Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Como Enamorar a Granger En Diez Pasos · de

Como Enamorar a Granger En Diez Pasos — capítulo 22

Hermione

Después de pasarme de perseguir a Malfoy él se metió en su cueva así que tuve que irme. Pero de manera u otra iba a descubrir quien es mi Valentín secreto.

-¡Lo voy a descubrir aunque sea lo último que haga! -me decidí

Draco

-Ya lo veremos mi querida Granger… -dije detrás de la puerta. No dejare que todo se estope ahora.

Camine hasta mi cuarto para planear mi próxima estrategia.

-Esto es la guerra. -sonreí de medio lado.

Hermione

Esa misma noche me decidí a no dormir hasta averiguar quien me mandaba esas notitas. Al rededor de la media noche mis ojos rogaban por cerrarse y por más que me decía que no lo haría ellos desobedecieron.

Draco

-Eso es duerme profundamente Granger… lo que no sabes no te lastimará… -dije asomando mi rubia cabellera hasta mis ojos por la ventana. Solo rezaba para no caerme de la escoba de donde estaba parado.

Me las arregle para abrir la ventana y hacer la notita entrar flotando disimuladamente. Cuando se metió dentro del libro sonreí satisfechamente.

-Gané Granger. Dulces sueños mi dulce princesa. -dije mientras la observaba dormir pacíficamente. Finalmente con mi varita hize que la cobija la tapara del frió.

Hermione

Desperté alarma.

-¡Como se me ocurre haberme dormido! -grité enojada cuando miré la notita puesta en la misma posición que siempre.

Querida Hermione,

Si descubres quien soy le quitarías toda la magia a este juego, cada vez se vuelve más difícil pero a la vez se vuelve aún más entretenido. ¿Vas a decirme que ya te cansaste? Pero si quieres jugar a encontrarme tendrás que ser más ágil.

Tú Valentín Secreto

-Muy bien, señor seductor vamos a jugar. -dije segura de que al final sería yo quien ganaría.

-¡Me vas a decir que todavía sigues en la etapa de negación, Herm -dijo Ginny

-¿De qué hablas?- pregunté sin la menor idea a que se refería

-Pues a que estás enamorada, no me extrañaría si tú Valentín fuera Draco Malfoy.

-¡Ha! -Me reí falsamente mientras mi cara tornaba roja de la vergüenza -¡Como si Draco Malfoy alguna vez se fijaría en mí! -mentí. Y aún así cruzaba mis dedos por detrás porque fuera él.

-Como tú digas, Herm.

-Mi plan es infalible. -dije sonriendo.

-¿No es más fácil esperar al día de San Valentín?

-No tengo tanto tiempo… -dije volando de la habitación.

Muy disimuladamente empecé a fijarme en la letra de cada chico de Hogwarts cuando tenía la oportunidad. No la iba a perder cuando tenía clases con Draco Malfoy. Así que pedí permiso para ir al baño y asomarme en su pergamino antes de salir.

Draco

-¡Ahora mismo voy a recoger su trabajo! -dijo Snape lo cual me alarmó porque no había hecho nada constructivo más que hacer garabatos de Granger. Abrí mis ojos y empecé a pensar en un plan. Mis ojos se posaron en el pergamino más cercano y lo intercambié sin que nadie se diera cuenta.

Hermione

En mi salida me fije en los pergaminos de los slytherins. ¡Abrí mis ojos como un gato y casi me da un paro cardiaco! El pergamino de Zabini estaba lleno de dibujitos mios. ¡Era la misma letra que la de las notitas! Casi me pongo a llorar de la mala suerte que tenía y corrí al baño aterrorizada.

-¿Qué le pasará a Granger? -se prenguntó Malfoy sin ninguna pista.

Subí sin ganas a mi habitación aún con disgusto en mi cara de imaginar que Zabini estaba enamorado de mí.

-¿Qué ocurrió? -preguntó Ginny

-Pues descubrí a mi príncipe, que terminó siendo un sapo… más bien una serpiente llamada Zabini -dije con un poco de tristeza.

-¡Ni siquiera él se lo creería Herm!

Esa mañana mire a Malfoy deseando que él fuera mi príncipe. Cruzamos miradas por un largo tiempo sin darnos cuenta de lo que ocurría y finalmente recuperamos el conocimiento.

-Sabelotodo Granger -casi susurró en mi oído cuando cruzamos hacia nuestras clases.

-Hurón deforme -susurre devuelta como si esas palabras quisieran decir "Te amo"

-¡El amor… una guerra! -sonrió Ginny desde lejos.

En eso mis ojos se posaron en el vacio cuando en mi mente se le vino una idea genial. ¡Poción de amor!