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Historia 65525 — capítulo 1
**1.**Melody Ryddel de Lapunto
Mi nombre es Melody Ryddel de Lapunto. Vivo en el mundo Lapunto, más que nada porque soy su princesa. Tengo 13 años y desde siempre he vivido aquí, aunque se que mi padre Tom Marvolo Ryddel no es de aquí sino de otro mundo. Desde siempre he querido ver el mundo en que nació y creció mi padre. Pero al ser princesa no puedo. Soy princesa porque mi madre era la reina, se llamaba Selena Lapunto del Fire. No me acuerdo de ninguno de los dos ya que ambos murieron el día que nací. Solo tengo fotos y retratos. Según esos retratos y fotos: mi padre, era un joven de 18 años, de pelo marrón oscuro y ojos rojos (la verdad era muy guapo); mi madre era una joven de 17 años, de pelo rojo y ojos negros (igual de guapa que mi padre). Yo no me parezco a mi madre pero en los ojos me parezco a mi padre. Tengo el pelo dorado, largo hasta la cadera y ondulado, con unos grandes y vivos ojos rojos.
Estamos a principio de verano y como siempre tengo mucho ajetreo. Entre ir a desayunar, las clases, ir a ver a varios los reyes inferiores de los reinos Fire, Water, Air, Earth y Electric, ir al pueblo, etc. Pero todo lo hago con una sonrisa ya que esta mis amigos para ayudarme. Layla, una chica de 14 años de pelo rojo y ojos azules y Christopher (Chris), un chico de 13 años de pelo negro y ojos azules.
Ahora mismo estoy en mi habitación preferida, escondida porque estoy jugando a un escondite con Chris y Layla, la que ocupo mi padre cuando estuvo aquí.
En la habitación todo es verde y plata, según se los colores preferidos de mi padre. Lo que más me gusta es un espejo pequeño que según me dijo Marta, mi tía, lo llevaba mi padre siempre consigo.
Llevaba ya media hora aburrida, era casi imposible encontrar ha alguien en el castillo, ya que no me encontraban. Por lo que decidí mirarme en el espejo. Solo veía mi reflejo y eso me inquietaba, ya que siempre mi padre lo había guardado celosamente. Según se el mundo del que venía mi padre era la Tierra. Y si…:
-¡Tierra!- grite y todo empezó a dar vueltas y vueltas.
Ya había descubierto el secreto de cómo había llegado mi padre a Lapunto. Seguí dando vueltas hasta que me caí en algo duro…