← Vidas · de
Vidas — capítulo 3
Libro de visitas: http://gbooks1.melodysoft.com/app?ID=FictsHA.ZalaB
Capítulo 3
Sirius...
- Harry!!! Tenemos visitas, amor.- Hermione le llamaba desde el piso de
abajo. Vivían en una cómoda casa de dos pisos con cuatro habitaciones,
cocina, sótano, ático, dos baños, todo lo que un mago necesitaba para vivir
cómodamente, Harry salió de su lectura de "Mil y una formas para
consentirse" lo había comprado hacía dos meses en las Bermudas, sin duda era
uno de esos libros donde lo único que hacen es darte consejos y consejos y
consejos. - Cariño, deja lo que sea que estés haciendo y baja de
inmediato!!!- los gritos de Hermione retumbaron en sus oídos.
Decidió que sería mejor apresurarse, cerró el libro y lo dejó sobre el
escritorio, luego lentamente tomó su chaleco y mientras caminaba se lo
ensartó en la cabeza, aceleró el paso cuando escuchó el tercer grito de
Hermione llamándolo, cuando llegó a las escaleras, comenzó a bajar
apresuradamente, el chaleco le tapaba toda la cara, pero se las arregló
para no caer.
Cuando llegó a la sala, ya con el chaleco bien puesto, pudo ver que su mejor
amigo los visitaba, junto con su esposa, que para ese entonces tendría
cinco meses de embarazo.
- y bien? No nos vas a saludar?- preguntó Ron al ver que su amigo se quedaba
parado en el marco de la puerta con una gran sonrisa.
- Bueno....como han estado? Veo que tu y Lav no perdieron el tiempo, eh!! No
puedo creer que ya vayan a ser ocho meses!!! Y Para cuando nace?- preguntó
Harry viendo el ahora abultado estómago de Lavender,
- Bueno, debería nacer en febrero, aunque tal vez en marzo-aventuró Ron-
Pero bueno, el caso es que ya sabemos que va a ser!!!- agregó muy
entusiasmado. Hermione miró el vientre de Lavender, sus ojos se pusieron
brillosos e inclinó la cabeza ligeramente al lado derecho.
- Ahh!!! Que lindo debe de ser, no?- exclamó ella con una voz muy tierna,
que hacía recordar a una niña pequeña.
-
El que?- preguntó Harry mosqueado
-
Tener bebés- y seguidamente suspiró, - pero bueno- la enérgica Hermione
volvía- alguien gusta té? Prepararé bollitos se levantó y comenzó a ir
hacia la cocina.
-
Que sean de chocolate!!- le gritó Harry, Hermione era una gran cocinera.
-
Claro, amor. - le contestó ella, Harry relajó su espalda tensa al esperar
la respuesta de su esposa, giró su cuerpo y se encontró con la mirada de
Lavender en él, Ron sólo sonreía por lo bajo.
-
¿qué? - preguntó mosqueado al ver la cara de enojo de Lavender.
-
Que eres un insensible, Harry Potter. Pobre Hermione, iré a hablar con
ella- y con una última mirada de reproche a Harry se levantó pesadamente y
fue hacia la cocina. Harry que no entendía nada se giró hacia su amigo,
-
Ahora que hice?- preguntó tristemente, Ron lo miró misericordioso
-
Nada, nada, es sólo cosa de mujeres, ya sabes. Además, con eso del
embarazo Lavender anda de un genio...pero bueno, vine a que me dieras un
permisito- agregó Ron con una sonrisa.
-
Permiso? Yo? Para que?- preguntó Harry curioso
-
Bueno, he estado pensando, que cómo mi hijo va a ser niño, bueno, yo
pensaba ponerle , bueno el nombre de ...de Sirius, claro si tu quieres, sino
puedo ponerle Archi como dice Lavender- agregó rápidamente
- Que? Sirius?- miró a Ron, que lo miraba expectante, esperando una
respuesta
-
Y bien?- preguntó el pelirrojo.
-
Será un placer ser el padrino de Sirius Weasley- Harry sonrió ante el
hecho de que su mejor amigo recordara con tal cariño a su difunto padrino
Sirius Black.
- Es un trato-dijo Ron- Bueno, espera mi llamada dentro de algunos días, por
cierto, llamó Malfoy, quiere trabajar en tu departamento, con eso de que es
experto en pociones y que el nuestro se ha retirado no nos vendría mal. Dijo
razonablemente, pero luego su cara seria cambió por una cara de
malicia.-Además será hermoso darle órdenes-
-
Cómo tu quieras, Ron. Además creo que sería útil. -
-
Hablando de pociones, que no eras tú el experto? Si mal no recuerdo
sacaste un "Excelente". Y Malfoy sólo un "Bien hecho" en los EXTASIS. Crees
que en su viaje haya conocido más pociones?-
- No lo dudes. Mira aquí llegan las chicas!!!MMMMMMM que rico huele.- dijo
Harry saboreando el suave olor de los bollitos de Hermione.
Las chicas se acercaron con las bandejas de plata, mientras que los chicos
se disponían a enderezar la postura de sus cuerpos para tomar el té.
- Bien, Harry, aquí tienes. De chocolate con chispas de chocolate- dijo
Hermione alegremente mientras que le pasaba un panecillo totalmente café con
diversas zonas de un café más oscuro. Harry lo tomó y lo comió rápidamente.
Le encantaban esos panecillos!!!!
- Vaya que tenías ganas de comer eso.- dijo ron impresionado al ver que su
compadre había devorado en instantes los panecillos que Hermione le daba.
- Sí, tenía dos días que no los comía- dijo ]Harry satisfecho, tomó su taza
de té y dio un sorbo.
- Por cierto, Herms. Para cuando mi ahijado? Miren que yo también quiero
uno.- Todos rieron ante el comentario.
La mañana clareaba, el canto de los pájaros entraba por sus oídos en un
armonioso sonido que le instaba a quedarse un tiempo más en la cama, el
viento en las afueras de la casa era frío, Harry decidió que si no se
levantaba en ese momento, nunca lo haría, pesadamente quitó las mantas de su
cuerpo, su pijama salió a relucir, tomó su toalla favorita y se metió a la
ducha, el agua era realmente relajante y el chorro a presión le daba una
sensación única, se enjabonó rápidamente para salir de la regadera.
Cuando estuvo listo, bajó a desayunar, el mes de febrero comenzaba, y a
Harry le emocionaba la idea, pronto nacería el hijo de Ron y sería padrino,
pero lo que más le emocionaba era cargar al bebé, él nunca había visto uno,
en Privet Drive todos los vecinos pensaban que era un delincuente, así que
preferían sacarle la vuelta y no acercarse a él.
-Buenos días Hermy- dijo él, entusiasmado cómo estaba, ella lo miró de
reojo, le sirvió un gran plato de avena y se sentó frente a él, todavía sin
emitir sonido alguno, comenzaron a comer.
-Harry? Antes de que te vayas al Ministerio, podríamos hablar? Es algo
importante para mí..- dijo en un hilillo de voz su esposa, Harry pensó que
sería algo grave y con una voz asustada le dijo que sí.
- Bien, verás, yo he estado pensando mucho, y bueno he decidido que ...que
es hora de decírtelo...Estoy embarazada.- a Harry esto lo tomó por sorpresa,
no sabía si gritar y saltar primero, o sí debía felicitarla o si llamar a
todos sus amigos o si hablar, o si quitar la cara de tonto que había puesto,
optó por hacer quitar la cara y gritar y brincar de alegría
- Eso es la cosa más maravillosa que he escuchado en meses, Yupi!!! Voy
atener un hijo, o hija- dijo mientras saltaba de un lado para otro, luego
fue y agarró polvos flu, los dejó y abrazó a Hermione, la soltó, tomó los
polvos de nuevo y volvió a gritar- Viva!!! Está embarazada!!!!!!!!!!!
Yupi!!!!1 esto lo tienen que saber todos!!!! Yepa!!!! Que está encinta!!!!Un
bebé, voy a tener un bebé!!!!! Sí!!!!- y echó los polvos a la chimenea, se
hincó y gritó >. Metió la cabeza y vio la salita
de estar de su mejor amigo.
- Ron, Lavender. Están aquí? Ron!!! RON!!! ROOOOOOOOOOOOOONN!!!!
LAVENDEEEEEEEEEEEEEEERRR!!!!! CHICOS!!!! DESPIERTEN, SON LAS SIETE
TREINTA!!! ROOOOOOOOOOOOOOOOON!!!!- los gritos de Harry retumbaron por toda
la casa, hasta que dos cabezas pelirrojas salieron de uno de los cuartos,
todavía en pijama Ron lo miró enfadado, mientras que Lavender lo miraba
sorprendida,
- Pero que demonios!!!!... Harry!!! Son las siete treinta de la mañana, aún
es muy temprano para visitas, no crees?- dijo un enojado Ron
-
Son noticias importantes!!!- se defendió Harry.
-
Y, se puede saber...que están importante cómo para despertarme a mi a
estas horas de la mañana!!!!?- preguntó Lavender molesta, ya tenía ocho
meses de embarazo, el bebé no tardaba en nacer.
- Bueno, esta mañana me he levantado...-pero Harry no pudo continuar, Ron lo
había interrumpido.
- Oh!!!! Genial, Harry!!! YO lo hago todos los días!!!- contestó el
desesperado pelirrojo.
- Ese no es el caso, el caso es que cuando bajé a desayunar, le di los
buenos días a Hermione, pero ella no me saludó...-continúo Harry, pero fue
Lavender quien interrumpió esta vez-
- JA!!! Y tu gran noticia es esa? Bueno, Harry el que tu y Herms tengan
problemas de pareja no es razón para que nos despiertes a mi y a Ron a estas
horas y de esa manera...
- No!!!no es eso!!!! Déjenme terminar!!!-pidió Harry. Y cuando los chicos
soltaron un "esta bien" continúo-.Bueno, ella no me saludó, no me habló en
todo el desayuno!!!! Y antes de irme a lavar los dientes, me pidió hablar, y
a que no saben lo que me dijo!!!!!!!!- dijo Harry eufórico, Ron iba a decir
algo, pero Harry no lo dejó.- Vas a ser padrino, Ron!!!!!!!!!- los momentos
que siguieron fueron extraños, Ron se desmayó, Lavender lloró, alguien tocó
el timbre, nadie abrió, la cabeza de Harry seguía sonriendo,, volvieron a
tocar, Ron se despertó, Lavender lloró más, , Harry seguía en la chimenea,
Ron se volvió a desmayar al ver a Harry, Lavender lo pateó, Ron gritó,
volvieron a tocar, nadie contestó, volvieron a tocar tres veces seguidas,
Lavender lloró aún más, Ron se levantó, y alguien detrás de la puerta la
abrió, Fred y George Weasley entraron, junto con un Percy vendado de pies a
cabeza y una Penélope bastante enojada, un Arthur Weasley más calvo que
nunca, Molly Weasley más alegre que nunca, unos Longbottom muy
acaramelados, Bill y Fleur con su pequeña hija pelirroja de cinco años,
Charlie con su hijo de dos años, y Hermione, con su mes de embarazo.
- Ya llegamos!!!!- gritaron los gemelos- Ahí está el afortunado padre!!!! A
él!!!- un montón de manos lo sacó de la chimenea, y en los minutos
siguientes todos la familia Weasley le felicitó, Neville llamó a Seamus y
Dean, quienes estaban en un turno con Malfoy y lo tuvieron que llevar, llegó
Dumbledore, Snape, los Hagrid, incluso los profesores de Hogwarts fueron
informados, todos estaban ahí reunidos, y Flitwick habló.
- Escuchen todos!!!.- luego se giró hacia los felices padres- ya han pensado
el nombre? Por que si es niña podrían llamarla Hinchentomin, o Jaujitomana.
Y si es niño podrían ponerle Fletnomino o Flavionistico o Fendermanto. -
Todos los presentes se quedaron helados con los "nombrecitos " del profesor,
¿es que acaso no había conocido nombres normales en su vida?
- Eh... bueno en realidad ya hemos pensado en algo, si es niño pensábamos
ponerle James, cómo mi padre y si es niña Jane cómo la madre de Hermy.-
aclaró Harry ante la perspectiva de que su pequeña hija pudiera tener el
nombre de Jaujitomana. El profesor sólo asintió muy abatido.
- Bueno, podrían ponerle Severus, es un nombre ...imponente.- comentó una
vocecilla, Missy Hagrid miraba al profesor Snape cómo a un ídolo.
- Errr.... bueno, lo tendremos en mente- afirmó Harry mirando de reojo a
Hermione y luego a Snape, quien tenía una cara de "Ni se te ocurra, Potter"
-Hermione!!! Querida es hora!!! Tenemos que irnos de ya!!! - gritaba Harry
desesperado. Hacía dos cuartos de hora que su mejor amigo le había llamado
del hospital San Mungo de partos y cuidados prenatales. Al parecer, Sirius
estaba a punto de nacer.
- Ya voy, amor!!!- Hermione llevaba una gran maleta, pensaban quedarse con
ellos toda la semana, para ayudarlos a habituarse a tener un bebé. Y de paso
para empezar a practicar.
- Que calmas llevas!!!-le dijo Harry en tono burlón, y luego le ayudó con la
gran maleta, subieron al auto de color rojo, un deportivo convertible, con
los rines cromados y una capucha negra, al igual que los vidrios, que
estaban polarizados.( yo sé, no es común que una pareja de magos tenga auto,
pero veanlo de esta forma: los dos vieron con muggles, y a Harry como a todo
muchacho que se precie de ser "normal" en el mundo muggle, le gustan los
autos, y no podemos hacer nada para cambiarlo, además es más práctico. Jaja)
Cuando por fin llegaron al hospital, después de haber tenido que esquivar
varios carros( su carro tenía el hechizo de los antiguos carros del
ministerio, se meten por donde un carro normal no podría pasar, y
furtivamente, Harry había añadido algunas "comodides" extras como el señor
Weasley lo había hecho en su viejo Ford Anglia azul.), vieron la entrada a
San Mungo, a diferencia del San Mungo de accidentes mágicos, el San Mungo de
Partos y cuidados prenatales, se situaba en las orillas de Londres, y por lo
tanto, se tenía que tener mucho cuidado para entrar ahí, el barrio era
enteramente muggle, pero la entrada se encontraba en una tienda para bebés
muggles, con toda clase de cosas rosas, azules y amarillas para los bebés
muggles, Harry y Hermione entraron, una mujer los hizo pasar a ver la
ropita para bebés, pensando que eran muggles.
- En realidad, señora, venimos al hospital- dijo Hermione, que al igual que
Harry llevaba ropa muggle. La señora pareció comprender, y sonrió, se
dirigió a la trastienda, Harry y Hermione se miraron y decidieron seguirla.
Cuando cruzaron la gruesa y oscura cortina de la separación entre la tienda
y la trastienda, pudieron observar a la señora que les mostraba un maniquí
para ropa de maternidad, al igual que en el San Mungo del centro, Harry y
Hermione se acercaron al maniquí, sintieron la sensación del calor cuando
atravesaron la barrera invisible, pronto se encontraron en una recepción,
brujas y magos iban de un lado al otro gritando cosas cómo o > o >o >. Harry y Hermione notaron que todos ahí celebraban, se acercaron
a la recepcionista...
- Esto, disculpe, la sala de partos, donde se encuentra?- preguntó Harry
amablemente. La recepcionista volteó a verlo, con cara de pocos amigos, pero
al ver de quien se trataba, sonrió estúpidamente. Y con una voz ronroneante
le dijo.
- Al fondo de este pasillo, encuentras una puerta doble, pasa y en la
segunda puerta a la derecha, hay un letrero que dice .-luego
de que Harry le diera las gracias, se giró a Hermione, quien veía a la
recepcionista con cara de pocos amigos, y le tomó la mano.
- Vamos, linda. Ron y Lavender nos esperan.-Hermione sonrió, la
recepcionista abrió la boca y se puso roja, comenzaron a caminar por el
largo pasillo del hospital, luego atravesaron la puerta doble, y dieron
cinco pasos, se giraron a la derecha y entraron por la puerta con el letrero
con letras azules y rosas que decía . Harry se llevó una gran
sorpresa, al entrar al cuarto, lo único se había era una gran sala de
espera, quien estaba casi abarrotada por los miembros de la familia Weasley,
los Finnigan, los Thomas, los Longbottom, los Creevey, los Hagrid estaban
ahí, su abuelo se encontraba en su silla de ruedas, incluso estaba un hombre
desconocido, que parecía ajeno a todo lo que pasaba.
- Buenas tardes, ya ha nacido?- preguntó Harry a los que se encontraban ahí,
todos se giraron a verlo, y le dedicaron una sonrisa un poco excéntrica.
-
- No, aún no ha nacido, ya quiero ver a mi nietecito!!!-exclamó Arthur
Weasley, que con todo y su vejez, seguía siendo el mismo de siempre.
Harry escuchó algunos ruidos, seguro que era alguna enfermera, haciendo de
asistente. Los minutos pasaban, cada vez había más tensión en el ambiente,
Harry esperaba ver a su pelirrojo amigo de un momento a otro saliendo por la
única puerta que daba a la sala de maternidad, tal vez exclamando cosas como
los magos de afuera, tal vez haciendo borbotones como solía hacer cada vez
que se ponía feliz por algo, o tal vez ...llorando cómo en su boda.
Estos pensamientos hicieron sonreír a Harry, pasando el hecho de que todos
lo veían, se acercó a la puerta, y tras veinte segundos de espera, salió Ron
gritando cosas de que era niño, y que era pelirrojo, y que era niño, y que
tenía ojos azules, y que era niño, y que tenía la nariz de Lavender, y que
era niño, y que tenía muchas pecas, y que era niño, y que tenía unas
mini-manos y que era niño. Pero lo que más emocionó a Harry fue ver que lo
tenía ya en brazos, y que estaba viendo a su ahijado por primera vez.,
estaba viendo a Sirius Weasley