y subía ya al vagón, no vio a Scorpius en todo el anden, así que supuso que ya estaba dentro, estaban sonando los timbres para apurar a los rezagados, iba a seguir a su hermano y a Lily cuando noto una mano en el hombro, se giro nerviosa, pero se trataba una vez mas de Kurt Lance.

-Rose… creo que me merezco al final una respuesta…-le dijo sin miramientos Kurt mirándole a los ojos, Rose se sentía culpable, el tenia algunos defectos, pero sabia que Kurt se preocupaba por ella y estaba siempre atento a ella, además el le había besado la primera vez y fue tierno con ella- si no me contestas ahora, ya no te lo volveré a preguntar…-le estaba mostrando su tesitura, era ahora o nunca y necesitaba meditarlo…

Rose le miro a los ojos, Kurt era una chico muy atractivo, pero no solo eso, era muy amable con ella y parecía haber cambiado mucho en los últimos años, además le hacia sentirse especial al notar que si le gustaba a alguien, era halagador y muy atento con ella, en todo el verano no la hizo esperar sin noticias, siempre se preocupaba por su bienestar y además sus familias parecían llevarse muy bien, los Señores Lance realmente parecían buenas personas y muy amables, hasta para el desconfiado Ronald Weasley, le resultaron encantadores… era gente normal sin pasado y sin futuro difícil… Kurt podía hacerla realmente feliz, sin tener que elegir…

-Kurt, yo…-dijo Rose nerviosa, quería cambiar su vida y esa era una forma, Scorpius la hizo esperar, el tendría también que esperar, esa vez, ahora era ella la que necesitaba a alguien a su lado sin temor a causar mas daño ni a ella ni a su familia- me gustaría estar contigo…