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Vidas — capítulo 1
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Cap 1
Vísperas de una boda
31 de julio de 2004.
Hogsmead.
4:49am
Un joven pelirrojo de 24 años se tambalea ligeramente, lleva una botella de
Cerveza de Raíz, una bebida bastante fuerte en el mundo de los magos...
-Hey!!!!!!!! Compaaaaaaaaadrre..¡Hip!.no shabía que fuerrras tan...¡Hip!
buuuuueno en esto de las fiestas..¡Hip! yoooo, te lo digo, herrrmano,
¡Hip!esto es bien ¡Hip! ¡Guay!- dice con una sonrisa boba y con la cara y
las orejas rojas...de tanto tomar. Después de esto, se cae dormido en los
brazos de quien parece ser..
- HARRY POTTER!!!- se escucha un grito, Harry volteó inmediatamente, no
sabía como soportar a los borrachotes de sus amigos.-¿Por qué no te tomas
una copita conmigo, amigo?- el que le había llamado era nada más y nada
menos que Seamus Finnigan, un compañero de curso de Harry durante su estadía
en Hogwarts...
- Bueno, Seamus, yo...yo no creo..que esto me ayude, sabes que no tomo, y
bueno, pues tengo que llevar a Ron a acostar, mira, se cae de borracho-dijo
con una voz profunda, en ese momento, una voz proveniente de su mejor amigo
le regañó.
- Oyesss! Yo ¡hip! No me caigo de borrasssho! Yo ¡Hip! Sé tomar..- se paró
firmemente y luego trató de sacarse los brazos de Harry- Suéltame, vil
bellaco!!!Llamaré a Sirr Cadogan ¡Hip! Para que te ¡Hip! Atraviese la
entrañas con ¡Hip! Su Lanza ¡Hip!...- logrando al fin liberarse de su amigo,
Ron Weasley comenzó a caminar hacia donde se encontraban Dean Thomas,
Neville Longbottom, Fred, George, Percy, Bill y Charlie Weasley, junto con
demás compañeros de Hogwarts...pero en el tercer paso, cayó al suelo sin
remedio, dándose un duro golpe en la espalda.
- Jajajajajajajaja. Ronnie, no conocía tu lado "Alegre"- dijo Fred Weasley,
quien a diferencia de Ron, sabía controlar el alcohol...de hecho, los únicos
pasaditos de copas eran Ron, Dean y Percy, quien ahora estaba tirado sobre
la mesa cómo si fuera su cama con una botella en cada mano y un balde de
vómito a sus pies...
- Callate!! ¡HIP! No sabess lo que diccesshhh ¡hip!-acto seguido cayó sobre
la mesa donde Percy "Descansaba" su borrachera, y vació el balde de vómito
sobre Dean, quien al verse embarrado de - ¡esta porquería de mierda! - se
levantó con todas las ganas de propinarle un buen golpe a Ron pero su
puntería falló y le dio a Percy, quien se levantó rápidamente y comenzó a
pelear contra el aire, al ver como se ponían las cosas, varios empleados del
local donde se encontraban, los sacaron a todos del lugar...
- Bien, creo que es hora de ir a casa- dijo George- llevaremos a Percy y a
Ron a sus casas-
- Estoy seguro de que a Penélope le encantará ver a su amorcito rojo- dijo
Fred con una sonrisa que Harry les había visto tantas veces, cada vez que
tramaban alguna broma excepcional...
- Si, nosotros les ayudaremos, Percy pesa mucho, y está muy molesto, le
hemos aplicado un hechizo petrificador...a Ron igual- dejo Bill, después de
felicitar a Harry por su cumpleaños todos los Weasley partieron a sus
hogares.
Harry se dio la vuelta para comprobar quien quedaba, sólo Seamus, Dean,
Neville y Collin Creevey.
- Bueno, chicos, será mejor que llevemos a Dean a su casa, Padma me golpeará
por esto. Me prohibió dejarlo tomar...- dijo Harry temeroso por su propia
vida.
- No te preocupes, Harry. Dean siempre se las arregla para tomar de gorra,
no se si recuerdes que en la boda de Ron y Lavender se puso hasta las
chanclas...además, no creas que las Patil son tan malas, personalmente puedo
decirte que Parvati es un amor- dijo Seamus tranquilamente.
- Bueno, de todos modos. Dean siempre llega borracho los fines de semana, el
que me preocupa es Percy-dijo Neville, quien al ser cuñado de los Weasley,
sabía todas las cosas horribles que le pasaban a Percy con Penélope.- La
última vez que llegó tarde, Penélope le echó una maldición y lo dejó en cama
toda una semana-agregó, mientras que los otros tres hicieron una mueca de
dolor, si había una cosa que Penélope sabía hacer era echar maldiciones.
-
Bueno, sólo espero que tu futura no salga igual, Harry-dijo Collin
-
Si, yo que tu tendría cuidado, tú sabes que ella sabe mucho...no es por
echarte la sal, pero deberías alejarla de esos libros feministas para
brujas-dijo Seamus.
- Sí, a partir de pasado mañana, tendrás que recordar que estás casado
con...-empezó Neville, con voz de circunstancias
- Hermione Granger- terminó Harry, con un leve tono de miedo, hasta ese
momento no había pensado que Hermione podría ser tan mala cómo Penélope.
- Jajaja, sí, imagina a Harry Potter, el niño que vivió, que derrotó a
Quien-ustedes-saben y actual Jefe del departamento de Seguridad Mágica con
un maleficio de su dulce, tierna e inteligente esposa...jajajajaja-Tras el
comentario de Seamus, los demás se largaron a reír, mientras que un
preocupado Harry se imaginaba la infinidad de hechizos que Herms podría
echarle si llegaba un poquitín tarde...tendría que andar con cuidado.
A la mañana siguiente, Harry se despertó a las 12:00am, debía haber llamado
a casa de su padrino de boda, Ron Weasley, a las 11:00am, así que nomás ver
la hora, echó polvos flú en la chimenea de su casa y con voz clara dijo.
y de un brinco entro en las llamas, sintió el
ya muy conocido movimiento de la red flú, y luego como iba desacelerando,
hasta llegar al salita de estar de su mejor amigo, pero la casa parecía
estar vacía, no había nadie que lo recibiera a tales horas, así que decidió
ayuda a Ron un poco en la limpieza, comenzó por sacar su varita, y con un
sencillo hechizo, acomodó toda la habitación, luego se dirigió a la cocina,
al baño, y por fin a la recamara, pero se sorprendió mucho al ver que el
padrino se encontraba aún durmiendo cómodamente en su cama matrimonial con
los pies destapados, una pierna colgando los brazos extendidos, y su cabeza
apuntando al extremo que normalmente una persona usaría para los pies.
Decidió acercarse y despertarlo, pero ...
- Ron, Ron. Vamos flojo ya es hora, el día ya está en su apogeo, el sol está
en su punto máximo, ...-Harry trató de sacudir un poco a Ron, pero pesaba
demasiado, entonces se le ocurrió...
Salió corriendo del lugar, fue a una pequeña tiendita, compró unas cuantas
bolsas de hielo y regresó a casa del padrino, cuando entró, trató de hacer
el mayor ruido posible, tal vez así se despertara...pero no, vertió los
hielos en la bañera y puso el agua fría, tomó un botecito y lo llenó con un
poco de agua de la llave...en realidad le apenaba hacerle eso a Ron pero la
situación lo requería...
Se acercó a su amigo y con los dedos le hecho un poco del agua fría...nada,
Ron sólo arrugó la nariz larga y pecosa en forma de protesta. Después,
intentó con un poco de agua a presión, tal vez eso lo despertara. Con su
varita, dirigió el líquido hacia la cara de su amigo.
¡Splash!
El agua hizo contacto, pero Ron sólo se limitó a mover la palma de su mano
en torno a su cara. - Bien, bien. Sí eso es lo que quieres, tendrás una
mañana muy ... fría. -dijo Harry vencido al fin por el pesado sueño de su
próximo compadre...
- Wingardium Leviosa!- dijo Harry moviendo su varita, el cuerpo de Ron
comenzó a flotar, lentamente lo movió hacia el baño, una vez ahí, soltó su
varita, provocando que Ron cayera pesadamente sobre el agua de la bañera
con hielo que Harry había preparado minutos antes...
- AAAAAAAAAAAHHHHHHH!!!!ME AHOGO, ME AHOGO!!!- Ron movía sus brazos tratando
de nadar en el reducido espacio de su bañera, pronto cayó en la cuenta de
que el nivel del agua era demasiado bajito para que un hombre de 24 años se
ahogara, fue cuando sintió el "agradable" clima...- ESTÁ FRÍO, HELADO,
AHHHHH! ME CONGELO- Parecía no percatarse de la presencia de Harry, que lo
miraba burlonamente desde la puerta del baño, hasta que habló...
- Ya, ya,ya,ya. Ron, no es para tanto. Además tienes el sueño de un troll,
incluso Crabbe y Goyle despiertan más rápido que tú.-Harry sonreía
malosamente, cuando Ron se dio cuenta de que su amigo lo había despertado de
una forma tan inusual.
- Esta me la pagarás caro, Potter. De mí nadie, nadie se va a burlar.- acto
seguido tomó un poco del agua helada haciendo un cuenco con sus manos y se
lo aventó a Harry.
Harry salió corriendo del cuarto de baño, perseguido por un empapado Ron,
que a cada paso que daba dejaba un gran charco. Se dirigió a la cocina, al
jardín, volvió a la cocina, a la recámara, al baño, y con su varita hizo
levitar el agua de la bañera, cuando esta entró, dirigió toda el agua al
cuerpo ya bastante mojado de su amigo.
¡SQUASH!
De nueva cuenta, Ron se encontraba empapado, su cabello rojo brillante se
pegaba a su cabeza de forma grotesca, a Harry le recordó el peinado de
Duddley, su gordo y rubio primo. Su nariz sobresalía notoriamente de los
mechones rojo, y sus orejas eran más visibles que nunca.
- Muy bien, me rindo, me rindo- dijo él levantando las manos en señal de
paz-Harry lo miró sospechando de la palabra del pelirrojo, después bajó la
guardia, y se alejó de su camarada para ir a sentarse en un sillón cercano.
- Y, cómo te trata Lav, Ron. Te fue muy mal anoche que llegaste todo bombo?
( bombo= que se cae de borracho)- preguntó Harry interesado por saber
si los gemelos habían aprovechado también para fastidiar a Ron.
- Bueno, he de decir Harry, que la pasada noche fue algo que nunca podré
olvidar- dijo imitando perfectamente el tono diplomático de Percy, para
después agregar con una sonrisilla alegre- por que nunca supe lo que pasó.
Harry se echó a reír como un loco, hasta que escucharon cómo las llamas de
la gran chimenea de Ron daban paso a una mujer, de cabello rojo y ojos
grises: Lavender Weasley.
- A ti te quería encontrar!- grito Lavender, cuando reparó en que Harry
Potter se encontraba en su casa. Se acerco a él peligrosamente y luego lo
apuntó amenazadoramente con su dedo índice, lo miró con ojos llenos de lo
que era...¿furia?
- Harry Potter!- dijo cambiando instantáneamente su cara por la amable de
siempre, con esa sonrisa que según Ron, movía mundos.-pensé que estarías en
tu casa con una cruda horrible, como ayer se fueron de fiesta...-dijo
mirando a su esposo, que para esos momentos seguía empapado.
- Bueno, Lavender, yo venía para ayudarte a levantar a Ron, pero en vista de
que ya estas aquí, creo que mejor me voy, tu sabes detalles de último
momento en una boda, ya lo viviste...adiós y cuida a mi ahijadito- dijo
tocando su vientre, tan abultado cómo un bebé de tres meses.
- Claro, Harry. Nos veremos mañana en esa boda tuya- le dijo ella
dulcemente, como recordando su propia ceremonia. Harry echó unos cuantos
polvos flu a la chimenea y justo a tiempo entró en ella para huir de
Lavender, que recién se encontraba con su casa toda mojada, y ponía un grito
en el cielo.
El viaje de Harry se tornó en esa sensación de que sientes el estómago salir
por tu boca. Cuando él arribó con un golpe sordo en una pequeña alfombra
roja, con bordes en hilos de oro, cuando se levantó, una fea cara
puntiaguda, con grandes orejas, unos ojos como platos y nariz puntiaguda le
dio la bienvenida.
- Señor, Harry Potter, señor, está usted bien?, necesita que le traiga algo,
señor.?- el elfo doméstico, que Harry reconoció inmediatamente como Dobby,
le ayudó a pararse. Después de un rápido saludo, se aventuró por los
pasillos del gran castillo en que s encontraba, se dirigió hacia una alcoba
en especial.
Cuando entró, se encontró una gran cama, con mantas azules y plateadas, un
hombre descansaba ahí, un hombre de ojos azul celeste, el cabello era casi
tan largo como su barba color blanco, desteñida por los años. Albus
Dumbledore, descansaba tranquilamente leyendo un libro grueso de páginas
amarillas por el paso del tiempo, Cuando Harry entró, bajó el libro y lo
saludó.
- buenos días, Harry. Debo pensar que por fin ya has decidido el
encantamiento para las ruedas esas...-dijo el que hasta hace poco había sido
director del colegio Hogwarts de Magia y Hechicería.
- Bueno, he pensado en quitar las ruedas y poner un dispositivo muggle, de
esos que hacen flotar las cosas, Hermione se está encargando de conseguirlo,
abuelo.-le contestó Harry pacíficamente.
Albus Dumbledore sonrió. A Harry le pareció ver un destello de luz en los
sabios ojos de su bisabuelo, se le hacía tan lejano aquél día en que le
había dicho en su quinto curso el porqué Lord Voldemort había intentado
matarle sólo a él durante toda su corta vida, cuándo Albus Dumbledore se lo
comunicó, le dijo el perfecto plan que había creado para protegerlo a toda
costa, sin importar cuántas vidas murieran, Harry se sintió halagado cuándo
le había dicho que la única falla había sido que él, Albus Dumbledore,
siempre buscaba su felicidad, cosa que de una u otra forma arruinaba el
propósito que tenía.
Pero no había sido sino hasta su séptimo curso, cuándo había descubierto,
por Hermione, que él, era descendiente de ese mago tan poderoso y sereno que
durante años había creído sólo un amigo, de sus mejores amigos. Y que a la
vez, este mago era descendiente del mismo Godric Gryffindor, uno de los
cuatro fundadores de Hogwarts, convirtiéndolo a él en el más joven heredero
de Gryffindor existe.
- Más tecnología muggle, eh. Bueno, siempre he dicho que hacen unos
excelentes caramelos de limón- dijo tomando uno de ellos de un pequeño
contenedor de cristal que estaba justo al lado de su cama. Lo tomó por los
extremos y se dedicó a desenvolverlo. Cuando Harry creyó conveniente, llamó
a Dobby para que le llevara la silla de ruedas muggle que había comprado
hacía dos meses, cuándo le habían informado que Dumbledore tenía que guardar
reposo.
- Vamos, abuelo, creo que ya es hora de comer, no olvides que hoy tienes
invitados. Imagino que Hagrid no tardará en llegar, y el profesor Snape ya
debe estar aquí.
- Así es, Harry-una fría y calculadora voz le confirmó que efectivamente,
Severus Snape había llegado ya al castillo Gryffindor.-Buenos días, señor.
Ha descansado esta noche, o cierto joven-miró a Harry de reojo-ha perturbado
su sueño esta mañana.
- OH! Severus Buenos días. En realidad que he tenido una fantástica sesión
de sueños. Dormí como un tronco- dijo Albus tan fresco como siempre.
- Bien, este, será mejor que bajemos, Dobby dice que Hagrid ya ha llegado
Hagrid-dijo Harry, que tras haber recibido la información de Dobby, había
puesto a Dumbledore sobre su silla, Albus gustaba de que sus invitados
fueran siempre a su lado, por lo que Harry hacía algunos días había puesto
un encantamiento para que la silla actuara cómo una parte más del cuerpo del
ex-director .
Cuando llegaron al comedor, Harry se encontró con aquel hombre que hace14
años lo había ido a buscar a aquella destartalada cabaña en el mar que
Vernon Dursley había rentado para escapar de las cartas de Hogwarts, con más
barba que nunca y una que otra cana, Rubeus Hagrid le sonrió cuando
entraron.
Cuando entró, se encontró con el pequeño departamento de soltero que por
tres años había habitado. Y pensar que al día siguiente esa etapa de su vida
se vería terminada, si se detenía a examinarlo, él era el último soltero de
su generación Gryffindor. Ron y Lavender se habían casado hacía seis meses.
Neville había enamorado a Ginny, Dean con Padma , y Parvati, ella era una
Finnigan. Sólo quedaba Potter, pero al día siguiente, estaría casado.