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Las Cronicas de Narnia: Luego del primer amor — capítulo 12
La histor ia de una br u ja.
La noche estaba comenzando, la luna se alzaba sobre el castillo creando sombras tenebrosas y sin fin. Todos tenemos sombras que nos persiguen, a la luz del día y durante las noches. Muchos las disfrazan, ocultas, temerosos de revelarlas pero aun así hay valientes que las enfrentan. Susan estaba en el momento que debía decidir si ocultarlas o vivir con ellas, Rose vivió algo parecido, esa fue una de las razones por las cuales ayudo a Susan. Claro que también fue a pedido de su hermano, Peter. Rose no podía dejarlo ya que el nunca la abandono cuando estaba perdida.
Esta es la historia de Rose. Ella tenia un pasado oscuro, debió luchar contra su propia gente involuntariamente, su madre la manipulaba, esta eran una gran hechicera y gobernante ilegitima de un mundo, ahora en el olvido.
La madre de Rose la hechizo para que haga todo lo que le ordenara sin tener el mínimo sentido de voluntad propia. Para cuando Rose despertó de ese mal sueño ya era demasiado tarde, la ambición de poder y el odio de la regente no tenia limites. La había obligado a hacer las más horribles atrocidades. Rose intento poner fin a esa situación, pero no lo logro. Aslan la rescato cuando estaba al borde de la muerte, e hizo desaparecer a su madre junto con lo poco que quedaba de aquel mundo caótico. Este la llevo a Narnia, aquel momento era el principio de ese mundo, Rose acababa de ver como su lugar de origen era borrado, pero a cambio observo el nacer de ese nuevo mundo.
Fue presente de todo lo que sucedió en Narnia, desde el primero de sus reyes hasta el último, e incluso el mismo final, donde los Narnianos viajaron al verdadero país de Aslan, en donde ella siempre estuvo.
Cuando se enteraron del pasado de Rose muchos la miraron con desconfianza, sola se dispuso a seguir adelante, no podía desperdiciar esa nueva oportunidad de vivir aunque sea en soledad y lejos de todos.
Muchos años pasaron hasta aquel día en el que volvió a sonreír, no había el mínimo interés en juzgarla en esos ojos claros, reían y hablaban con sinceridad, fue un encuentro acordado, nada el destino.
-Aslan ha pedido verte - Dijo una ninfa del bosque.
-Eso es interesante, te ha dicho el por que- pregunto sin ganas la bruja.
-Lamento decirle que no, bruja.- respondió al mismo tiempo que desaparecía, arrastrando esa ultima palabra, como culpándola.
Le molestaba que la llamaran así, nunca había hecho nada malo en aquel mundo, pero los rumores corrían, Rose aprendió a vivir con ello. No tenia nada que perder de todos modos, nada que en verdad le importara más que su propia vida, ya había estado cerca de la muerte, no quería sentir eso de nuevo.
Si Aslan requería de su presencia tenia que ver con los nuevos invitados, aunque ya no, de aquel lugar. Rose no quería ir a ese castillo, mucha gente, muchos ojos acusadores, sin embargo Aslan la necesitaba.
La mañana siguiente se encontraba en la puerta del castillo, dudando si entrar o no, ¿Qué pasaría si no iba? No creo que Aslan la persiga por todo el lugar solo por rechazar la invitación. Rose estaba tentada a dar media vuelta y volver al profundo bosque, a su pequeña casa llena de libros lejos de los ojos y susurros de la gente.
-Se lo que estas pensando, y si, puede que me cueste un poco, pero iría y te buscaría, ya que es importante Rose - Dijo una voz detrás de ella
- Estas seguro de que podrías encontrarme, Aslan?- respondió desafiante la bruja mientras se giraba hacia donde provino esa voz.
Ahí estaba, el mas poderoso de Narnia, Aslan.
-Vamos a dentro, Rose, tengo que presentarte a unas personas muy importantes- dijo el león
-Mm... Déjame adivinar.- Miro al gran león con astucia.- Tus reyes preferidos, a que no? - Pregunto Rose
El león rió pero no respondió, solo camino hacia dentro del castillo, Rose ya no tenia escapatoria así que solo lo siguió. Cuando estaba apunto de preguntarle a Aslan cuando llegarían, esteabrió una gran puerta, o la puerta solo se abrió. A estas alturas ya nada la podía sorprender.
-Rose te voy presentar a los reyes y reina de Narnia ellos son los que se harán cargo de este castillo.- dijo el león, Rose quedo sorprendida al ver a aquellos jóvenes ahí, sentados en medio de la sala, la miraban con curiosidad y asombro.
Por primera vez en mucho tiempo no le temían, quizás era por que no conocían los rumores, solo están hace unos días aquí seguro debe ser por eso, se convenció la bruja por dentro.
- Ella es Rose.- la presento a aquellos reyes.-
Cada uno se presento luego de esas palabras, la chica se llamaba Lucy, la valiente, luego estaba el justo, Edmund y por ultimo, el magnifico, Peter.
A Rose le causo gracia cada uno de los títulos pero supo disimular, no quería hacer que Aslan se enojara y menos ofender a sus reyes.
-Pero a quien se les ocurrió esos apodos, la verdad no hay nadie realmente valiente, ni magnifico y mucho menos justo, esa justicia no existía en ningún mundo.- pensó por dentro la bruja.
-Es un honor conocerlos.- respondió la bruja.- Es una perdida de tiempo estar acá, quiero irme.- pensó por sus adentros…
-…Ella estará a cargo de ustedes en mi ausencia, así que Rose, espero que seas tan amable de ayudarlos en esta nueva etapa.- Dijo el gran león
-¿¡Que!?- Estaba tan concentrada en tratar de salir de ese lugar, que no escucho nada más que su sentencia a estar ahí por mucho tiempo.- No puede ser, repítelo por favor, Aslan. Es imposible que yo este….- trató de decir sin salir de su asombro.
-Eso pasa por no prestar atención.- respondió el león.- Además no tienes nada mas que hacer, verdad?- pregunto.
-Pero es imposible que yo haga algo como eso Aslan, me conoces, no puedo estar mucho tiempo acá, odio este lugar.- respondió casi sin respirar la bruja
-No te gusta Narnia?- pregunto la muchacha. Ah, si Lucy.
-Narnia?- se sorprendió la bruja.- No es que no me guste, no me refería a eso...
-Entonces es que quizás no te agradamos nosotros.- dijo Edmund a su hermana.- Por eso es que no quieres quedarte.- respondió mirando a la bruja
-Pero ni siquiera nos conoce, como puede decir que no le gusta estar con nosotros.- dijo Lucy
Rose no podía creer lo que veía, en mucho tiempo, mucho tiempo… no se alejaban de ella sino que buscaban explicaciones a su distancia. Esos jóvenes que ni sabían la verdad de aquella bruja, pedían que se quede.
-Si quiere irse, entonces que lo haga, es libre de hacer lo que ella desea, no tienes que obligarla Aslan.- dijo el mayor.
Ah, Peter, si el me entiende.- pensó la bruja
-Lo siento, pero no puedo quedarme, tengo otros asuntos, por eso ella se debe quedar.- respondió con firmeza.- Además es alguien en quien confío mucho, reyes, estarán bien junto a ella.- dijo Aslan
-Pero que hay de mi!?- pregunto indignada Rose.- No me dijiste nada sobre esto!.- le grito al león.
-Si, te lo acabo de decir.- le respondió Aslan.- Además, es hora que dejes ese bosque, no pensaras que debes quedarte por siempre así, de lo contrario nada cambiara.-
-No quiero que cambie, estoy bien así, nadie necesita a alguien como yo Aslan!- respondió elevando su voz.- Nadie acepta mi existencia aquí, y ellos tampoco cuando descubran la verdad!
-Es tu costumbre creer que los demás piensan como tu.- dijo Peter.- De verdad tu piensas que nos importa tu pasado, estas equivocada crees que somosacusadores de pasados o algo por el estilo.- contesto serio. Su mirada no dudaba, era firme en cada palabra.
-No nos importa que hayas hecho, por que Aslan nos dijo que fue contra tu voluntad, no es así.- dijo Edmund, el es…
-Además el confía en ti.- dijo Lucy, su sonrisa era hermosa, pensó la bruja.
Rose los miro a aquellos reyes y reina. Eran de verdad, se pregunto. Es un sueño raro, me gustaría despertar, siguió pensando. Ellos la conocían y no la odiaban por eso. Aslan les había dicho todo pero aun así no la culpaban como el resto. En sus miradas había respeto.
Supo que algún día algo o alguien la iba alejar de su aíslo, pero no pensó que la causa iban a ser esos reyes, ymenos para hacer de niñera. Que iba hacer en ese lugar, ellos no eran niños, eran adultos. Y Aslan aun así se preocupaba por ellos… y por, Rose.
Cuando fue la última vez, ya no se acordaba, quizás nunca era mas preciso. Rió.
-Ajajá…- No podía dejar de reír, miraba a Aslan y a aquellos jóvenes, y ellos la miraban extrañados.
-Enloqueció?- pregunto Edmund extrañado de la actitud de la bruja que hace segundos era pura rabia. Sus hermanos rieron también al ver tal escena.
-Ellos son más que títulos, son acciones. Ya entiendo porque son tus preferidos Aslan.- le respondió a Aslan una vez calmada.- Me quedo, pero si me quitan la paciencia me voy, entendido.- dijo desafiándolo
-No se a que te refieres, pero te agradezco.- dijo el gran león mientras se daba media vuelta y se dirigía a la salida.- Buena suerte.- Se despidió Aslan.
Ese fue el primer paso hacia una gran historia que llevarían a Rose y a los reyes a una nueva etapa en sus vidas. Aslan tenia razón ellos eran importantes, por lo tanto eran importantes para ella también, aunque tardaría en reconocerlo. Ya no estaba sola. Ya no había desconfianza. Tenía en quien confiar y confiaban en ella.Por primera vez supo porque era importante vivir, y cada vez mas la agradaba ese lugar, cada vez mas se permitió perdonar sus pecados y ser libre, y amar.
Fue una vez más salvada por Aslan.
Hola a todos los lectoes del Fic :D Perdon por el retraso... de casi dos años! Se que me odian, pero espero compensarlo con este capitulo nuevo. Les agradezco su apoyo al leer mi historia. Muchas gracias!