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Como Enamorar a Granger En Diez Pasos — capítulo 27
Hermione
Fuimos a pegar la oreja en la puerta del profesor Snape para saber de que estarían hablando. Ginny y yo no queríamos pero la curiosidad nos ganó.
-… ¡Pero padre es imposible! -dijo Draco sorprendido
-¡Pero es así hijo! -Dijo Lucius Malfoy -¡Te guste o no te guste! Me lo pagara.
-¡Tiene que haber un error! -dijo Draco protestando contra su padre
-¡Ningún error soy muy claro con lo que quiero! ¡Mátala! -gritó finalmente y esas palabras me atravesaron el corazón.
-Lo haré, padre- ¡No podía creer lo que escuchaba, Draco Malfoy me mataría!
Escuchamos pasos por el corredor y vimos la sombra del profesor Snape aproximándose hacia nosotras. Salimos de ahí corriendo lo más pronto posible. Llegamos al baño casi sin aliento y le expliqué mi teoría a Ginny.
-¡Estás Loca! -Dijo Ginny que se negaba a aceptar la verdad -Es imposible que ese hurón te vaya a matar. Debe haber un error.
-Si no es a mí a ¿quién? -dije poniendo las piezas juntas.
-Pero él te am-aprecia… -dijo Ginny a la defensiva
-Él siempre me ha odiado y su familia cree en la pureza de la sangre, todo calza, me matara por odio, porque su familia odia a gente como yo -dije al borde de derramarme en el piso y explotar en lágrimas. -¡Y pensar que alguna vez pensé estar enamorada de él!
-Y lo estás, Herm, yo lo sé. Créeme que él sería incapaz de matarte. -dijo Ginny frotando mi brazo de arriba abajo tratando de tranquilizarme.
Draco
¡¿Matarla?! ¿Cómo iba a poder matarla si yo lo quería tanto? No había otra manera si mi padre se enteraba de que ella seguía con vida… sería mi fin, me mataría en lugar de ella. Conozco a ese hombre desde que nací y no va a descansar hasta que ella esté muerta y yo le lleve el cadáver.
Me partía el corazón pensar en ello, no tenía el valor para hacerlo, después de todo lo que habíamos vivido juntos, no era justo. No era justo que me tuviera que deshacer de ella simplemente porque mi padre la odiaba. Ella no tiene la culpa.
Caminaba con mi cabeza baja mientras las palabras de mi padre retumbaban en mi mente una y otra vez, cada vez más claras. Suspiré y un brazo tiró del mío antes de poder abrir la puerta del gran comedor.
-¡¿Estás demente?! -dijo la Weasley enfadada
-¿Ahora que hice? -pregunté sin ganas
-Te escuchamos, ¿vas a matarla? -pronunció su pregunta casi en un susurro con tristeza y asombro en su voz.
-No tengo otra opción, si no lo hago mi padre lo hará y la torturara antes de hacerlo pero si lo hago yo procuraré de que no sienta nada. -dije con más calma
-¡No puedes hacerle esto! -Dijo ella casi llorando -¡Ella confió en ti, yo confié en ti! Ella te ama
-Yo también la quiero mucho pero es por su bien -dije firmemente ante mi decisión. Me fui de ahí más aliviado al saber que había tomado la decisión correcta.
Hermione
Millones de preguntas se hacían en mi cabeza mientras caminaba de un lado a otro en mi habitación. Lloraba sin parar y no podía entender porque lo haría, ¿Por qué me mataría?
-¡Herm tenemos que sacarte de aquí! -dijo Ginny agitada cuando entró por la puerta
-¡No! Si Malfoy quiere matarme, lo enfrentaré. -dije secándome las lágrimas.
-Es demasiado peligroso, debemos decirle a algún maestro -dijo ella preocupada
Lo pensé unos momentos -No nos creerían sobre todo con Snape en nuestra contra.
Cogí mi varita y salí de la habitación decidida y llena de coraje. Ginny corría desesperada detrás de mí.
-¡Herm, no vayas! -dijo ella rogándome
-¡No Ginny, no podré estar calmada si no hablo con él antes y después veremos qué pasa! -dije pensando en que tal vez no volvería. Abracé fuertemente a Ginny por unos momentos y salí por el retrato.
Ginny
-¡Harry, Ron! -Grité justo cuando Herm salió. Ellos me miraron calmadamente pero mis ojos se llenaron de lágrimas que no pude retener. -¡Malfoy matará a Herm ahora!
-¡¿Qué?! -dijeron los dos juntos con mucha confusión.
-Vamos antes que sea tarde les explico en el camino -dije tirando de sus brazos y arrastrándolos fuera de la sala común.
Draco
Estaba sentado en un sillón en mi sala común junto a Blaise. Él decía cada vez que él se ofrecía a matarla si yo no era capaz pero rechacé su oferta sin pensarlo, debía hacerlo yo mismo. Sabía que cuando me mirara con sus ojos se me rompería el corazón pero debía hacer lo que tenía hacer.
-¡Ya no hay vuelta atrás! -dije tomando mi varita y saliendo de la sala común en busca de ella.
-¡Malfoy, aquí estoy! -dijo Granger apareciendo enfrente de mí. -Tenemos que hablar.
-No es momento para hablar, tengo que hacerlo ahora -dije con voz temblorosa.
-No importa, creí que eras otra persona… -dijo ella que aguantaba las lágrimas
-No es algo que quiera hacer, tienes que entender, podrás perdonarme pero no hagas una tragedia de esto, no dolerá lo prometo -dije con mis manos en sus hombros para mirarla directamente una vez más.
-¡No puedes hacerlo! -gritó ella con desesperación en su tono. -Si fueras por lo menos un poco valiente podrías haberle dicho a tu padre que no lo harías, que pelearías por lo que sientes.
-Lo siento… -dije con culpa. La abracé fuertemente mientras mi varita caí al piso. Ella se dejó y empezó a llorar mientras mojaba mi hombro con lágrimas. Sentía que había sido fuerte lo suficiente de venir pero no podía seguir.
-¡Aléjate Malfoy! -gritaron Potter y los dos Weasleys con sus varitas afuera mientras me apuntaban.
-¡No me digan que vienen aquí para evitar que la mate por qué no funcionará! -dije ya cansado de las interrupciones.
-¡Nosotros te matamos primero! -dijeron Potter y Weasley
-¡No puedo creer que mates a Herm por tu padre! -dijo la Weasley con furia en su voz.
-¡¿A Granger?! -Dije confundido - ¡Si tengo que matar a mi lechuza!
-¡¿Qué?! -dijeron los cuatro con los ojos y la boca como platos.