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Historia 64955 — capítulo 6

Era sábado por la mañana. Hogwarts estaba muy tranquilo. Algo normal un día de fin de semana a las nueve de la mañana, el gran comedor estaba abierto y la comida servida, pero aun así la mayoría de alumnos seguían durmiendo en sus habitaciones o en las de algún "amigo".

-Maldito baúl- exclamo una voz malhumorada en una de las habitaciones de chicas de sexto año de Gryffindor.

Jess aparto el baúl con las manos aunque como no tenía demasiada fuerza solamente lo alejo un par de centímetros, bufo molesta y se metió en el baño cerrando la puerta suavemente para no despertar a sus amigas.

Se froto los ojos delante del espejo y lo primero que hizo fue cepillarse los dientes lentamente mientras se perdía nuevamente en sus pensamientos.

Nicholas Williams a cada clase de Astronomía se le hacia un chico más extraño, más curioso… sus movimientos eran despreocupados y muchas veces parecía que no prestaba atención en la clase, pero en todos los trabajos que le devolvían sacaban las mejores notas de la clase superando hasta a los ratones de biblioteca de Ravenclaw.

Después de lavarse las dientes se metió en la ducha y estuvo en ella quince minutos, los justos para desperezarse. Seguidamente se fue a la habitación y allí se vistió con unos apretados pitillos tejanos oscuros y una blusa lila con escote que le habia regalado su tía en un viaje que habia dado a España ese último verano. Se coloco unas zapatillas negras y blancas bastante cómodas y se sentó en su cama rememorando la tarde de ayer.

Ella. Cazadora.

Quien se lo iba a decir, estaba segura que Kate habia intervenido en la elección de Potter, reconocía que no lo habia echo del todo mal pero seguía creyendo que Richard Jordan lo habia echo mucho mejor que ella, sin embargo, no fue elegido.

La buscadora habia resultado ser Camille Vance, una chica de quinto que no era una estrella pero se defendía.

-¿En qué piensas, Jess?- le pregunto la suave voz de Lily.

Jessica se giro en dirección a la cama de la pelirroja que estaba al lado de la suya al mismo tiempo en que la chica salía de su cama vestida aun con el pijama.

-En nada, tranquila- dijo la muchacha sonriendo- ¿te vas a duchar?

-Si, en un rato se despertaran Charly y Kate y seguramente se mataran para entrar en el baño, no quiero estar en medio de la batalla- dijo Lily cogiendo unas prendas de ropa que habia encima de su baúl- ¿me esperas para bajar a desayunar?

-Claro.

-Gracias.

Jess se estiro de nuevo en la cama y se arrastro por encima las sabanas desechas hasta llegar cerca de la mesita de noche, la abrió y de ella saco un reproductor de música muggle que le habia hechizado Oliver (su hermano mayor) durante las vacaciones. Lo encendió y se coloco los auriculares al mismo tiempo en que la música empezó a sonar y ella se limito a tararear la canción en un susurro para no despertar a sus compañeras de habitación.

Lily salió al cabo de unos diez minutos, se termino de arreglar en la habitación y mientras se ataba los cordones de los zapatos Mary salió de su cama medio dormida.

-Podéis ir a desayunar, bajare más tarde después de despertar a las que quedan- dijo la muchacha regordeta mientras se frotaba los ojos, adormecida.

-Perfecto- dijo Lily y ella y Jess salieron de la habitación charlando animadamente.

La sala común estaba completamente vacía y al llegar al comedor solo encontrar una docena de personas sentadas en cada mesa.

-¿Cuándo llegan los de intercambio?- pregunto Jessica con curiosidad mientras ella y Lily se sentaban una delante de la otra.

-A media tarde, según oí en la sala de profesores el día que tenia ronda por ese pasadizo entre las cuatro y las cinco- respondió la prefecta mientras se servía su habitual taza de leche- Jess…

-Dime.

-Esta semana, al principio, has estado un poco rara… ¿pasa algo?- pregunto la pelirroja mirando fijamente a su amiga de ojos azules.

Jess quiso responder algo pero no pudo ya que fijo su mirada en la puerta de entrada del comedor donde en ese preciso momento travesaban tres chicos, un extraño nudo se forma en su garganta, la voz de Lily que seguía hablando le sonó lejana y de golpe se fijo en esos preciosos ojos azules que miraban hacia ninguna parte, riendo de algún comentario de Davies, eran tan claros, tan limpios, brillaban como el cielo mismo un día de verano y…

-¿Qué coño estoy diciendo?- exclamo Jess de golpe en un tono algo alto haciendo que Lily callara de golpe y los tres chicos que se habían sentado cerca de ellas se la quedaron mirando raro.

-… ¿Jess?- murmuro Lily mirando a su amiga como si estuviera loca- ¿me escuchabas?

-¿Cómo? ¿A ti? ¿Me hablabas? Si, si, te escuchaba Lils, con mis cinco sentidos- rio la chica fingiendo una gracia que no sentía.

-Jess, tú no estás bien, nada bien- susurro Lily al darse cuenta que los tres chicos, Davies, Lupin y Williams, las seguían mirando.

-¡Buenos días!- exclamo la voz chillona de Charly cortando a Lily y sentándose al lado de Jess privándole un campo de visión que deseaba.

-¿Ya os habéis duchado todas?- pregunto Lily sorprendida mirando como el resto de grupo se sentaba a su alrededor.

-Que va, ayer antes de irnos a dormir nos duchamos nosotras dos- dijo Kate señalándose a ella y a Taylor- cuando Mary y Charly han terminado hemos bajado, por eso hemos venido tan pronto.

-Entiendo- murmuro Lily que seguía mirando raro a Jess que se entretenía jugando con sus cereales con la cuchara.

-¿Qué planes tenemos para hoy? ¿Una visita a Hogsmeada quizás?- pregunto Charly llena de emoción.

-Hoy no hay visita, con lo del intercambio anularon la salida- dijo Kate bostezando mientras cortaba una manzana en trozos pequeños.

-¿Así nos quedaremos en el castillo?- pregunto Mary soltando un quejido de disgusto.

-Qué remedio- murmuro Taylor.

-¿No tenéis nada emocionante para contar? Así nos distraemos un poco- exclamo Jess mirando a sus compañeras pero esquivando la mirada de la pelirroja.

-Yo si- exclamo Charly de golpe levantándose del banco, todas se quedaron mirándola sorprendidas.

La chica empezó a rebuscar en los bolsillos de la mini falda tejana que llevaba ese día hasta que el fin encontró unos trozos de pergamino que dejo encima de la mesa de los leones.

-¡Tachan!- exclamo Charly sentándose de nuevo en la mesa.

-¿Qué son?- pregunto Kate llena de curiosidad cogiendo uno de los trozos de pergamino, en total habia seis.

-Invitaciones- exclamo Charly como si fuera obvio- ¿no os habéis enterado aun? No me lo puedo creer… ¡falta solo una semana!

-¿Una semana para qué? No entiendo nada Charly- exclamo Mary cogiendo ella también un pergamino.

-Coged todo un pergamino y leed, pero por dentro, no se puede enterar nadie que no esté invitado- dijo Charly tomando un sorbo de zumo de calabaza.

Todas cogieron un trozo de pergamino, el que quedaba Charly se lo guardo en su bolsillo pero antes lo repaso, este ponía lo siguiente:

¿Cansado ya de la rutina escolar? ¿Los deberes te han empezado a estresar? ¿Estás ya harto/a de la presión de los profesores?

¡PUES FELICITACIONES!

Si has recibido esta invitación tus dolores de cabeza se han terminado, si mas no durante unos días, estás cordialmente invitado/a a la fiesta que se celebrara el próximo sábado día 13 a la sala común de Hufflepuff donde se celebrara la habitual fiesta de bienvenida donde solamente podrán asistir alumnos de5to, 6to y 7mo.

La contraseña de la sala común solo será válida ese día, será: Whiskey de Fuego.

Esperamos tu asistencia.

P.d. Entrega la invitación a la entrada, sin invitación no se entra J

P.D.D. Prohibida la entrada a serpientes malolientes

-¿¡Una fiesta ilegal!?

-Por el amor de Merlín, no grites Lils- exclamo Charly dándole una patada por debajo de la mesa a su amiga pelirroja quien calló de golpe y mostro una expresión de dolor.

-¡Estás loca!- exclamo Lily en voz más baja pero dejando a Kate y Mary sordas- no pienso asistir jamás a una fiesta como esta, me juego mi posición de perfecta y…

-No empieces con la charlatanería, el año pasado bien que asistimos a la fiesta ilegal que organizo Gryffindor para celebrar el final de los exámenes del segundo trimestre, a esta vamos como que me llamo Charlotte Simpson- exclamo Charly con una sonrisa- ¿vosotras que opináis?

-Parece que estará bien, por lo que se puede ver nada de Slytherins… ¿no?- pregunto Kate en voz baja.

-Creo que no- dijo Charly pensativamente- igualmente, aunque los Slytherins recibieran invitación no creo que se presentaran para nada del mundo a la sala común de Hufflepuff.

-Yo no pienso ir- anuncio Lilypasándole la entrada toda decidida a Charly que no la acepto.

-Tienes una semana para pensártelo, será muy divertido Lils, piénsatelo, en serio- dijo Charly en tono suplicante.

-¿Quién te dio las invitaciones? Bueno, mejor dicho ¿Quién nos invito?- pregunto con curiosidad Mary.

-Ah, bueno, digamos que… fue… Logan- murmuro Charly sonrojándose, la chicas se miraron entre ellas sorprendidas. Jamás habían visto a Charly sonrojarse cuando pronunciaba el nombre de un chico.

-¿Logan? ¿El repetidor?- pregunto Kate frunciendo el ceño.

-¿Cómo lo conoces?- pregunto Charly sorprendida.

-Nos sentamos juntos en Aritmancia, es un chico raro- declaro Kate mirando fijamente a su hermana- ¿tenéis algo?

-¡No! Bueno, no, de momento.

-Mejor, no me gusta para ti- dijo Kate levantándose de la mesa de los leones.

-¿Dónde vas?- pregunto Jess.

-He quedado para hacer un trabajo de Transformaciones con Olivia, la Ravenclaw, nos vemos luego- se despidió Kate.

Todas quedaron calladas un momento, la que mas Charly, que habia quedado muy pensativa ante la reacción de su hermana gemela, jamás la habia visto tan indiferente.

-¿Y cómo es, ese tal Logan?- pregunto Mary con curiosidad, a Charly le apareció de nueva esa sonrisa tonta en la boca.

Nicholas estaba confuso, miro durante todo el desayuno en dirección a ese grupo de leonas de su curso, aquellas con las que sorprendentemente ninguno de sus compañeros habia mantenido ninguna relación. Le parecían tan… intocables… tan distantes.

-¿En qué piensas, Nick?- pregunto James.

Nick se sorprendió, en ningún momento habia estado consciente en que Sirius, Peter y James se habían sentado a su alrededor, miro el reloj y se dio cuenta que ya hacia veinte minutos que estaba sentado en la banca de la mesa de Gryffindor, mirando hacia la misma dirección y sin tocar la comida que habia en su plato.

-¿Supongo que al fin te habrás sacado de la cabeza a la inútil de mi prima, verdad?- pregunto Sirius fulminándolo con la mirada.

-Claro, Narcisa ha dejado de ser mi tipo hace tiempo, es una hueca- dijo Nick con despreocupación verdadera.

-Me alegro, es idiota- exclamo Sirius aliviado comiendo más tranquilo.

-¿Chicos, que haremos hoy?- pregunto Kevin mientras bostezaba aburrido, hacía rato que habia terminado de comer.

-¿Fugarnos a Hogsmeada?- pregunto Peter ilusionado.

-¿Otra vez? Fuimos el jueves, me estoy aburriendo de Hogsmeada- exclamo James y Sirius y el resto asintieron con la cabeza.

-¿Por qué no vamos a practicar un rato al campo de quidditch?- pregunto Sirius, James y Kevin asintieron de acuerdo- ¿os venís?

-No gracias, no tengo ganas que una bala me abra la cabeza- dijo Remus tranquilamente mientras se levantaba de la mesa- mejor voy a la biblioteca a terminar tareas.

-¡Te acompaño!- exclamo Peter- no entiendo nada de los deberes de Transformaciones…

-¿Tú qué dices, Nick?

-Yo creo que iré a dar una vuelta por los terrenos, no tengo ganas ni de volar ni de estudiar- dijo el moreno viendo como todos sus amigos se levantaban de la mesa y se iban del comedor.

¿Cómo a explicarle a un padre que odia el deporte que de golpe su hija es una fanática del quidditch?

Esa pregunta recorrió la mente de Jess mil veces antes de sentarse en el césped de los terrenos de la escuela, con una libreta llena de pergaminos encima la falda y una pluma recargable en la mano.

Abrió la libreta y empezó una hoja de pergamino nueva, coloco la pluma a un par de centímetros de la hoja pero fue incapaz de escribir nada, se concentro, miro fijamente el pergamino y…

-¡Nada! ¡Maldita sea!- exclamo la muchacha suspirando malhumorada.

-Claramente estás más loca de lo que creía, Clearwater- exclamo una voz sorprendida a sus espaldas.

-Cierra el pico Williams y márchate, estoy ocupada- susurro Jess intentando ignorar el bote que habia pegado su corazón dentro de su propio pecho.

-¿Cómo? Habla más alto, no te he oído- exclamo mostrando confusión Nick acercándose a la chica hasta arrodillarse detrás de ella.

Pudo oler su perfume, jamás habia olido una colonia que oliera mejor, era un oler indescriptible, noto como algo dentro de él se encendía de nuevo.

-Que te vayas- volvió a susurrar Jess notando como la mano le temblaba encima del pergamino.

-¿Por qué? ¿A caso los terrenos de Hogwarts son tuyos?- murmuro Nick cerca de la oreja de la chica que se estremeció sin quererlo- ¿A caso tienes frio?

-Nada que ver- exclamo Jess notando como sus mejillas ganaban color.

-Creo que me voy a sentar contigo un buen rato, eres muy divertida en el fondo, Clearwater- anuncio Nick estirándose en el césped, al lado de la chica que se sintió aliviada al notar que el chico se habia distanciado de ella.

Quizás esa mañana, tampoco sería tan aburrida, pensó Jess.

Ruego por favor a todos mis lectores y lectoras que dejen comentarios nada mas terminar de leer este capítulo! Por favor no es tanto! Necesito saber vuestras opiniones sobre la història ya que si no me es practicamente imposible seguir escribiendo, quiero saber que os gusta y que os disgusta en relacion a la trama, vuestras opiniones seran fundamentales para seguir el fic! Estoy muy orgullosa de todas las lecturas que ha recibido mi fanfic y de todas las personas que lo han puesto a favoritos pero necesitaria que escribieran un simple comentario, os lo ruego, si no me sera casi imposible seguir escribiendolo.

Gracias por todas sus lecturas, con muchisimo aprecio y cariño.

Norah Black