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La 3º Generación: 6º año — capítulo 5

Rose se despertó con la cabeza dolorida no resulto ninguna novedad para ella, porque gracias a ese dolor casi no había pegado ojo en toda la noche anterior. Se desperezó con parsimonia recordando todo lo sucedido, no entendía como Scorpius la defendió delante de su hermano, ni tampoco entendía esa reacción por parte de este, pero siendo sincera consigo misma… si entendía la reacción de su querido hermanito, Rose volvió a observar sus acostumbrado dormitorio vació… y miro el reloj enloquecida…

Solo tenía cinco minutos antes de la primera clase…

Rose se levanto de un salto maldiciendo todo a su paso, se deshizo de su ropa de dormir de forma poco decorosa haciéndola saltar por todas partes, después la recogería, se puso la blusa, la falda y con los zapatos aun en la mano y su túnica bajo de dos en dos los escalones como un posesa, no entendía como no escucho su nuevo despertador, se juro a si misma tirarlo por la ventana esa misma tarde.

-Rosie…-dijo una voz conocida, era Kurt…

-¡No tengo tiempo!-le contesto rápido Rose sin tapujos mientras se calzaba delante de toda la Sala Común-¡Aun no se lo que me toca…!-le grito nerviosa mientras miraba en todas las direcciones.

-Yo si, te toca Pociones, tengo tu horario, yo tengo varias horas libres…-le dijo Kurt como si nada-podríamos quedar en algunas…

-¡Gracias!-le grito Rose quitándole de un manotazo el horario-Accio equipo de Pociones-convoco y ordenadamente bajo todo lo que necesitaba desde su dormitorio y sin dirigirle una palabra mas a Kurt se fue corriendo a su clase.

Mientras corría como una posesa por las escaleras casi todo el colegio se giraba para mirarla pero eso no le importaba mucho, lamentaba no haber tenido tiempo para ducharse, pero mas lamentaba ver las mesas vacías cuando paso por delante del Gran Comedor, pero ya no tenia tiempo, tenia que llegar a Pociones de una buena vez.

Era la asignatura que mas le había costado estudiar y sus esfuerzos fueron recompensados con ese Extraordinario, no podía poner a prueba la poca paciencia de Homelore por su falta de sueño y su puntualidad, y nada mas llegar al sinuoso corredor, entro como un rayo en la clase prácticamente vacía, a excepción por el profesor Abundio Homelore y de Scorpius.

-Ya que la Señorita, se ha dignado en presentarse, no pierda mas el tiempo y siéntese…-le dijo con rudeza Homelore y Rose mas colorada que un tomate se sentó en la primera fila, cerca de Scorpius.

Rose sabia que Homelore era el mas difícil de sus profesores, pero siempre pensó que le tenia un cierto apego o cariño, la verdad que sus palabras de recibimiento fueron lo peor de toda la mañana.

-Me sorprende ver que lo valientes pueden demostrar ser inteligentes, solo sois vosotros dos-añadió sin mas al mirarlos, con sus ojos morados-bien en este año os mostrare las pociones mas poderosas de nuestros hallazgos como raza y para el siguiente algunas de mi propia cosecha, y contra esas… seguro que a ambos os encantaran-añadió con una mirada recelosa añadida de un bosquejo de sonrisa, Rose no quería imaginarse el efecto de la que estaba imaginando Homelore- pero si deseáis abandonar, podréis hacerlo… ahora mismo, si seguís aquí, será hasta el final… es un compromiso-añadió con temple y fuerza.

Rose dudo durante unas milésimas de segundo, lo que le esperaba en esa clase no podía ni imaginárselo, pero no se iba a ir, ella quería ser Medimaga y ninguna poción por muy oscura que resultase le convencería de lo contrario. Rose no se fue y ni Scorpius tampoco.

-Me vuelvo a sorprender, ¿Por qué sigue aquí, Señor…?-pregunto con curiosidad el profesor Homelore.

-Malfoy, Señor-añadió Scorpius al mirarle con decisión, Rose pensaba que si Homelore le estuviese mirando a ella de la misma manera que miraba a Scorpius empezaría a tartamudear-quiero convertirme en Medimago…-añadió mientras ahora si bajaba la mirada ante el rostro de Homelore, pero Rose le miraba sorprendida, ella no lo sabia, sabia que Albus quería ser Inefable y sabia que Eleine quería estudiar Encantamientos, pero no sabia lo de Scorpius, la verdad, tampoco lo pregunto.

-¿Por qué motivo?-le pregunto el Señor Homelore con la misma tónica en el rostro.

-Por admiración, hace unos años… mi madre casi muere… y ellos la salvaron…-añadió sin mas Scorpius y siguió bajando la mirada, Rose recordó su primer año, era cierto, la Señora Malfoy estuvo cerca de morir pero los Medimagos la salvaron.

-Motivo donde los haya…-dijo sin mas Homelore mas o menos conforme con su respuesta y se volvió hacia Rose-¿Desea compartir sus reservas?

-Por la misma razón no me fui…-añadió Rose un poco entrecortada-quiero ser Medimaga, pero por motivo distinto, deseo ayudar, pero sin luchar…-añadió Rose sin estar muy convencida de si misma.

-No rehúsas del enfrentamiento, sino que tomas una vía distinta… no es mal motivo-dijo sin mas Homelore sin mas apreciaciones, mientras se levantaba y hacia levitar un pequeño caldero tapado, el les hizo un gesto a ambos y se acercaron al caldero, Homelore lo destapo y les mostró lo que contenía-Jóvenes, os muestro la poción mas poderosa del mundo…-añadió con respecto al mirar el recipiente.

Rose se acerco, ya sabia lo que era, y no le parecía tan poderosa, era Amortentia, y en eses instantes sus fosas nasales quedaron embriagadas del aroma del Azahar, tierra mojada y de… Rose eso ultimo no lo entendía.

-¿Weasley?-pregunto el profesor Homelore desconcertado, Rose supuso que no pudo disimular su estupor-¿Sorprendida?

-Si…-dijo Rose simplemente sin entender-yo huelo a Azahar, recordando el árbol de naranjo que plante con mi padrino en casa, tierra mojada, donde jugaba con mis primos en La Madriguera las tardes lluviosas cuando éramos pequeños, pero huelo a menta… y la menta no me gusta…

-Pues la Amortentia dice lo contrario-dijo categóricamente Homelore sin prestarle mayor importancia.

-Pero…-quiso rebatirle Rose insatisfecha su curiosidad.

-¿Insinúa que la Amortentia esta mal… preparada…?-añadió Homelore con un tono de ácido sarcasmo.

-No… no quería insinuar eso…-dijo Rose intimidada, mientras bajaba la mirada.

-Bien, Señor, usted también tiene la misma cara de insatisfacción que la Señora Weasley, ¿debo pensar que perdí mi talento con las pócimas?-pregunto sin mas el Señor Homelore, pero tenia cierto aire de superación en la mirada, como si supiera la respuesta.

-No, para nada, solo… es personal, Señor-dijo sin mas Scorpius, Rose se mordió el labio de la curiosidad, pero se abstuvo de intentar preguntar algo.

-En fin, la Amortentia no crea amor, ni tan siquiera un poco de cariño, solo un esbozo, muestra obsesión… no se puede luchar contra ella, si lo que creemos que nos es amado, seremos sus esclavos, contra Imperius podemos imponernos pero no así al amor-les dijo Homelore con cuidado mientras se sentaba mirando los complicados remolinos de la poción rosada-no menosprecie la obsesión que es capaz de producir, mucho de los dolores no tan olvidados de hace veinte años tuvieron su origen en esa sustancia abrumadora…-añadió con aire místico Homelore, Rose no lo entendió del todo, pero en su mente formaba una imagen posible-y para todos es distinta, solo nos muestra lo mas amado, querido o lo que nos obsesiona, en cualquier caso su uso corto o prolongado no producirá amor sino su curioso acompañante y némesis, dolor…-añadió sin mas Homelore mientras reposaba su espalda en su silla.

Rose se quedo contemplando la poción, siempre la ridiculizo, pero pararía mas seria de lo que había imaginado, si eran cierto lo que decía Homelore, nadie podría luchar contra ella ni pensar claramente, ni tampoco podrías escapar, hasta que la persona decida liberarte…

-Pero con lo que respecta a mi…-añadió el Señor Homelore en un tono menos serio-siempre que la preparo me entra una necesidad insana de pastas escocesas…-dijo y Rose dejo escapar una sonrisa, ya sabia a quien se refería-os dejare unos minutos para meditar sobre esto y por cierto Señorita…-le dijo Homelore acercándose a Rose y le miro directamente con sus ojos morados-personalmente me parece divertido encontrarme con alumnos con la túnica del revés, pero puede que a la extrita Directora no le haga mucha gracia-añadió mientras la puerta se abría y Rose contemplo avergonzada que se había puesto la túnica del revés y todo el mundo la había visto así.

-Gracias por el aviso…-añadió Rose avergonzada de si misma mientras recogía sus cosas, pero se dio prisa en seguir a Scorpius ya que el se marchaba-¡Scorpius!-grito Rose un tanto incomoda mientras se ponía bien la túnica y hacia malabarismos para que sus cosas no acabasen en el suelo, era curioso ver sus amaños y la organización metódica de Scorpius.

-¿Si?-pregunto sin más Scorpius sin prestarle más atención porque seguía manteniendo esa cara de molestia y mal humor que tuvo en clase por la poción.

-Solo quería darte las gracias…-dijo sin mas Rose abochornada en ese momento porque Scorpius la miraba directamente con cara de no entenderla-ya sabes… por defenderme de mi hermano ayer…

-No lo hice por ti-le contesto Scorpius directamente, hablaba muy claro, demasiado, sin confianza, eso le produjo a Rose un poquito de desasosiego, ella y Scorpius habían pasado de amigos a compañeros y no sabia si ese cambio era lo que quería realmente…-se perfectamente y te he visto con los maleficios, Hugo es buen chico, no se merece pasearse como un toro por todo el colegio como has hecho con Patsy-le contesto claramente Scorpius mientras le daba la espalda a una Rose aun mas abochornada y impactada- por cierto-añadió Scorpius y se giro un momento, Rose aun no se había recobrado mucho de la sorpresa- supongo que te levantaste a ultima hora, pero para evitar las burlas de Borgia, deberías peinarte también-dijo sin mas y se fue por una esquina del corredor, Rose noto toda la presión sanguínea en su cara, ese no era su día y para colmo todo el mundo ya la había visto con su aspecto mas ridículo.

Albus llevaba unos minutos en silencio observando a su novia mientras Eleine leía silenciosamente, no era la primera vez que la contemplaba en silencio en la Sala Común de Slytherin, pero era la primera vez que sentía que a Eleine le importaba muy poco su presencia, añoraba los días en los que se ponía nerviosa o se sonrojaba cuando la miraba, de esos recuerdos apenas hacían meses, pero Albus los recordaba como si fuesen años.

-Eli…-le llamo Albus indeciso. Eleine simplemente levanto la mirada, pero no parecía complacida-¿que… lees…?-pregunto Albus sin saber muy bien porque.

-Nada importante…-le contesto simplemente Eleine mientras miraba en otra dirección.

-Eli, ¿qué nos pasa?-pregunto preocupado Albus, sabia que había algo que no iba bien con Eleine.

-No pasa nada-insistió una vez más Eleine.

-Eleine…-quiso insistir Albus.

-¡Olvídalo Potter!-le grito Eleine de forma inesperada, con mala cara.

-¿Que me has… llamado…?-pregunto Albus incrédulo a su novia, Eleine era la primera vez que lo llamaba por su apellido, nunca lo hizo hasta ese día.

-Albus… lo siento…-dijo Eleine cerrando los ojos de pronto y se abalanzo sobre el, Albus se quedo paralizado ante el abanico de reacciones de Eleine, tanto que no supo que hacer-Albus yo…-le quiso decir mientras le miraba asustado, pero de pronto volvió a cerrar los ojos y se llevo las manos a su cabeza.

-¡Eleine!-grito Albus preocupado mientras le ayudaba a sentarse con cuidado, esa misma respuesta era la que había tenido el día anterior con Rose- Eli, tienes que ir a la enfermería…-le pidió Albus abrumado…

-Me encuentro bien…-dijo sin mas Eleine fijando su vista en la pared.

-Buenos días, pareja…-insinuó la odiosa voz de Borgia, pero para el asombro de Albus le dedico una sonrisa y desapareció, sinceramente, prefería a Borgia enfadada, feliz le gustaba menos.

-Eli…-intento insistir Albus.

-Estoy bien-le corto Eleine con seguridad poniéndose en pie, mientras que por la entrada de la Sala Común llegaba la profesora Vector, la Jefa de Slytherin.

-Señor Potter-le llamo con claridad la profesora Vector- el nuevo profesor de Defensa desea verle-añadió con su voz explicativa habitual, aunque Albus nunca había ido a Aritmancia, había tenido trato con ella por sus funciones de Prefecto y por otros problemas menos agradables con Borgia.

-¿Que?-pregunto incrédulo Albus mientras aun miraba a Eleine que me desviaba la mirada hacia otro lugar para no cruzarse con la suya.

-Potter, no le haga esperar-le apresuro la profesora Vector.

-Señora, Eleine…-intento decir Albus, pero Eleine le cogió de la mano y negó con la cabeza.

-¿Si?-pregunto la profesora Vector.

-Nada, Señora, solo tuve algunas dudas sobre mi horario, pero están solucionadas…-añadió Eleine ante los ojos de la mujer, Albus se quedo callado mirando la seguridad con que la que Eleine le mentía, sabia que era buena actriz, pero nunca había sido capaz de engañarle como en ese momento hasta a si mismo.

-Me alegro Señorita Prince-añadió la profesora Vector conforme con sus palabras- Señor Potter-añadió una vez mas al mirar a Albus-haga el favor de ir inmediatamente al despacho del profesor de Defensa-le apuro mientras le señalaba la salida a su espalda.

-Eleine…-le llamo Albus sin estar convencido.

-Luego nos veremos, Albus-le dijo Eleine y Albus no pudo quedarse más tiempo ya que la profesora Vector espiro en señal de impaciencia.

Albus salio de la Sala Común acompañado de la profesora Vector, pero al poco tiempo ambos tomaron caminos distintos, después de la sorpresa mañanera de Eleine no se había parado a pensar, había al fin un nuevo profesor de Defensa y lo que le parecía curioso, se trataba de un hombre, siempre en Hogwarts le había enseñado Defensa una mujer, la mejor Auror del mundo, y se preguntaba quien había sido el valiente para intentar sustituirla, también se preguntaba que quería de el, porque le llamaba a el, la verdad Albus no sabia que pensar, pero supo menos cuando vio a sus hermanos, James y Lily acercarse a la puerta de la clase de Defensa lo mismo que a el.

-¿Te han llamado a ti también?-pregunto inmediatamente Albus mirándoles extrañado.

-¿Que nos querrá a nosotros?-pregunto Lily nerviosa mordiendo los labios.

-Como sea uno de eses que pone a caer de un burro a papa…-dijo James con gesto amenazante-me importara poco la expulsión…-añadió ceñudo.

-Entremos-dijo Albus simplemente Albus, James tenia razón, si ese estaba o decía algo en contra de su padre, a el tampoco le importaría la expulsión, pero la persona que vieron era la ultima a la que atacarían…

El padre de Albus les miraba apoyado desde la mesa del profesor, Albus como sus hermanos se quedaron paralizarlos al verle allí, esperándolos.

-Entrar-les mando su padre y ellos le hicieron caso como autómatas.

-¿Papa?-pregunto Lily confusa mientras le miraba y miraba alrededor buscando a otra persona.

-¡¿TU SERAS NUESTRO PROFESOR?!-le grito James todavía mas sorprendido.

-Eso es lo que Minerva McGonagall me había pedido, pero creo que voy a renunciar…-dijo sin más su padre, ponía cara resignada.

-¿Que… quieres decir…?-le pregunto Albus intentando retomar un cierto control en la conversación.

-McGonagall me ha pedido que sea su nuevo profesor, pero no quería firmar nada…-dijo su padre señalando a un trozo de papel que flotaba cerca de el, Albus supuso que se trataba del contracto-hasta hablar con vosotros, pero habéis sido…-añadió su padre buscando las palabras-reveladores…

-Papa no pienses eso…-dijo Lily inmediatamente intentando sonar normal-pero… ¿y mama?-pregunto preocupada, Albus también lo pensó, su madre había mejorado mucho, casi era la misma de siempre, aunque confundía el orden de algunos hechos de su vida, lo que si no había recuperado era su talento con la magia y empezaba de cero, en esos momentos era mas vulnerable que nunca.

-Si acepto el trabajo… viviremos en Hogsmeade, en el apartamento en el que vivíamos antes de que James naciera…-añadió su padre en un susurro y recordó el apartamento en el que sus padres vivieron antes de arreglar y segurizar Grimmauld Place.

-¿Estaremos cerca de mama?-pregunto Lily emocionada, solo con eso Lily ya estaba convencida y lo cierto es que Albus también le parecía suficiente.

-Haremos un trato…-le dijo James inmediatamente y su padre solo le miro con cara de pocos amigos-acepto si no te metes en nuestras…-dijo abarcando a el mismo, Lily y Albus-pequeños asuntos…

-Me parece bien…-le contesto su padre-pero como profesor aun tengo potestad de imponer castigos según lo considere necesario-añadió mientras cogía una pluma y firmaba, en el momento que su firma se instalo, el pergamino se evaporo-ahora a clase-les ordeno su padre con voz severa-será divertido volver a Hogwarts…-añadió en un susurro mientras Albus y sus hermanos salían de la clase que ahora pertenecía al profesor Potter…

Se que he tardado mucho en volver, pero no os puedo prometer que pueda actualizar como lo hacia antes, solo os puedo pedir mas paciencia, Gracias.

SSS